Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Carlos Hernández Osorio · 29 de Octubre de 2019

4776

0

A las 10 de la mañana de hoy se reúne la alcaldesa electa de Bogotá, Claudia López, con el alcalde Enrique Peñalosa, en un encuentro que será el abrebocas del empalme entre ambos. Después de ser aliados políticos, ella ganó el domingo con una propuesta de cambio frente a lo que él representa y viene haciendo en Bogotá.

Y es que a pesar de que López está comprometida a construir el metro elevado que él piensa dejar contratado (la obra de infraestructura más grande de la ciudad y del país) y por el cual ella terminó rompiendo con Gustavo Petro, su programa, como contamos, significa un timonazo.

Estos son cuatro temas en los que ella promete cambios, el panorama actual de cada uno y los retos que tiene para cumplir:

1

Menos Transmilenio y más metro

La propuesta: No construir las troncales de Transmilenio de la Séptima ni de la 68, y destinar la plata que Peñalosa piensa invertir en estas (más de 4 billones de pesos) en la extensión del metro a Suba y Engativá.

Con qué se va a encontrar: Peñalosa intentó dejar andando la construcción de la troncal de la Séptima, pero a comienzos de este año la Procuraduría y los jueces detuvieron la licitación, que estaba a punto de ser adjudicada por 2,4 billones de pesos. Parece que seguirá así hasta que López se posesione.

La troncal de la 68 ya tiene diseños y están listos los prepliegos de la licitación de su construcción. Es una de las tres troncales pensadas para que alimenten de pasajeros el metro elevado que piensa dejar contratado Peñalosa (las otras dos son la Ciudad de Cali y la Boyacá), y por eso su financiación es con 2 billones de pesos que ya se comprometió a dar el Gobierno Nacional. Su licitación está supeditada a que primero se adjudique el metro.

El reto: Dejar de hacer cada troncal le plantea retos distintos a López.

No construir la de la Séptima, como ya contamos, es una propuesta viable porque muy posiblemente se encuentre con la licitación parada, así que podrá revocarla y aportar esos 2,4 billones a la extensión del metro.

Ella ha planteado que eso equivaldría al 30 por ciento que le tocaría aportar al Distrito en obras como esta, y que la Nación pondría el 70 por ciento restante. Sin embargo, como explicamos en nuestro carretómetro, no es claro cuánto tiempo se demoren los estudios para hacer más metro ni cuánto costará esa nueva obra, por lo que los 2,4 billones podrían quedarse cortos.

Los 2 billones de pesos de la troncal de la 68, que pone la Nación, tampoco están comprometidos y, en todo caso, esa licitación no quedará adjudicada antes de que Peñalosa se vaya en diciembre. Sin embargo, que esa plata no la maneje López sino el presidente Iván Duque, le plantea a ella un reto adicional que ya reconoció en sus declaraciones de ayer porque le tocará convencerlo de que se la deje usar para hacer más metro.

Hoy también se reúne con Duque y será la primera vez que toquen el tema.

En este caso entrarán a jugar consideraciones técnicas, como que si esa troncal no se hace, la demanda del metro elevado se puede quedar corta (la una se diseñó como alimentadora del otro); y otras políticas, como que Duque pertenece al Centro Democrático, un partido que respalda el proyecto metro tal y como está concebido con esa troncal, y que seguramente será oposición a López en el Concejo, por lo que es previsible que le pida a Duque (quizás con Álvaro Uribe a bordo) que no acepte la propuesta.

2

Acceso gratuito a educación superior

La propuesta: Crear una agencia de educación superior para garantizar al menos 20.000 cupos de educación superior gratuita en programas técnicos, tecnológicos y profesionales por tres años.

Con qué se va a encontrar: Hoy no existe una agencia y la Secretaría de Educación es la encargada de aplicar la política de acceso a educación superior. 

Peñalosa prometió 27 mil cupos, de los cuales en junio llevaba 22.328, según la Secretaría de Educación. Los ha ofrecido con distintos programas que tienen el crédito como común denominador. Algunos tienen convenios con el Icetex, otros le dan al estudiante una parte de la matrícula.

El reto: Debe crear la agencia y eso implica presentar un proyecto al Concejo, donde López no tendrá mayorías. Mientras eso pasa y se echa a andar esa nueva entidad puede pasar un año, dijo López en campaña, por lo que su meta deberá cumplirla en tres años. Además, deberá justificar de dónde sacará el billón de pesos que, según calculó su equipo, cuesta la financiación gratuita de 20 mil cupos en cuatro años.

 
3

Borrar la marca Peñalosa en la expansión de la ciudad

La propuesta: En su programa de gobierno Claudia López escribió que Peñalosa no debería firmar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que él le presentó al Concejo y que comienza a votarse esta semana. Fue algo que reiteró en su campaña y lo ratificó ayer, en sus primeras declaraciones a medios después de la victoria.

