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Dos hechos en los últimos días han profundizado las grietas entre los sectores de centro y de izquierda en el partido Alianza Verde: las declaraciones de Antanas Mockus pidiendo una coalición con Gustavo Petro, y el súbito cambio del mecanismo acordado para escoger candidato presidencial dentro del partido.

Esta división no cambia el rumbo que ya tomaron en la Alianza Verde de ir a una consulta de centroizquierda sin Petro, con otros candidatos como Sergio Fajardo, Ángela María Robledo, Jorge Robledo y Humberto De la Calle

Pero sí hace más difícil que el partido llegue con un candidato unificado a competir contra los miembros de esa coalición, y fortalece la voz dentro del Verde de quienes argumentan que Petro no debe ser vetado, como el exgobernador Camilo Romero. Esto fue lo que averiguó La Silla Vacía, tras hablar con 10 fuentes de ese partido, entre congresistas y directivos.

Las divisiones del Verde

La primera señal de la división la dio el exgobernador y precandidato verde Camilo Romero, quien representa parte del sector de centroizquierda del partido más cercano a Petro.

El plan original, como contamos, era que él y los otros cuatro aspirantes del partido -los senadores Iván Marulanda, Antonio Sanguino, Sandra Ortiz, y Jorge Londoño- competirían en una encuesta para elegir a un candidato Verde.

Este candidato único, escogido este año, pasaría luego a competir en la consulta de marzo del próximo año con los otros candidatos de centro e izquierda.

Sin embargo, cuatro días antes de que estte 1 de marzo iniciara el proceso, la encuesta se canceló por decisión de cuatro de los precandidatos -menos Romero- y de la dirección del partido. 

“Cambian las reglas previamente acordadas en el Partido Verde. Espero garantías democráticas”, dijo entonces Romero.

El representante Inti Asprilla, uno de los que más ha presionado para incluir a Petro en la alianza del Verde, dijo: “Yo estoy convencido de que movieron hilos por Sergio Fajardo. Apoyaré a Camilo en marzo con las bases”.

La razón oficial fue que el partido decidió esperar al exgobernador de Boyacá, Carlos Amaya, quien no podía participar por estar en el extranjero haciendo una maestría. En la práctica, sin embargo, no reprogramaron la encuesta y no está claro si se hará. 

Sanguino y uno de los copresidentes del partido, Carlos Ramón González, le dieron a La Silla distintas versiones sobre lo que sigue. Pero ambas contemplan la posibilidad de llegar con más de un candidato a una consulta en marzo, e incluso con los seis que aún están en juego. 

Según explicó Sanguino, como los precandidatos fuera de la coalición (como Fajardo y Jorge Robledo) aún no tienen la personería jurídica de un partido, la consulta podría no ser interpartidista, sino solo del Verde. “Los candidatos que no tengan personería irían por el Verde”, dijo.

La representante Juanita Goebertus, por su parte, planteó un escenario más cercano al plan original: “Una de las ideas que se ha barajado es que tengamos un proceso con distintas encuestas, en el que se vaya depurando esa lista, de tal forma que en marzo tengamos 4 o 5 candidatos en la coalición”, dijo en Zona Franca, el programa de televisión.

A esta primera señal de las diferencias de los verdes, se le sumaron las declaraciones del excandidato a la presidencia Antanas Mockus. Además de una figura con un liderazgo moral enorme en la Alianza Verde, fue el senador más votado del partido en 2018, con 540.000 votos. 

Mockus, quien había estado ausente del debate hasta ahora, le dijo el fin de semana a la Revista Semana que no estaba de acuerdo con vetar a Petro de la alianza de izquierda.

Esta opinión fue confrontada incluso por figuras que han sido sus aliadas en el sector del centro del Verde, como Goebertus, quien ha insistido en no aliarse con Petro.

Por otro lado, Mockus le dio impulso al sector de Inti Asprilla y Camilo Romero, quienes retomaron las palabras del exsenador y dijeron que el partido no está escuchando a sus bases.

Pero la aparición de Mockus, más que abrir una posibilidad para que los verdes se acerquen a Petro, hizo más visible una grieta que ya existía. 

Aún lejos de Petro

El debate sobre si aliarse o no con Petro es tan profundo que los sectores de la Alianza Verde no se han puesto de acuerdo, ni siquiera, en si el tema aún está en discusión. El caso de Mockus refleja esa doble realidad.

Para el sector que apuesta por la coalición de centro es un asunto zanjado. La representante Juanita Goebertus dijo anoche en el programa Zona Franca que si bien Mockus “ha sido un líder muy importante del partido, no ha participado en esta conversación. La posición oficial del Verde, como fue publicada en un comunicado, es no ir a primera vuelta con Gustavo Petro”.

Se refiere al comunicado publicado el 12 de febrero en el que el Comité Ejecutivo de la Alianza Verde y las bancadas anunciaron que apostarán en primera vuelta por la coalición ‘de la esperanza’, en la que están Fajardo, De La Calle, Ángela Robledo, Juan Manuel Galán, Jorge Enrique Robledo y Juan Fernando Cristo. Ahí agregan que los diálogos con Petro se daban “para garantizar la competencia respetuosa”, no para buscar una alianza.

Pero algunas voces en el Verde consideran que el tema no está cerrado. No solo los representantes Inti Asprilla y León Fredy Muñoz, que ya habían anunciado que irían “por las bases” del partido para replantear la decisión; también la representante Katherine Miranda, de la línea de Mockus.

Asprilla le dijo a La Silla que envió una carta a los presidentes del partido solicitando que la diferencia se tramite en la dirección nacional o en un congreso del partido.

Goebertus reconoció que “casi ninguna decisión en el partido es irreversible”, y el copresidente Carlos Ramón González dijo que la estrategia del partido tiene que ser ratificada por un “congreso del partido o por la dirección nacional”.

Sin embargo, un viraje del Verde que incluya a Petro es improbable por dos razones.

Primero, porque como González le dijo a La Silla, la Alianza Verde está comprometida con la coalición de centro, y en ella varios precandidatos, como Sergio Fajardo y Jorge Robledo, han dicho que no se van a aliar con Petro. 

Segundo, porque aún no es claro que los sectores a favor de incluir a Petro sean mayoría. Públicamente, solo los tres representantes Miranda, Asprilla y Muñoz, más Mockus, están a favor de esta opción. La mayoría de los congresistas han preferido no entrar a la pelea.

Incluso, algunos que eran más abiertos a la opción de ir con Petro a inicios de este año han moderado su posición, como el senador Sanguino. 

En una entrevista del 26 de enero, cuando le preguntaron si prefería a Petro o a Fajardo, dijo que se sentía “mucho más cercano a Gustavo, he hecho campaña con él (...). Aquí lo que tenemos que derrotar es el proyecto autoritario de derecha”.

Ayer, sin embargo, le dijo a La Silla sobre la declaración de Mockus que este “no ha estado presente en la discusión del partido, por motivos de salud, y el partido institucionalmente ha empeñado su palabra en la Coalición de la Esperanza”.

Carlos Ramón González también moderó su posición.

En enero le dijo a Semana: “Yo estoy de acuerdo con una consulta de todo el sector alternativo, sin exclusiones. Eso significa incluir a Petro”. pero ayer le aclaró a La Silla que su postura es de diálogo con Petro, pero no necesariamente para ir juntos en primera vuelta.

Así, aunque las palabras de Mockus le dan fuerza al sector que viene insistiendo en incluir a Petro en la alianza, en la práctica no cambia el rumbo. 

Se alarga la discusión sobre el veto

Lo que sí cambió el panorama para el Verde, de cara al 2022, fue la eliminación de la encuesta para elegir un candidato verde único.

Hasta ahora, el partido no ha dicho oficialmente si aplicará otro mecanismo para escoger a una sola persona, y las versiones difieren según cada figura.

Algunas, como Sanguino, consideran que deberían medirse los seis en la consulta de marzo: “Decidimos someternos a las urnas, que son mucho más confiables que las encuestas. No entiendo la molestia de un sector. Si hay tantas bases respaldándolos y piden tantas garantías, ¿qué garantía superior a consultarle a los ciudadanos?”.

Carlos Ramón González, por su parte, le dijo a La Silla que “todavía no está claro cuántos candidatos del verde llegarían a la consulta de marzo”.

De no encontrar un mecanismo interno en el partido, a la consulta del año entrante llegarían doce candidatos de centro (los seis del Verde y los seis de la coalición), que en realidad representan un espectro de fuerzas que van desde el nuevo liberalismo hasta la izquierda del Moir. 

Algunos de estos externos podrían llegar también como parte de los verdes. González le confirmó a La Silla que han conversado con dos candidatos para que se sumen a la Alianza Verde: Sergio Fajardo y Ángela Robledo.

Esta posible llegada de nuevos nombres al verde explica, para algunos, la decisión de demorar la elección de un candidato único. 

Según Romero, es una decisión que favorece a Fajardo: “Es mucho más fácil enfrentar a un partido dividido en seis que a un partido representado por una sola persona. Fajardo sale favorecido con una decisión como esta”, dijo en entrevista con Colombia Elige este fin de semana.

Cuatro integrantes del Partido Verde que pidieron no ser citados para evitar aumentar las divisiones, coinciden en que Romero quedó incómodo con el cambio de reglas. Concuerdan en que el exgobernador de Nariño contaba con que iba a ganar en el proceso interno que iniciaba el 1 de marzo y así se posicionaría mejor para competir con Fajardo, Robledo y el resto de candidatos de centro.

Ahora, sin un mecanismo de eliminación de aspirantes en el corto plazo, Romero se perfila como el candidato del sector del Verde que está en contra del veto a Petro y en contra de Fajardo, con los congresistas Asprilla y Muñoz. Una plataforma que ahora cuenta con la autoridad moral de Mockus, y que puede llegar hasta la consulta de marzo. 

Con esto, Romero puede mantener vivo un discurso de “volver a las bases” del partido, acusando al sector de Angélica Lozano y Juanita Goebertus de no representar a las mayorías. Una estrategia que, si bien tiene pocas posibilidades de cambiar el rumbo del Partido Verde, sí profundiza su principal tema de división y mantiene abiertas sus fisuras.

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