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Por Nohora Celedón · 01 de Octubre de 2019

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Hoy en la tarde iniciará el trámite de la tercera moción de censura que convocan en el Congreso para intentar tumbar a  un integrante del gabinete de Iván Duque en 13 meses de Gobierno.

En el mismo paredón por el que han pasado ya (y se han salvado) el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, y el ministro de Defensa, Guillermo Botero, estará ahora la ministra de transporte, Ángela María Orozco, una de las mejor calificadas por el presidente Duque.

Nuevamente, como en el debate de Carrasquilla, fue el senador opositor Jorge Enrique Robledo el encargado de pedir la moción. 

Pero en esta ocasión la protagonista no será solo la Ministra, y la presunta inhabilidad de la que el congresista del Polo Democrático la acusa, sino el hombre más rico de Colombia, Luis Carlos Sarmiento, cuya sociedad con la corrupta Odebrecht sigue pasándole cuenta de cobro a su reputación.

Pero a pesar del ruido que seguramente causará este debate, lo más probable es que a los negocios de Sarmiento Angulo no le haga ni cosquillas.

El debate

El motivo principal por el que Robledo citó el debate es la conciliación fallida entre la Ministra de Transporte a nombre del Estado y siete bancos con los que tenía deudas el consorcio Consol, encargado del proyecto Ruta del Sol II e integrado por Odebrecht, Episol (subsidiaria de Corficolombiana y el Grupo Aval) y Solarte.

 

Los bancos se acercaron a la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez y a la Ministra para hacerles una oferta que Orozco se había mostrado dispuesta a aceptar.

Consistía en que el Estado pagara a los bancos 1,2 billones de pesos, de lo que supuestamente le debía a Consol por las obras que habían entregado. Consol le debía a los bancos y el Estado le debía a Consol, pero no era claro cuánta plata, porque estaba pendiente la decisión de un tribunal de arbitramento sobre este tema..  

El tribunal dijo que tenía que pagarle 211.273 millones de pesos por lo que si la Ministra hubiera cerrado a la negociación (algo que probablemente hubiera pasado de no ser porque la periodista María Jimena Duzán reveló que se estaba cocinando este pacto) el Estado hubiera pagado casi 1 billón de pesos más de lo que el tribunal ordenaba.

Hoy el senador Robledo centrará su debate en que la Ministra estaba supuestamente  inhabilitada para hacer este pacto con Consol por dos razones: por un lado porque, para el Congresista, no tenía por qué sentarse en la mesa con el grupo Aval pues, estos no eran terceros de buena fe como sostienen, sino cómplices. 

Aunque el grupo Aval declaró ante las autoridades financieras en Estados Unidos (dado que cotiza en la bolsa de Nueva York) y en Colombia que es una víctima de Odebrecht, y que al no ser controlante de la concesión no tenía el manejo de las finanzas de las obras ni se enteraron de los sobornos hasta que los directivos de la brasilera confesaron en una corte en Estados Unidos. Mientras que Corficolombiana ya instauró varias demandas contra Odebrecht.

Sin embargo, en Colombia un juez declaró culpable al presidente de Corficolombiana de la época, Jorge Elías Melo, por haber conocido y aceptado que Odebrecht pagara el soborno al exviceministro Gabriel García Morales (ya condenado) para obtener el contrato. 

Y además ordenó a la Fiscalía indagar si Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo; y Gustavo Antonio Ramírez Galindo, vicepresidente de Inversiones de Corficolombiana, también estuvieron involucrados.

Encima, hay que esperar en qué termina el pliego de cargos que le abrió la Superintendencia de Industria y Comercio contra el Grupo, Episol y Corficolombiana, y cinco funcionarios de Aval y Corficolombiana, incluido Sarmiento Gutiérrez.

En segundo lugar, Robledo va a decir que la Ministra estaba inhabilitada para esta negociación porque la firma consultora de la que hacía parte R&O antes de entrar al Gobierno tuvo contratos con el Banco de Occidente y el Banco de Bogotá (miembros del Grupo y dos acreedores de Consol) entre 2004 y 2010. Y porque su madrina política, la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez, tiene una relación cercana a Luis Carlos Sarmiento con quien ha trabajado desde hace varios años.

Consultamos con una fuente cercana al Grupo por estos temas y nos dijo que la Ministra sólo tuvo una vinculación con el Grupo en diciembre de 2012 y que fue contratada para dictar cinco conferencias sobre las ventajas del TLC con Estados Unidos y elaborar unas cartillas sobre las oportunidades de negocios del acuerdo en las regiones. 

