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Por Tatiana Duque · 21 de Octubre de 2018

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Hace solo una semana en La Pacífico celebramos nuestro segundo aniversario. Cada año que seguimos al aire nos permite reflexionar hacia dónde vamos como pata regional y cómo lo estamos haciendo.

Este segundo aniversario fue muy especial para mi, porque aterricé acá hace solo 10 meses para liderar, con la ayuda de mi compañera Laura Soto, el proyecto de contar las movidas de poder, la transformación del territorio y los cambios del status quo más importantes de la región.

Un proceso en el que no solo he cambiado en lo personal, sino que me hace vivir cada día una de las máximas de La Silla Vacía: el país son sus regiones y por eso hay que reportear en terreno.

Estar en terreno significa cambiar la mirada que uno tiene del mundo y que formó desde la comodidad de un escritorio. Ver de primera mano la complejidad del conflicto político, económico y social de Tumaco; de la transformación paulatina pero hasta ahora firme del status quo en Buenaventura con el Comité del Paro Cívico; de la expansión del poder político de barones electorales en Nariño, Cauca, Chocó y Valle; de la intención, siempre viva, de personajes cuestionados de mantenerse en el poder...

Esos y muchos más temas son los que comprenden el trabajo de La Silla Pacífico y que se replica en nuestras cinco hermanas en región (Paisa, Caribe, Cachaca, Santanderes y Sur) y nuestra hermana mayor en Bogotá.

Lo hacemos con total independencia, un término que en esta región es muy difícil de creer y que a los poderosos les incomoda.

Acá lo he vivido de primera mano: nos han llamado de izquierda por contar el intringulis de poder de los movimientos sociales; o racistas por contar las andanzas de cuestionados políticos afro; o de enemigos de la administración local por contar la contratación de ciertos mandatarios.

Pero al mismo tiempo recibimos el apoyo de colegas, lectores, líderes, académicos e investigadores que creen en nuestro trabajo y nos aconsejan sobre cómo mejorar.

Hemos recibido muchas ideas de qué podemos hacer a futuro, como ponerle la lupa a los estragos de la minería a gran escala e ilegal (diferente a la artesanal), a las millonarias contrataciones del Estado acá, a complejizar lo que pasa con el conflicto en Chocó y por supuesto, no perder de vista las movidas de los poderosos que ya tenemos en el radar.

Por estos y muchos otros proyectos a futuro, por lo que hemos logrado hasta acá y por la importancia que tiene para las regiones el periodismo independiente, es que les escribo hoy para pedir su ayuda para seguir creciendo a través de los SúperAmigos.

Esta pata regional nació con la ayuda de más de 500 usuarios que nos donaron hace dos años en nuestra campaña de 2016 en la modalidad de crowdfunding, que nos permite contar todo lo que sabemos porque no dependemos de poderes económicos para hacer nuestro trabajo.

Con la campaña de este año, los SúperAmigos con Criterio, queremos enfocarnos a crear contenidos en redes sociales donde abundan las mentiras y las malinterpretaciones.

Es muy fácil donar, pueden ver acá cómo hacerlo (y ahora hasta por cuotas) y recibir múltiples beneficios. El que más me gusta es que nuestros SúperAmigos pueden venir a nuestros consejos de redacción y reuniones con los periodistas para saber cómo funcionamos por dentro.

Mi compromiso, el de Laura, y el de todo el equipo de La Silla Vacía a nivel nacional es seguir apostándole a la región Pacífico. Por eso queremos que nos ayuden a seguirlo haciendo.

Acá nos vamos a quedar y estoy segura que de la mano de ustedes seguiremos creciendo.

 

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