Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Juan Esteban Lewin · 06 de Agosto de 2015

4207

0

Tras la renuncia esta semana de Blanca Elvira Cajigas al Invima se está calentando la pelea por su reemplazo.

Por un lado, porque como el Ministerio de Salud está en el papel en manos de los liberales, algunos congresistas de ese partido están reclamando que el reemplazo de Cajigas debería ser liberal. El que más ha hecho presión, según supo La Silla, es el representante a la Cámara por Boyacá Rafael Romero, quien fue director del Instituto Nacional de Salud entre 2004 y 2006 y es cercano a la saliente directora.

Con un presupuesto de casi 150 mil millones de pesos para el próximo año y una nómina de más de mil personas, el puesto es apetitoso para un político, y más a semanas de las elecciones locales.

Pero eso no es lo único que está en juego.

Romero está apoyando al secretario general del instituto, el vallenato Jesús Allberto Namen (secretario general del congresista cuando éste estuvo encargado de la gobernación de Boyacá en 2003 e hijo de uno ex congresista liberal, Jesús Namén Rapallino), para que mantenga al instituto en la línea de Cajigas. Y, aparentemente, para ello tiene el apoyo de Afidro y Asinfar, los dos gremios de productores de medicamentos, muy interesados en el nombramiento dado que el Invima hace las pruebas que permiten o impiden que las drogas puedan ser vendidas.

Precisamente esa función es el segundo motivo para que se caliente la pelea por el puesto.

El Ministro Gaviria ha implementado una agresiva política de medicamentos que ha permitido, entre otras cosas, la entrada de los biotecnológicos y ha creado un verdadero control de precios.

Para ambas cosas, el control del Invima es fundamental y hasta ahora Gaviria no lo ha tenido: Cajigas llegó a la dirección del Invima desde antes de que Gaviria fuera nombrado, y venía de ser viceministra de Diego Palacio, el ministro de protección Social de Álvaro Uribe que tuvo una política muy favorable a los productores de medicamentos.

Las diferencias públicas de Cajigas con Gaviria fueron notorias, como cuando hace un año decidió exigirle fórmula médica a decenas de productos naturistas y el Ministro mostró públicamente su desacuerdo.

De hecho, esas diferencias con el Ministro parecen haber influido en su renuncia, aunque oficialmente dijo que se iba porque cumplió su ciclo y está en dos procesos laborales para irse al sector privado.

La salida de Cajigas es una oportunidad para que Gaviria refuerce su política de medicamentos. Y para ello tiene como carta al director de medicamentos del Ministerio, Javier Guzmán Cruz, quien va a quedar encargado mientras Juan Manuel Santos decide a quién nombrará definitivamente para manejar el Invima.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia