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Por Julián Huertas · 23 de Octubre de 2019

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El domingo serán las elecciones locales y ya está claro que ni los excandidatos presidenciales Gustavo Petro, Sergio Fajardo y Germán Vargas Lleras ni el senador y expresidente Álvaro Uribe serán los ganadores de las elecciones locales. Esto porque  los candidatos más fuertes en muchas regiones no responden a ellos, ya sea porque tienen maquinarias locales que definirán la elección, o porque son candidatos que arrastran votos de opinión por otros motivos, como pasa en muchas de las grandes ciudades.

Eso se explica en lo diferentes que son las elecciones presidenciales a las regionales, en la que la forma de definir el voto varía hacia un mayor peso de las estructuras clientelistas que explicamos acá y en el libro El Dulce Poder.

Aunque Vargas saliera a la cancha en el minuto 90

El viernes pasado El Tiempo salió con la chiva de que el excandidato presidencial y jefe natural de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, volvería a la arena política para rematar la campaña con una gira de una semana apoyando a sus candidatos en Atlántico, Cesar, Córdoba, Sucre, Huila, Quindío, Guainía y Meta. 

Eso a pesar de que hace un mes se notaba que su ausencia en la campaña era un síntoma de su mala hora, porque su imagen podía hacerle daño a los candidatos que avaló Cambio.

Pero a una semana la suerte está echada en varias carreras, y justamente eligió algunas de ellas, en las que candidatos de Cambio o apoyados por el partido  tienen opciones grandes de ganar.

Por ejemplo, en Atlántico los dos candidatos de los Char, Elsa Noguera a la Gobernación y Jaime Pumarejo a la Alcaldía de Barranquilla, ganarán; en Cesar, lo más posible es que la Gobernación se la gane la casa Gnecco con Luis Alberto Monsalvo; o la Alcaldía de Sincelejo con Andrés Gómez. 

Eso muestra que llegó cuando es improbable que su imagen patee el tablero. 

“Vargas quiso hacer esta gira porque como sabe que a Cambio le va a ir bien en estas locales quiere recoger ese triunfo”, le dijo a La Silla Vacía un senador de Cambio fuera de micrófonos, justamente en ese sentido. 

De hecho, en los lugares que está visitando tuvo votaciones muy por debajo del presidente Iván Duque y del senador Gustavo Petro, lo que muestra que más que llevar imagen para impulsar a los candidatos, su gira dará un mensaje de unidad del partido cuando en el Congreso está rota la bancada.

Petro desdibujado

Aunque cuando Petro, con la fuerza de haber sido segundo en las presidenciales, llegó al Senado, tenía el plan de seguir dándole impulso a su imagen y mantener una campaña constante, viajando a las regiones y no perdiendo la comunicación con su electorado.

Eso se fue desdibujando hasta el punto de que no se nota en la campaña actual, donde no tiene casi candidatos y menos chances de victorias.

Según un miembro de su partido que nos habló fuera de micrófonos, lo afectó el ‘Petro Video’; no en vano Petro contó que entró en depresión y tuvo que buscar ayuda profesional. 

Ese golpe a su imagen y su falta de impulso se verá reflejado en estas elecciones, principalmente en Bogotá, donde tiene su mayor electorado. 

Allí su candidato a la Alcaldía, Hollman Morris, tiene casi imposible ganar; su lista al Concejo, según uno de sus candidatos, “meterá tres o cuatro concejales máximo” (son 45) y, según la fuente petrista, no ha podido llenar ni una sóla plaza pública impulsando a Hollman. 

A nivel regional es muy poco lo que ganará, pues la apuesta no es muy ambicioso. Tendrá sólo cinco candidatos a Gobernaciones: en Cesar con Jaime Araujo, en Córdoba con Valentin de la Barra, en Atlántico con Nicolás Petro, en el Valle con Griselda Restrepo, en Putumayo con Jorge Cacimance y ninguno de los anteriores tiene opciones de ganar. 