Ese Plan define cómo va a crecer Bogotá durnte los próximos 12 años, y Peñalosa propone que la ciudad se extienda hacia el norte, occidente (en la franja del río Bogotá) y sur con megaproyectos de vivienda, que el eje del transporte público sea Transmilenio y no el metro, y otras propuestas que, aún entre concejales de la bancada peñalosista, no han caído bien, sobre todo porque los críticos plantean que afecta el medio ambiente en Bogotá.

Claudia López le pide a Peñalosa que no los firme por considerar que con la escasa aprobación de Peñalosa, que llega al 30 por ciento según la más reciente encuesta de Invamer, el Alcalde tampoco carece de legitimidad política, así tenga la facultad legal para hacerlo.

Con qué se va a encontrar: El trámite del proyecto en el Concejo ha sido demorado y su votación se terminó dejando para después de las elecciones.

En este momento hay tres ponencias: dos positivas que piden algunas modificaciones (de la concejal verde peñalosista Lucía Bastidas y de Juan Felipe Grillo, de Cambio Radical) y una negativa (del concejal del Polo Celio Nieves).

Por lo apretado de los tiempos, sin embargo, es probable que los concejales no lo voten y por lo tanto no le hagan cambios, y así Peñalosa podría aprobarlo por decreto, lo que implicaría que no se le haría ni un solo cambio.

El reto: Como la discusión del POT ocurrirá antes de que López se posesione, es algo sobre lo que ella no incide directamente. Está por verse si su elección tiene implicaciones sobre el voto de los concejales, particularmente de los que respaldan a Peñalosa, y con sus votos negativos hunden el proyecto.

Y si Peñalosa lo firma, sea porque el Concejo lo apruebe o por decreto, aún no es claro qué tanto margen de maniobra tendría ella como alcaldesa para no aplicar esa norma, y sobre todo para incluir ahí su visión de ciudad, que plantea menos Transmilenio, una red férrea y la revitalización del centro histórico.

Sobre todo porque, como le dijo a La Silla Cachaca el Secretario de Planeación, Andrés Ortiz, Peñalosa piensa curarse en salud y su equipo viene trabajando en la reglamentación del POT desde hace rato; es decir, en los decretos en los que el Alcalde define en detalle cómo se va a aplicar específicamente esa norma, y que son necesarios para echarla a andar.

Una opción para López sería que, apenas llegue al cargo, le presente al Concejo un proyecto para hacer una revisión excepcional del POT que le deje firmado Peñalosa, algo que le permite la ley.

Ahí, por ejemplo, podría pedir que se revisen las proyecciones de crecimiento de Bogotá en función de los resultados del censo de población que hizo el Dane el año pasado, y en el que se concluyó que Bogotá tiene unos 7,2 millones de habitantes y no los 8,1 millones sobre los cuales trabajó Peñalosa para definir que la ciudad debe crecer mucho. Esto porque, cuando esta Alcaldía estructuró el POT, esos resultados no se conocían.

Sería, en todo caso, un gran primer reto ante un concejo en el que no tendrá mayorías.

 
4

No intervenir la Van der Hammen

La propuesta: No ejecutar el proyecto que presentó Peñalosa para construir 350 mil viviendas en parte del área que ocupa la Reserva Thomas Van der Hammen. Más bien, propone proteger esa zona del norte de Bogotá.

Con qué se va a encontrar: La autoridad ambiental encargada de estudiar el proyecto de Peñalosa (la CAR Cundinamarca) sigue estudiándolo y no ha dado ningún concepto sobre si permite meter vías y cambiar los límites de la reserva para poder construir, como pide el Alcalde.

Está por verse entonces si cuando López se posesione en enero, la CAR se habrá pronunciado. Y así lo apruebe antes de que se vaya Peñalosa, en este corto tiempo que le queda todo indica que Peñalosa no logrará ejecutar nada.

El reto: Como alcaldesa, López puede declinar la solicitud de la Alcaldía a la CAR para que estudie ese proyecto, y si para cuando llegue a la Alcaldía la CAR ya lo aprobó, en todo caso López puede decidir no aplicarlo.

El principal reto está en cumplir con su promesa de proteger la Reserva, pues eso es costoso. Desde 2014 existe un plan de manejo para restaurarla, que estableció los proyectos que se deben ejecutar para que la zona donde se declaró la reserva cumpla su función como tal. Habla, por ejemplo, de hacer ganadería sostenible, comprar predios para la conservación, recuperar humedales, entre otros.

Y eso costaba, para cuando se formuló el plan en septiembre de 2014, unos 205 mil millones de pesos que tienen que poner entre la Alcaldía, la Gobernación y la CAR.

Lo que tiene que hacer López es encontrar instrumentos que le permitan conseguir la plata, y ella ha planteado desde bonos de carbono hasta el cobro de derechos de edificabilidad en ciertos lugares de la ciudad para invertir allá, e incluso inversiones del Distrito que permitan adquirir suelo que requiera ser conservado, le explicaron a La Silla Cachaca en la campaña de López.

 

 

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia