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Por Francisco Miranda · 15 de Junio de 2018

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Lo más probable es que este domingo el veredicto de los colombianos en las urnas favorezca a Iván Duque. A pesar de la estratégica adhesión de los verdes, un entusiasmo incansable en las redes sociales, masivos anuncios de apoyos de columnistas e intelectuales y la agitación de la doble bandera de la paz y el antiuribismo, es factible que la remontada petrista no alcance la difícil tarea de duplicar su respaldo.

De ser elegido el próximo presidente de la República, Iván Duque habrá culminado con éxito una campaña con poquísimas fallas y contados errores. Fue curioso presenciar la transformación de muchos analistas y comentaristas políticos que hasta hace unos meses no creían que la candidatura del joven senador fuera a despegar. Es justo decir asimismo que la campaña de Gustavo Petro logró lo que muchos calificamos en su momento de muy difícil: romper el techo histórico del voto de izquierda y  que un aspirante de su origen ideológico clasificara por primera vez a una segunda vuelta.

Si el uribismo regresa a la Casa de Nariño, como lo vaticinan todas las encuestas, será gracias a una serie de decisiones estratégicas bien tomadas en los últimos tres años. Y también a errores de sus contrarios, en especial, del gobierno de Juan Manuel Santos. Si en algo se ha equivocado el movimiento anti-uribista, ha sido en subestimar la capacidad tanto de Álvaro Uribe como de su bancada de interpretar y actuar sobre las ansiedades y angustias de la opinión pública.  

La equivocación más grande del gobierno Santos fue la convocatoria del plebiscito de paz de 2016. Nunca la distancia entre la cúpula del Ejecutivo, medios y redes sociales con el colombiano de a pie y de las regiones había sido tan amplia. Pero más que el plebiscito como instrumento de participación, el error estuvo en la apuesta gobiernista de hacer la paz sin los uribistas. Al forzar una votación de Sí y No, Santos partió el país en dos, hirió  gravemente su capacidad de persuadir a la otra mitad del país y se le descarriló el Acuerdo.

La victoria del uribismo en el plebiscito abrió el camino a la campaña de Iván Duque. Le enseñó al Centro Democrático, y al propio Uribe, más de una lección.  Primero, la alianza Santos-Izquierda era derrotable aún en temas de paz. En segundo lugar, que regiones enteras del país, la “Nación Uribe”, seguía fiel al expresidente senador como en las presidenciales de 2014. Una tercera lección fue que el uribismo podría ser el motor de una coalición más amplia de las ideas conservadoras: católicos, cristianos, disidentes del partido Conservador. Sin la exitosa coalición del No de 2016, no se entiende ni habría sido posible el 39 por ciento de la votación que obtiene Duque en la primera vuelta de 2018.

La siguiente decisión estratégica compete al propio Iván Duque. Si en algo han coincido seguidores y críticos, es que el novato senador ha sido un candidato disciplinado, aferrado a sus mensajes de campaña y estudioso. El ritmo en campañas tan intensas y largas como la de 2018 afecta tanto la memoria del mediano plazo que ya a muchos se les olvidó las burlas al “reality show” de la escogencia de Duque como candidato. ¿Cómo era posible que un partido de oposición tan feroz como el Centro Democrático escogiera como su carta a uno de los aspirantes con menos años en la política y tan abiertamente moderado?

En diciembre pasado se decía que Duque, el “pollo”, no aguantaría competir contra Vargas Lleras, el “gallo de pelea”. Las espuelas de Duque terminaron saliendo de la estrategia. La expresión más directa y exitosa del convencimiento uribista de que solos no ganarían está en la consulta de la derecha del 11 de marzo. En lo que  Sergio Fajardo se equivocó, Duque y Petro acertaron. Ambas consultas a los lados extremos del espectro ideológico fueron el preludio de lo que sería la segunda vuelta. Por más votos en blanco que se depositen este domingo y mármoles que se quieran firmar, el centro perdió unas elecciones en las que tenía todo para ganar.

