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Por Natalia Arbeláez Jaramillo | Manuela Galvis · 27 de Septiembre de 2020

Juan Esteban Ugarriza

2203

2

 

Esta semana el director de la Dijin de la Policía, General Fabio López, presentó resultados de una investigación que llevaban haciendo hace un año después de las movilizaciones del 21N y que dio lugar a la captura de al menos seis personas de las disidencias de las Farc por presunto concierto para delinquir con fines de terrorismo.

Habló de que “más que una guerra de armas hay una guerra de conocimiento” aludiendo al trabajo de “conquistar”, “enamorar” personas, sobre todo, jóvenes en barrios populares de Bogotá, para convencerlos de realizar actos vandálicos en las protestas.

Algo que se da en la misma semana en que la Corte Suprema de Justicia le ordenó al Gobierno y a la Fuerza Pública garantizar la protesta pacífica.

¿Cuáles son los lentes a través de los cuales muchos miembros de la Fuerza Pública pueden estar viendo el fenómeno de movilización social en el país tras décadas de conflicto armado?

La Silla Académica presenta siete claves para entenderlo a partir del libro “Militares y guerrillas” de Juan Esteban Ugarriza y Nathalie Pabón, investigadores de la Universidad del Rosario, en el que estudiaron el archivo de las propias Fuerzas Militares desde 1958 a 2016, así como, los manuales que durante décadas le incautaron a las guerrillas y sirvieron de base para la construcción del “enemigo”.

Las citas textuales que usamos en esta historia de los dirigentes políticos, de la Fuerza Pública y aún de las guerrillas, pronunciadas en el siglo pasado guardan una gran similitud con las explicaciones que todavía hoy escuchamos de lo que está pasando.

Las referencias completas a las fuentes de las citas pueden ser consultadas en el libro “Militares y Guerrillas”.

Lo que muestra la persistencia de esas ideas pese al cambio de escenario, según Ugarriza, pero también la complejidad de un momento de transición donde sigue habiendo varios conflictos activos en el país, con la única guerrilla que queda en América Latina, la del ELN, cuyo comandante alias “Uriel” precisamente manifestó que participaron en los actos vandálicos del 9 y 10 de septiembre pasados.

Aquí las siete claves para entender los lentes bajo los cuales la Fuerza Pública puede estar viendo la protesta, de acuerdo con la investigación de Ugarriza:

1

Quieren acabar con la Fuerza Pública

Según Ugarriza la ideología marxista-leninista no se limitaba a marcar los ideales a los cuales se aspiraba -tomarse el poder para crear una sociedad distinta, un Estado socialista comunista-, sino que establecía claramente la forma de alcanzarlos.

“Al revisar los manuales de Vladimir Lenin, continúa el investigador, que guiaron la acción del Partido Social Revolucionario -PSR- a comienzos del siglo XX y posteriormente la del Partido Comunista y, concretamente de las Farc, uno encuentra formas de tomarse el poder, de hacer la lucha”:

 

“Hablan explícitamente del robo de bancos como medio expedito de financiación, y el asesinato de policías y militares, los ataques a puestos de policía, el uso de explosivos y el robo de armas a policías como tácticas típicas a seguir”

Ugarriza y Pabón, Militares y Guerrillas, p. 27.

Para algunos miembros de la Fuerza Pública, según Ugarriza, puede ser difícil desprenderse de la idea de que detrás de ciertos actos vandálicos no hay una estrategia de acabar con las instituciones.

23 de septiembre de 2020

“¿Qué se puede pensar cuando están incendiando decenas de CAI en tantos puntos de la ciudad a la misma hora?”, cuestionó uno de los coroneles”.

Coronel entrevistado por Paula Doria para la historia “El desafío de Mindefensa a tutela sobre protesta se sustenta en la lógica policial”.

18 de septiembre de 2020

“Se debe investigar y castigar a autores materiales, instigadores y cómplices de ataques criminales contra infraestructura de seguridad y policías. Vandalismo y actos de violencia fueron un ataque coordinado, sistemático, premeditado y doloroso contra la @PoliciaColombia.”

@CarlosHolmesTru en Twitter.

17 de septiembre de 2020

“¿Por qué destruir los CAI? Porque ellos han funcionado, y garantizan la seguridad y la tranquilidad en los barrios. No nos dejemos engañar, aquí hay un plan sistemático que los colombianos pueden descubrir por ustedes mismos, no es sino mirar las propias pistas dejadas por el ELN”.

