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Por Laura Ardila Arrieta · 26 de Septiembre de 2019

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Pensando en que los ciudadanos de Barranquilla y el Atlántico tengan la mayor cantidad posible de información sobre quienes aspiran a gobernarlos, y puedan así decidir su voto con criterio, en La Silla Caribe quisimos organizar un debate con los candidatos a esa Gobernación.

Aunque, por supuesto, en campaña los debates son fundamentales en cualquier departamento (y, si tuviéramos los recursos humanos y económicos, probablemente los impulsaríamos en todos los de la región, porque además generar criterio es una de las misiones principales de La Silla Caribe), ese debate en Atlántico me parecía particularmente importante. 

La razón es que Barranquilla (que junto a su área metropolitana pone el 80 por ciento de los votos para elegir gobernador) es una de las ciudades del país con los niveles de debate y participación ciudadana más bajos.

Así no sólo lo evidencia el unanimismo, que hemos detallado muchas veces, alrededor del grupo político de los Char que domina el departamento, sino que también lo reveló este año la encuesta de percepción de Ciudades Cómo Vamos.

Según esa medición, con un 18 por ciento, Barranquilla es la ciudad en la que menos gente se siente parte de algún espacio de participación u organización social.

La idea era hacerlo el pasado 4 de septiembre y, para ello, el 22 de agosto enviamos invitaciones formales a todos los candidatos.

Sin embargo, no logramos concretarlo porque la campaña de Elsa Noguera (la candidata de los Char, respaldada por una aplanadora conformada por Cambio Radical, La U, el Partido Liberal, los conservadores y el uribismo) nunca nos contestó.

Como debido a esa aplanadora el triunfo de Noguera es visto como un hecho, creí que sin ella quedaba cojo el evento.

Persistiendo en la idea de abrir el debate en Barranquilla, a continuación nos ideamos una serie de entrevistas individuales en vivo (con transmisión por facebook live y twitter) con los principales candidatos a la Gobernación, tal y como lo vienen haciendo también otras sillas regionales de La Silla Vacía.

Bautizamos la serie como ‘Los candidatos echan su cuento en La Silla Caribe’ y, para alcanzar a hacerla también con los aspirantes a la Alcaldía antes del 27 de octubre de elecciones, decidimos invitar sólo a los tres aspirantes a Gobernador con mayor fuerza electoral y mediática.

Así, el pasado 11 de septiembre entrevistamos a Rodney Castro, candidato de Colombia Renaciente. Y la siguiente semana, el martes 17, a Nicolás Petro, candidato de la alianza Colombia Humana-UP.

A Elsa Noguera le enviamos la invitación hace nueve días para entrevistarla ayer 25 de septiembre, pero, lamentablemente y de nuevo, su campaña ni siquiera nos respondió diciendo que no podía.

El silencio de Noguera y su campaña frente a esa invitación de La Caribe contrasta con las entrevistas que da permanentemente a medios locales la candidata, como ella misma lo publica en sus redes sociales.

De hecho, el día antes de la invitación nuestra publicó en twitter foto posando con periodistas en una emisora e incluso respondió a uno que le agradecía por la torta de cumpleaños que le había llevado y se refería a ella como “mi gobernadora”.

Con toda seguridad, la entrevista de La Silla Caribe iba a ser menos cómoda para la candidata.

A Rodney Castro y a Nicolás Petro les preguntamos sobre sus respectivas visiones de departamento y sus propuestas, pero también sobre asuntos puntuales no tan fáciles para ellos.

(Por ejemplo, a Castro le preguntamos si como mandatario se declararía impedido frente al millonario proyecto del puerto de aguas profundas, que él viene gerenciando. Y a Petro por cuáles son sus credenciales políticas aparte de ser el hijo de su papá, el senador Gustavo Petro).

A Elsa Noguera pensábamos preguntarle, aparte de sus propuestas y visión, por el poder omnímodo del clan que representa, evidenciado entre otros en el unanimismo del Concejo y la concentración de la contratación; por los apoyos cuestionados que ha recibido (como, por ejemplo, el del cuestionado grupo Vargas de Galapa) y por las versiones de pactos burocráticos con los partidos que la acompañan.

Ella decidió guardar silencio y dejarnos la silla vacía, como suele pasar con muchos candidatos opcionados en el país que prefieren no exponerse demasiado para no perder puntos, por si se equivocan respondiendo.

Escribo este blog con todos estos detalles por transparencia con los usuarios que esperaban la transmisión en vivo que alcanzamos a anunciar y otros que incluso llegaron al lugar.

Pero también porque creo que no por ser frecuente debe ser naturalizada esa actitud por parte de quienes aspiran a llegar al poder y manejar lo público.

Muchísimo menos en una ciudad con tan poca discusión pública como Barranquilla.

Responder todas las preguntas, no sólo aquellas convenientes que no incomodan.

Es lo mínimo.

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