Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Ángela Pinilla | Jineth Prieto · 26 de Julio de 2019

6028

5

Esta semana nuevamente la estructura de la Misión Carismática Internacional cambió de partido. 

Después de llegar a Cambio Radical en las legislativas del año pasado luego de partir cobijas con el Centro Democrático por la conformación en las listas al Congreso, una porción de sus feligreses pasaron a militar al Partido Liberal.

Acercamientos previos que dejaron tendidos puentes hace año y medio, y que se reactivaron por el incumplimiento de acuerdos de Cambio con la Iglesia para estas elecciones, fueron los detonantes del nuevo trasteo. 

Ahora, justo cuando el vargasllerismo tenía parte de sus refuerzos para octubre en esa fuerza electoral, los feligreses les pondrán votos a las listas rojas al Concejo de Bogotá y de Bucaramanga.

La reactivada de los puentes rojos

El lunes cuando César Gaviria anunció formalmente que Sara Castellanos sería la cabeza de lista de su partido, hubo sorpresa política. 

No solo porque su mamá Claudia Rodríguez, quien es la cabeza de la Misión Carismática, es senadora de Cambio Radical, sino porque hasta la semana pasada todo estaba dado para que Sara fuera la cabeza de la lista de ese partido en Bogotá.

Según le relataron a La Silla dos fuentes que tienen cómo saberlo, el distanciamiento ocurrió por la definición de las 20 listas de ediles del partido para Bogotá.

Ella pidió que a los candidatos de su cuerda también les dieran las cabezas de esas listas , y eso generó un pulso porque los demás aspirantes al Concejo querían ubicar sus propias estructuras en esos puestos para garantizar la votación.

Entre otras, porque la regla no escrita en Cambio, es que el candidato que sacó la mayor votación en las anteriores elecciones y pretenda reelegirse es quien debe encabezar la lista.

“Donde se las hubieran dado hubiera sido un problema con los ediles que repiten candidatura”, le dijo a La Silla otra fuente.

Aún con los encontronazos, esa iglesia era importante para Cambio en Bogotá porque mueve alrededor de 29 mil votos (eso fue lo que sacó Claudia Rodríguez el año pasado), y porque su estructura es disciplinada.

Por eso, el aterrizaje en el Partido Liberal cayó como un baldado de agua fría en el vargasllerismo.

Sin embargo, dentro de las toldas rojas estaba previsto que pasaría.

Los acercamientos venían de hace varias semanas, y, según nos contó un directivo liberal que lo supo de primera mano, nacieron porque Simón Gaviria le sugirió a su papá César Gaviria que acortara distancias con la Misión Carismática.

“Simón también hizo esa sugerencia en las elecciones del Congreso. Todo viene porque Claudia y él se hicieron muy amigos cuando él fue el Director Nacional de Planeación”, explicó esa fuente a La Silla. “En ese momento hubo un acercamiento con el Partido pero ya era muy tarde porque Claudia se había comprometido a entrar a Cambio Radical”.

No nos dieron fecha específica desde que empezaron a revivir los puentes que habían tendido, pero sí nos precisaron que fueron los liberales quienes buscaron a la Misión Carismática y le dijeron a Claudia que en el partido tenía las puertas abiertas. 

Que eso empezó a cocinarse desde hace semanas también nos lo confirmó un congresista liberal, que aunque nos dijo que no conocía detalles del acercamiento, sí nos explicó que desde la Dirección Nacional habían llamado a varios congresistas para decirles que tenían que abrir espacios en las listas para eventuales candidatos de esa iglesia.

Así que una vez se abrió la posibilidad de que Sara Castellanos llegara al liberalismo por la puja de los ediles en Cambio, le hicieron la invitación.

A ella, además, le funcionaba porque quiere respaldar a Miguel Uribe, candidato a la Alcaldía de Bogotá que recibió el aval del Partido Liberal, Conservador, Centro Democrático y Colombia Justa Libres, y en Cambio aún no se habían decidido por él.

Sin embargo, su llegada al liberalismo también generó fracturas por la ubicación de los ediles.

En ese partido el problema estuvo en que para definir sus candidatos a las JAL hicieron una consulta y por eso todos los que ganaron un espacio asumieron que tenían el cupo asegurado.

Pero para darle cabida al equipo de Sara sacaron a los que tuvieron menos votación en la consulta, y, como en varias localidades había más de un cupo, lograron que los segundos en las localidades con más espacios renunciaran a su aval.

Así que Sara Castellanos entró con toda la estructura de la Misión Carismática en Bogotá a ponerle votos a los liberales.

Bucaramanga, la cereza del pastel

En Bucaramanga la estantería de la Misión Carismática en Cambio se cayó por el aval a la Alcaldía de Bucaramanga. 

En la baraja de ese partido había tres precandidatos inscritos formalmente para obtener el respaldo.

Uno de ellos era Johana Chaves, hija de uno de los pastores de la Misión Carismática, y quien, así como toda la estructura política de la iglesia, tenía sus expectativas electorales puestas en Cambio.

Inicialmente el partido había dicho que el aval quedaría entre los tres e internamente había una puja de fuerzas.

Chaves contaba con el empujón de la senadora Rodríguez; Fabián Oviedo tenía el respaldo del representante Ciro Fernández; y el diputado Édgar Suárez, no tenía congresista detrás. 

Aunque durante toda la precampaña, la discusión se mantuvo en que alguno de los tres sería el ungido, y la puja estaba apretada porque todos se habían medido electoralmente y Chaves, pese a que perdió la curul por doble militancia, había sido congresista del uribismo, las cuentas cambiaron cuando apareció un nuevo aspirante en la carrera. 

Fredy Anaya, quien viene de ser congresista del viejo PIN y es uno de los políticos más controvertidos de Santander por la fortuna que ha amasado vía contratación pública, se inscribió para recibir el coaval. 

Él, quien ya tenía el respaldo del Partido Conservador, entró pisando fuerte en Bogotá porque más allá de sus cuestionamientos, tiene músculo financiero y mueve las maquinarias de la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, y la de la Empresa de Alcantarillado de Santander, Empas, algo atractivo electoralmente para el partido. 

Pese a que para evitar que los ánimos se exaltaran, Vargas Lleras anunció que la decisión se tomaría por una encuesta entre los cuatro nombres, el efecto fue el contrario.

Una vez lo notificó se generaron fracturas porque, como en efecto pasó, lo más probable era que Anaya ganara en la medición debido a que tiene más trayectoria electoral que los demás y de hecho en las legislativas del año pasado le puso 70 mil votos a su esposa Nubia López en la lista a la Cámara liberal con toda su maquinaria andando.

Por esa razón, la permanencia de la estructura de la Misión Carismática en Santander en Cambio Radical se revaluó

“El problema no fue el aval a Fredy, el problema fue el cambio de reglas del juego a última hora. No se puede estar en un partido en el que ni siquiera cumpla esos mínimos”, dijo a La Silla una fuente dateada que tiene cómo saberlo.

Otra aseguró: “Ese no fue el único detalle. El partido esperaba que le dieran espacios en varios lados y eso no estaba pasando”.

Aunque a Chaves también le propusieron encabezar la lista de Cambio Radical, como la confianza “estaba rota”, en palabras de un político que nos lo contó, no lo consideraron.

Sin embargo, como en el Partido Liberal las puertas ya estaban abiertas vía el acuerdo en Bogotá, le hicieron la propuesta de encabezar la lista allí.

Que lo haga no está definido porque el nombre del candidato entrará formalmente la otra semana durante el periodo de cambios.

Pero además de ella, está sonando el de Óscar Homero Serrano, quien estuvo en la lista de Cambio Radical el año pasado a la Cámara y cerró en las urnas con 15 mil votos, y a quien le hicieron otro desplante porque le habían entregado poder para dar el aval en Zapatoca, y se lo quitaron a última hora.

Pero como lo que sí está claro es que la Misión Carismática le moverá votos a la lista liberal en Bucaramanga, la nueva alianza revitaliza a ese partido en lo local.

Eso, porque la iglesia mueve alrededor de 6 mil votos en Bucaramanga, y, como habíamos contado, de los 10 concejales rojos en la capital de Santander, 9 están en desacuerdo con el coaval que le dieron a la Alcaldía a Claudia Lucero López, la esposa del senador Miguel Ángel Pinto, y se reacomodaron.

Como algunos de los liberales están aterrizando en Cambio Radical vía herederos, al final en Bucaramanga lo que hubo fue un cambiazo de fuerzas políticas.

Y aunque los casos de Bucaramanga y de Bogotá son los más visibles hasta ahora, en el Partido Liberal le dijeron a La Silla que también se están concretando acuerdos en Córdoba y Cartagena.

Así que si se cumplen, la desbandada de la Misión Carismática le pegará en varios lados a Cambio Radical.

Comentarios (5)

José Saramago ..

26 de Julio

3 Seguidores

“El peor demonio es el que se disfraza de pastor y se lucra con eso”. ...+ ver más

“El peor demonio es el que se disfraza de pastor y se lucra con eso”.
La Iglesia Carismática Internacional MCI si que han caído bajo, tan bajo que es el mismo infierno aquí.
Su líder, Claudia Rodríguez de Castellanos, se ofrece y ofrece a su hija y a sus cerebralmente manipuladas “ovejitas” al mejor postor;
juega a dos bandas, por un lado con Cesar Gaviria, por el otro con Germán Vargas Lleras.

José Saramago ..

26 de Julio

3 Seguidores

En las legislativas de 2018 la mercader de “ovejitas”Claudia Rodríguez de...+ ver más

En las legislativas de 2018 la mercader de “ovejitas”Claudia Rodríguez de Castellanos fue a la oficina del ex-Presidente Uribe a venderse y decir que ella tenia que ser la numero uno de la lista del Partido Centro Democrático, y a exigir beneficios a cambio de su apoyo, a lo cual Uribe se negó. Rabiosa se fue a la oficina de Gaviria que sí le ofreció cosas, pero encontró en Lleras el mejor postor.

José Saramago ..

26 de Julio

3 Seguidores

¿coherencia o maquinarias?
Militancia muy flexible: lo de la MCI es un ...+ ver más

¿coherencia o maquinarias?
Militancia muy flexible: lo de la MCI es un tipo de maquinaria politiquera electorera que obtiene votos fáciles a cambio de “bendiciones de Dios”.
A Sofia Gaviria y Viviane Morales las discriminaron para ser pre-candidatas presidenciales en el Partido Liberal por todas las razones, pero a Viviane Morales precisamente POR SER religiosa cristiana evangélica ¡y miren!..

Alvaro

26 de Julio

0 Seguidores

Esa fue la misma persona que Uribe nombró embajadora en Brasil y la devolvier...+ ver más

Esa fue la misma persona que Uribe nombró embajadora en Brasil y la devolvieron por incompetente, la misma que presto su sede para actos del CD.

pownerus

31 de Julio

0 Seguidores

La pregunta es cuantos concejales obtendrá el partido liberal con esta juaga...+ ver más

La pregunta es cuantos concejales obtendrá el partido liberal con esta juagada

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia