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Por LaSillaVacia.com · 20 de Agosto de 2020

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En una movida que le ha generado una suerte de ruptura con parte de la élite empresarial de su región (que ha sido determinante para la región) y con muchos inconvenientes, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, organizó una junta directiva para las Empresas Públicas de Medellín, la entidad que es la joya de la corona de los antioqueños.

Lo hizo en cinco días y dejando ver criterios técnicos, pero también políticos. 

La nueva junta incluye algunos nombres reconocidos en sus áreas como el economista Luis Fernando Mejía, el ingeniero Luis Fernando Rico y el exmagistrado Jorge Iván Palacio; y otros con más trayectoria política como la exministra uribista Sandra Suárez (gerente de la revista Semana) y el exalcalde liberal Ómar Flórez. 

La Junta Directiva de EPM es importante porque en principio es la encargada de tirarle línea al gerente, aconsejarlo y de aprobar las decisiones que él tome en los temas estratégicos de la compañía. 

Responsabilidades que, por supuesto, incluyen, validar y tomar las decisiones alrededor del proyecto más importante que tiene hoy EPM: Hidroituango, la que será la generadora de energía más grande de Colombia y que desde hace dos años enfrenta problemas porque varios derrumbes en la obra pusieron en riesgo la estabilidad de la hidroeléctrica, un asunto que ha causado millonarios sobrecostos a la empresa y por los que el Alcalde y el Gerente decidieron iniciar un proceso de conciliación con los contratistas de la obra para exigirles 9,9 billones de pesos.

Este asunto fue, de hecho, el que generó el cambio en la junta como lo contamos aquí

Más allá de Hidroituango, la junta de EPM y sus decisiones tendrán que ver con el futuro del suministro de energía eléctrica en los departamentos de Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre, pues la Empresa se quedó con la licitación de Caribe Mar, un bloque de la renombrada y cuestionada Electricaribe que operará en esa zona.

Los nombres de la junta cumplen la doble función de dejar tranquilos a ciertos grupos del empresariado con los nombres técnicos, pero también a aliados políticos, como el Centro Democrático. Más allá de eso, todas las fuentes con las que hablamos para esta historia coincidieron en que se trató de una buena junta, pero la pregunta del millón es si Quintero les permitirá actuar con independencia.

Un camino con varios tropiezos

Quintero terminó de decidir los primeros cinco de ocho nombramientos el pasado domingo y los anunció ayer en la mañana.

Según siete fuentes con las que hablamos, entre empresarios, personas cercanas a la empresa, dos candidatos que fueron llamados para ser miembros de la junta y una persona cercana a la Administración de Quintero, durante el proceso de selección el Alcalde se topó con varios problemas. 

Varias de las personas a las que llamó tenían conflictos de interés. De hecho, ayer Caracol Radio Medellín publicó este trino diciendo que uno de los nombramientos oficializados, el de Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, se cayó porque tiene un conflicto de interés. Les consultamos a Mejía, al gerente de EPM, Álvaro Guillermo Rendón, y al equipo de prensa de EPM y no nos contestaron para confirmar si en efecto la noticia es cierta o no.

Otro de los nombres que consultaron fue el del exministro de Minas y Energía del Gobierno Santos, Germán Arce Zapata, quien no pudo aceptar porque fue el ministro que estuvo al frente de la intervención a Electricaribe. Como EPM ganó la licitación para asumir el control de parte de esta empresa, su nombre en la junta podría lucir mal. 

El motivo en particular es porque Gas Natural Fenosa, la empresa que antes era dueña de Electricaribe tiene una multimillonaria demanda contra el Estado colombiano, en la que reclama que la intervención fue una expropiación.

Y otro de los primeros nombramientos fuertes que anunció Quintero en su cuenta de Twitter, Alberto Preciado, también se cayó por otro posible conflicto de interés: “Después de un estudio riguroso, encontré que podría haber vasos comunicantes indirectos con algunas de las juntas directivas a las que pertenezco y así lo manifesté”, dijo Preciado en un comunicado. 

