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Por Tatiana Velásquez Archibold · 21 de Enero de 2016

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Aunque fueron fórmula en las regionales pasadas y desde el  primero de enero gobiernan en llave, el alcalde de Barranquilla Alejandro Char y el gobernador del Atlántico Eduardo Verano vuelven a tener un choque de criterios, como ocurrió hace ocho años, cuando también eran mandatarios, por la prohibición del porte legal de armas.

En esta ocasión, a Char no le convence el ‘plan desarme’ promovido por Verano desde el lunes pasado para las fiestas de Carnaval, y que a esta hora socializa con el ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, en un consejo de seguridad ciudadano que se celebra en Barranquilla. En él participan Char, los alcaldes de los municipios atlanticenses, los secretarios del Interior, la Fiscalía y miembros del Ejército y la Policía.

El lunes, un día antes de que el presidente Santos anunciara que el porte legal de armas quedaba prohibido hasta diciembre en todo el país, Verano había propuesto un desarme de una semana, comenzando el 9 de febrero (Sábado de Carnaval en el Atlántico). Lo hizo argumentando que con el consumo de licor aumentan las riñas en el departamento, especialmente los dos primeros días de fiesta.

El liberal cree que pueden repetirse los buenos resultados de seguridad que esa iniciativa dejó durante su primera administración, entre 2008 y 2011, cuando disminuyeron las agresiones.

En cambio, a Char esa propuesta poco lo convence. El alcalde opina que quienes terminan desarmados son los ciudadanos que las portan legalmente porque necesitan protegerse, mientras que los delincuentes siguen usándolas.

Char es conocido desde su primera administración por su mano dura en materia de seguridad y más recientemente por anunciar la llegada del Ejército a las calles de Barranquilla, a partir del primero de febrero, para contrarrestar los indicadores de homicidios y atracos.

Ahora que Santos anunció que la prohibición, vigente hasta este 31 de enero, será prorrogada, Barranquilla deberá acogerla, pese a las dudas del alcalde.

Mientras el presidente expide el nuevo decreto, Verano le apuesta a un desarme departamental para que a los municipios del Atlántico las fiestas de Carnaval los coja sin armas, le explicó a La Silla uno de los asesores de prensa del mandatario.

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