Por el lado de capitales buscará, con candidato propio, en ocho: Medellín con Jairo Herrán, en Montería con Luis Fernando Ballesteros, en Bogotá con Hollman Morris, en Cúcuta con Carlos Mayorga, en Riohacha con Manuel Deluque, en Cartagena con Adelina Covo, en Bucaramanga con Carlos Toledo y en Mocoa con Jairo Bravo y tampoco ninguno tiene opciones de ganar. 

Y en la campaña en Bogotá, con Claudia López y Carlos Fernando Galán punteando, es posible que el voto útil en esta recta final deje a Hollman con un porcentaje bajo el día de las elecciones. 

Asimismo, sólo presentó seis listas para Asamblea, en total 195 listas a concejos municipales y 144 a alcaldías, sólo un poco más del 10 por ciento de todos los municipios de Colombia. 

Aunque su rival en la consulta presidencial de la izquierda, Carlos Caicedo tiene altas probabilidades de ganar la de Magdalena, si lo logra no será por el guiño de Petro sino por su propia fuerza y el respaldo de tener la alcaldía de Santa Marta. 

Eso refleja también que Petro tiene dificultades similares a las de partidos recientes como el Centro Democrático y la Alianza Verde, a quienes les cuesta trabajo encontrar candidatos fuertes en las regiones, donde la mayoría de liderazgos siguen caminos más tradicionales dentro de grupos liberales, conservadores o de Cambio Radical.

Fajardo con candidatos, pero no ganadores

El excandidato presidencial Sergio Fajardo casi pasa a segunda vuelta presidencial con un poco más de cuatro millones de votos, una votación que mostró la fuerza del centro y de los verdes como fenómeno nacional. Pero para Fajardo en estas elecciones será irrelevante. 

Fajardo buscó tener candidatos propios, que vienen de su movimiento Compromiso Ciudadano o a quienes dio su bendición porque comparten ideas, pero que no serán un fenómeno electoral, a pesar de que varios han sonado.

Quizás los dos casos más fuertes son dos en los que apoya un candidato pero arrancó perdiendo desde que rivales fuertes ganaron el aval verde 

Uno es Alejandro Éder a la alcaldía de Cali, donde el favorito es el verde Jorge Iván Ospina y el rival fuerte es Roberto ‘Chontico’ Ortiz; otro es su pupilo Iván Mauricio Pérez, candidato por firmas a la Gobernación de Antioquia en una carrera que seguramente ganará Aníbal Gaviria, quien tiene el aval verde. 

También pasa cuando logró que quien apoya tenga ese aval, como Beatriz Rave en la alcaldía de Medellín, que pinta muy lejos de la pelea dura entre Daniel Quintero y el uribista Alfredo Ramos. 

En Bucaramanga, en todo caso, Fajardo apoya al candidato de Rodolfo Hernández, Juan Carlos Cárdenas quien tiene las de ganar, pero no es un candidato de sus entrañas aunque tenga su apoyo. Y a la Gobernación de Santander, apoya a Leonidas Gómez que también tiene las de ganar pero tampoco es de sus entrañas. 

Aunque en Bogotá el panorama le es más halagüeño, pues apoya a Claudia López que está cabeza a cabeza con Carlos Fernando Galán, la candidata no es fajardista sino que tiene su propia imagen y electorado (aunque esa victoria sí podría impulsar a Fajardo, dada la cercanía entre los dos, que es tal que el día de inscribirse ella lo presentó como “el próximo presidente de Colombia”). 

En la capital tiene un candidato al Concejo, Martín Rivera, quien coordinó su campaña presidencial en Bogotá; aunque las posibilidades son inciertas, alguien que conoce de cerca esa campaña nos aseguró que en ciertos lugares y sobre todo donde el petrismo es más duro, hay mucha resistencia a recibir el candidato de Fajardo.

Según una persona que es cercana a Fajardo y nos habló fuera de micrófonos, su lío en las locales es que es muy “intermitente” en sus salidas de campaña, eso argumentó explicando que muchas de las personas que colaboraron en su campaña quedaron viendo un chispero luego de que perdiera y acabaron migrando a la militancia del Partido Verde. 

Además, eso se explica en que Compromiso Ciudadano no tiene un nombre fuerte en si mismo, al hacer parte de los verdes compite con otras fuerzas políticas y no tiene músculo electoral, como se notó en las elecciones a Congreso del año pasado: solo entraron Iván Marulanda al Senado y Catalina Ortíz a la Cámara por el Valle, y con relativamente pocos votos (26 y 32 mil, respectivamente).

Y Uribe sin estructura

Como detallamos en dos historias, para estas elecciones el uribismo tuvo que salir al rebusque e hizo alianzas incluso con quienes son ideológicamente opuestos, porque le costó trabajo encontrar candidatos propios que fueran fuertes. 

El ejemplo más visible es el apoyo a Miguel Uribe Turbay en Bogotá, quien ha sido ideólogicamente opuesto. Además, el uribismo está corriendo el riesgo de repetir la historia de 2015, pues el hoy embajador en Washington, Franciso Santos, quedó en el cuarto lugar, y este año, impulsando a Uribe Turbay, podría tener el mismo fenómeno de Morris, que el voto útil, por Galán o López, lo dejen muy por debajo de los dos que repuntan. 

El apoyo a alguien de otro partido se vio en cuatro casos concretos; Gobernación de La Guajira, Alcaldía de Bucaramanga, Alcaldía de Cali y Gobernación de Boyacá. El uribismo hizo una encuesta interna en su partido para elegir un candidato único y al final se echó para atrás para darle el aval a un candidato con más opciones.  

En todo caso tendrá 16 candidatos propios a capitales y 18 propios a gobernaciones, pero la conclusión fue que acabaron haciendo muchas más alianzas que hace cuatro años, incluso con grupos de la Unidad Nacional santista y en los lugares donde irán solos no es evidente que ganarán, pues la fuerza está en las alianzas que hicieron y los candidatos que coavalaron, no los propios. 

Eso reitera algo que se vio en 2015: el fenómeno nacional que es Uribe tiene muchas limitaciones a lo regional, y no basta con que se monte en las tarimas o le dé la bendición a uno de sus candidatos. 

Eso también explica que haya decidido dejar abiertas las listas a los concejos y asambleas, con la expectativa de que así todos los candidatos armen su propia estructura y peleen sus votos, para también buscar que cuando Uribe se retire de la política electoral su partido no muera, un miedo latente que nos confirmó un senador del partido que pidió no ser citado.  

Con eso, la fortaleza de los líderes nacionales se verá poco el domingo, y reforzará cada vez más que en Colombia el voto de opinión es una excepción y que el sistema clientelar es que pone las reglas y organizará el tablero.

Comentarios (4)

David Roldán Palacio

23 de Octubre

0 Seguidores

Veo que están retomando a las encuestas como insumo, y me alegra.

Veo que están retomando a las encuestas como insumo, y me alegra.

Julián Huertas

23 de Octubre

598 Seguidores

Hola David, gracias por leer. No usamos las encuestas para cubrir las eleccion...+ ver más

Hola David, gracias por leer. No usamos las encuestas para cubrir las elecciones como una carrera de caballos, pero si son un insumo para hacer análisis. Además, las encuestas no son nuestra única fuente para analizar las elecciones. Por ejemplo, hoy La Cachaca midió la carrera por Bogotá a punta de las emociones que mueve cada candidato. Saludos!

José Urrea

25 de Octubre

182 Seguidores

Hola Julián, dos apuntes: te faltó mencionar en la sección de Petro su apoy...+ ver más

Hola Julián, dos apuntes: te faltó mencionar en la sección de Petro su apoyo a Jorge Iván Ospina en Cali, claro que con una observación similar a la de Carlos Caicedo. El segundo es que la candidata de Petro a la Gobernación del Valle es Griselda Restrepo; Ferney Lozano no presentó candidatura oficial. Saludos!

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