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Por Jineth Prieto · 11 de Diciembre de 2015

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Entre los concejales de Bucaramanga se está viviendo una dura puja por la elección del contralor, agudizada porque nadie sabe cuáles son las reglas que aplican.

Aunque el actual Concejo no va a decidir el nombre del nuevo contralor, sí va a preseleccionar los nombres para que los nuevos lo elijan; eso en medio de la incertidumbre jurídica que existe sobre las condiciones que deben regir la selección debido a que la Reforma de Equilibrio de Poderes cambió las reglas pero el Congreso no las reglamentó.

En la sesión, que estaba citada ayer para debatir el presupuesto de la ciudad, estalló la discusión entre la nueva coalición mayoritaria (integrada por los liberales, un concejal de La U y uno del conservador) y una minoritaria (integrada por ASI, uno de La U, Aico) sobre los alcances de la convocatoria del presidente del Concejo, Cleomedes Bello, para cumplir con la preselección de los candidatos a Contralor.

Como la elección no está reglamentada, y lo único que existe es un concepto del Consejo de Estado que es una mera sugerencia, Bello decidió contratar a una firma para que hiciera un concurso entre los aspirantes y que de ahí saliera una terna para que los concejales recién posesionados escojan a la persona que vigilará que no se roben la plata de la ciudad.

La empresa elegida a dedo por Bello fue Psicólogos, Asesores y CIA Ltda , una consultora conocida en Bucaramanga porque fue la misma que adelantó el concurso de curadores del municipio en medio de cuestionamientos.

Como la firma extrañamente no le cobró nada al Concejo por adelantar el concurso, según los concejales que hablaron con esta redacción, se abre la puerta para que Bello “pueda manejar el concurso a su antojo y ponga sus fichas para que el nuevo Concejo elija entre las que él preseleccione”.

La discusión, que se dio a gritos en la plenaria, terminó con una proposición aprobada por ocho de los 11 concejales que estaban en la sesión, y que le pidió a Bello reversar las resoluciones con las que llamó al concurso.

Aunque en la misma plenaria, Cleomedes Bello aseguró que no acatará la proposición, esa decisión de las mayorías sí lo puso contra la pared. Si desconoce el mandato podría ser demandado por sus mismos colegas; y si decide aplicarla, además de ceder a la jugada política, también podría terminar enredado porque ya hay un contrato en ejecución y cerca de 30 inscritos para concursar, quienes podrían demandarlo si reversa el concurso actual.

La bancada liberal, que dio seis de los ocho votos que pusieron en jaque al Presidente del Concejo,  propone la siguiente fórmula: que Bello recopile las hojas de vida de los aspirantes, para ser estudiadas por una comisión accidental, y dejar así las puertas abiertas para que los nuevos concejales elijan entre quienes cumplieron los requisitos.

Esa propuesta, deja de lado el concurso del que habla el Consejo de Estado y abre el espacio para que el nuevo Concejo que entrará  a partir del 1 de enero de 2016, con 11 de las 19 curules en manos de los rojos, elija el nuevo contralor con el terreno que abonaron los liberales en este periodo.

La última palabra la tiene ahora Bello.

La Silla siguió en vivo el debate y lo transmitió a través de Twitter. Esto fue todo lo que sucedió.

 

 

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