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Por Andrés Bermúdez Liévano · 09 de Marzo de 2015

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Hoy los medios registraron que el Ministro de Justicia Yesid Reyes pidió a la ONU cambiar la estrategia antidrogas. Pero lo cierto es que fue más allá: por primera vez, Colombia pidió no solo revisar las convenciones internacionales sobre drogas sino que fue más lejos.

En su discurso ante la Comisión de Estupefacientes, Reyes criticó de frente la manera cómo se está organizando la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2016, la fecha que todos los expertos en drogas tienen marcada en rojo porque será la primera vez que las drogas serán el tema central. Y que muchos países como Colombia, México y Uruguay e incluso Estados Unidos ven como la única oportunidad para realmente encontrar un camino más eficaz.

En el fondo, la pelea es por el cómo se organizará el proceso preparatorio para la Asamblea, que define en gran medida la agenda de temas que se tratarán y -en últimas- las posibilidades reales de que haya un cambio de enfoque.

Colombia -junto con países latinos como Guatemala, Ecuador y Argentina- ha propuesto que se haga en Nueva York y de manera más plural, dándole voz a los organismos que hasta ahora han sido marginados de la discusión (como la Organización Mundial de la Salud, el Pnud o Unicef), a las organizaciones fuertes de la sociedad civil y a más países que los que suelen estar en Viena.

Sin embargo, hasta ahora se ha impuesto la idea -impulsada por Egipto y apoyada por Rusia, los países árabes y los europeos- de mantenerla en Austria, donde tiene asiento la muy conservadora Comisión de Estupefacientes que tradicionalmente se ha opuesto a cualquier cambio y que viene liderando la discusión.

Por eso Reyes recibió el aplauso de muchos expertos en drogas a nivel mundial cuando dijo que “la propuesta de organización de la Asamblea General que ha presentado la Presidencia de la Comisión no satisface nuestro interés de propiciar un debate amplio y franco. Si todo el proceso preparatorio (...) se va a cerrar aquí, en un documento que la Asamblea Especial debe limitarse a endosar, estaremos perdiendo una preciosa oportunidad para mejorar el rumbo que llevamos”.

Entre los que celebraron su discurso están Coletta Youngers del Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas, la mexicana Lisa Sánchez de Transform Drug Policy y Martin Jelsma del Instituto Transnacional.

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