“Esa fue su única vinculación y no configura ningún impedimento”, dijo la fuente

Lo más probable es que la moción de censura, que se votará la próxima semana, no prospere. Así nos lo dijeron cinco congresistas con los que hablamos sobre el tema.

“No creo que vaya a pasar nada y no veo posible que se monte más gente además de la oposición”, dijo senador del Guillermo García Realpe, del Partido Liberal, que no es gobiernista.

En el mismo sentido opinó Jorge Londoño, senador del Partido Verde, opositor al gobierno, quien nos dijo que si bien el debate era interesante, la oposición difícilmente podrá sumar votos de otros partidos.

El debate, sin embargo, genera ruido sobre una de las funcionarias estrella del Gobierno Duque. 

La Ministra Orozco fue -junto con la ministra de Minas, María Fernanda Suárez- la mejor calificada del gabinete en la reunión estratégica que hicieron en julio en la hacienda Hatogrande.

Al Grupo Aval también le genera ruido porque Robledo lo volverá protagonista y así, al menos en un sector, seguirá patinándole a la narrativa del desprestigio de Sarmiento, cuyos negocios en todo caso siguen intactos.

El grupo de caucho

El debate de mañana, al centrarse en la relación entre los funcionarios y el Grupo Aval, seguramente volverá a generar ruido, en especial en redes sociales sobre la asociación entre el conglomerado financiero con la corrupta Odebrecht.

Así sostenga que es una víctima, en la opinión pública el asocio entre el conglomerado del hombre más rico del país y la corrupta multinacional es evidente. 

“Este escándalo ha hecho que las personas desmitifiquen a Luis Carlos Sarmiento, que le pierdan el miedo a ‘cascarle’ al Grupo, antes nadie decía nada malo”, nos dijo una persona experta en reputación que asesora al Grupo y por eso no nos pudo dar su nombre.

En particular sobre el debate de hoy, este experto considera que probablemente pasará de agache, a menos que haya una gran revelación que parece improbable.

Pero más allá de esta ‘desmitificación’ del hombre más rico del país, el escándalo y la asociación de su nombre a corrupción, no ha generado un mayor efecto en el negocio, además de unos bajones momentáneos en la bolsa de Colombia y en Nueva York de los que ya se recuperaron.

De hecho, la semana pasada la acción de Corficolombiana tuvo su mayor cotización en lo corrido de los últimos doce meses en la bolsa colombiana. Y en el primer trimestre las utilidades netas del Grupo Aval aumentaron 42,6 por ciento frente al mismo periodo del año pasado.

Y no solo eso, hace diez días la prestigiosa revista especializada en negocios Forbes incluyó a Aval como uno de los grupos de mejor reputación en el mundo, en el puesto 51, por encima de empresas como Jhonson & Jhonson, Unilever, General Electric y Hyundai. 

Y a finales de agosto Sarmiento Gutiérrez y María Lorena Gutiérrez fueron invitados a la bolsa de Nueva York para tocar la campana, una ceremonia con el que se inicia la jornada.

“Eso es un problema de opinión pública que no tiene un problema real sobre sus negocios. En estas crisis si uno sale y da muchas explicaciones de pronto se enreda y en comunicaciones hay un dicho campeón: ‘No aclares que oscureces’”, nos dijo una experta en reputación consultada para esta historia. 

De acuerdo con los tres expertos en reputación que consultamos, y que nos hablamos off the record por tener alguna relación con el Grupo, en una crisis de de este tipo uno de los primeros riesgos que tiene una empresa es perder la confianza de los bancos que los financian, como le sucedió por ejemplo al grupo Solarte, involucrado en otro escándalo de Odebrecht, por el contrato Tunjuelo Canoas y que quebró, en parte porque no logró conseguir financiamiento para las obras que estaba construyendo.

Aval no tiene ese problema porque financia sus propias obras y tiene músculo financiero.

También tiene su propio medio de comunicación, El Tiempo, que puede ayudarle a bajarle el volumen a las críticas sin tener que dar explicaciones a profundidad. 

Por eso, así como el debate de hoy seguramente no tendrá ningún impacto sobre la Ministra, probablemente tampoco le hará ni cosquillas financieramente hablando al Grupo Aval. 

Por que el negocio de Sarmiento parece estar por encima del escándalo, al menos por ahora.

 

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