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Por Héctor Riveros · 01 de Septiembre de 2018

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Las noticias sobre el desconocimiento del paradero de quien fuera el jefe negociador en nombre de la guerrilla de las Farc del acuerdo que permitió la desmovilización de ese grupo armado, y las sospechas de que esté en la clandestinidad, que se le hayan sumado alias “el Paisa” y “Romaña” y que Gentil Duarte esté organizando las disidencias se convierten en el preludio del que podría ser el mayor fracaso de la sociedad colombiana en toda su historia. Y hemos tenido varios.

Si después de haber logrado convenir unas condiciones para la terminación de un conflicto de décadas no logramos generar las condiciones para mantener a un grupo importante de excombatientes en la vida civil condenaremos a varias generaciones a la tragedia enorme de la violencia.

En reciclar guerras somos expertos: la proclamación de la independencia la convertimos en decenas de guerras civiles que terminaron en los pactos que dieron fin a la guerra de los mil días; esa “paz” la convertimos en enfrentamientos entre partidos políticos que llegaron a un nivel que no le encontramos nombre y simplemente la llamamos “la violencia”; creímos haber cerrado el ciclo con el Frente Nacional pero incubamos a las guerrillas comunistas en un conflicto que teníamos (tenemos) la ilusión de cerrar pero que los hechos nos amenazan con que no vamos a ser capaces.

Que un grupo de exmiembros de las Farc han preferido continuar en el negocio del narcotráfico es un hecho desgraciadamente incontrovertible. Que el establecimiento ha sido avaro en el cumplimiento del acuerdo también y que el clima de opinión nunca ha sido propicio para la reinserción de los excombatientes también tanto que la coalición del NO, como orgullosamente se llamaban, ganó la elección presidencial.

Con la suma de esos tres hechos no deberíamos extrañarnos que las disidencias crezcan y se organicen a tal punto que logren revivir a las Farc.

De hecho, el relato del uribismo y sus aliados siempre ha sido que las Farc no han cumplido el acuerdo, dicen que no entregaron todas las armas, que no entregaron la plata, que no entregaron a los niños, que siguen narcotraficando, que los que hacen política tienen vínculos con los disidentes y un largo etc.

Han pasado más de dos años desde que se firmó el acuerdo final y cuatro o cinco desde que se convino que para generar condiciones políticas y sociales para evitar que se repitiera el ciclo de violencia, con los mismos o con unos nuevos, había que emprender un modesto programa de desarrollo rural integral y una limitada reforma política y ni lo uno ni la otra. Para el establecimiento colombiano pareciera que esos dos capítulos no se hubieran firmado. El Congreso anterior se negó a aprobar algunos desarrollos y el actual gobierno nunca habla de eso.

La posibilidad de sustituir economías ilegales por mercados legales sigue pareciendo remota. Se aprobaron unos incentivos tributarios tan llenos de obstáculos que es poco lo que se ha logrado para que empresas intensivas en mano de obra se localicen en las zonas más afectadas por el conflicto. Se le pusieron tantos requisitos al programa de obras por impuestos que solo un puñado de compañías han decidido pagar sus impuestos haciendo obras en esas regiones.

La tragedia del asesinato de líderes sociales y de algunos exmiembros de las Farc tienen que generar incertidumbre entre los que entregaron las armas y han estado dispuestos a reincorporarse a la vida civil.

La incertidumbre sobre la suerte de Santrich y del propio Iván Márquez, respecto de quien todos los días llegan rumores de que los Estados Unidos solicitarán su extradición y que a la mayoría de la sociedad colombiana le parezca escandaloso que se pida que en cada caso haya que hacer una valoración probatoria juiciosa para saber si efectivamente continuaron delinquiendo después de la firma del acuerdo debe poner a pensar a los que habían decidido reintegrarse.

Es cierto y hay que reconocerlo que el Estado, en las últimas semanas, ha dado dos grandes pruebas de honrar el acuerdo.

De una parte, el gobierno de Iván Duque ha dicho que va a cumplir lo pactado, desaprobó la iniciativa de un sector de su Partido de promover un referendo para derogarlo y los “ajustes” que propone al acuerdo son en realidad batallas simbólicas que en nada afectarían la sustancia de lo acordado.

De otra, la Corte Constitucional produjo una sentencia, a propósito de la revisión de la ley estatutaria de la JEP, que le dio estabilidad jurídica al acuerdo y estableció unas reglas razonables para los casos de extradición que deberían darle tranquilidad a los ex guerrilleros de que si no habrá arbitrariedades y que si no continúan actuando al margen de la ley tendrán las garantías que deberíamos tener todos los ciudadanos.

Esta última es una decisión trascendental, desafortunadamente poco conocida y a cuyos lineamientos Duque se había comprometido a respetar. El Fiscal General parece ser el único que le dio la importancia que tiene y se quejó por mantener el pulso que desde el principio ha tenido con la jurisdicción especial. Dicen que los Estados Unidos están preocupados y los que les dan coba nos amenazan con la descertificación.

Los más radicales opositores al acuerdo siempre simplificaron su argumento en la frase “le entregaron el país a la guerrilla” y esa frase se repite aún miles de veces en conversaciones callejeras de personas que genuinamente creen que el costo pactado para lograr el desarme de las Farc fue muy alto y motivados en ella eligieron a quien creían que iba a deshacer el acuerdo.

Esos mismos, entre los que se cuenta el Ministro de Defensa, ahora están aterrados de que nos lo vayan a devolver, como en el famoso final de la película La estrategia del caracol que termina con la frase: Ahí les dejo su HP casa.

Los que creían que había otro método más eficaz de acabar con la guerrilla y disminuir la violencia distinta a ese acuerdo que han considerado tan indigno tendrán, más rápido de lo esperado, la posibilidad de demostrárnoslo. Nos sentaremos a esperar, a saber, cuántos años, cuántos muertos, cuánta plata tendremos que tener para capturar a Márquez, al “Paisa” y a “Romaña”, si es que resultan ciertos los temores de que vuelven a la clandestinidad, para poder tenerlos ahora sí en una cárcel cumpliendo unas penas severas y entregando el dinero para reparar a las víctimas y no eso que llaman remedo de justicia que se pactó en el acuerdo.

Ya ejércitos de dos países llevan meses persiguiendo a alias “Guacho” y aquí estamos esperando.

Comentarios (11)

José Saramago ..

01 de Septiembre

3 Seguidores

https://bit.ly/2NFmPqg
ENLACE: “La vaca para matar a Uribe”. Publicad...+ ver más

https://bit.ly/2NFmPqg
ENLACE: “La vaca para matar a Uribe”. Publicado en la Revista Semana (hoy).
Por años han intentado eliminar físicamente al ex-presidente Uribe, tal como se dio conocer en los computadores de Raul Reyes y en las cartas publicadas en el enlace ARRIBA.
¿como parte de los acuerdos FARC y Santos esta el encarcelar a Uribe como sea?¿existirá un “vaca” para el Cartel de la Toga?

harriarq

02 de Septiembre

0 Seguidores

El real fracaso se da precisamente por la celeridad... si el afán de firmar c...+ ver más

El real fracaso se da precisamente por la celeridad... si el afán de firmar cualquier acuerdo sobre lo que quiere la guerrilla, algo claro, sin una contraparte de lo que estaba obligado a hacer, a entregar y a devolver; es pues el resumen de eso tan bueno no dan tanto, pero si dan tanto, pero todo gratis es difícil para la nueva administración que gano una consulta para que paguen un poquito mas .

Kamilo Gaviria

01 de Septiembre

0 Seguidores

El Mayor ERROR de las Farc y el Gobierno Santos fue su falta de astucia politi...+ ver más

El Mayor ERROR de las Farc y el Gobierno Santos fue su falta de astucia politica, entregar el acuerdo al congreso en 2017 epoca PRE-ELECTORAL y esperar que la clase politica tradicional que come y se engorda con el feudalismo criollo y esperar que no lo desbarataran era simplemente ABSURDO, si hubiesen cerrado el acuerdo y hecho el plebiscito en 2015 hoy no estarian todos inconformes con todo

Kamilo Gaviria

01 de Septiembre

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Demasiado INCENDIARIO este articulo ademas, la Paz no sera tan grande como so...+ ver más

Demasiado INCENDIARIO este articulo ademas, la Paz no sera tan grande como soñamos pero acabamos de vivir las elecciones más seguras en la Historia del Pais, sin mesas robadas, jurados secuestrados ni puestos de votacion dinamitados, es un gran inicio que demuestra que aunque las bandas y el narcotrafico continuan que ya no tengan interes directo en nuestra politica nacional es un logro HISTORICO.

carlos

02 de Septiembre

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como siempre la opinion de este mamerto es completamente sesgada los que no di...+ ver más

como siempre la opinion de este mamerto es completamente sesgada los que no dieron la talla fueron los criminales que siguieron narcotraficando y creyeron tener carta blanca para hacerlo impunemente

Édgar Francisco Bermúdez Mojica

02 de Septiembre

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¿¡Pero qué p*tas acabo de leer?!

Las FARC incumplen y le faltone...+ ver más

¿¡Pero qué p*tas acabo de leer?!

Las FARC incumplen y le faltonean al país, ¿¡Y AHORA ES EL GOBIERNO (DUQUE) Y LA SOCIEDAD EN GENERAL LA QUE LES SALE A DEBER?!

Este es el caso de Síndrome de Estocolmo más severo de todos los tiempos.

Y lo llamo Síndrome de Estocolmo porque, en serio, quiero creer que este tipo está enfermo.

Simón Sarmiento

03 de Septiembre

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No soy admirador de FARC, las detesto igual que Ud. Pero negar que gobierno y...+ ver más

No soy admirador de FARC, las detesto igual que Ud. Pero negar que gobierno y congreso han hecho hasta lo imposible por meterle mano y no cumplir, es desconocer la realidad del país. La misma ONU ha ratificado que les han incumplido. Y la misma ONU dice que si entregaron armas, etc.. Yo al régimen no le como cuento. Soy crítico de que congreso hace lo que quiere y les conviene a ellos.

harriarq

02 de Septiembre

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Si hay temor es por parte del delincuente, el que huye y se esconde, el que ab...+ ver más

Si hay temor es por parte del delincuente, el que huye y se esconde, el que abandona la nave... Si se lee bien, el Autor escribió en un espejo, reflejando ambiguamente la realidad de un proceso incompleto. Quien delinque y sigue haciéndolo, quien se da cuenta que va a ser chivo expiatorio y no esta dispuesto, alguien tiene que pagar y no sera la guerrillerada, los jefes ni los mandos medios. ???

MAFALDO57

03 de Septiembre

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Ese acuerdo siempre lo he visto como EL CUENTO DE LA PAZ. Anhelo de todos, ne...+ ver más

Ese acuerdo siempre lo he visto como EL CUENTO DE LA PAZ. Anhelo de todos, negocio de pocos y un solo NOBEL. Un país inundado en coca es una tentación para los subterráneos. Muchos creen aún en "angelicales" excombatientes, pero la realidad es que aquellos con dolencias físicas aprovecharon para jubilarse con cargo al pueblo colombiano: No devuelven el país estamos regresando de la anestesia

Simón Sarmiento

03 de Septiembre

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En Colombia hay una estructura de poderes informal y otra formal. La formal di...+ ver más

En Colombia hay una estructura de poderes informal y otra formal. La formal dice que somos régimen presidencial y la real somos legislativo. El poder del congreso es absurdo. Todo pasa por allí. Lo bueno, lo malo, lo feo, la corruptela, la inequidad, la desigualdad. Todo se crea desde allí. Y por desagracia para unos y fortuna para otros, en medio de elecciones se hizo lo que se pudo y quedó mal.

PIICIEM

11 de Septiembre

0 Seguidores

EL PROCESO DE PAZ ESTA EN MANOS DE SUS MAYORES OPOSITORES quienes después de ...+ ver más

EL PROCESO DE PAZ ESTA EN MANOS DE SUS MAYORES OPOSITORES quienes después de dos años de trabas e incumplimiento de los acuerdos y respaldados por el coloso del Norte, comienzan a ejecutar su propósito principal el de someter a las FARC para retomar el control absoluto del mercado de la cocaína. Ese es el mensaje que en su condición de mayores consumidores deja la orden de captura de Santrich.

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