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Por Juanita León | Juan Pablo Pérez B. · 27 de Julio de 2020

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La firma Cifras y Conceptos publicó hoy un estudio sobre quiénes debaten en los principales programas de opinión.

Documentaron las 602 personas que fueron invitadas a 2.348 programas realizados por Semana en Vivo, Hora20*, Voces RCN, Vicky Dávila, Zona Franca y Si o No de RCN Televisión entre el 2 de marzo de 2019 hasta el 24 de julio de 2020.

Estas son las conclusiones de La Silla a partir del estudio y de nuestra reportería con tres directores de estos medios y dos productores.

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Hay muchos opinadores

En los seis programas de opinión analizados durante más de un año, registraron 2.348 participaciones de 602 personas. Aunque algunos invitados lo son a muchos programas y varias veces, el que más veces apareció -el político uribista Edward David Rodríguez- lo hizo solo 48 veces. Una de las conclusiones más interesantes del estudio, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría de los que invitan son de Bogotá, es que hay muchos líderes de opinión en este país y un esfuerzo de los medios para no invitar siempre a las mismas voces.

 

 
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Los hombres llevan la voz cantante

Por cada mujer que participa en los programas de debate de opinión, hay tres hombres. Para esto, hay varias explicaciones. Una, es que dada la baja representación femenina en cargos de liderazgo gremial y político, las mujeres siguen teniendo menos visibilidad que los hombres y no se les vienen de primera a la cabeza a los productores.

“Hay que tener la decisión de ampliar el número de mujeres y a pesar de que buscamos y buscamos y tenemos muchas, considero que todavía es insuficiente y que debemos ampliar esa búsqueda y visibilizar esas voces”, dijo a La Silla Diana Calderón, directora de Hora 20, el programa con mayor proporción de mujeres junto con Voces RCN.

Aun cuando las invitan, dicen que es más difícil que vayan.

“Las mujeres son más difíciles de invitar”, nos dijo Daniel Pacheco, director de Zona Franca. “Tienen compromisos de la casa a la hora del programa, asociado a la disparidad de género. También, las mujeres son menos dadas a opinar sobre temas de los que no son expertas, los hombres no. Hay estudios que lo muestran”.

“Toca esforzarse más para encontrarlas. Hay muchas mujeres académicas pero a la mayoría no les gusta asistir a los debates. No es fácil encontrar mujeres académicas con ganas de hablar”, nos dijo, a su vez, María Jimena Duzán, directora de Semana en Vivo.

Un productor de uno de estos programas con el que hablamos nos contó que de cuatro mujeres que invita a un programa, le va una. “A veces me toca invitar a 5 o 6 para que vaya una. En cambio, tú invitas a tres hombres y te van dos”, dice.

Más cuando los invita el mismo día. Definitivamente, los hombres tienen más flexibilidad para cancelar planes previos para salir al aire en estos programas, no así las mujeres.

 
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Los políticos marcan los debates

El estudio muestra que los políticos son los que marcan la opinión en estos programas de debate.

En los programas en que menos los invitan -Zona Franca y Hora 20- igual representan un poco menos de la mitad de los invitados, y en algunos como los programas de Vicky Dávila son casi el 75 por ciento.

“La agenda pública está puesta por los políticos y la desarrollan”, dice el analista Héctor Riveros. “Funcionan casi como una vitrina del Congreso”.

En efecto, entre los diez más invitados a los programas el año pasado, cinco son congresistas, uno es concejal de Bogotá, otro -Luis Felipe Henao- era la mano derecha de Germán Vargas y otro más es aspirante presidencial (Rafael Nieto).

Los únicos dos que no son políticos y son muy invitados son dos penalistas.

Hay varias explicaciones para esto.

“El peso de los políticos es porque saben debatir, es su vida”, dice César Caballero, el presidente de la firma Cifras y Conceptos que hizo el estudio. “Pero terminan marcando el tono de los debates”.

Precisamente porque saben argumentar, y no les importa argumentar sobre todo, son más versátiles para participar en programas de opinión que no suelen ser sobre un solo tema. Los académicos, por ejemplo, hablan más largo, tienen matices lo que puede hacer los programas menos entretenidos porque no suelen provocar confrontación y noticia como los políticos, y prefieren hablar sólo de lo que saben. Los empresarios, por su parte, sienten que es muy costoso hablar de política y no participan.