No fueron los únicos inconvenientes con los que se topó Quintero. Según un rumor que nos repitieron dos fuentes y que nos confirmó una aparte que estuvo en el proceso de selección, algunos de los candidatos a los que llamaron respondieron que preferían declinar la invitación por temor a que empresarios del Grupo Empresarial Antioqueño GEA (que es como se conoce comúnmente a un grupo de empresas socias entre sí y que incluye a varios de los conglomerados más grandes del país, algunas con relaciones de negocios con EPM) los bloqueara.

No pudimos confirmar si se trataba de un temor de los candidatos a los que llamaron y que conocen de primera mano el poder de las empresas del GEA, o si hubo llamadas de empresarios del grupo advirtiendo de alguna forma que no aceptaran. 

Incluso, un empresario con el que hablamos nos dijo que en los círculos de negocios de la ciudad el comentario era que, en general, era una buena junta.

Por otro lado, también supimos de un candidato que declinó a la invitación, justamente porque no quiere hacer parte de una junta a la que que el Alcalde le puede pasar por encima. “Yo ahí no me meto, Quintero es un carro loco”, en referencia a la decisión que tomó Quintero de entablar la conciliación y proponer un cambio de razón social, es decir de lo que hace EPM sin la autorización de la junta nos dijo una persona que lo supo de primera mano.

Y por último, en el camino de la complejidad, está la contrarreloj: la renuncia de la Junta Directiva llevó a que las calificadoras de riesgo le bajaran la nota a EPM y a que, según lo informó la empresa a la Superintendencia Financiera, “algunas entidades financieras locales e internacionales” suspendieran temporalmente relaciones comerciales con la empresa.

Quintero desde el viernes anunció que tendría ese mismo día a la junta, anunció tres nombres, uno se le cayó, y dejó a todo el mundo en ascuas esperando los integrantes con los que se había comprometido. Por eso, en la Alcaldía era prioridad tener no sólo una junta buena, sino también tenerla rápido.

En términos generales cumple con los parámetros establecidos en los requerimientos para esta responsabilidad que asumen, amplia experiencia en el sector público y en el sector privado”, nos dijo el exgerente de EPM, Mauricio Restrepo. 

Estos son los elegidos y las consideraciones que más pesaron para la elección de cada uno:

Luis Fernando Rico Pinzón, el experto en energía

Es probablemente el nombre más importante de la junta y el último que lograron llevar. Fue gerente general de Isagén por 16 años, la tercera generadora más grande del país y bajo su dirección estuvo al frente de la construcción de la cuarta hidroeléctrica con mayor capacidad en el país: Hidrosogamoso, ubicada en el departamento de Santander.

Fue parte del Consejo Directivo y del Comité de Paz de Proantioquia, por lo que su nombre y su trayectoria cae bien en el empresariado paisa.

“No necesariamente es cercano al GEA pero es un nombre contra el que nadie tiene nada malo que decir, tiene todas las credenciales para el cargo”, nos dijo una fuente que conoce de cerca los procesos en EPM y el sector.

Ha sido miembro de juntas directivas de gremios fuertes en el sector de energía como Acolgen, y en el sector de servicios públicos como Andesco.

Además es paisa de adopción, y eso le suma puntos.

 
Luis Fernando Mejía, el economista técnico

“Por los cargos que ha tenido a Luis Fernando le cabe el país en la cabeza”, nos dijo una fuente cercana a la empresa. 

Fue director del Departamento Nacional de Planeación, Director de Política Macroeconómica del Ministerio de Hacienda en el Gobierno de Juan Manuel Santos, y por un breve lapso fue director de Fogafín, en el Gobierno actual, pero salió de ese cargo para asumir la dirección de Fedesarrollo, uno de los centros de pensamiento de temas económicos y de desarrollo más importantes de América Latina.

Es economista y magíster en economía de la Universidad de los Andes y tiene un master en economía en la Universidad de Chicago, y en el sector de servicios públicos tiene algo de experiencia pues estuvo en las juntas de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, la Comisión de Regulación de Energía y Gas y en la de Regulación de Comunicaciones, que son entidades que se encargan de dictar las normas para las empresas de servicios públicos y telecomunicaciones.

Aunque no pudimos confirmarlo con Mejía, su paso por estos cargos puede verse como un conflicto de interés.

