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Por Julián Huertas · 14 de Noviembre de 2019

Virgilio Almanza, nuevo magistrado del CNE. Foto:Senado

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La elección de Virgilio Almanza como nuevo magistrado del Consejo Electoral, un duro golpe a la coalición gobiernista del Congreso, anoche se logró gracias a que la oposición no actuó de forma unificada: aunque estaban contra Almanza, no se pusieron de acuerdo en si debían evitar su elección rompiendo el quórum o no. 

Al final, se quedaron más de la mitad de los congresistas de esas bancadas, y con ello aseguraron la elección del nuevo magistrado, impulsado por la alianza de La U, Cambio Radical y Liberal.

Que haya sido solo la mitad fue el resultado de una tensión dura dentro de la oposición, en la que se enfrentó la lógica de debilitar la posición de los aliados del gobierno en el CNE, con la de respetar los acuerdos de todas las bancadas de agosto del año pasado, que fueron las que definieron los cupos (la elección se debía a la muerte del magistrado azul Heriberto Sanabria).

Antes de la votación, se reunieron a puerta cerrada para decidir si apoyaban a Almanza, lo que hace más difícil para los gobiernistas tener mayoría en el CNE, o a María Mercedes López, la candidata conservadora, con lo que enviarían el mensaje de respeto de los acuerdos. 

Para definir los citaron a una reunión, a la que llegaron 25 de los 43 congresistas de la oposición. 

Primero pasó López y, según un miembro de la oposición que estuvo ahí, hizo una buena presentación.

Le preguntaron si era cierto que tenía una relación política con el abogado Abelardo de la Espriella y ella presentó pruebas de que él la demandó. También si es cercana al uribismo, y respondió que ni siquiera la habían recibido en esta campaña al CNE; y si había apoyado las objeciones de Duque a la JEP y había borrado unos trinos en la que eso quedaba claro, a lo que no dejó una respuesta clara. 

Luego habló Almanza y, según dos fuentes que estuvieron ahí, hizo una mala presentación. Según un congresista que estuvo ahí y pidió no ser citado, dijo que era el candidato de Germán Vargas Lleras. 

Eso se sumó a su cercanía con el nuevo Registrador, Alexander Vega, y con la casa Char, y la senadora Angélica Lozano planteó que había un manto de duda sobre su gestión como asesor de Vega en el CNE. 

Con esas dudas, y ante la necesidad de definir, el senador polista Alexander López argumentó que lo mejor era respetar los acuerdos y apoyar a María Mercedes López. Así se aseguraban de que si por algún motivo su magistrado, Luis Guillermo Pérez, deja vacante la curul, les respetarían el cupo.

Votaron y ganó López por 15 votos, contra 8 por Almanza. Otros dos no votaron.

Así que la sorprendente decisión inicial era apoyar al uribismo, los conservadores y cristianos, con lo que se abría una luz para que ganara López: si votaban todos sumarían 144 votos, contra los 134 de la triple alianza de La U, Cambio y los liberales. Incluso si solo votaban los 15 opositores que querían apoyar a López, quedaba cerca de los de Almanza.

Con esa decisión, los congresistas de oposición bajaron al Salón Elíptico, donde había arrancado la sesión. Pero apenas llegaron las bancadas gobiernistas anunciaron que se retirarían, argumentando el respeto a los acuerdos y asumiendo una derrota, y la oposición quedó viendo un chispero porque los azules ni siquiera postularon a López. 

Es decir, Almanza era el único candidato y tenía fija la victoria, siempre y cuando hubiera quórum para decidir, que es de 141 congresistas. La triple alianza necesitaba que se quedaran algunos opositores.

Julián Gallo, vocero de la Farc y quien es objeto de críticas permanentes del uribismo, explicó que no apoyaban a Almanza porque no es coherente pedir que se respete el Acuerdo de Paz e irrespetar el pacto inicial para las curules del CNE, con lo que por primera vez la bancada de la exguerrilla se puso del lado del uribismo y sus aliados en una pelea política.

Algo similar nos dijo la representante verde Juanita Goebertus: “Aunque no estamos de acuerdo con varias de las posiciones de María Mercedes López, como las de las objeciones presidenciales a la JEP, yo prefería votar con ella para respetar los acuerdos iniciales”.  

Tras la intervención de Gallo, se fueron la mitad de los opositores, incluyendo la bancada de la Farc, Gustavo Petro, Angélica Lozano, Goebertus, Catalina Ortíz y Alexander López, pero otros se quedaron en la plenaria y le garantizaron el quórum a la sesión. 

Uno de ellos, el representante verde Mauricio Toro, argumenta que es preferible tener un magistrado no gobiernista en el CNE, y que ayudar a mantener el quórum evitó que se tuviera que repetir la votación hoy y caer en otra pelea. 

De hecho, dos congresistas de Farc fueron clave para que el quórum fuera estable: el senador Pablo Catatumbo y la senadora Victoria Sandino, quienes volvieron al recinto, e incluso hubo cinco opositores que votaron por Almanza, que al final le deberá su elección a la oposición, aunque no a toda.

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