Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Luis Carlos Sarmiento Angulo

Empresario • TOTAL DE CONEXIONES 0
Actualizado: 04 de Diciembre de 2017

Luis Carlos Sarmiento es un hombre hecho a pulso. Aunque no era de orígenes modestos, el hombre más rico de Colombia trabajó desde muy joven, se graduó muy joven del colegio con excelentes notas y estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional. Labró su fortuna como constructor, y se convirtió en multimillonario cuando saltó al sector financiero, del que hoy en día es el más grande jugador en el país.

Durante sus estudios y después de graduarse trabajó en la compañía de un ingeniero antioqueño, Santiago Berrío. Llegó a ser subgerente y aprendió a construir carreteras y ferrocarriles, pero Berrío fue asesinado en el Magdalena Medio y la compañía se liquidó.

Con el producto de la liquidación, Sarmiento comenzó a trabajar como ingeniero independiente, con pequeños contratos para hacer carreteras en diferentes lugares del país. Buscaba contratos en lugares lejanos, obras pequeñas o de zonas violentas; así fue creciendo.

En 1959, a los 26 años, creó su primera compañía, la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, con la que esperaba incursionar en obras más grandes. También mostró su tendencia de empresario: invirtió sus ahorros en una finca de algodón en Codazzi (Cesar). Pero salió de ella a los pocos años e invirtió el dinero en un lote urbanizable en Bogotá, en el que construyó el barrio El Paseo.

Ahí empezó su verdadero crecimiento. En ese entonces la construcción de vivienda era muy dinámica, pues las ciudades estaban creciendo aceleradamente. Sarmiento se montó en esa ola: en 1966 construyó la urbanización Las Villas, en la Avenida Suba. Seguía contratando con el Estado, especialmente vías en Bogotá.

Pero venía otro salto. En 1970 la Organización fundó Seguros Alfa, en 1972 se aventuró a comprar el Banco de Occidente, que estaba maltrecho y en manos de decenas de accionistas dispersos, en 1973 fundó la Corporación de Ahorro y Vivienda Las Villas y en 1974 la Corporación Financiera de Los Andes. De la mano del Upac, que había creado el gobierno de Misael Pastrana para incentivar la construcción, Sarmiento saltó al sector financiero.

Inspirado en su éxito de Las Villas vinieron muchas otras “Villas”: Villa Mayor, cerca de la escuela de oficiales de la Policía, Villa del Prado, en el entonces llamado “tercer puente” de la calle 170 con Autopista Norte. Villa Sonia fue la primera urbanización construida por el sistema del Upac.

Mientras seguía construyendo, Sarmiento se fue haciendo cada vez más fuerte en el sector financiero. En 1980 compró las primeras acciones en el Banco de Bogotá y finalmente, después de una lucha con el grupo Bolívar por hacerse al control del Banco, en 1988 terminó con más de la mitad de las acciones. En 1996 compró el Banco Popular y entre 1998 y 1999 compró varias Corporaciones Financieras que fusionó con Corficolombiana. Además, tras la reforma a la seguridad social creó un fondo de pensiones, Porvenir, que actualmente es el más grande del mercado, con una participación del 22 por ciento.

En 1998 configuró el Grupo Aval como holding de todas sus empresas. Y casi simultáneamente cerró sus negocios en la construcción, en medio de la crisis económica que fue especialmente fuerte en ese sector. Desde ese momento el eje de sus negocios se desplazó definitivamente al sector financiero, aunque ha mantenido algunos proyectos de construcción, como el centro de negocios llamado Ciudad Empresarial, en Bogotá. Pero el sector financiero es su fuerte: ya tiene alrededor del 30 por ciento del mercado y con la compra del BAC Credomatic, también es el principal banquero en Centroamérica.

También ha incursionado en otros negocios, como la telefonía celular o la agroindustria. Y en 2012, con la compra de un 55 por ciento adicional de la Casa Editorial El Tiempo, Sarmiento se convirtió en el accionista mayoritario puesto que ya contaba con el 33 por ciento. En total cuenta con el 88 por ciento de las acciones, y como lo anticipó La Silla Vacía, varios sectores ven con preocupación que esta compra represente un conflicto de interés entre los negocios de Sarmiento y la información publicada en El Tiempo.

Desde Virgilio Barco, Sarmiento ha tenido buena comunicación con todos los presidentes. Pero fue especialmente cercano a Álvaro Uribe e incluso se declaró abiertamente favorable a una segunda reelección. Siempre ha sido fuerte crítico de la guerrilla, y ha expresado su convicción de que Uribe logró poner a Colombia en el camino de la reducción de la violencia.

Interactive is loading
 

Las historias más vistas en La Silla Vacia