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Por María Clara Calle · 27 de Septiembre de 2019

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Una de las mayores novedades de estas elecciones son las listas conformadas únicamente por mujeres. Aunque son esfuerzos aislados, existe una red que busca unir a candidatas de todo tipo de partidos y que medirá su impacto real en las elecciones de octubre. 

Nosotras Ahora es un proyecto que lidera el Extituto de Política Abierta y que está capacitando a 80 candidatas de diferentes partidos, desde el Centro Democrático hasta el Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais), para que sus agendas incluyan temas de mujer. 

De esas candidatas, el 88 por ciento tienen hijos, el 64 por ciento son de estrato 1 y, en contraste con muchas de las mujeres políticas visibles, no son fichas de sus familiares hombres sino que sus familias se oponen a que hagan política por no estar en el papel tradicional y machista de cuidar los hijos y la casa.

Justamente la idea de Nosotras Ahora es quebrar el estereotipo de que la política es para los hombres, uniendo intentos aislados de mujeres que se reúnen para ser elegidas en octubre, como Estamos Listas en Medellín o Nosotras para Nosotras en Arauca. 

Ese objetivo es una tarea titánica teniendo en cuenta que apenas el 16 por ciento de los concejales y el 21 de los diputados actuales son mujeres. 

Las políticas que se unen por las redes

Como muchas mujeres no sentían que los partidos las apoyaban con un interés real de que ellas llegaran a puestos importantes sino más por cumplir la cuota femenina del 30 por ciento en sus listas, muchas se relegaron de participar en elecciones. 

Las listas de mujeres son tan novedosas que el Consejo Nacional Electoral (CNE) tuvo que zanjar la discusión de si las 11 listas actuales que están conformadas por más del 70 por ciento de cuota femenina eran legales.

A inicios de septiembre, el mismo CNE consideró que esto iba en contra de la Ley 1475 del 2011, que obliga a que al menos un 30 por ciento de los candidatos sean de cada género, y que se creó para incentivar el acceso de las mujeres a la política. Por eso, revocó una lista al Concejo de Doncello, en Caquetá, que solo tenía mujeres.

Sin embargo, el mismo CNE rectificó su decisión al encontrar que la ley busca incentivar la participación de las mujeres y romper su exclusión histórica, y este miércoles le dio vía libre a esas listas.

Hace casi una década, cuando se debatía si las cuotas eran necesarias o no, los partidos se opusieron a ella bajo el argumento de que no había mujeres suficientes con el interés y la capacidad de estar en las listas.

Contra eso, varias organizaciones internacionales incluyendo al Pnud y Usaid hicieron en 2008 el primero de varios ránking para medir la igualdad entre mujeres y hombres en los partidos políticos, y descubrieron que no es que no hubiera mujeres para la política sino que los partidos las relegaban a los cargos administrativos.

Después de varios intentos en el Congreso, la cuota se materializó en la Ley 1475 de 2011 que obligó a que las listas donde se eligieran más de cinco curules tuvieran al menos un 30 por ciento de alguno de los dos sexos.

Lo que fue una victoria política para las mujeres en ese momento, con el tiempo se convirtió en un lastre para muchas candidatas, que sienten que los partidos las incluían solo como relleno para cumplir con la obligación legal y poder lanzar listas.

En todo caso, desde 2011 la obligación de tener un 30 por ciento de mujeres abrió espacios importantes para que muchas de ellas se lanzaran a cargos de elección popular, pero muchas candidatas consideran que los partidos las usan solo para cumplir con la cuota.

“Cuando vamos a tener un aval siempre nos quieren tener de relleno. No es el aval para nosotras surgir sino que nos lo dan para que ellos puedan surgir. Luego, nos toca a nosotras solucionar nuestras propias candidaturas”, explicó María Elizabeth Pamplona, candidata de Cambio Radical a la Asamblea en Arauca y miembro de la red departamental Nosotras para Nosotras.

Fue ese mismo lastre de ser “candidatas de relleno” lo que impulsó poco a poco que en muchos lugares del país las mujeres pensaran en organizarse para lanzarse a la política. Y ahora se ve que las cuotas fueron una de las semillas de los movimientos políticos de mujeres.

Este fue uno de los resultados que arrojó el estudio que hizo el Extituto de Política Abierta en 2018 (que se autodenomina así porque considera que produce más información hacia afuera que los datos internos que hace un instituto). Luego de entrevistar a 100 líderes (50 hombres y 50 mujeres), encontraron que mientras el 70 por ciento de los hombres participarían en política, solo lo harían el 30 por ciento de las mujeres.

“Ellas decían que la política era un ejercicio muy machista y que estaban más cómodas trabajando en red desde sus regiones y haciendo ejercicios más comunitarios, que lanzándose a cargos de elección popular”, explicó Juliana Hernández, la coordinadora de Nosotras Ahora y codirectora del Extituto.

A partir de esos resultados, el Extituto pensó en crear un proyecto que pudiera unificar a las mujeres que estaban haciendo esfuerzos políticos en cada una de sus regiones, no solo incentivando su participación sino fortaleciendo una agenda con sus temas. 

Desde el comienzo, contaron con el apoyo de Fescol y luego se fueron uniendo otras organizaciones nacionales e internacionales como Mapp-OEA, Nimd Colombia, la Fundación Avina y la Red Nacional de Mujeres. Ellos aportan dinero y también conocimiento para que Nosotras Ahora forme a las candidatas. 

Así, la idea comenzó con tres pilares: la participación política, los derechos sexuales y reproductivos, y los derechos laborales y económicos de la mujer.

Con esas tesis, en lo que va del 2019 han hecho siete reuniones (a las que llamaron círculos) en el Bajo Cauca antioqueño, en Arauca, los Montes de María, Caloto, Miranda, Santander de Quilichao (los tres en Cauca) y Buenaventura (Valle). 

Las mujeres que asisten llegan a través de las invitaciones de Nosotras Ahora y sus organizaciones internacionales aliadas, y en los encuentros reciben herramientas electorales desde cómo hacer marketing político y planear estrategias electorales, hasta cómo escribir los documentos base para responder en un debate o qué acciones inhabilitan a un político.   

Después de cada reunión han seguido en contacto a través de las redes sociales. 

Hernández explica que tienen mentorías personalizadas para las candidatas, como respuesta a sus preguntas puntuales: “les enviamos videos por WhatsApp de cómo hacer una estrategia de comunicación y tenemos un chat donde las candidatas del país comparten las estrategias que les están dando resultados, como repartir maíz en vez de volantes porque el partido no les dio plata para eso”.

Miosoris Castillo, candidata del partido cristiano Colombia Justa y Libres a la alcaldía de Guachené, en Cauca, asegura que Nosotras Ahora les ayuda incluso con las fotos que publican en sus redes sociales para publicitar su propia campaña.

El resultado es que están conectando a mujeres que intentan hacer política desde diferentes partes del país. 

“Ese contacto nacional es el principal valor de la red. A mí, por ejemplo, me motivó el proceso de Medellín de Estamos Listas y me hizo pensar que si ellas pueden hacerlo allá, las de Guachené también podemos”, dice Castillo. 

Estas estrategias ya están comenzando a tener impacto en algunas partes del país, aunque todavía no es algo generalizado. 

El giro hacia la agenda de mujer

Con los consejos de Nosotras Ahora varias candidatas ajustaron sus planes de gobierno a las necesidades de las mujeres en sus municipios. 

Este es el caso, por ejemplo, de Ana Carolina Carvajal, candidata del Centro Democrático a la alcaldía de San Andrés de Cuerquia, en Antioquia. 

Ella fue la primera mujer en ese municipio de tradición conservadora que decidió lanzarse a la alcaldía y, al principio, la estigmatizaban por eso. 

