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Por Manolo Azuero · 05 de Octubre de 2015

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El concejal liberal de Bucaramanga, Henry Gamboa Meza, ha sido cuestionado por su incidencia en la Dirección de Tránsito y por su respaldo a los gobierno de turno a pesar los cuestionamientos que suscitan. Sin embargo, en barrios al sur occidente de la ciudad, Gamboa Meza es un cacique electoral y su fortaleza hoy pasa por la política de legalización de barrios que la Alcaldía lideró en el último cuatrienio.

Su caso, donde la mala imagen ante un amplio sector de la opinión (incluyendo el de las páginas del principal periódico Vanguardia Liberal) contrasta con la fuerza electoral dentro de un sector popular de la ciudad, cuenta muy bien cómo se ejerce el poder aquí, en la capital santandereana. 

Un político que entiende muy bien el territorio en términos electorales, nos había contado que estos barrios de la comuna 10 de la ciudad, incluyendo Cristal Bajo y Cristal Alto, eran “cerrados” en favor del concejal Gamboa.

La Silla Santandereana empezó a recorrer los barrios populares para narrar la movida electoral y llegó hasta allá. Y efectivamente, la campaña del concejal Gamboa, que en gran parte de la ciudad no se siente, allá tiene más publicidad que cualquier otro candidato al concejo y el argumento clave es que ayudó a legalizar los barrios.

Dicha legalización, que benefició entre otros a Cristal Bajo, Cristal Alto, Brisas de Provenza, fue promovida en principio por el Concejo (cuando actualizó en 2013 la división del municipio) y después realizada y formalizada ante la Secretaría de Planeación.

En los últimos años, en eventos donde el entonces Secretario de planeación, Mauricio Mejía, y el Alcalde de Bucaramanga, Lucho Bohórquez, formalizaron la legalización en esta zona de la ciudad, el concejal Gamboa – y no otros concejales – estuvo presente.

El lío de esto, según un experto en urbanismo que conoce los asentamientos mencionados, es que el proceso de legalización muchas veces no atiende criterios técnicos sino políticos o electorales. Y que en esta zona, donde de acuerdo a esta misma fuente Gamboa sí es el ‘rey’, hay serios problemas ambientales que podrían poner en riesgo la integridad de los propios habitantes (por deslizamientos, por ejemplo).

La legalización es positiva para la gente porque valoriza los predios, permite la prestación normal de los servicios públicos y la inversión estatal en el mejoramiento del sector. Lo negativo es que autoriza definitivamente la ubicación en territorios de alto riesgo donde el proceso de urbanización puede no ser viable.

Por lo menos gran parte de este sector de la comuna 10, que Gamboa conquistó electoralmente, era antes una zona de protección ambiental. 

Comentarios (1)

Sergio A. Marín Blanco

06 de Octubre

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Arquitectos que conozco me aseguran que se está generando un riesgo inminente en la vida de muchas personas de la zona. Es irresponsable.

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