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Por María Clara Calle · 26 de Septiembre de 2019

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Si nada cambia, la primera congresista a la que le quitaron su curul por no ir a las sesiones del Legislativo, Luz Adriana Moreno Marmolejo, será la secretaria general de la Contaduría General de la Nación. Eso lo muestra la página de Presidencia, donde salen las hojas de vida de las personas como paso previo a su nombramiento oficial.

Desde el cargo, esta contadora con especializaciones en desarrollo gerencial y gerencia de finanzas administraría el presupuesto que necesita la Contaduría para su funcionamiento con todo lo que ello implica: inversiones, contrataciones y nóminas. 

Además, llegaría en reemplazo de Luis Fernando Ortiz, con quien tiene en común que pertenecen al grupo político del exsenador Mauricio Lizcano en Caldas y el senador Juan Felipe Lemos en Antioquia, como contamos.

Con ese apoyo, y como fórmula de Lemos, Ortiz se lanzó a la Cámara de Representantes por Antioquia en 2018, pero se quemó. Le faltaron poco menos de tres mil votos. 

Cinco meses después, aterrizó en la Secretaría General de la Contaduría. Allí estuvo hasta que renunció para ser candidato a la alcaldía de Girardota, en Antioquia, donde ya fue alcalde entre 2011 y 2015 por el partido de La U.

 

En cuanto a Moreno, antes de estar con Lizcano apoyaba al grupo conservador caldense de Luis Emilio Sierra y, bajo su sombra, fue la gerente de la Lotería y de la Terminal de Transportes de Manizales. 

Luego optó por apoyar a Lizcano para ser su fórmula a la Cámara, por La U, en las elecciones de 2014, y aunque ganó ese puesto le trajo un costo político alto: hace menos de dos años perdió su investidura de representante por sus ausencias en las sesiones del Congreso, una decisión sin antecedentes en el país.

En marzo de 2018, el Consejo de Estado consideró que Moreno había cometido ausentismo porque se iba luego de que llamaran a lista en las sesiones. 

La prueba es que no votó en más de seis ocasiones en las que se debatieron proyectos legislativos o mociones de censura; y con seis ausencias en ese tipo de sesiones plenarias basta para perder la investidura.

Aunque Moreno apeló, la Sala Plena de la Alta Corte ratificó su postura en segunda y última instancia

Eso significa que Moreno no puede volver a ocupar un cargo de elección popular, pero sí puede participar en política. 

Por eso, pese a la decisión del Consejo de Estado, Moreno ayudó en la segunda vuelta de la campaña presidencial de Iván Duque, luego de que el candidato que apoyaba el grupo de Lizcano, Germán Vargas, se quemara en la primera vuelta.

Porque Moreno perdió su puesto pero no sus amistades.

“Ella no se fue nunca del lado de Lizcano, siempre ha estado a su alrededor”, afirmó un político que nos pidió la reserva de su nombre y que conoce de cerca al exsenador.

Ahora Moreno está a punto de ser el reemplazo de otro amigo de Lizcano y Lemos en un puesto que lleva un año como escampadero de los aliados de ellos.

CONTEXTO

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