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Por Ana León · 29 de Abril de 2020

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Mientras el Erasmo Meoz, el hospital público más importante de Norte de Santander, se alista para atender la pandemia, la clase política de ese departamento está definiendo quién será su director durante los próximos 4 años. 

Esa decisión está mediada por un compromiso de campaña electoral entre el gobernador Silvano Serrano y el representante a la Cámara liberal Alejandro Carlos Chacón, un superpoderoso del Congreso.

Aunque ya hay dos candidatos sonando y por tiempos el Gobernador debe tomar la decisión prácticamente esta semana, aún no hay humo blanco. Otros dos barones electorales están detrás de ese cargo. 

El acuerdo

Como ha contado La Silla, en Norte de Santander cada congresista tiene una participación burocrática pactada con el gobernador de turno en los cargos de más relevancia del departamento. 

Eso se traduce en apoyo durante elecciones, que a su vez les permite mantener vivo su grupo político, a través de la burocracia que manejan con esos puestos. 

“En esa participación, el único que está pendiente por su parte, es Chacón”, nos dijo un político de las entrañas del grupo del actual gobernador Silvano Serrano. 

Según lo que nos dijo él y otros dos políticos que tienen cómo saberlo de primera mano, durante las pasadas elecciones regionales el acuerdo entre el ahora exgobernador William Villamizar y su entonces candidato Silvano Serrano con Chacón fue mantener a alguien de su línea política como director del hospital Erasmo Meoz para que también le garantice participación al grupo de Villamizar.

Ese hospital es importante en el poder regional porque tiene más de 1.500 trabajadores y un presupuesto anual de 205 mil millones. Aunque casi el 90 por ciento se va en funcionamiento, la contratación que eso conlleva también representa mucho poder en la región.

El Gobierno le debe 364 mil millones de pesos (Solo 64 mil millones es por la atención a población migrante venezolana). Por el coronavirus, del que ya hay 69 contagiados en Norte de Santander, hay expectativa en que buena parte de esa deuda sea saldada pronto, de modo que el hospital quede con liquidez.

El director saliente, Juan Agustín Ramírez, fue elegido hace 8 años y reelegido hace 4 como cuota del representante Chacón.  

Como los periodos de directores de hospitales inicialmente terminaban en marzo y con la llegada del coronavirus se alargaron 30 días más, hasta ahora es cuando el trato va a consumarse nuevamente. 

El sonajero ya se decantó. De los cinco candidatos que sabíamos que había hace un mes, hoy solo quedan dos: el médico Miguel Tonino Botta y la exconcejal de Cúcuta, Nelly Santafé.

Los candidatos

Botta es un urólogo afamado en Norte de Santander y aunque no hace política, sí tiene amigos políticos. Entre esos, Chacón, a quien apoyó en su campaña a la Cámara de 2018. 

Botta también es cercano al exalcalde Ramiro Suárez, preso por su participación en un homicidio. El vínculo nació cuando Suárez era Alcalde (2004-2007) y, por recomendación del excongresista Manuel Guillermo Mora, puso a Botta como director de la empresa social del Estado de Cúcuta, Imsalud. 

Esa cercanía, tal y como nos dijeron dos políticos aliados de Suárez, influyó para que Chacón pusiera la hoja de vida de Botta sobre la mesa del gobernador. 

Según esas versiones, Chacón eligió a Botta en consenso con Suárez, a modo de gana-gana. Suárez gana participación en el hospital, en momentos en que necesita puestos porque perdió la Alcaldía de Cúcuta, que controló desde La Picota durante el periodo pasado. Chacón, por su parte, gana un aliado clave para las legislativas de 2022. 

“Chacón quiere saltar al Senado y para eso necesita votos. Ramiro tiene unos 15 mil votos propios, nada despreciables”, nos dijo uno de ellos.

Por eso, aunque Botta tiene perfil apto para el cargo y también tiene buenas relaciones con el Gobernador, el padrinazgo de un político condenado para dirigir el hospital más importante de la región en medio de una pandemia, le juega en contra. 

“Ahí Silvano se puede estar ganando un problema mediático bravo...¿quién va a querer todos los ojos encima en plena crisis?”, nos dijo un político que conoce de primera mano la movida por el hospital.

Más allá de eso, La Silla supo que la razón para que la decisión siga embolatada, es que Serrano, quien es el que elige, quiere garantía plena de que el nuevo gerente también le rinda cuentas a él y a su grupo político y no se convierta en una isla dentro de su mandato. 

Es por eso que la otra candidata le está haciendo contrapeso. 

Nelly Santafé es una política, de profesión contadora, que ha estado en varios cargos públicos y en 2011 salió electa concejal de Cúcuta por La U con 4.917 votos. Intentó reelegirse el año pasado pero se quemó con 5.447 votos. Esos apoyos son los de su padrino Juan de Dios Negrón, un exconcejal y contratista poderoso, muy cercano al grupo del exgobernador William Villamizar. Es Negrón quien está haciendo lobby para que Santafé sea  la directora del hospital. 

Sumado al respaldo de Negrón, Santafé cuenta con la ventaja de ser de confianza del exgobernador Villamizar (fue directora del Instituto Departamental de Salud durante su primera Gobernación) y también es allegada al actual Gobernador. Además, como su perfil es más político, genera más empatía entre la clase dirigente. 

Santafé y su padrino Negrón también han sido aliados de Chacón en el pasado (lo apoyaron en las legislativas de 2018). La Silla supo que esa es una de las cartas con las que está jugando Negrón para llegar a un acuerdo con Chacón por el cargo, en la medida en que la votación que él mueve en Norte de Santander también ronda por los 15 mil votos y le podría servir al congresista. 

De cualquier forma, Chacón tiene la sartén por el mango.

En los últimos años, se ha convertido en uno de los congresistas más poderosos de la región y del país, como contamos en esta historia y si decide imponerse con Botta, el margen de maniobra del Gobernador queda muy reducido.

Principalmente, porque como hemos contado tanto Serrano como su padrino, William Villamizar, tienen fácil entrada entre la clase política porque son conocidos por respetar acuerdos, y si lo desconocen ahora pondrían en entredicho esa fama que fue clave para que se mantuvieran en el palacio de la cúpula chata.

Por eso, aunque no hay nada definido aún, dos fuentes de las entrañas de Villamizar y Serrano nos dijeron que lo más probable es que Botta sea el elegido. 

El nuevo director deberá asumir el cargo el próximo 15 de mayo pero, según le dijo a La Silla una fuente que lo sabe de primera mano, el Gobernador tiene previsto tomar la decisión entre mañana y el próximo lunes. 

Así que, por lo menos en Cúcuta, el coronavirus no ha detenido el teje-maneje político. 

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