Y ahí entran los errores de los contrarios. Mientras los bloques conservadores se unieron-incluyendo tendencias tan tóxicas como la del exprocurador Ordóñez-, sus opositores siguen fragmentados, aún a pocos días de las elecciones. Ni siquiera el antiuribismo, el más potente cemento unificador del centro y la izquierda, logró que todos los contendores de Duque se unieran en su contra. La unión de los conservadores- no el partido sino las tendencias e ideologías- hizo la fuerza y los tiene cerca de la victoria.

La otra decisión estratégica en el camino del uribismo de regreso a la Casa de Nariño tiene que ver con el estilo personal de Iván Duque. Para la mitad del país que vota en contra de los uribistas, el candidato del Centro Democrático no es más que “el que dijo Uribe”, una marioneta del maestro titiritero. Más que debatir ese señalamiento, la clave está en los numerosos votantes no uribistas, centristas, conservadores de Marta Lucía, cristianos, y ahora fajardistas y vargaslleristas, que la candidatura uribista ha logrado atraer. Sin ese bloque Duque habría sido la versión 2018 de Óscar Iván Zuluaga. Este uribismo 2.0 constituye la muestra fehaciente de que la estrategia de la coalición de centroderecha fue la decisión más crucial que el Centro Democrático tomó en esta campaña. Si crear una coalición tan variopinta fuera tan fácil y no requiriera el estilo de liderazgo político que despliega Duque, ¿por qué no se pudo construir al otro lado de la contienda?

Si las encuestas aciertan este domingo, la mitad antiuribista del país pensará que Uribe es tan superpoderoso que engañó a la otra mitad con espejitos y títeres. No sería la primera vez que Iván Duque es subestimado.   

   

Twitter: @pachomiranda

 

Comentarios (10)

Natye1

15 de Junio

0 Seguidores

La presidencia será ganada por Álvaro Uribe. Nadie más. No vengan con que I...+ ver más

La presidencia será ganada por Álvaro Uribe. Nadie más. No vengan con que Iván Duque es un gran candidato, porque no lo es. La adhesión de la supuesta centro derecha ya se había dado durante el gobierno de Uribe. Estos analistas parece que hubieran nacido ayer. El lo único que no se equivocan es en afirmar que el uribismo fue revivido gracias al fallido plebiscito.

el_gato_gris

15 de Junio

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Con su permiso le ayudo a completar la lista de la "casi perfecta" campaña ur...+ ver más

Con su permiso le ayudo a completar la lista de la "casi perfecta" campaña uribista:
* Negarse a asistir a debates en la segunda vuelta, sin duda una decisión estratégica pero que denota una clara debilidad y cobardía.
* La sorprendente amanguala de corruptos, condenados y clientelistas, que ud llama "unión" creo que si bien le pone los votos de la ilegalidad, le quita los de opinión.

DIDUNDI

15 de Junio

3 Seguidores

Definitivamente tengo q agradecer a mi papá q me haya enseñado a NO TRABAJAR...+ ver más

Definitivamente tengo q agradecer a mi papá q me haya enseñado a NO TRABAJARLE A NADIE para no ser tan arrodillado.
Descanse Sr y siga en la comodidad d un puesto burocrático suyo y/o ajeno. La sinverguencería q se vivió en esta campaña d parte d medios, OPINADORES, analistas, encuestadores, q se creyeron tener la última palabra no tuvo límites, parecido al techo d Petro y todos dijeron acertar.

Andres Felipe Garcia Rovira

15 de Junio

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LSV hizo una revisión de los lideres de opinión que estan en una y otra camp...+ ver más

LSV hizo una revisión de los lideres de opinión que estan en una y otra campaña, encontro que menos del 25% de los columnistas (algunos que antes eran vargas lleristas como Maria Isabe y Mauricio Vargas) estaban con Duque hoy, esa falta de presencia en los opinadores y medias siempre fue vista como que el uribismo no existia o eran las masas, que la gente prefiera no pelear no implica no existir.