Miguel Ceballos.
Diálogo de video publicado en El Tiempo.

Para el investigador, sin embargo, “a diferencia de lo que pasaba en los 70, la mayoría de la gente que se moviliza hoy no está en plan de destruir al otro, el ánimo es menos revolucionario y quizá más reformista si se quiere, es decir, la idea no es destruir al Gobierno o destruir al policía sino hacer que cambien”.

 
2

La movilización social es el instrumento de la subversión

Para la Fuerza Pública, según Ugarriza, la guerrilla no era nada sin el apoyo de la población civil.

Para las guerrillas por su parte, uno de los principales mecanismos para hacer la revolución era la movilización social.

No existe, según el investigador, mucha evidencia de que la Unión Soviética, por ejemplo, haya financiado a las guerrillas colombianas y, puntualmente, a las Farc, pero sí las apoyó ideológicamente vía la Internacional Comunista, sobre todo, en los años 30 y 40.

Una de las cosas en que insistía era en la importancia de organizar a la gente, de movilizarla, una lección que aprendieron las guerrillas durante los años de conflicto:

Moscú.Febrero, 1930.

“Nuestra revolución no se prepara en pequeños círculos de conspiradores, independientes de los movimientos de huelgas y de las reivindicaciones de masas, sino mediante el desarrollo mismo de esos movimientos de masa, mediante la multiplicación de las huelgas, la movilización creciente de obreros y campesinos y su atracción a la lucha por el poder y por la revolución”.

Secretariado Latinoamericano de la Internacional Comunista. Carta al Partido Socialista Revolucionario (PSR).

1906

“En su visión el marxismo no se suscribía a una sola forma de lucha, sino que podría contemplar muchas en la medida en que se adaptaran a lo que las masas pudieran ejecutar, tales como huelgas, luchas urbanas de barricadas, revueltas e insurrección armada”.

Vladimir Lenin. “Guerrilla Warfare”. En Lenin Collected Works. Moscú. 1965.

En el Acuerdo de Paz de la Habana, así como, en el marco de los diálogos de paz con el ELN la movilización social fue un punto muy importante, cuenta Ugarriza: “garantizar la expresión del descontento social por esta vía, así como, financiar incluso organizaciones sociales; lo cual ha hecho casi inevitable la suspicacia de la Fuerza Pública sobre los vínculos con las guerrillas”.

17 de septiembre de 2020

“La página insurgenciaurbana-eln.net es una página del ELN, que cualquiera de ustedes puede consultar, donde se ve con toda claridad la relación que existe entre esa Guerrilla y las acciones violentas, a nivel de todo el país y por su puesto de la ciudad de Bogotá. Esa página está promovida por una cuenta de twitter que ustedes también pueden consultar que es @nupalomrom (la cuenta hoy es @Rock_And_Live). Esa cuenta quiere decir ni un paso atrás, liberación o muerte. Ese es el lema que el ELN tiene hace muchísimos años”.

Miguel Ceballos.
Tomado de video publicado en El Tiempo.

 
3

Lo que está en juego es el orden establecido

De acuerdo con Ugarriza, para la Fuerza Pública y para la dirigencia política, en general, la movilización social era un instrumento de la guerrilla para establecer un régimen comunista que no solo representaba un riesgo para la democracia local sino global.

Para EE.UU. incluso, “fue muy grave lo ocurrido el 9 de abril de 1948. Hicieron películas incluso que presentaban el Bogotazo, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, como un intento de los comunistas de tomarse el poder y la primera revolución en América Latina”, dice Ugarriza.

1927

“Ha surgido un peligro nuevo y temible, quizá el más grande que haya tenido durante su existencia la patria y del cual, en mi concepto no nos hemos ocupado suficientemente ... ¡Tal es el peligro bolchevique! … ha venido a golpear a las playas colombianas, amenazando de destrucción y ruina y regando la semilla fatídica del comunismo que, por desgracia, empieza ya a germinar en nuestro suelo y a producir frutos de descomposición y de revuelta”.

Ignacio Rengifo, ministro de Guerra del gobierno de Miguel Abadía Méndez.

7 de agosto de 1938

“Hay crecientes denuncias de los desmanes y la anarquía que la ideología comunista promueve a expensas de los derechos de los trabajadores y a costa del bienestar económico nacional”.

Eduardo Santos, palabras del discurso de posesión como Presidente de la República.

1950's

“El comunismo está haciendo una subversión organizada y tiene sus antecedentes desde el movimiento subversivo del nueve de abril”.

Denuncia de un alto oficial del Ejército, protagonista del desenvolvimiento que tuvo la lucha armada en el oriente del país.

Al escuchar al Director de la Dijín de la Policía, Fabio López, anunciando esta semana la captura de seis personas vinculadas a las disidencias de las Farc, por concierto para delinquir con fines de terrorismo, que habrían estado relacionadas con la movilización del 21N, el comunismo volvió a aparecer:

23 de septiembre de 2020

“Lo que vemos es que las Farc hicieron el proceso de paz y se crearon unas disidencias, pero ya había un planteamiento de hace muchos años sobre cómo intervenir y cómo llegar a las ciudades... prácticamente no es guerra de armas, sino de conocimiento: de lograr reclutamientos y lograr esa ideología de ellos hacia la juventud y hacia personas que vienen alineadas hacia las prácticas: socialismo y comunismo, que aplican esas estructuras en el convencimiento y llegan a las universidades, a los colegios, a las juntas de acción comunal y a los barrios”

Fabio López.
Entrevista en “Mañanas Blu” de Bluradio.

 
4

Los jóvenes tienen lavado el cerebro y están radicalizados

Son abundantes, de acuerdo a Ugarriza, los escritos de las Fuerzas Armadas, de los 70 y 80, sobre lo susceptibles que eran los estudiantes a las ideas comunistas y a ponerse en contra de la institucionalidad y de todo lo que oliera a uniforme, por eso eran vistos como sospechosos.

1979 - 1980

Al Ejército le llamaba la atención que “el estudiante universitario colombiano ha venido dando en los últimos años muestras de un grado de radicalización política que carece de precedentes en la historia del país […] Se nota su presteza para responder negativamente a las políticas del Gobierno y su confrontación con la Fuerza Pública […]”

Comando del Ejército 1979; y Comando del Ejército 1980

1982

El Ejército consideraba que los problemas de tipo social que aquejaban al país “favorecen las acciones del enemigo […] ya que los grupos subversivos explotan esta actitud de la población estudiantil y trabajadora para penetrar en su mente”.

Comando del Ejército 1982. Apreciación de inteligencia 2. 9.

1979 - 1980

El estudiantado de la época “se ha convertido en un objetivo codiciado por los movimientos de izquierda que pretenden llevar la subversión a los claustros. En esta labor encuentran especial apoyo en el magisterio que, previamente, ha indoctrinado los estudiantes extremistas que, por su agresividad y fanatismo, se imponen sobre la mayoría de sus compañeros, quienes se muestran indiferentes o temerosos de sus actuaciones y procedimientos”.

Comando del Ejército 1979 y Comando del Ejército 1980.

Así habla, el general Fabio López, Director de la Dijín de la Policía, de los 1370 jóvenes que según la investigación que realizaron han sido reclutados por las disidencias de las Farc en Bogotá:

23 de septiembre de 2020

“El cabecilla de reclutamiento es alias Justo, el cual participa en las reuniones en donde hay una manipulación, hay un engaño y un enamoramiento a los jóvenes especialmente para ser reclutados e integrarlos a la estructura para actividades violentas, posiblemente comisión de delitos y sobre todo para que participen en hechos violentos en la protesta social”.

Fabio López.
Entrevista en “Mañanas Blu” de Bluradio.

Para Ugarriza pensar que los jóvenes solo protestan motivados por la guerrilla es muy limitado: “los jóvenes tienen una impaciencia natural porque haya cambios y no están dispuestos a esperar 20 ó 30 años a que el crecimiento económico de sus frutos cuando esa no ha sido la experiencia”

La diferencia, en todo caso, para el investigador es que “mientras en los 70 había una mayor aceptación social de la violencia en las manifestaciones -el M19 llegó a ser tan popular que la gente estaba dispuesta a ayudarlos si era necesario así no pertenecieran a la organización-, ahora hay toda un debate público alrededor del tema y hemos visto escenas de jóvenes y personas en general que se colocan en medio de los ataques a Policías, para detenerlos”.

 
5

Están infiltrados en todo

Para la Fuerza Pública detrás de cualquier movilización social estaba la acción de la guerrilla, que capitalizaba el descontento social, según Ugarriza.