Pero también hay un tema práctico y es que para los políticos la visibilidad que dan estos programas es clave y por eso sus jefes de prensa buscan activamente ser invitados, siempre dicen que sí, y, además, lo que dicen puede generar un titular y ser reproducido por otros medios, un indicador de éxito para muchos periodistas.

En todo caso, que los políticos tengan tal peso en estos programas es un indicador de lo estrecha que suele ser la agenda de los medios, usualmente centrada en el poder político oficial y nacional.

Esto no deja de ser paradójico, si se contrasta con encuestas como la Gallup, que reflejan el desprestigio y la falta de confianza en los poderes institucionales como el Congreso.

“Yo siempre trato de que no vayan políticos”, dice María Jimena Duzán, en cuyo programa el 48 por ciento de los invitados son políticos. “Los partidos representan cada vez menos a la sociedad. Tenemos que abrir las puertas a distintas voces”.

 
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El equilibrio que se refleja en los debates de opinión es sobre todo político

Aunque los organizadores de los debates buscan deliberadamente que haya una confrontación de argumentos, para efectos de que sea un programa divertido y que además se expongan opiniones diferentes, el equilibrio que reflejan es sobre todo político.

Si bien los invitados del Centro Democrático tienen un peso desproporcionado en términos numéricos, si se tiene en cuenta cuántos defienden al Gobierno versus cuántos lo critican el uribismo termina siendo ligeramente superado por los demás. Casi que los invitados se reparten por terceras parte entre el uribismo, los partidos de centro derecha y la suma de los de oposición.

Los de la Farc están entre los menos invitados, pero ellos, los de la Unión Patriótica y Mais (que avalaron a los petristas) y el Polo, suman casi 180 invitados de los casi 1200 invitados.

Hay otros desequilibrios que no se ven: por ejemplo, el bogocentrismo es absoluto, quizás porque incluso para los programas radiales se prefiere que los participantes vayan físicamente. Sería interesante ver si ahora que todo es por zoom participan más voces regionales, pero el estudio no discrimina.

Tampoco se ven muchas voces de minorías étnicas, ni extranjeros, ni gente muy joven. Y si se mirara por profesión, el sobre peso de los abogados sería evidente. Por lo menos lo es entre los 20 más invitados.

Es notoria la ausencia, por ejemplo, del sindicalismo, que siempre es ávido de hablar, pero quizás está por fuera de la agenda estrictamente política.

 
5

El Gobierno, sin vocería más allá del CD, define la agenda

El partido con más miembros invitados a programas de debate es, según el estudio, el Centro Democrático. Después le siguen los verdes, Cambio Radical, el Polo y La U.

La explicación de esto es que el Gobierno no cuenta con una coalición lo suficientemente grande como para que otros partidos, más allá del del presidente Iván Duque, salgan a defender sus políticas.

Por eso, en este tipo de programas que suelen invitar voces distintas para debatir temas de coyuntura, el lado del Gobierno lo asumen los miembros del Centro Democrático, pues los funcionarios no suelen ir a este tipo de debates. Solo Diego Molano, director del Departamento Administrativo de la Presidencia, y Daniel Palacios, viceministro de Relaciones Políticas del Ministerio del Interior, aparecen entre los 20 invitados y juntos suman 48 invitaciones durante el año, que equivale a las veces que el representante Edward Rodríguez ha participado.

“Nos la pasamos buscando voces conservadoras, voces que tengan una posición desde la derecha y no siempre esas voces respaldan o avalan las posiciones del gobierno”, dice Diana Calderón. 

El bajo número de participantes de La U, los conservadores y los liberales (los partidos más votados después del uribismo y Cambio Radical), se debe a que, en general, a los políticos tradicionales, que en su mayoría tienen asiento en estos partidos y cuya elección depende de maquinarias, no les interesa asistir a este tipo de programas de opinión o no los invitan.

La excepción a esto es el senador de La U Roy Barreras, que se ha convertido en uno de los principales contradictores del Gobierno y es el cuarto personaje nacional más invitado.

No obstante, que la defensa del Gobierno se limita a los congresistas del partido de Gobierno y el hecho de que el uribismo esté sobrerepresentado en los invitados muestran que la agenda que se debate está muy ligada al Gobierno y por eso se necesita quién la defienda.

 
6

Más que descubrir voces, amplifican las que existen

Los programas de debate a veces ‘descubren’ nuevas voces, pero la mayoría de las veces lo que hacen es amplificar las voces de los que más hablan.

Los más invitados son también muy activos en redes, con lo cual sus opiniones fuertes en Twitter terminan siendo amplificadas en estos programas. De hecho, casi todas las 19 personas más invitadas tienen cuenta en esta red social y son activos.

Después de los políticos, los segundos más invitados son directores o columnistas de medios de comunicación, que ya exponen sus opiniones en sus respectivos medios.

Las organizaciones sociales más invitadas a debatir son Pares, Fedesarrollo y Dejusticia. Las tres cuentan ya con una voz propia, independiente de la que les den los medios, y participan en el debate público nacional.

Esta voz se la da contar con reconocidos expertos en temas económicos, políticos y sociales que se meten de lleno en el debate público nacional a través de columnas de opinión, programas de televisión o en las redes sociales; especialmente Twitter.

De hecho, miembros de estas organizaciones -como Rodrigo Uprimny (Dejusticia), Ariel Ávila (Pares) y Luis Fernando Mejía (Fedesarrollo)- son activos tuiteros que se involucran en las conversaciones que se dan en esta red social.

Esta visibilidad es una de las razones que ayudan a explicar su alto número de apariciones en este tipo de programas y lo que hace que en uno de cada cuatro de estos programas aparezca, por lo menos, uno de los 20 persoanjes más invitados.

Ávila, por ejemplo, nos contó que considera que las apariciones de Pares se deben, entre otras cosas, a la visibilidad que tienen él y León Valencia (fundador de la organización) con sus columnas y a que la mayoría de sus investigaciones son hechas para ser difundidas en medios de comunicación. Muy pocas son para consumo interno. Esto les permite estar en el radar de los periodistas y directores que los invitan a los programas.

En Dejusticia, tienen un vocero por cada investigación lo que le facilita a los productores de los programas invitarlos.

Hay varios estudios que muestran que los que tienen un interés en salir en medios tienen más probabilidad de salir en ellos, y los programas de debate no son la excepción.

Cuando le preguntamos a dos productores de estos programas a qué atribuían que el senador Edward Rodríguez fuera tan invitado, lo atribuyeron a que su jefe de prensa habla con los medios para poner a su jefe en la agenda. También a que el Congresista nunca suele negar una invitación y va a todo a lo que lo llamen.

 
7

Las universidades públicas no están en el debate

Una de las conclusiones del estudio es que los académicos que son invitados a los debates (que son una minoría en los seis programas analizados) trabajan en universidades privadas.

De las seis universidades en la que trabajan los invitados sólo una es pública: la Nacional que, en todo caso, ocupa el cuarto lugar con 20 invitados; casi cuatro veces menos invitaciones que los Andes, la de más asistencias con 76.

Le siguen el Externado con 58 y el Rosario con 50.

Una explicación para esto es que salvo la Nacional, la Distrital y la Pedagógica no cuentan con tantos académicos en los temas políticos. Y que la del Valle, la Uniantioquia, y otras importantes públicas están en las regiones.

Pero aún así, el bajo peso de la Nacional es elocuente y no pudimos encontrar entre los productores una razón para ello.

 
8

Un debate de abogados

El estudio de Cifras y Conceptos muestra que la discusión en Colombia la dominan los abogados.

Ocho de las diez personas más invitadas han estudiado Derecho. Siete son abogados de profesión y uno (el senador Roy Barreras) es médico, pero, luego, hizo dos postgrados en Derecho Público e Internacional.

Los cinco más invitados (el representante Edward Rodríguez, el senador Ciro Ramírez, el exministro Luis Felipe Henao, Barreras y el uribista Rafael Nieto) todos tienen estudios en Derecho.

Los únicos que tienen otra profesión son el concejal uribista de Bogotá Andrés Forero (economista) y el senador verde Antonio Sanguino (sociólogo).

Es posible que esto se deba al gran peso que tienen los congresistas en estos programas, a la sobreoferta de abogados que existe en Colombia y a que, por lo general, los abogados están entrenados para debatir.

Pero una consecuencia de esto es que muchos debates en Colombia se encuadran desde una óptima jurídica, incluso cuando se trata de temas puramente políticos o sociológicos.

 
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El zoom-debate que no está en los programas de debate

El estudio de Cifras y Conceptos analiza los principales programas de opinión, que además compiten entre sí por las franjas horarias en las que se dan y la aproximación que tienen a los temas y los invitados que comparten.

