Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Tatiana Velásquez Archibold · 21 de Septiembre de 2015

2342

0

Hoy se conoció la renuncia de la candidata del Progresismo a la Alcaldía de Bogotá María Mercedes Maldonado y la alianza del petrismo con Clara López: una movida que ratifica que la fusión del partido Verde con los Progresistas fue un fracaso. Sin embargo, hay un candidato en Sincelejo para el que sí funciona el verde petrismo.

Se trata de Edgardo Támara, un historiador sin trayectoria política, avalado por la Alianza Verde y respaldado por el Progresismo en cabeza del propio hijo de Gustavo Petro, Nicolás, quien viajó a Sincelejo a anunciarle su respaldo a la Alcaldía de Sincelejo.

A Támara, amigo personal del alcalde de Bogotá, lo reconocen más en la capital sucreña por su trayectoria académica: tiene un doctorado en Historia, es autor de cuatro libros, tres de ellos sobre Sucre, y se ha desempeñado como catedrático en las universidades Valle, Nacional, Pedagógica y Sucre.

Por eso, su aspiración es vista como una quijotada al enfrentarse a dos de los cinco candidatos que tienen detrás aceitadas maquinarias: el exconcejal Carlos Vergara, carta de Yahir Acuña, y el  expersonero Jacobo Quessep, impulsado por el senador Liberal Mario Fernández y Cambio Radical.

Támara le reconoció a La Silla que hacer campaña en una ciudad en la que la chequera pesa no ha sido nada fácil porque solo cuenta con ahorros familiares y de amigos, por eso le apuesta al voto de opinión entre las clases medias y altas de la capital Sucreña.

“Con los estratos bajos no contamos porque están comprometidos”, le dijo Támara a La Silla en clara alusión a la compra de votos.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia