Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Héctor Riveros · 14 de Septiembre de 2019

4475

8

El Gobierno colombiano invocó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca TIAR para demandar el apoyo de otros países del continente ante la agresión provocada por el régimen de Nicolás Maduro en la misma semana en la que el presidente de los Estados Unidos despidió a su asesor de seguridad, entre otras cosas, porque según dijo, en relación con Venezuela y Cuba “lo estaba reteniendo”.

El TIAR es un tratado viejo que contiene esa paradoja de que para preservar la paz en ocasiones hay que enfrentar la guerra y ganarla.

En Colombia, en Bogotá especialmente, desde el gobierno pasando por varios medios de comunicación, usamos un lenguaje ambiguo, nos cuesta llamar las cosas por su nombre, entonces se invoca el TIAR que permite el  “empleo de la fuerza armada” pero nos dedicamos a aclarar, como lo hace hoy el editorial del diario El Tiempo, que “el pacto que se activa frente a Venezuela no es un llamado a las acciones militares”.

El uso de la fuerza es legítimo si se hace por razones defensivas, es decir si se usa para repeler una agresión o reaccionar frente a un ataque armado o una invasión. La clave es determinar quién tiró la primera piedra.

Argentina, por ejemplo, no logró activar el TIAR en su guerra por Las Malvinas porque había sido el agresor según las Naciones Unidas, ello legitimó a los Estados Unidos a ponerse de parte de Inglaterra y Colombia siguió entonces el mismo camino.

Llevamos varios años “armando el caso” pero, a partir del rearme de la banda de Iván Márquez, el Gobierno lo ha hecho con detalle. Que Maduro, ya no solo protege a esos delincuentes, sino que incluso los auspicia y los usa para agredir a Colombia, fue lo que el canciller Carlos Holmes Trujillo dijo documentadamente en la OEA para pedir la activación del TIAR. Eso fue lo que denunció la revista Semana en su artículo central de la semana pasada.

Es decir, habría suficientes razones para sostener que Venezuela tiró la primera piedra y precisamente por eso Colombia invoca el TIAR, si no existiera amenaza inminente o agresión real ese tratado no se podría mencionar.

Ahora, en plata blanca: ocurrida la agresión y activado el Tratado, ese instrumento prevé una manera de actuar que es usar, en primer lugar, los canales diplomáticos, buscar el diálogo y agotados esos pasos sin éxito, el empleo de la fuerza armada.

¿Alguien puede creer realmente que la invocación del TIAR se hizo para intentar el diálogo con Maduro o buscar otros medios pacíficos de solución de las controversias? Pues claro que no. El propio presidente Duque rechazó esa opción invocada por Naciones Unidas. Con Maduro no hay nada de qué hablar dijo y claro que para hacerlo no era necesario activar el TIAR.

Las medidas que se pueden usar en el marco del TIAR, según su artículo 8, ya se han usado: el retiro de los jefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas. Solo falta el uso de la fuerza armada.

El Gobierno colombiano, siguiendo la línea trazada por el gobierno de los Estados Unidos, ha, simultáneamente, armado un caso contra Cuba. Esta misma semana reiteró al gobierno de la isla su solicitud de entrega de miembros del ELN que se encuentren en su territorio, incluidos los que llegaron allá por solicitud de Colombia para intentar un proceso de negociación.

Todo esto pasa un par de semanas antes de la Asamblea General de las Naciones Unidas donde seguramente el tema será central en las discusiones y donde Colombia intentará dar los pasos que siguen a la activación del TIAR que son precisamente poner en funcionamiento los órganos de consulta previstos en el Tratado e informar sobre el nivel de las agresiones.

El “cerco diplomático” contra Maduro parece haber fracasado, incluso la unidad de hace algunos meses se ha roto con la determinación de los países del sur de cerrar la entrada a los migrantes venezolanos y dejar a Colombia sola en la atención de esa emergencia humanitaria.

La apuesta electoral del presidente Trump para buscar su reelección, que a hoy parece esquiva según las encuestas, es endurecer su accionar contra Cuba y contra Venezuela. Su notificación de que Bolton lo estaba reteniendo y, claro, la activación del TIAR van en el mismo camino. La determinación del Gobierno colombiano en el mismo sentido resulta crucial.

La verdad es que en Colombia se niega la posibilidad de un enfrentamiento militar con Venezuela, entre otras cosas, porque no logramos imaginar cómo sería. Una invasión es impensable y para el efecto de derrocar al régimen inútil, una acción para detener a Maduro solo sería eficaz si previamente la fuerza armada venezolana está dispuesta a participar en ella.

Una acción defensiva, basada en responder a una agresión hecha a través de los disidentes del proceso de paz, que busque tumbar al gobierno que no sólo los ampara, sino que los usa para agredir resultaría más factible, aunque, claro, de consecuencias imprevisibles.

Nos toca ir descubriendo y siguiendo los pasos erráticos de Trump que puede estar amenazando con “el empleo de la fuerza armada” como dice el TIAR, a la par que está negociando por debajo de la mesa con el propio Maduro o con personas cercanas a él para que lo abandonen. O todas las anteriores.

En este juego el gobierno de Colombia va cumpliendo las tareas que le corresponden, siempre confiado en que como lo señalan funcionarios oficiales permanentemente: Colombia no está solo. Incluso, como lo hizo el Consejero para seguridad Rafael Guarín, a veces asumimos la vocería del gobierno de los Estados Unidos para advertir a Maduro que “haría bien en no poner a prueba la determinación del presidente Trump”. No dice Guarín del presidente Duque sino del presidente Trump, como corresponde.

 

Comentarios (8)

DIDUNDI

14 de Septiembre

3 Seguidores

1-En un gbno q constantemente cae en la mentira y contradicciones a nivel pr...+ ver más

1-En un gbno q constantemente cae en la mentira y contradicciones a nivel prácticamente d todas las instituciones dl estado, q' tan creíble puede ser el ''...documentadamente..''.?
Un ejercicio militar así se en la frontera, en q' momento se convierte en agresión, xq ni el ataque ni la tal invasión se ha visto'.
En política y + en Colombia el lenguaje ambiguo es una contante; la VERDAD asusta.

DIDUNDI

14 de Septiembre

3 Seguidores

2-Hay q dar al Cesar lo q es dl Cesar y el ritmo d Trump no puede opacar el ri...+ ver más

2-Hay q dar al Cesar lo q es dl Cesar y el ritmo d Trump no puede opacar el ritmo dl gbno d turno en cabeza d una filosofía d constante agresión.Tiene Furibe y asociados la suficiente experiencia, así sea copiada, como para reconocerles q no necesitan dl TIAR: furibe gbna a sus anchas y si no se callan, El los calla.
Y a todas estas, en esta cruzada... está Venezuela ..sola?.

DIDUNDI

14 de Septiembre

3 Seguidores

3-No veo a Trump en la tal guerra, si esperando los réditos d 2 brutos con po...+ ver más

3-No veo a Trump en la tal guerra, si esperando los réditos d 2 brutos con poder.
Q' pobreza Latina..., 2 gbnos cuyos único modo d pasar el corte se reduce a desacerbar un falso nacionalismo q opaque la verdadera podredumbre q carcome sus sociedades, no les alcanza para +.
Culpa d los delfines q han terminado siendo clones, endogamia d nunca acabar.
Esperanza en un Tibio + una conservadora?.

Elizabeth Prado

14 de Septiembre

6 Seguidores

¿Qué pasa con el sentido común? El tal Maduro es un desastre para su país...+ ver más

¿Qué pasa con el sentido común? El tal Maduro es un desastre para su país y sus vecinos. Es peligroso como un perro herido, solo que tiene armamento. Ante esa amenaza real, sumada a la de los dementes ególatras de las FARC que están allá, ¿qué hacer?. Lo primero es que AFORTUNADAMENTE, tenemos un aliado estratégico que nos podría proteger que se llama Estados Unidos y eso es bueno. ¿O no?

Lupita Gómez

14 de Septiembre

1 Seguidores

Pretender un pacto con el diablo para defenderse de un perro herido, en nombre...+ ver más

Pretender un pacto con el diablo para defenderse de un perro herido, en nombre del sentido común , es la prueba reina de que el sentido común es el menos común de los sentidos, especialmente en este platanal gobernado por orates y con vecinos dementes.
Dicen que Santos le entregó el país a las FARC. Como "no lo recibieron", ¿se lo entregaremos a los gringos? ¿Les ayudamos con su Manifest Destiny?

Elizabeth Prado

14 de Septiembre

6 Seguidores

Estados Unidos no es el diablo. Es un país poderoso que nos queda cerca, con ...+ ver más

Estados Unidos no es el diablo. Es un país poderoso que nos queda cerca, con el que es estratégico aliarnos en determinados temas y tener comercio y relaciones culturales. Colombia, en términos de soberanía, no se puede defender sola, porque no nos hemos gastado todo el presupuesto en armas. Ningún país similar a nosotros se puede defender solo y por eso hace alianzas que sobre todo disuaden.

Vicente

14 de Septiembre

0 Seguidores

Colombia solo esta en medio del conflicto de dos grandes mega-potencias: EE.UU y Rusia; Rusia se metió a Latinoamerica a través de Venezuela, ahora EE.UU debe hacer contrapeso a través de Colombia // Les sugiero el portal Axios para entender elementos de la renuncia de Bolton (https://www.axios.com/john-bolton-resign-trump-relieve-iranian-sanctions-036e9b88-e33f-467a-a72b-2207d7308654.html)

Colombia solo esta en medio del conflicto de dos grandes mega-potencias: EE.UU y Rusia; Rusia se metió a Latinoamerica a través de Venezuela, ahora EE.UU debe hacer contrapeso a través de Colombia // Les sugiero el portal Axios para entender elementos de la renuncia de Bolton (https://www.axios.com/john-bolton-resign-trump-relieve-iranian-sanctions-036e9b88-e33f-467a-a72b-2207d7308654.html)

Elizabeth Prado

14 de Septiembre

6 Seguidores

Rusia ya no es una potencia, está lejos de serlo, pero Putin sí tiene intere...+ ver más

Rusia ya no es una potencia, está lejos de serlo, pero Putin sí tiene intereses económicos, más no ideológicos, en Venezuela. Y es en materia de intereses que se deben estudiar las relaciones entre Estados. Lo de Venezuela es un desastre que crearon ellos mismos. Sufren las consecuencias primero sus nacionales y después los vecinos. También aprovechan los que puedan, como lo hizo Rusia.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia