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Por Natalia Arbeláez Jaramillo · 03 de Octubre de 2020

Eduard Moreno Trujillo

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El Moir, con Jorge Robledo, su jefe político, se va del partido más representativo de la izquierda en las últimas décadas: el Polo.

Este desafío a la unión de la izquierda se da en un contexto complejo de avivamiento del descontento social, pero a su vez, de recrudecimiento de la violencia y fortalecimiento de los grupos armados en el país.

La Silla Académica entrevistó a Eduard Moreno, profesor de historia de las ideas de izquierda de la Universidad Javeriana, quien habla del desarrollo de ese campo ideológico a lo largo del tiempo y sus posibilidades de cara a las elecciones 2022.

Moreno es autor de varios artículos, entre ellos: “Centro de Estudios e Investigaciones Sociales CEIS: la formación de una comunidad intelectual de izquierda” y “Entre la Contradicción y la Resignificación: El Partido Comunista Colombiano frente a la Perestroika (1985-1992)” con base en los cuales hacemos esta entrevista.

La Silla Académica: El Moir se va del Polo ¿Es cierto que una característica de los movimientos de izquierda es la dificultad de unirse?

Eduard Moreno: Sí, pero las razones hoy son distintas.

La división actual se parece más a la de los partidos tradicionales por cálculos electorales, que a razones ideológicas o a la discusión sobre el uso de la violencia que ha marcado la historia de la izquierda.

Estamos frente a otra izquierda. ¿Quién se iba a imaginar que en las últimas elecciones pudiera obtener 8 millones de votos? Lo que pesa hoy son las figuras políticas que hay al interior y el electorado.

Hay un ala del Polo que está muy abierta a escuchar la convergencia que les está proponiendo la Colombia Humana y la UP. Y en una consulta interna con Gustavo Petro, pierde Robledo.

Otra, la de Robledo, cree que en medio del clima de polarización lo más conveniente es unirse con el centro y los verdes. Con esa movida, lo que está en juego es la mitad de los electores del Polo, que son buena parte de los que votaron por Petro.

Lo que está buscando Robledo es desmarcarse abiertamente de lo que llaman la izquierda radical y hacer que el amarillo se vuelva verde.

Petro ya tiene su plan armado, el centro aún lo está definiendo y la figura de Robledo toma mucha importancia al interior del centro.

En términos weberianos, Petro tiene mucho más carisma que Robledo, pero si lo pones al lado de un Fajardo, Robledo le puede dar la pelea porque la imagen del exalcalde de Medellín quedó desgastada tras las elecciones de 2018.

Petro tiene mucho más carisma que Robledo, pero si lo pones al lado de un Fajardo, Robledo le puede dar la pelea

Eduard Moreno

Lo que ya no hay es una disputa ideológica como la que hubo en los 70 y 80 entre el Moir, el Partido Comunista y el M19, por ejemplo. Paradójicamente, Petro, por ejemplo, contribuyó a la salida del Partido Comunista del Polo y hoy es la UP -que oxigenó al Partido Comunista con la entrada de Aída Avella- la que apoya a Petro.

Tampoco hay una disputa por las formas de lucha.

L.S.A.: ¿Por qué las fracturas no son también comunes en la derecha?

E. M.: La derecha, aunque tenga muchísimas diferencias al interior, ha tenido la capacidad de unirse rápidamente cuando está en juego el poder político y la distribución de la riqueza.

Rafael Núñez fue liberal, pero en 1885 cuando liberales radicales amenazaron su continuidad en la Presidencia se alió con el Partido Conservador con quien los venció en el combate de La Humareda. El Frente Nacional es un ejemplo también en ese sentido.

A los políticos de derecha no les interesa tanto quién esté en el poder ni si los representa, sino que salvaguarde sus intereses.

A los políticos de derecha no les interesa tanto quién esté en el poder ni si los representa, sino que salvaguarde sus intereses.

Eduard Moreno

Su tiempo de acción es el presente, la defensa del status quo, por eso pueden ponerse más fácilmente de acuerdo sobre lo que está pasando y la forma de hacer que la cosa siga.

La izquierda, en cambio, nunca ha tenido el poder en Colombia; antes del 91 era inexistente y solo hasta hace muy poco ha ocupado alcaldías. Su rol frente al poder ha sido sobre todo de denuncia y no de propuesta.

Su tiempo es el futuro. Y en el proceso de definir qué mundo quiere usted y qué mundo quiero yo, puede haber muchas diferencias, puede ser muy difícil llegar a acuerdos.

Más aún cuando el único modelo existente, que era el de la Unión Soviética, se acabó. Esto sin contar la lucha de egos entre líderes políticos.

L.S.A.: Usted dice que el Frente Nacional dio lugar a la división de la izquierda ¿En qué sentido?

E. M.: Aunque el campo de la izquierda es amplísimo y hay muchas izquierdas, en la primera mitad del siglo XX el Partido Comunista representaba la izquierda tradicional.

Ese Partido había sido declarado ilegal en 1958 en el Gobierno de Rojas Pinilla y su Secretario General, Gilberto Vieira, estaba en la cárcel. Como una forma de que el Frente Nacional ganara más legitimidad social, los partidos liberal y conservador ofrecieron liberar a Viera y declarar el partido legal.

Esta tregua con “la izquierda” sólo duró hasta 1964 cuando se crearon las Farc, seguidas del ELN en 1965, pues el Frente Nacional significó la exclusión total de terceras fuerzas, y para una parte de la izquierda ninguna posibilidad de acceder al poder por la vía democrática.

En ese momento se empieza a hablar de la ya conocida combinación de las formas de lucha.

L.S.A.: Usted habla de la “ambivalencia” sobre la lucha armada y pacífica como una constante al interior de los movimientos de izquierda en Colombia. El Moir, que es el de Robledo, por ejemplo, siempre ha estado en contra de la lucha armada…

E. M.: Aunque se ha pensado que las formas de lucha son solo dos, la política y la armada, en realidad son más. Para Lenin las más importantes eran la política y la social: echar a andar el partido y al mismo tiempo educar personas en los barrios, pueblos, movilizarlos. Hablar con los estudiantes en las universidades.

En Colombia, en todo caso, esa discusión va ser más retórica.

En Colombia la discusión sobre la combinación de formas de lucha va a ser más retórica.

Eduard Moreno

Donde se da una verdadera división es en el campo de la lucha armada: llegamos a tener casi 15 guerrillas.

Y la combinación de formas de lucha en la práctica ha sido limitada, me explico:

Históricamente, se ha dicho que las guerrillas surgieron como el brazo armado del Partido Comunista y de algunos sectores de la izquierda nacional.

Pero, los orígenes son diferentes.

Antes de que se fundaran las Farc en el 64 tras el ataque a Marquetalia, lo que hubo fueron unos campesinos que se armaron hacia 1948 para repeler el despojo de sus tierras: “las autodefensas campesinas”. Después, el Partido Comunista vio la posibilidad de formarlos y ganar adeptos dada su inconformidad con los partidos tradicionales.

En ese entonces, sin embargo, no se estaba pensando en llegar al poder por la vía armada. Algo que solo se vislumbró con la victoria de la Revolución Cubana y Nicaragüense en las década de los 60 y 70.

Posteriormente, casi desde su creación, las Farc fueron independientes del Partido Comunista, muchos de sus líderes, Alfonso Cano o Jacobo Arenas, abandonaron el Partido para vincularse a las Farc: ‘la lucha está aquí’.

Tal fue la separación, que el Partido Comunista no tuvo prácticamente injerencia en la creación de La Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar que agrupó a varias guerrillas y en los 90 las Farc fundaron incluso el Partido Comunista Clandestino.

El Partido Comunista Marxista Leninista (maoísta, proChina), afín al uso de las armas, sí da lugar a la creación de la guerrilla del EPL, pero nunca tuvo mucha incidencia política.

L.S.A.: ¿La discusión sobre la legitimidad de la violencia en la protesta social tiene algo que ver con la discusión sobre la aceptación de todas las formas de lucha del legado maoísta-leninista?

E. M.: Dentro de la izquierda hay posturas muy diversas: está el partido que no quiere usar las armas, pero también están las guerrillas, el grupo de jóvenes anarquistas que quiere romperlo todo, también hay unas juventudes comunistas organizadas que buscan incidir políticamente. También hay células guerrilleras que han operado en algunas universidades, pero este panorama es muchísimo más complejo que la narrativa del Gobierno de que todo obedece a un plan orquestado por el ELN y las disidencias de las Farc.

Aparte de la discusión más teórica, lo que hay hoy son unos jóvenes usando la violencia y la pregunta sería ¿cuáles son los incentivos para no hacerlo?

¿Qué le espera a un joven de 16 años de las periferias de Bogotá, o de cualquier ciudad de Colombia, cuando termina el colegio? ¿Qué tiene que perder? De cada diez estudiantes graduados, solo cuatro entran a una universidad pública.

¿Qué le espera a un joven de 16 años de las periferias de Bogotá, o de cualquier ciudad de Colombia, cuando termina el colegio?

Eduard Moreno

Muchos de los jóvenes que atacaron CAIs el pasado 9 y 10 de septiembre, son los mismos que la Policía fastidia, golpea, que no tienen oportunidades, algunos se la pasan en los parques consumiendo drogas. Muchos no ven más opción que el uso de la fuerza porque sobre ellos se ha ejercido violencia.

No estamos frente a un Estado conciliador.

L.S.A.: ¿Por qué lo dice?

E. M.: Muchas treguas han terminado en masacres como pasó con la UP, como está pasando con muchos desmovilizados de las Farc que ya superan las 200 personas asesinadas, o con los de guerrillas liberales de los Llanos Orientales: a todos los mataron, incluyendo a Guadalupe Salcedo.

No hay un diálogo abierto con los líderes de las juventudes inconformes, sino una sordera absoluta, que ha sido, en todo caso, histórica.

Eduard Moreno

Frente a los jóvenes que asesinó la Policía en Bogotá, el Gobierno no sólo ha guardado silencio sino que ha respaldado la acción de la Policía. No hay un diálogo abierto con los líderes de las juventudes inconformes, sino una sordera absoluta, que ha sido, en todo caso, histórica.

Lastimosamente, a las élites colombianas no les gusta hablar.

A las élites colombianas no les gusta hablar

Eduard Moreno

Entre más represión del Estado y más negación, más uso de la violencia después.

L.S.A.: En las últimas elecciones Gustavo Petro sacó cerca de ocho millones de votos, la mayor votación que haya tenido un candidato de izquierda en la historia de Colombia. ¿cree que ahora tiene más o menos posibilidades?

E. M.: Esos ocho millones de votantes van a aumentar.

El proceso de paz provocó un remezón del status quo, de lo que veníamos haciendo desde la década de los 90, que reavivó los movimientos sociales hasta llegar al 21N que puso en jaque al Gobierno.

Pero la contrapartida no va a ser menor.

La respuesta del Gobierno y de su Partido, Centro Democrático, ha sido reeditar el discurso del miedo, valiéndose de la difícil situación de seguridad que atraviesa el país, de que otra vez estamos viendo videos de cabecillas de grupos armados hablando desde el monte.

Pronto van a empezar a decir que algunos líderes sociales están financiados por la guerrilla y el narcotráfico, por ejemplo. Y en muchos lugares, incluyendo Bogotá, se viene una andanada de amenazas, ataques y asesinatos de líderes de izquierda vinculados al movimiento social.

Las Fuerzas Armadas históricamente han sido un actor silencioso, pero importantísimo en guardar el poder para ciertas élites. A diferencia de lo ocurrido en el Cono Sur no se han metido de frente a la política, pero entienden que tienen un papel importante, no en vano el Presidente Duque salió vestido con la chaqueta de los policías.

Las Fuerzas Armadas históricamente han sido un actor silencioso, pero importantísimo en guardar el poder para ciertas élites.

Eduard Moreno

Por violenta que haya sido la protesta, en una democracia real pasan muchas cosas si tenemos a 12 jóvenes muertos y más de 80 personas heridas de bala en las protestas, con pruebas de que en muchos casos los policías dispararon indiscriminadamente contra los que estaban protestando o pasando por donde había protestas, como lo muestra el video que sacó, por ejemplo, La Silla Vacía.

La izquierda no tiene una opción real de acceder al poder en dos años. Las élites político-económicas van a responder con la combinación de las formas de lucha que las ha caracterizado.

Eduard Moreno

Desde el pesimismo de la razón y no desde el optimismo de la voluntad, me parece que la izquierda no tiene una opción real de acceder al poder en dos años.

Las élites político-económicas van a responder con la combinación de las formas de lucha que las ha caracterizado.

L.S.A.: ¿A qué se refiere?

E. M.: Aunque fue la izquierda quien habló de la combinación de las formas de lucha en el 66, en cabeza del Secretario General del Partido Comunista, Gilberto Vieira, ha sido la derecha quien mejor la ha utilizado con efectos concretos en la historia.

Si tú vas a la década de los 80, encuentras un discurso político en los medios de comunicación masivos en contra de que los candidatos de la UP lleguen al poder, y a la semana los matan; y no digo que lo haya hecho el Estado, pero frente a esa acción militar, es silencioso, no pasa nada, en términos más actuales, ‘es un lío de faldas’, ‘no estaban recogiendo arroz ni café’, ‘eso es un plan del ELN para tomarse a Bogotá’.

¿Cuántos medios de comunicación tiene la izquierda de alto impacto? El semanario Voz. ¿Cuántas personas lo leen?

L.S.A.: Usted dice que uno de los problemas de los que se ocuparon los intelectuales de izquierda fue el de la inequidad en la distribución de la tierra, ahora cuando la desigualdad está en el debate público, ¿no va a hacer eso que la izquierda supere todos los obstáculos?

E. M.: No tiene chance de llegar y de hacerlo no gobernaría mucho tiempo.

Un candidato de izquierda no tiene chance de llegar y de hacerlo no gobernaría mucho tiempo.

Eduard Moreno

A cualquier candidato, Petro u otro, que tenga una idea de país diferente, no lo van a dejar gobernar.

No voy a juzgar su Alcaldía, pero de cuatro años, a Petro sólo lo dejaron gobernar dos, antes de ser destituído por la Procuraduría.

Cualquier figura de izquierda que llegue al poder tiene que hacer unos acuerdos previos muy claros con la élite político-económica del país, con los Sarmiento, con los Ardila Lulle, con la banca.

Lula, en Brasil, se presentó muchas veces a la Presidencia (en 1989, 1994, 1998). Sólo ganó cuando le prometió a las élites que no las iba a expropiar. Nosotros estamos incluso lejos de que tengan la disposición de llegar a un acuerdo.

Al mismo tiempo, el partido del poder está perdiendo mucho espacio.

Eso va a poner interesante la contienda.

La izquierda más centrada va a fracturarse. La opción que más chances puede tener es la de un gobierno de transición que vuelva a retomar el proceso de paz, a ocuparse de las regiones. En ese sentido quizá una eventual candidatura de Alejandro Gaviria pueda tener chances.

L.S.A.: ¿Con el Gobierno actual y la movida a la derecha de América Latina cree que en Colombia se cerró nuevamente la ventana de oportunidad para que la izquierda suba más peldaños?

E. M.: Los gobiernos del llamado socialismo del siglo XXI, como los de Evo Morales, Rafael Correa, Lula da Silva y Hugo Chávez, se hicieron muy a contramano: no entraron en un diálogo con otros sectores sociales y por eso una de sus mayores preocupaciones fue la de no dejarse quitar el poder, como le pasó, recientemente, a Morales en Bolivia, ya sea por disputas de poder internas, intentonas militares, bloqueos externos. A diferencia de muchos países europeos que son independientes, en Latinoamérica tiene mucha incidencia lo que deciden las potencias.

A lo anterior se suma que, contrario a lo que ha sido una de las mayores preocupaciones de los movimientos de izquierda que es formar personas, a estos líderes se les olvidó hacerlo.

Lula creó más de 75 universidades para que la gente estudiara de forma gratuita. Los hijos de los obreros, de las empleadas del servicio doméstico pudieron graduarse de médicos, especializarse y ascender social y económicamente, tanto que después no estuvieron dispuestos a votar por el Partido de Los Trabajadores. Una generación entera.

Esos gobiernos tuvieron que haberse pensado antes mejor la estrategia. Por su fracaso, se dio ese vuelvo a la derecha.

L.S.A.: ¿Comunismo y socialismo es lo mismo?

E. M.: Una persona social demócrata entiende que el papel del Estado es importante para regular las relaciones de poder y producción, y que los ciudadanos deben ser libres de participar, de debatir dentro del sistema político.

Dependiendo de las circunstancias del momento y de cada sociedad, esto implica o no una transformación del estado de cosas y, por ende, que el concepto de socialdemocracia abarque o no el de comunismo.

En Colombia nos preciamos de tener la democracia más estable de América Latina porque solo tuvimos prácticamente cuatro años de dictadura. Lo cierto es que nuestras instituciones no necesariamente nos han convertido en una democracia, el asesinato sistemático de líderes sociales, por ejemplo, así lo demuestra.

Ser aquí socialdemócrata implica ser de izquierda.

L.S.A.: Usted dice que para los partidos de izquierda era fundamental “la formación de una nueva generación de jóvenes intelectuales, que interpretaran la realidad desde las herramientas del marxismo-leninismo”. Fecode y en general la educación pública del país se ha asociado con la formación comunista ¿usted cree que es así?

E. M.: Quien crea eso no ha sido profesor en un colegio público, por lo menos del sistema distrital que conozco porque fui profesor en Usme. Con 40 niños en una clase, gritando, a duras penas el profesor puede cumplir con la malla curricular que tiene asignada.

Si esa fuera la intención, se requerirían condiciones más propias del sistema de educación privada: tener un grupo de máximo 15 personas, constante, con unas condiciones básicas satisfechas y un ambiente en su casa que refuerce lo aprendido.

En cursos superiores, en materias relacionadas con ciencias sociales puede haber campo para lecturas críticas de la sociedad, pero el adoctrinamiento es otra cosa.

Eso a su vez es diferente a que Fecode tenga una postura política muy definida, y eso que siempre escuchamos a sus líderes, porque al interior hay muchos profesores que no están comprometidos políticamente.

L.S.A.: Usted es un estudioso de la historia de las ideas de izquierda ¿Qué significa ser de izquierda hoy?

E. M.: La izquierda hasta los años 20 y 30 fue cooptada por los partidos tradicionales, concretamente, por el liberalismo, que en esa época era de corte social demócrata.

Posteriormente, va a ser absorbida por la lucha guerrillera y a seguir su suerte.

Actualmente, es, sobre todo, un sentimiento que permite a una persona ubicarse frente al poder para exigir “equi-libertad” como lo llamaba el pensador italiano, Norberto Bobbio, es decir: libertad para desarrollar su identidad e igualdad de oportunidades para lograrlo.

En esa idea cabe mucha gente que no tiene la más remota intención de afiliarse a la guerrilla, pero que tampoco es de centro porque esa equi-libertad solo pasa por la transformación radical del status quo, del modelo de producción capitalista, y no por su mera reforma. Ahí se amarra con las ideas de Marx y Lenin.

¡Ojo!, no me refiero a hacer una revolución, que tiene una connotación de ruptura radical, lo cual no tiene ya mucho sentido tras la Caída del Muro de Berlín y la pérdida de un modelo claro a seguir.

En esta línea, Petro, contrario a lo que se cree, es bastante moderado, a juzgar al menos por lo que era el plan de gobierno que tenía como candidato presidencial: no hablaba ahí de que fuera a cambiar el modelo de producción capitalista o a alterar radicalmente la tenencia de la tierra o expropiar los grandes capitales.

Para citar:

Moreno Trujillo, E. (2011). Entre la contradicción y la resignificación: El partido comunista colombiano frente a la perestroika (1985-1992). Universidad de los Andes.

Moreno Trujillo, E. (2020). Centro de Estudios e Investigaciones Sociales CEIS: la formación de una comunidad intelectual de izquierda. Working Paper.

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coronado

02 de Octubre

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que habladera de m* --cantidad de afirmaciones sin substancia salidas del odio...+ ver más

que habladera de m* --cantidad de afirmaciones sin substancia salidas del odio y el resentimiento y de ese sentimiento de los mediocres que creen que el estado les debe dar... pobres tontos los que estudian con el

molibdeno

02 de Octubre

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No mensajero, estan los planteamientos y la historia politica de los ultimos 1...+ ver más

No mensajero, estan los planteamientos y la historia politica de los ultimos 100 años, recalca que la tan mentada combinación de las formas de lucha no ha sido solo de la izquierda, la derecha se aferra al poder en forma violenta. desafortunadamente aun la izquierda no madura lo suficiente para llegar al poder, pero 8 millones de votos tienen asustado a mas de uno

AlvaroH

03 de Octubre

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Es curiosio cuando un comentario se describe a si mismo y no al artículo que ...+ ver más

Es curiosio cuando un comentario se describe a si mismo y no al artículo que comenta.

rebarretor

02 de Octubre

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En Alemania la palabra social demócrata no genera insultos ni nada por el estilo, en Colombia significa mamertoide. Se necesita recuperar la educación para construir la sociedad y la democracia.

En Alemania la palabra social demócrata no genera insultos ni nada por el estilo, en Colombia significa mamertoide. Se necesita recuperar la educación para construir la sociedad y la democracia.

José Saramago ..

03 de Octubre

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Por supuesto que la palabra “social-democracia” no es lo mismo allá que a...+ ver más

Por supuesto que la palabra “social-democracia” no es lo mismo allá que acá. Allá tiene un significado-connotación positiva, aquí es lo contrario. Por ejemplo Ernesto Samper Pizano se decía “social-demócrata”. “Social-democracia” como Suecia o Noruega, acá en Colombia es una palabra manoseada que la venden como si fuera sinónimo de “izquierda”, y con razón acá se asocia a la palabra “mamertismo”..

AlvaroH

03 de Octubre

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Uribe era samperista en estas épocas, pero claro, para Saramago eso no import...+ ver más

Uribe era samperista en estas épocas, pero claro, para Saramago eso no importa.

molibdeno

03 de Octubre

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El término "mamerto", estimado fabricante de sillas, se acuñó, para aquello...+ ver más

El término "mamerto", estimado fabricante de sillas, se acuñó, para aquellos lideres de izquierda moderados que rechazaban la anarquía. la combinación de las formas de lucha perjudicó mucho los movimientos de protesta, y el sistema aprovechó para encasillarlos a todos como violentos. pero esos social-democratas o de centro-izquierda no son ni chicha ni limoná, solo pretenden arañar las migajas

Gustavo Adolfo

03 de Octubre

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La social democracia siempre esta en el lado izquierdo del espectro político....+ ver más

La social democracia siempre esta en el lado izquierdo del espectro político. Lo que pasa es que la gente civilizada sabe que ser de izquierda o derecha no son insultos, son preferencias políticas validas.

Gustavo Adolfo

03 de Octubre

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Buena entrevista. La izquierda debería aprender que en una democracia moderna...+ ver más

Buena entrevista. La izquierda debería aprender que en una democracia moderna el poder es efímero, el presidente es un esclavo de los intereses de los demás y no un reformador. Resolver problemas precisos y no soñar con utopías, porqué los sueños sueños son

Elgatodeschrodinger

05 de Octubre

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Esto no es un academico es un hincha y de barra brava, no tiene capacidad de analisis, porque van a subir los 8 millones de votos, si la mitad no eran de Petro y no son extremistas, todo el discurso de elites es trasnochado, se nota que no esta en el monte porque tendria que aprender a disparar y eso implica inteligencia, habla muy mal de la javeriana este bajo nivel se volvio de garaje claramente

Esto no es un academico es un hincha y de barra brava, no tiene capacidad de analisis, porque van a subir los 8 millones de votos, si la mitad no eran de Petro y no son extremistas, todo el discurso de elites es trasnochado, se nota que no esta en el monte porque tendria que aprender a disparar y eso implica inteligencia, habla muy mal de la javeriana este bajo nivel se volvio de garaje claramente

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