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Por LaSillaVacia.com · 06 de Octubre de 2020

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Un polvorín se armó en la Barranquilla política, luego de la columna este domingo en Semana de María Jimena Duzán, quien aseguró que la Fiscalía tiene engavetada una denuncia desde 2017 contra el poderoso exalcalde Álex Char por supuestamente haber recibido una coima de 2.300 millones de pesos, correspondientes al contrato del tanque de agua de la ciudad.

Dice la periodista que la denuncia fue puesta por el ganadero Luis Enrique Guzmán Chams, quien confesó haber pagado el soborno de la obra que ganó un contratista llamado Carlos Bengal, quien le pidió los recursos al denunciante. 

Ayer, Caracol Radio reveló unos chats que hacen parte del soporte de la denuncia de Guzmán, en los que el ganadero aparece supuestamente hablando con Jorge Padilla, quien para le época de los hechos (2016) era el secretario Jurídico de la Alcaldía de Char, y con otro personaje llamado Héctor Amarís, quienes según el denunciante fueron los intermediarios del pago: 160 millones habría recibido Padilla y 200 millones Amarís.

 

 

Respecto a este último nombre, La Silla Vacía le ha venido siguiendo la pista desde hace dos años a Amarís, más conocido en algunos círculos del poder de Barranquilla como el ‘Oso Yogui’ y a quien fuentes de primera mano han definido como: el asesor, compañero de rumbas y “mandadero” predilecto de Álex Char, un superpoderoso al que este escándalo lo podría poner a dar explicaciones y a temblar en sus posibles aspiraciones presidenciales.

Este es Héctor Amarís

Los ocho años que Álex Char estuvo sentado en la silla de Alcalde de Barranquilla (primero en 2008 y luego en 2012), Héctor Amarís fue percibido como uno de los brazos derechos del jefe del clan Char.

La percepción no era gratuita. Ellos se mostraban juntos en rumbas, partidos de fútbol e incluso Char llevó a Amarís a reuniones oficiales con otros mandatarios.

En su momento, cinco fuentes conocedoras de Barranquilla le contaron a La Silla que esta relación no se limitaba a lo social, sino que el Oso Yogui le manejaba parte de la agenda a Álex Char. 

“El Yogui era la avanzada de Álex. Si tú querías hablar con él, tenías que hablar con el osito. Adonde iba Álex, iba Héctor. Era el que le manejaba todo a Álex”, nos dijo una persona cercana al charismo que vio juntos a Amarís y Char varias veces en reuniones sociales.

“Él era algo así como el secretario privado de Álex. Si tú querías hablar con él, lo llamabas y le decías ‘Hey Héctor, cuádrame una cita con el Alcalde’ y él te decía cuándo”, nos dijo otro político. 

Dos fuentes se refirieron a el Yogui como el “mandadero de Char” y otra dijo que “le cargaba la maleta, le hacía vueltas, era de su primer primerísimo círculo”.

La relación también se daba vía las esposas de ambos: la esposa de Char, Katia Nule, es una gran amiga de la esposa del Yogui, Claudia Lora. De hecho, las dos parejas compartían fechas especiales como las decembrinas.

En la política el Yogui empezó a trabajar en la Alcaldía de Barranquilla a finales del mandato de Guillermo Hoenigsberg (exalcalde que gobernó del 2004 al 2007, fue elegido por el grupo del exalcalde Bernardo ‘el Cura’ Hoyos y está condenado por irregularidades en la contratación), cargo al que llegó por la influencia de su papá, quien fue diputado liberal 

En el 2007, el Yogui apoyó la primera campaña de Char a la Alcaldía y, cuando éste ganó, fue nombrado gerente del Foro Hídrico, una entidad que nació en el 2006 y con la llegada del charismo se convirtió en una de las entidades más importantes del Distrito.

En el 2012, Amarís dejó el Foro Hídrico cuando la charista Elsa Noguera llegó a la Alcaldía y nombró como gerente de esa entidad a Gonzalo Baute, hoy diputado del Atlántico. 

Tres años más tarde, cuando Char volvió a lanzarse a la Alcaldía, ‘el Yogui’ Amarís hizo parte de su equipo de campaña y, tras el segundo triunfo del hoy mandatario, pasó a ser uno de sus más cercanos asesores.

Sin embargo, esa cercanía pública se perdió cuando estalló el conocido saqueo a la Triple A, la empresa mixta de servicios públicos de Barranquilla, -un caso que tiene alcance internacional, como hemos contado- y Amaris comenzó a manejar un perfil más bajo.

El escándalo de la Triple A estalló en 2017 con la captura en España de varios altos ejecutivos de la empresa pública madrileña Canal de Isabel II, accionista mayoritaria de la Triple A, a través de su filial Inassa. 

Según la Fiscalía, a la Triple A la saquearon entre los años 2000 y 2017 con aparentes pagos fraudulentos a través de un “contrato de asistencia técnica”, que habría causado un detrimento patrimonial de 236.853 millones de pesos.

Aunque Amarís no tiene ninguna investigación abierta por ese caso, su papá reconoció hace poco haber cometido varios delitos, entre ellos enriquecimiento ilícito, a través de una empresa de bienes raíces que hizo parte de un entramado corrupto por el cual se robaron casi 30 mil millones de pesos de la Triple A, según la Fiscalía.

Esa empresa se llama Iarco Limitada y en 2018 La Silla Vacía confirmó que pertenece en un 95 por ciento a la esposa del Yogui Amarís, Claudia Lora.

Este escándalo de supuesta corrupción y los chats publicados reviven la estrecha relación entre el Oso Yogui y Álex Char.

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