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Por Tatiana Duque · 13 de Julio de 2020

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En medio de la pandemia, el presidente Iván Duque creó dos nuevas consejerías presidenciales, vía decreto, que son relevantes en su estrategia para enfrentar la actual crisis: una para darle un rol relevante a su vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, y su relación con los sectores empresariales para la reactivación económica; y otra para reforzar las comunicaciones desde Palacio y su propia imagen que arrancó a crecer justo cuando entramos en cuarentena -pero ya volvió a caer-.

Ambas se unen a otras seis consejerías que Duque ha creado (tiene 13 en total) específicamente para sus políticas en Palacio y que reflejan su interés por el sector privado, la tecnología y su visión del Acuerdo de Paz: economía y transformación digital; estabilización y consolidación; competitividad y gestión pública y privada; seguridad; derechos humanos y asuntos internacionales; y gestión y cumplimiento.

Como contamos en este hilo, en teoría las consejerías no generarían más gastos para la Presidencia en plena pandemia, que de todos modos este año sí ha aumentado su presupuesto en casi 20 mil millones con respecto a 2018, cuando Duque llegó a la Presidencia.

Y, más allá, le sirven al Presidente para maniobrar políticamente y nombrar alfiles suyos -o de su Vicepresidenta-, en momentos en que su Gobierno va firme entregando representación en ministerios a los partidos.

Según Diego Molano, el director administrativo de Presidencia, despacho que además maneja la nómina de Palacio, para las dos consejerías nuevas se eliminaron dos asesorías de la Vicepresidencia y el cargo de la Secretaría de Prensa de Presidencia.

Sin embargo, si bien en plata no habría en principio un gasto mayor, la efectividad de la creación y ejecución de ambas oficinas en el Gobierno de Duque está por verse, sobre todo por sus objetivos que tienen que ver directamente con cómo le vaya al país en la crisis por el Covid.

 

La Consejería para la Vicepresidencia de Marta Lucía Ramírez está enfocada exclusivamente en los llamados pactos por el emprendimiento que comenzó a firmar con los sectores privados para destapar cuellos de botella en las cadenas de producción y en los que el Gobierno puede ayudar.

Esto porque la labor que le encomendó Duque a su Vicepresidenta es la de formular la estrategia de repotenciación económica, y los pactos medirían su efectividad con la creación de empleo. Como contamos en su momento, la oficina de la Vice planea la segunda fase de esos pactos, y es ahí donde entraría el rol de esta nueva consejería.

La creación se dio solo días después de que entre Duque y Ramírez hubiera roces tras la revelación de la Vicepresidenta de que no le había contado al Presidente sobre la condena por narcotráfico de su hermano hace 23 años, un asunto que generó molestias en Palacio como revelamos.

Precisamente, una de las quejas de Ramírez -casi desde el inicio del Gobierno- era que las asignaciones de Duque a su oficina tenían un perfil bajo, como también contamos.

Una muestra de que en esa consejería mandará Ramírez y no Duque -como sí ocurre en las otras diez consejerías- es que desde antes de que el cargo fuera oficializado, el puesto de consejero iba a ir, según supimos por dos fuentes informadas, para el exviceministro de Transporte, Juan Camilo Ostos, un alfil de la Vice en el conservatismo, la campaña y el Gobierno.

No obstante, Ostos no aceptó por temas familiares y en el cargo fue designada la economista Marcela Urueña, exviceministra de Agricultura, y quien ya era cercana a Ramírez en la promoción de los pactos con el sector privado.

La segunda Consejería apunta a la imagen del Presidente y, en particular, al reforzamiento de las comunicaciones desde Palacio, y estará a cargo de su secretario de Prensa, Carlos Alberto Cortés.

Cortés, quien ya había sido subsecretario de prensa durante el Gobierno de Álvaro Uribe y jefe de prensa de la campaña a la Presidencia de Duque, ahora será el Consejero para la Información y Prensa, una oficina paralela a la del periodista Hassan Nassar, consejero para las Comunicaciones del Presidente.

Según nos dijo Molano, el director administrativo de Palacio, la idea es que Nassar siga con su papel estratégico como asesor del Presidente, mientras que Cortés se enfocará en la filigrana de la comunicación y operación de las relaciones de Palacio con los periodistas que cubren al Presidente.

Asimismo, desde esa consejería, Cortés pondrá en marcha una agencia de noticias propia de la Presidencia para la comunicación hacia afuera sobre las políticas impulsadas por su jefe Duque.

Duque no es el primero que crea consejerías, ni el que más ha tenido durante su mandato.  

Su creación, al igual que en otros casos de presidentes, responde a la necesidad de Duque de controlar sus políticas con alfiles suyos, como Cortés, o de sus aliados, como en el caso de la vice Ramírez.

Según nos dijo Felipe Botero, profesor de ciencia política de los Andes y quien con otros dos académicos ha estudiado la administración interna de las presidencias a través de la creación de oficinas y consejerías, estos despachos sirven para que los mandatarios “mantengan un control político sobre el Ejecutivo más allá de sus ministerios”, que muchas veces tienen que entregar a los partidos.

“Las coaliciones, para cualquier presidente, se sostienen con ministerios. Es un ‘pago’ por pertenecer a la coalición. Pero el Presidente es reacio a perder el control sobre la política. En este caso, Duque no se ha distanciado de sus antecesores (en crear coaliciones y consejerías) en parte porque no puede hacerlo”, nos dijo el profesor Botero.

Justamente, Duque creó las consejerías solo meses después de que dio tres ministerios a políticos y técnicos con aval de los partidos La U, Cambio Radical y Conservador; y en ellas mantiene aliados de su primer círculo, que no responden precisamente a los partidos.

Eso se puede ver en cargos clave para la filigrana de Palacio, como su amigo Víctor Muñoz en la consejería de economía y tecnológica; o su consejero para discursos, Alejandro Salas, quien además conoce y fue aliado de la vicepresidenta Ramírez.

A tres semanas de cumplir dos años de mandato, las dos nuevas consejerías -y las otras 11 con las que trabaja- son otro rasero para medir sus logros.

Comentarios (2)

Gustavo Adolfo

13 de Julio

0 Seguidores

Duque no debería gastar más en asesores de imágen. Hay consejos gratis que ...+ ver más

Duque no debería gastar más en asesores de imágen. Hay consejos gratis que puede seguir, como no juntarse con traquetos, dejar avanzar las investigaciones de la Ñeñe Política, no nombrar traquetos o familiares de traquetos, no vivir de viaje, No vivir de fiesta, escuchar a los contrarios, presentar posiciones claras, mantener su palabra...

ValentinaMon

14 de Julio

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Y no que el gobierno no compartía mermelada ni cuotas burocráticas?? Esto de...+ ver más

Y no que el gobierno no compartía mermelada ni cuotas burocráticas?? Esto de las comunicaciones sumado al famoso contrato del DAPRE para mejorar la imagen de Duque lo que revela es la inmensa ineptitud del gobierno, que adjudica su impopularidad a temas de forma y no a decisiones de fondo, por lo general desinformadas, precipitadas, improvisadas y sin evidencia. Cuánta plata cuesta la mediocridad!

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