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Por Juanita Vélez · 26 de Julio de 2018

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Con 56 casos, el 2017 se convirtió en el año con menos víctimas por minas antipersonal en un país en el que han caído más de 11 mil personas por esta estrategia de guerra, un avance que Santos resaltó en su discurso de despedida en el Congreso. Pero en lo que va de este año el número de víctimas está creciendo y hay información de nuevas minas sembradas.

A pesar de que, como le dijo a La Silla Sergio Bueno, de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (Daicma) de la Presidencia, hay una buena noticia de que ya hay 264 municipios declarados libres de minas y en ellos no se han reinstalado minas ni hay víctimas, se han reportado accidentes con minas en otros 28 municipios.

Buena parte de ellos son sitios donde se fueron las Farc, hay grupos armados peleando el control del narcotráfico y como el Estado no ha llenado ese vacío, los desminadores no han podido entrar.

La trepada

La Daicma, que da la cifra oficial del número de víctimas, le dijo a La Silla que a 30 de junio de este año iban 73 víctimas (entre heridos y muertos), 47 de ellas civiles y 26 militares.

 

En los mismos seis meses del año pasado iban 16 víctimas. Es decir, este año hay cuatro veces más personas afectadas con esos datos, que son casos que certifican los personeros municipales luego de verificar en terreno que fue lo que pasó.

Pero pueden ser más.

El Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, tiene a la misma fecha una cifra más alta: ellos llevan contabilizadas 97 víctimas, 67 civiles y 30 militares. La diferencia con la cifra del Gobierno es porque la Cicr registra todos los hechos que verifican con su equipo en terreno, tengan o no certificación.

La Campaña Colombiana contra Minas, CCM, que lleva casi 20 años haciendo educación en el riesgo de minas y también son operadores, coincide con la cifra de 97 casos del Cicr y están preparando un informe donde la cifra sube por accidentes en el Catatumbo y Arauca.

A pesar de esa discrepancia, todas las cifras y todas las fuentes del sector coinciden en que este año hay más víctimas, algo que va a contravía de la idea del Acuerdo con las Farc, que era ir reduciendo el fenómeno a través del desminado. Pero, como en otros asuntos, los problemas en la implementación de ese Acuerdo están afectando los resultados.

“Estos accidentes están ocurriendo en zonas donde no se están llevando a cabo operaciones de desminado”, le explicaba a La Silla Chris Ince, director del operador de desminado británico HALO Trust.

Es decir, el aumento se está dando en sitios donde no hay parte de seguridad para que entre a trabajar alguno de los 12 operadores certificados para desminar porque el conflicto por el control del narcotráfico sigue latente y sus actores usan minas para proteger las siembras y los corredores.

Los nuevos casos

El departamento más golpeado es Nariño. Van 19 casos según el Gobierno y 30 según Cicr, con casos en los municipios costeros de Tumaco  y Barbacoas donde, como ha contado La Silla Pacífico hay una lucha por el control del narcotráfico entre la disidencia de ‘Guacho’’- que trabaja con la ‘Gente del Órden’- y las “Guerrillas Unidas del Pacífico”, al mando de alias ‘David’.

Por ejemplo en Tumaco, el municipio con más coca del país, hace dos meses murió un soldado y otros tres quedaron heridos cuando entraron a erradicar.

Otro departamento golpeado es Norte de Santander, donde van 19 casos según el Gobierno y 23 según Cicr.

Los municipios más afectados son Hacarí, San Calixto y Teorama, que forman un triángulo que es el epicentro de la nueva guerra que arrancó este año entre el ELN y el EPL, como contó La Silla Santandereana.

“Ellos (el ELN y EPL) han empezado a sembrar minas como una forma de no dejar pasar al otro. Las ponen cerca a los colegios, por los caminos, donde hay cultivos. En todos lados”, dijo a La Silla Luis Patiño, miembro de la mesa departamental de víctimas de Norte de Santander y del comité ejecutivo de la Mesa Nacional de Víctimas.

Nariño y Norte de Santander, además de sumar casi la mitad de los casos, están entre los cinco departamentos con más coca en el país. El primero con más de 42 mil hectáreas a diciembre de 2016 y el segundo con más de 24 mil, de acuerdo con cifras del Sistema de Monitoreo de Cultivos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Unodc.

En Guaviare, que tiene más de seis mil hectáreas de coca y donde está la disidencia del frente primero que funciona, como contó La Silla Sur, en coordinación con la disidencia del séptimo al mando de Gentil Duarte, van 10 víctimas según el Gobierno y la Cicr.

Una persona que se conoce ese departamento y nos pidió no ser citada por su seguridad, le contó a La Silla  que la disidencia de ‘Mordisco’ las está poniendo más que todo a orillas del río Unilla, que pasa por el municipio de Calamar.

“Le están advirtiendo a los campesinos, al que pase, que no se acerquen porque están minando para controlar la ruta. Hasta dicen que si pudieran minar el río lo minarían”, dice.

Otros departamentos con nuevas víctimas son Antioquia, Arauca, Valle del Cauca, Vichada, Cesar, Sucre y Chocó.

Pero además del aumento en el número de víctimas, en el Meta, donde también había Farc y narcotráfico y sí se está desminando, algunas organizaciones han sido amenazadas por la disidencia de Duarte o personas que dicen ser de esa disidencia que, como ha contado La Silla Sur, tiene su epicentro en ese departamento.

Las amenazas

Eso le pasó, por ejemplo, a un equipo de HALO Trust hace una semana en la vereda Santander del municipio de Uribe.

Iban cuatro funcionarios en un carro cuando 15 hombres uniformados y que se presentaron como de la disidencia del frente 40 de alias ‘Calarcá’, que le responde a Gentil Duarte, los obligaron a bajarse y luego quemaron el carro. “Estas personas indicaron que no querían ver organizaciones acá”, nos dijo una fuente en terreno.

Por cuenta de eso, HALO suspendió en ese municipio lo que ellos técnicamente llaman ‘Estudio No Técnico (ENT)’ y que básicamente es ir casa por casa, vereda por vereda, preguntándole a la gente donde creen que hay sospecha de minas. Pero siguen sacando donde ya saben que hay.

La Campaña Colombiana Contra Minas, CCM, también recibió amenazas este año en Vista Hermosa, que con 363, es el municipio con más víctimas de todo el país. “Nos iban a quemar el carro pero como la gente nuestra es toda de la zona, no dejaron”, le contó a La Silla Álvaro Jiménez, director de CCM. Allí se presentaron como miembros de la disidencia de Duarte.

Aunque eso no es enteramente nuevo (a mediados del año pasado, un equipo de Ayuda Popular Noruega fue amenazado en la vereda Santa Helena en Mesetas), al sumarse al aumento en las víctimas muestra que ese ejército invisible que son las minas si bien se ha debilitado en unas zonas, está recuperando oxígeno en otras.

Comentarios (1)

charlienoruego

26 de Julio

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Con este articulo, solo me hace pensar que esperemos que el siguiente gobierno...+ ver más

Con este articulo, solo me hace pensar que esperemos que el siguiente gobierno Duque pueda buscar un desminado humanitario en cuyos casos de heridos por minas antipersonales sean un poco cercano o igual a cero.

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