Ronald-T

15 de Junio

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Desconocer que Duque es un tipo hábil, es caer en la negación del recién di...+ ver más

Desconocer que Duque es un tipo hábil, es caer en la negación del recién diagnosticado. Supo ganarse a Uribe en medio de barbules uribistas de vieja data, luego manejar bien su proceso con su jefe para ganar la consulta del CD y todos ahí felices, y finalmente ganar la nominación de la derecha Igual, que Tavito que hizo cosas similares en la izquierda Por algo los dos están ahí y es no es el debat

Carlos Uribe

16 de Junio

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En que pais viven Señores. Hagame el favor! Aseverar que subestimaron a Duque...+ ver más

En que pais viven Señores. Hagame el favor! Aseverar que subestimaron a Duque y el logro unir solito la corruptela mas grande de Colombia!! Definitivamente el uribismo es muy mal educado y asi impide la construccion de una ciudadania critica y madura. El dueño del pais demuestra que hace lo que quiera, tanto que el mensaje es : Digan que todo esta consumado! Pero algo se ha despertado. Si podemos

Andres Felipe Garcia Rovira

16 de Junio

2 Seguidores

En Colombia en donde usted no vive, por eso puede pedirle a los que si vivimos...+ ver más

En Colombia en donde usted no vive, por eso puede pedirle a los que si vivimos aca que cumplamos su estupida visión de pais, porque sabe que no la va a tener que sufrir es muy facil hablar desde lejos, si sale mal no pasa nada porque ya esta en otro lado, puede despotricar lo que quiera pero claramente a diferencia suya los demas tenemos que vivir en carne propia con nuestras decisiones, ubiquese.

Wilman Alvarez

16 de Junio

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Les comparto una reflexión, un poco extensa: El efecto anestésico de Duque p...+ ver más

Les comparto una reflexión, un poco extensa: El efecto anestésico de Duque para los próximos años y la contracción del centro político independiente http://ciudadanoalmargen.blogspot.com/2018/06/el-efecto-duque-el-gran-acuerdo-por-el.html

Elizabeth Prado

16 de Junio

6 Seguidores

No es cierto que Santos tenía la opción de no convocar el plebiscito. El acuerdo firmado en varios puntos violaba la ley y la Constitución. Como un presidente no puede hacer eso, necesitaba permiso del Congreso, que no lo podía dar sin conocer el texto completo del acuerdo, que no estaba negociado cuando se empezó a tramitar el AL 1 de 2016. De ahí, la condición de plebiscito para el fast track.

No es cierto que Santos tenía la opción de no convocar el plebiscito. El acuerdo firmado en varios puntos violaba la ley y la Constitución. Como un presidente no puede hacer eso, necesitaba permiso del Congreso, que no lo podía dar sin conocer el texto completo del acuerdo, que no estaba negociado cuando se empezó a tramitar el AL 1 de 2016. De ahí, la condición de plebiscito para el fast track.

Elizabeth Prado

16 de Junio

6 Seguidores

Martha Lucía también sería buena candidata, si hubiese ganado la consulta. Pero claro, como eso no fue lo que pasó, es muy difícil hacer éstos análisis, más allá de admitir que la estrategia de la coalición fue buena y que efectivamente, Duque dio la talla como candidato y en muchos aspectos sobrepasó las expectativas en ese rol.

Martha Lucía también sería buena candidata, si hubiese ganado la consulta. Pero claro, como eso no fue lo que pasó, es muy difícil hacer éstos análisis, más allá de admitir que la estrategia de la coalición fue buena y que efectivamente, Duque dio la talla como candidato y en muchos aspectos sobrepasó las expectativas en ese rol.

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