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Por Julián Huertas · 25 de Septiembre de 2019

El representante uribista y autor del proyecto, Álvaro Hernán Prada

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Esta mañana Blu Radio echó la chiva de que el Centro Democrático presentó una reforma constitucional para que la gente pueda tumbar decisiones de la Corte Constitucional vía referendo, una propuesta que refleja la idea del estado de opinión y que inmediatamente despertó críticas por su potencial desinstitucionalizador. 

La noticia también sacó chispas en el chat de los uribistas de la Cámara de Representantes, pues varios congresistas dijeron que no sabían del proyecto y que no recordaban haberlo firmado.

De hecho, más de una hora después de la chiva el director de Blu, Néstor Morales, entrevistó a su autor, el representante opita Álvaro Hernán Prada y le reclamó que no era cierto que tuviera el apoyo de toda la bancada.

No es la primera vez que algo así ocurre, pues algunos congresistas uribistas presentan proyectos polémicos sin tener antes un consenso interno y en los medios aparecen como iniciativas del uribismo. 

Eso ocurrió, por ejemplo, con el proyecto que presentó el bogotano Edward Rodríguez para limitar la libertad de cátedra en los colegios, o cuando Prada, como ponente de la prórroga de la ley 418 que permite al Presidente negociar con grupos armados, metió un mico que le hubiera permitido pedir orden de captura a los exguerrilleros sometidos al Acuerdo de Paz. 

En este caso, además de esa falta de consenso, su proyecto de cambiar la Constitución nació prácticamente muerto.

Por un lado, porque al ser una reforma constitucional necesitaría que antes del 16 de diciembre lo aprueben las comisiones primera de Senado y Cámara y esas dos plenarias, por lo que es probable que no tenga el tiempo suficiente (lo usual es que las reformas constitucionales se radiquen en la primera o segunda semana de la legislatura para que tenga tiempo).

Por otro, la probabilidad de que se caiga en la comisión primera de Cámara es muy alta porque el uribismo, los conservadores y cristianos solo suman 12 de los 38 votos de la comisión, y las demás bancadas suelen defender a la Corte Constitucional. Incluso si se sumaran todos los de Cambio Radical solo llegarían  a 19 votos, uno menos de la mayoría absoluta que necesita.

Además, no es claro que haya tiempo para siquiera debatirlo, y el presidente de la Comisión, quien puede definir el orden del día, es el liberal bogotano Juan Carlos Losada, usualmente opuesto al uribismo.

“Tenemos por delante 13 proyectos de acto legislativo en la agenda y acaban de llegar tres ponencias más, por lo que hay 16 proyectos andando en la Comisión, es una reforma muy estéril”, le dijo Losada a La Silla.

Y eso sin entrar a ver qué pasaría en la misma Corte si sale del Congreso, pues probablemente la encuentre contraria a la Constitución.

Por eso, la propuesta de Prada tiene más impacto mediático que real, y justo a un mes de las elecciones regionales y a dos semanas de la audiencia de indagatoria al expresidente Álvaro Uribe en la Corte Suprema, un proceso en el que el mismo Prada también está llamado a indagatoria.

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