 
Omar Flórez Vélez, el exalcalde

Fue Alcalde de Medellín entre el 90 y 92 por el partido Liberal, y  mientras estuvo en el cargo tuvo que afrontar el chicharrón de la demanda de la ciudad contra los constructores del Metro. 

Ha estado por fuera de la vida política en los últimos años, y también fue miembro activo de Cambio Radical aunque él negó que estuviera en representación del algún partido, y otra fuente nos dijo que lo relacionan con el uribismo por por su relación laboral con el dueño del Centro de Sistemas de Antioquia, Censa, Albert Corredor, que es uribista y su hijo es concejal del Centro Democrático.

Pero de acuerdo con una fuente de la Administración Municipal, el apoyo que mostró Florez en trinos -como este- a la decisión de Quintero de demandar lo mostraron cercano. 

“No represento a ningún grupo de nadie, no soy ningún cacao, soy un hombre miembro de la clase media, fui nombrado por el conocimiento que tengo de haber sido alcalde y miembro de la junta directiva de EPM en un momento crítico”, dijo Flórez en esta entrevista.

“Si hay litigios no hay que temerle a eso”, dijo también.

 
Sandra Suárez Pérez, la exministra uribista

Uno de los nombres que más ruido generó en la junta fue el de Sandra Suárez, la actual gerente de revista Semana. 

Aunque Quintero la presentó como ambientalista, por el cargo que ocupó en el entonces Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial en el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, su carta de presentación es más gerencial y política que verde.

“Es un nombramiento conveniente”, nos dijo una persona que tuvo información del proceso de elección, y otra que estuvo en el proceso de selección de nombres dijo que pesó el hecho de que fuera una uribista reconocida. 

Aunque personas que han trabajado con ella la destacan como una buena ejecutiva, no tiene mayor experiencia en el sector eléctrico, ni en grandes juntas directivas. 

Además tras su nombramiento surgieron críticas por el hecho de que gerencie un medio de comunicación y al mismo tiempo haga parte de un órgano directivo que maneja información privilegiada, como lo planteó aquí la periodista Ana Cristina Restrepo.

Más aún después de la última polémica entre el periodista Daniel Coronell y Suárez en la que él la acusó de intervenir en el contenido de la revista. Algo que negó la actual directora del canal digital de Semana, Vicky Dávila, en este trino.

A eso se suma la suspicacia que generó el hecho de que cuando Quintero ya había anunciado su nombramiento, Semana sacó al alcalde en portada presentándolo como indescifrable y con un perfil bastante halagüeño que cierra con la siguiente frase: “Por ahora hay certezas: tiene una historia de superación, saltó de partido en partido hasta lograr ser alcalde de Medellín y siempre ha sabido conectarse con los jóvenes. ¿Qué sigue en su camino?”

 
Jorge Iván Palacio, el exmagistrado no uribista

Palacio también es un nombre de peso, fue presidente de la Corte Constitucional de Colombia entre 2013 y 2015, fue Conjuez y Magistrado de la Corte Suprema de Justicia. 

Que un exmagistrado de ese talante esté en la junta es útil en un momento en que la empresa tendrá que enfrentar un chicharrón legal como la posible demanda contra los contratistas de Hidroituango.

Pero también fue uno de los magistrados que frenó la segunda reelección de Uribe, y por eso compensa el hecho de tener una uribista purasangre en la junta directiva.

Advertencia: SURA y Bancolombia patrocinan el podcast El futuro del futuro y la Red Cachaca respectivamente. Ambos son proyectos de La Silla Vacía.

Comentarios (1)

ValentinaMon

20 de Agosto

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Quintero, el vacuo. Vive hablando de inteligencia artificial y someramente des...+ ver más

Quintero, el vacuo. Vive hablando de inteligencia artificial y someramente describiendo cómo "las máquinas aprenden". Cosa que claramente no hace él. La decisión sobre la Hidroeléctrica le costará a Medellín (no a él) porque las demandas se le van a devolver: EPM terminará yendo por lana y saliendo trasquilada. Quintero es un Efecto Dunning-Kruger andante y con poder. Pobre Medellin!!

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