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Astrid Sánchez Montes de Oca

Representante a la Cámara por el Partido de La U • TOTAL DE CONEXIONES 0
Actualizado: 20 de Noviembre de 2020

Política de La U, nació en Quibdó, en Chocó, el 30 de enero de 1968. Es abogada de la Universidad de La Sabana con especializaciones en Derecho Procesal Penal de la Cooperativa de Colombia en Derecho Administrativo del Externado.

Es hija del patriarca Rafael Sánchez, cabeza del clan Sánchez Montes de Oca, que desde mediados de los 90 consolidó su poderío en el departamento del Chocó. Rafael fue cofundador en los 70s del Movimiento Liberal Popular, y lo lideró en el corregimiento de Samurindó, Quibdó, donde era director de una escuela rural. 

Con el movimiento llegó al Concejo de Quibdó y luego a la Asamblea, a donde también llegó su esposa, Luz Marina Montes de Oca.   

Fue representante a la Cámara entre 1960 y 1962 y Senador entre 1970 y 1978, donde lo reemplazó Jorge Tadeo Lozano Osorio, hijo de Ramón Lozano Garcés, con quien Rafael había fundado el Movimiento Liberal Popular. 

Uno de los hermanos de Astrid, Odín, fue el primero en entrar a la política, primero como concejal de Quibdó en 1992 y luego como diputado entre 1998 y 2002. 

Por su parte, Astrid, comenzó su vida profesional como funcionaria pública: fue asesora en la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó), y del Municipio de Bagadó, entre 1991 y 1992. 

Luego pasó a la Fiscalía, donde estuvo entre 1995 y 2004. Fue fiscal seccional y delegada de Chocó, directora encargada del CTI de Chocó y jefe encargada de la Policía Judicial del CTI Chocó.

Entre tanto, sus hermanos crecían en política: en 2001 Patrocinio fue elegido alcalde de Quibdó y en 2002 Odín saltó a la Cámara, avalado por el Partido Liberal y con 16.066 votos.

Astrid tuvo su primer pinito en la política en el 2004, cuando el entonces gobernador Julio Ibargüen, a quien Patrocinio ayudó a llegar a su cargo, la designó como alcaldesa encargada de Quibdó.

Eso porque la Procuraduría suspendió por tres meses a John Jairo Mosquera Navarro, quien reemplazó a Patrocinio en la alcaldía después de que, “era su mano derecha, el hombre de los negocios” nos dijo una fuente local. 

Mosquera era cercano a los Sánchez Montes de Oca porque Patrocinio había sido casi un padre para él; según nos contó una fuente que conoce bien la política local de Chocó, fue gracias a Patrocinio que Mosquera pudo estudiar y trabajar.  

Astrid pasó a ser jefe de la Oficina Jurídica de la Universidad Tecnológica de Chocó, donde los Sánchez tenían incidencia política, mientras Odín mantenía el poder y se reeligió en 2006, ya como uribista y con el aval del Partido de La U, con 17.867 votos. 

Al año siguiente, Patrocinio, avalado por el partido de La U y apoyado por el saliente gobernador Ibargüen, pero sobre todo gracias al poder de su familia, fue elegido Gobernador. 

Esa buena estrella de la familia empezó a cambiar en 2010, cuando  la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó al entonces gobernador Patrocinio a 18 meses de cárcel por irregularidades en contratos de salud que firmó cuando fue alcalde de Quibdó entre 2001 y 2003.   

Al año siguiente, la misma Sala condenó a Odín y a su aliado Edgar Eulises Torres a nueve años de cárcel por parapolítica, pues encontró que apoyaron el proyecto político de las AUC (que en Chocó se conoció como “Proyecto Político del Darién Colombiano), además de financiar el Bloque Elmer Cárdenas de las AUC, y hacer pactos con su jefe, Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’. 

Cuando se daban esos golpes, Astrid pasó a la primera línea: en 2010 se lanzó al Senado con el aval de La U y el músculo político de su familia y del Movimiento de Integración Regional de Torres. 

En el preconteo sumó 41.120 votos, que le alcanzaban para entrar, pero tras un reconteo en 16 municipios se comprobó que había votos que no aparecían en los formularios E-14 (que se usan para el preconteo) y sí en los E-24 (que se usan para el escrutinio final).  

Por ello, el Consejo Nacional Electoral le anuló cerca de 4.000 votos, y quedó con 37.024. Por eso, le ganó el sucreño Carlos Eduardo Merlano Morales, quien con 37.195 votos se quedó con el último renglón. 

La suerte volvió en 2012 cuando la Procuraduría destituyó e inhabilitó por diez años a Merlano por negarse a realizar una prueba de alcoholemia, impedir que le inmovilizaran su vehículo e intimidar a unos patrulleros. Dado que Sánchez era la siguiente en la lista, le correspondió ocupar la curul. 

Su posesión fue muy cuestionada por sus hermanos condenados y por los votos anulados. Incluso el entonces ministro del interior, Fernando Carrillo, dijo que era necesario discutir la implementación de la “silla vacía” en casos como este. 

En julio del 2013, la Sección Quinta del Consejo de Estado le entregó la credencial que la acreditaba como Senadora, pues encontró que el reconteo por el que el CNE anuló los votos fue irregular. 

La dicha duró poco, pues el ELN secuestró a Patrocinio en 2013, y en 2014 Astrid se quemó buscando su reelección con apenas apenas 14.161 votos.

Esa caída electoral abrupta se debió a la pérdida de poder de su familia, especialmente frente al grupo del entonces Gobernador, Luis Gilberto Murillo, quien apoyó la lista de Cambio Radical para el Senado y para la Cámara, y el bonaversene Edison Delgado, quien entró al Chocó a conseguir votos.

En 2018 se lanzó de nuevo al Congreso con La U, pero esta vez a la Cámara de Representantes. Entró con 17,499 votos, una recuperación que se debió al cambio de estrategia de ir a la Cámara, y porque el secuestro de Patrocinio y luego de Odín, quien en 2016 se canjeó por su hermano que enfermo los terminó beneficiando políticamente.

La suma de que Patrocinio “además de ser un Robin Hood de la gente (dicen que roba pero no para enriquecerse él, sino para darle a las personas), es un hombre muy carismático” como dice una fuente chocoana, salió con un crítico estado de salud del secuestro, más el canje de Odín, que fue percibido como un acto heroico, hizo que los Sánchez quedaran “mejor que antes”, como le dijo a La Silla un político chocoano. 

Astrid estuvo muy involucrada en el proceso de rescate y entre otras organizó una rifa para intentar conseguir 500 millones de pesos para el rescate, y organizó una marcha a la que asistieron figuras simbólicas como Alan Jara, entonces director de la Unidad Nacional de Víctimas y exsecuestrado. 

Ya en la Cámara, Astrid fue nombrada primera vicepresidenta de esa corporación durante la tercera legislatura del periodo 2018-2022, convirtiéndose así en la primera persona afro en ocupar ese cargo.

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