1987

Las Fuerzas Militares describían la existencia de la llamada ‘población civil insurgente’, como una “masa heterogénea” que luego de un trabajo psicológico por parte de las guerrillas “logra su adhesión a las causas revolucionarias”.

Comando del Ejército 1987a, op. cit., 20.

1987

Pese a su dispersión, “es dirigida y activada por grupos minoritarios de agitación, que operan de forma clandestina, a través de normas claramente definidas y que han probado su efectividad en movimientos insurgentes de otras épocas y latitudes”.

Comando del Ejército.

31 de enero de 1981

En la visión de las Fuerzas Militares, “la acción de infiltración se ha ejecutado y ha resultado efectiva, principalmente en los campos sindicales, estudiantiles y clericales […] lo cual ha permitido que en el ambiente estudiantil exista un número considerable de jóvenes comunistas y alto porcentaje de estos con tendencias revolucionarias”.

Comando del Ejército 1981.
Apreciación de inteligencia 1.

18 de septiembre de 2020

“El trabajo en equipo de las instituciones produce resultados que destacamos, como el que lograron la Fiscalía y la Policía Nacional, que capturaron a varios terroristas urbanos que estuvieron detrás de promover la destrucción de infraestructura y ataques sistemáticos a la Fuerza Pública. Así se procede en una democracia, con institucionalidad, con determinación, con apego a la ley y la constitución.”

@IvanDuque en Twitter.

“Ver a manifestantes como guerrilleros es una idea mandada a recoger”, decía esta semana en radio Mauricio Albarracín, de DeJusticia, haciendo eco de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia, “pero no es tan fácil pasar la página de la infiltración, según Ugarriza, porque sigue existiendo”.

“El elemento insurgente que está detrás de la protesta puede ser igual al que había antes: una gran minoría, pero la experiencia en Colombia es que unos pocos guerrilleros pueden generar un caos” dice Ugarriza.

Al mismo tiempo, continúa el investigador, “hay unos grupos radicales que ven la necesidad de usar la violencia como una manera de llamar la atención y hay cierta lógica en esto. Una manifestación pacífica no tiene el mismo despliegue desafortunadamente. Pero son fenómenos distintos”.

 
6

Aprovechan los desmanes para deslegitimar y debilitar la Fuerza Pública

Según Ugarriza, una de las debilidades de la Fuerza Pública ha sido el respeto de los derechos humanos porque “durante muchos años su violación dio buenos resultados militares bajo la lógica de que para combatir criminales a veces hay que recurrir a sus mismas prácticas”.

Y si bien esto empieza a cambiar desde los 90, cuando se torna sobre todo en un lastre para conseguir, por ejemplo, financiación internacional, lo cierto es que hay una cuestión generacional: “muchos comandantes de las FFMM y de la Policía vienen peleando desde los 60 y 70”, anota Ugarriza.

“Esto es algo que han sabido explotar las guerrillas. En los manuales, en el ABC estaba la idea de que había que provocar que la Fuerza Pública reaccionara desproporcionadamente y terminara reprimiendo a la gente para mostrar con ello la contradicción del sistema liberal democrático occidental capitalista”, dice Ugarriza:

18-25 de enero de 1978

Según las Farc, el Paro Cívico de 1977 “puso en aprietos a la oligarquía dominante, que apeló a la fuerza pública, primero para amedrentar al pueblo y luego para sofocar la insurgencia popular”.

FARC. Conclusiones de la VI Conferencia Guerrillera de las Farc.

1979-1980

“Ante la detención de elementos subversivos comprometidos con su brazo armado (Farc), emitió instrucciones a sus diferentes organismos para que trabajen con grupos en la clandestinidad pero sin abandonar los planes trazados […] buscando que no se declare ilegal el Partido (Comunista)”. De ahí que promoviera la infiltración y control, tanto del Ejército mismo como de diversos centros académicos y culturales, editoriales y asociaciones sociales de diversa índole que el Ejército denominaba de “fachada”. Este trabajo de infiltración contribuía no solo a promover reclutamientos sino que también servía para implementar una campaña para “minar la moral y ética profesional de los miembros de las Fuerzas Militares” con acusaciones de violaciones a los derechos humanos”.

Comando del Ejército 1979; Comando del Ejército 1980.

Para Ugarriza no es sorprendente entonces que en las protestas sociales haya “insurrectos profesionales buscando activamente la foto del policía o del militar abusando de su autoridad para explotarlo en contra de la institución”.

El general de la Dijín Fabio López habló sobre esto en su investigación:

23 de septiembre de 2020

“Están las órdenes que imparten estos cabecillas hacia los militantes de orientar y buscar uniformes, de disfrazarse de policía ... Todo eso está evidenciado y fue la prueba que se le entregó a la Fiscalía...Pues cuando se disfrazan de policías es para generar la confrontación contra la población civil ... el señalamiento de que son los policías (los) que están generando la violencia contra la protesta, o que son los policías (los) que están actuando de forma irregular… para desdibujar la imagen de la policía”.

Fabio López.
Entrevista en “Mañanas Blu” de Bluradio.

“No creo, en cambio, dice Ugarriza, que los movimientos sociales tengan la finalidad de provocar y deslegitimar la Fuerza Pública, cuando algunos de los manifestantes rompen vidrios o causan daños en las estaciones de Transmilenio”, por ejemplo.

 
7

No hay otra forma de manejar el descontento social sino con una respuesta militar

Dice Ugarriza, que ha habido casos de militares que han llamado la atención sobre que la respuesta del Estado al descontento social no puede ser exclusivamente militar no solo porque requería una mirada más integral de los problemas sino porque los distraía de sus otras funciones:

 

El empleo de tropas del Ejército en el manejo del malestar social, por parte de los gobiernos de la época, tales como los del Paro Cívico de 1977, “distrae el 70 por ciento de los efectivos y medios de la Fuerza, con el consiguiente perjuicio para el cumplimiento de la misión referente a la defensa interna y externa del Estado contra grupos subversivos armados”.

Farc 1978b. Conclusiones de la VI Conferencia Guerrillera, 18-25 de enero.

Bogotá. 11 de abril de 2016

“Eran comunes las llamadas de funcionarios y políticos en las regiones a los comandantes de las brigadas presionando el levantamiento de huelgas, manifestaciones u obstrucciones de las vías, incluso, sugiriendo hacer “lo que tengan que hacer”.

Entrevista a General en retiro.

Pero la dirigencia política se ha recargado en ellos, quizá con el beneplácito de la mayoría de militares, cree Ugarriza:

7 de agosto de 1950

“Debe anotarse que a la lealtad y heroica decisión de las Fuerzas Militares débese la salvación de la cultura tradicional y que nuestra Nación no gima ahora bajo la tiranía comunista. Como recompensa de tan señalado servicio, el pueblo debe procurar que su Ejército disponga de los medios técnicos adecuados para su cabal eficacia”.

Laureano Gómez Castro. Palabras pronunciadas al tomar posesión de la Presidencia de la República.

Según Ugarriza “la única carta que el Estado colombiano ha usado para resolver el malestar y la protesta social ha sido la de la intervención de la Fuerza Pública: con los policías y militares en la primera línea, de ahí no va a salir ninguna solución”.

24 de septiembre de 2020

“Las fuerzas militares y la Policía nacional, han actuado enfocadas en contrarrestar el accionar criminal de estos bandidos, siempre en el marco de la constitución y la ley, pues es el ELN el que amenaza no solo a nuestros campesinos, sino también a los centros urbanos. Asimismo, continuaremos trabajando en la protección de la población civil, respecto a estas amenazas que se traducen en barbarie, terrorismo y vandalismo.”

Carlos Holmes Trujillo. Video publicado en la cuenta @Mindefensa en Twitter

 

Para citar:

Ugarriza, J., & Pabón Ayala, N. (2018). Militares y guerrillas: La memoria histórica del conflicto armado en Colombia desde los archivos militares, 1958-2016 (2nd ed.). Bogotá, Colombia: Editorial Universidad del Rosario. doi:https://doi.org/10.12804/tj9789587389999

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Elgatodeschrodinger

28 de Septiembre

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Las FARC fueron apoyadas en los años 30 y 40 por la internacional socialista y yo que pense que habian sido por unas gallinas, despues de que se acabaron las guerrillas liberales, eso es lo bueno de ver temas tan elaborados de los academicos invitados, que precision es el comentario ideal para ganar credibilidad.

Las FARC fueron apoyadas en los años 30 y 40 por la internacional socialista y yo que pense que habian sido por unas gallinas, despues de que se acabaron las guerrillas liberales, eso es lo bueno de ver temas tan elaborados de los academicos invitados, que precision es el comentario ideal para ganar credibilidad.

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