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Ricardo Cañón Prieto

Expersonero de Bogotá • TOTAL DE CONEXIONES 0
Actualizado: 13 de Julio de 2016

Ricardo María Cañón Prieto es un abogado y político bogotano que ha trabajado en diferentes entidades estatales, siempre poniendo de presente su filiación liberal. Personas que lo conocen y que hablaron con La Silla Vacía lo calificaron como un político tradicional serio, estudioso de los asuntos de los que se ocupa y que no es muy dado a hacer declaraciones altisonantes.

El primer cargo público de Cañón fue la subdirección del Servicio Civil Distrital a la que llegó en octubre de 1986, durante la alcaldía del político liberal Julio César Sánchez. Su función consistía en manejar la planta de personal del Distrito. Cañón estuvo en ese cargo hasta octubre de 1988, poco después de que Andrés Pastrana llegara a la Alcaldía en junio de ese año.

A su salida del sector público aprovechó para hacer una especialización en derecho de la empresa. Tan pronto terminó ese posgrado regresó a un cargo público: en septiembre de 1990 fue nombrado director administrativo del Ministerio de Gobierno, al que acababa de llegar el ex alcalde Sánchez, y cuyo viceministro era el ex congresista y ex gobernador de Cundinamarca Andrés González. Cañón estuvo en ese puesto sólo hasta abril de 1991, cuando regresó al sector privado.

Al año siguiente, en julio, fue nombrado jefe de unidad administrativa (cargo similar el de director administrativo) en la Contraloría de Bogotá por el entonces contralor distrital Carlos Ariel Sánchez, también liberal. Estuvo en el cargo hasta febrero de 1995, cuando llegó Camilo Calderón a la Contraloría. En ese entonces el concejal Juan Carlos Flórez hizo un debate contra Carlos Ariel Sánchez por unos contratos de capacitación, que había firmado Cañón.

En agosto de ese año fue nombrado delegado del registrador nacional en la Registraduría de Cundinamarca, su primer cargo público con funciones que iban más allá de lo administrativo. Esta vez su jefe no era un liberal sino el conservador Orlando Abello, quien era el Registrador Nacional, pero tenía entre sus directivos a varios liberales. De hecho, por el poder burocrático y la importancia de esa entidad para definir los resultados electorales, los registradores suelen tener directivos de otros partidos. Cañón duró poco más de un año en ese cargo (en octubre de 1996), un período en el cual no hubo elecciones importantes.

En 1997, Cañón era el segundo renglón de la lista liberal a la Cámara por Bogotá que lideraba el ex polémico gobernador de Cundinamarca Pablo Ardila. Finalmente, el último día que se lo permitían las normas, renunció a esa candidatura y lo reemplazó su padre, Francisco Elías Cañón Jiménez.

En 1997 se lanzó al Concejo y resultó elegido por el Partido Liberal, apoyando a Pablo Ardila a la Cámara, como también lo hicieron su copartidario Samuel Arrieta y el independiente José Mora Rozo. Obtuvo poco más de 9 mil votos, y se rumoró que para ello había contado con el apoyo de Carlos Ariel Sánchez, quien era miembro del Consejo Nacional Electoral.

Como la Personería había demandado su elección porque a su juicio estaba inhabilitado porque venía con una sanción de la Contraloría Distrital, una amonestación con copia a la hoja de vida, no votó por Germán Varón a la Personería. Finalmente el Tribunal Administrativo de Cundinamarca declaró que la sanción era pequeña y no lo inhabilitaba. Como Concejal formó parte de la coalición mayoritaria que se opuso a la administración de Enrique Peñalosa, pero luego se acercó a Alfonso Prada, en ese entonces concejal liberal y desde ahora mano derecha de Peñalosa. También trabajó de cerca con el ex senador del PIN Samuel Arrieta y compartió curul con el entonces liberal Armando Benedetti y con concejales como Omar Mejía, Hipólito Moreno y Severo Correa.

Mientras tanto, su padre reemplazó a Ardila en la Cámara de Representantes en 1999, lo que motivó una demanda de la investidura de Cañón Jiménez como representante pues cuando se posesionó su hijo ya era Concejal. Finalmente el Consejo de Estado no se la quitó.

En 2000, Cañón  se quemó en su intento de salir reelegido. Y en 2002 también fracasó en su intento de llegar a la Cámara, en llave con Ignacio Pombo al Senado, a quien también apoyaba William Ortega en Antioquia. En ninguna de esas campañas se destacó como candidato: no fue favorito de las cámaras ni hizo propuestas particularmente llamativas.

En 2003 regresó al Estado, ahora como personero delegado para la movilidad y de nuevo de la mano de un liberal. Estuvo en ese cargo de septiembre de 2003 a septiembre de 2006, cuando el personero era Herman Arias. En esos tres años estuvo encargado de hacer control a la entrada en funcionamiento de las troncales de la Calle 13 y la Avenida de las Américas de Transmilenio, a la construcción de la troncal de la Avenida Suba, incluyendo el accidente de la muerte de los estudiantes del colegio Agustiniano Norte, y de la troncal de la calle 30, así como de los correspondientes contratos para la operación de los buses por esas troncales.

A pesar de estar tres años en ese cargo, Cañón no se dio a conocer. Arias, era quien hacía las declaraciones, presentaba públicamente los informes y capturaba la atención. Ese bajo perfil de Cañón es, según algunas personas que lo conocen, parte de su carácter. Su reemplazo en la Personería Delegada, Carlos Torres, no solo fue mucho más visible sino que terminó renunciando en medio de un escándalo por haber enviado, sin el conocimiento de Arias, una carta a la Secretaría de Tránsito en la que avalaba la entrada de taxis nuevos sin tarjeta de operación.

Su más reciente paso por el sector público también fue en un organismo de control, la Procuraduría Nacional. Entre enero y septiembre de 2010 fue Procurador Distrital. Según El Espectador, su corto paso por la Procuraduría terminó porque fue declarado insubsistente en esa entidad.

En febrero de 2012 fue elegido Personero Distrital en reemplazo del ahora inhabilitado Francisco Rojas Birry, con los votos de las bancadas de los partidos de La U, Conservador, Liberal, Verde, PIN y Polo Democrático en el Concejo. Su sucesora fue elegida por el Concejo de Bogotá en mayo de 2016, Carmen Teresa Castañeda.

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