“Un sector de hombres me decían que para qué me lanzaba, que si un hombre no había sido capaz con la Alcaldía, menos una mujer”, detalló Carvajal. 

Ella utilizó esas críticas para potenciar su campaña diciendo que si un hombre no había podido lograr cambios reales, ya era hora de que una mujer lo intentara.

A partir de ahí, le dio una mayor relevancia a la mujer en su campaña con la asesoría que le daba Nosotras Ahora. Con esas sugerencias, hizo su plan de gobierno abierto para basarlo en ideas que le daba la misma comunidad y además, tiene dos listas al concejo por el Centro Democrático que son mayoritariamente conformada por mujeres. 

“Quiero lograr empoderamiento económico y político de la mujer porque siempre ha estado bajo el yugo de hombre; para que no esté supeditada al rol de mamá y a despachar a los niños, sino que también pueda aspirar a trabajar y a participar en política”, agregó.  

Nosotras Ahora también ha tenido consecuencias tangibles en Arauca. 

Allí, desde 2018 comenzaron a reunirse varias mujeres que aspiraban a cargos políticos. Pero fue solo luego de conocer a Nosotras Ahora que decidieron organizar su grupo, ponerle un nombre y convertirlo en una fuerza política de mujeres de diferentes partidos. 

Fue así como hace cerca de tres meses nació Nosotras para Nosotras. 

Según Diana Carolina Molina, una de las dinamizadoras departamentales de la organización, son más fuertes en Saravena, donde el 35 por ciento de las 128 candidaturas al Concejo son de mujeres y la mayoría de ellas pertenecen a Nosotras para Nosotras. 

Ya unidas, tomaron la agenda de Nosotras Ahora y la adaptaron a las necesidades de Arauca. Así, crearon un agenda de cuatro puntos: participación política, desarrollo y paz, economía y la política de la mujer. 

“Buscamos oportunidades de trabajo para las mujeres porque siempre nos ofrecen cursos de belleza o bisutería, pero también queremos que nos capaciten para hacer política”, dice Molina. 

Lo relevante de esto es que lograron que los cuatro candidatos a la Gobernación se comprometieran a incorporar esa agenda de mujeres a sus planes de gobierno, según dicen Molina y Yeimy Suárez de Nosotras para Nosotras. Intentamos confirmar este hecho con el candidato José Facundo Castillo, de Cambio Radical, pero no respondió a nuestros mensajes antes de publicar esta historia.  

Además de esos casos en los que Nosotras Ahora influyó directamente, hay otros en los que ayuda pero no está metida de lleno. 

Esto pasa con Estamos Listas, el movimiento político de mujeres con lista propia para el Concejo en Medellín y que ya estaba organizado cuando comenzó Nosotras Ahora. Por eso, la red les ha servido a esas mujeres paisas más como un trampolín de conexiones internacionales que como una guía para diseñar sus propuestas. 

A través de la Red de Innovación de Política en Latinoamérica, Nosotras Ahora invitó este año a las mujeres de Estamos Listas a un encuentro en Recife, Brasil al que asistieron las organizaciones políticas de la red internacional para compartir las estrategias que han hecho en sus países. 

Eso permitió que Estar Listas se conociera más allá de Colombia, además de las conexiones que tuvieron con organizaciones nacionales en eventos de Nosotras Ahora. 

“Eso nos dejó el aprendizaje de comprender de manera colectiva que lo que estamos haciendo es una innovación política y ratificar que la candidatura colectiva ha sido un gran acierto en esta apuesta”, explicó Jenny Giraldo, coordinadora de comunicaciones de Estamos Listas. 

Es así como Nosotras Ahora le está sirviendo a algunas de las candidatas para aprender las estrategias de la política local. 

Pero los resultados finales solo se verán en octubre, cuando se sepa si sus propuestas de políticas para la mujer calaron lo suficiente entre los votantes como para ganar los puestos a los que aspiran, o si esto es otro un paso más pequeño en el avance de las mujeres en la política 

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