Sin embargo, una porción significativa del debate político ocurre por fuera de estos programas. Desde el debate en redes hasta debates más pequeños pero intensos en zoom liderados por nuevas voces.

Una de las novedades de esta pandemia es la cantidad de iniciativas nuevas de debate que se dan vía zoom en otros espacios nuevos, con cientos o miles de seguidores.

Desde debates que arman las ONG hasta nuevos líderes de opinión estilo Los confinados, Los mismos gatos, Al Centro, Fernando Posada, No es normal, Charlas depasillo...

 
* Nota de la Editora: Juanita León, autora de esta nota y directora de La Silla, y Juan Esteban Lewin, director editorial, son panelistas de Hora20 y a veces también de Zona Franca.

Comentarios (8)

MALR

27 de Julio

0 Seguidores

Juanita lo increible del artículo es q me dicen desde procuraduria que LUIS ...+ ver más

Juanita lo increible del artículo es q me dicen desde procuraduria que LUIS FELIPE HENAO, tiene investigación abierta por unos contratos de una sede del Ministerio de Vivienda que esta abandonada, que es un elefante blanco, y uds lo tienen acá como uno de los mas invitados en centros de opinión. y ademas se postula a ese cargo y lanza libro sobre corrupción. Asi estamos de mal en Colombia?

Juanita León

27 de Julio

971 Seguidores

no lo tenemos nosotros, sino la investigación de Cifras y Conceptos. No conoc...+ ver más

no lo tenemos nosotros, sino la investigación de Cifras y Conceptos. No conocemos el caso que mencionas, y tampoco lo estoy defendiendo, pero es casi imposible ser funcionario público en Colombia y que no te abran una investigación de la Procuraduría. Entonces, por si sola, la apertura no dice mucho.

MALR

27 de Julio

0 Seguidores

Claro, no dice nada que la sede esta abandonada y los recursos se perdieron. P...+ ver más

Claro, no dice nada que la sede esta abandonada y los recursos se perdieron. Por que no va a visitar el elefante blanco que le quedó al Ministerio de Vivienda,, eso tampoco dice nada??,, cada vez estamos peor en Colombia!

Juanita León

27 de Julio

971 Seguidores

por eso te dije que no sabía del caso. Si está abandonada y es su responsabi...+ ver más

por eso te dije que no sabía del caso. Si está abandonada y es su responsabilidad, obviamente que sí.

Elizabeth Prado

27 de Julio

8 Seguidores

Interesante, aunque me habría gustado que con respecto a los empresarios analizaran un poco más, si en realidad no tienen representantes. Intuyo, que hay varios personajes en ese estudio, que son contratados en el sector privado, precisamente por su capacidad de opinar en los medios e impulsar una agenda específica. No me parece mal, solo que preferiría que se reconozca más abiertamente.

Interesante, aunque me habría gustado que con respecto a los empresarios analizaran un poco más, si en realidad no tienen representantes. Intuyo, que hay varios personajes en ese estudio, que son contratados en el sector privado, precisamente por su capacidad de opinar en los medios e impulsar una agenda específica. No me parece mal, solo que preferiría que se reconozca más abiertamente.

Robin Hood

28 de Julio

0 Seguidores

Les falto unos importantísimos: los lobistas con agenda corporativa que hipó...+ ver más

Les falto unos importantísimos: los lobistas con agenda corporativa que hipócritamente y con eufemismos los presentan como 'consultores', 'analistas independientes', 'estrategas en comunicaciones' como Camilo Granada y otra del loby minero que trabajaba con el en FTI Consulting cuyo nombre no acuerdo. Tienen agenda corporativa y los disfrazan de independientes.

oldenAndrew

28 de Julio

0 Seguidores

"Precisamente porque saben argumentar, y no les importa argumentar sobre todo,...+ ver más

"Precisamente porque saben argumentar, y no les importa argumentar sobre todo, son más versátiles para participar en programas de opinión que no suelen ser sobre un solo tema."
Traducción: porque saben hablar tonterías y enredar a los legos en un tema. Que triste ver que ese es el nivel de debate que las emisoras prefieran impulsar en vez de tratar de educar a su audiencia.

Rodrigo Velasco Ortiz

28 de Julio

0 Seguidores

Buen día. No me explico por qué nunca aparece en este estudio Colombia Human...+ ver más

Buen día. No me explico por qué nunca aparece en este estudio Colombia Humana. ¿No existe o no lo quieren ver?

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