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Por Tatiana Duque | Adelaida Ávila Cabrera · 11 de Diciembre de 2020

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Ayer se armó una polémica por la firma de un contrato entre la Presidencia de la República y la radio televisión pública Rtvc por casi 7 mil millones de pesos para realizar seis programas diferentes de televisión con Iván Duque como protagonista, entre magazines, informativos, cápsulas de 10 minutos y uno más de entrevistas presentado por el propio Presidente.

Más allá del costo del contrato en plena crisis económica por el covid y de lo que ocurra con él luego de la controversia, la movida es una nueva evidencia de la intención del presidente Duque de ejercer un control cada vez más fuerte sobre la información que circula sobre su gobierno. Prueba de eso es que desde marzo, Duque eliminó las ruedas de prensa de la Casa de Nariño.

Las ruedas de prensa son los espacios que tradicionalmente tienen los periodistas en una democracia para hacerles a los mandatarios las preguntas que se hace la gente, sin que los gobernantes tengan margen para censurarlas pues todo lo que dicen queda grabado.  

Una revisión de La Silla Vacía a la agenda pública de Duque entre el 2 de enero y el pasado miércoles 9 de diciembre muestra que el Presidente ha hecho tan solo siete ruedas de prensa este año, la última el 19 de marzo, 13 días después del primer caso positivo de coronavirus en el país.

Cinco días después, Duque decretó la cuarentena estricta. Y al día siguiente, arrancó con ‘Prevención y Acción’, el espacio de TV donde cuenta lo que él quiera, sin someterse a las preguntas de los periodistas ni a la edición de los medios de comunicación.

Como revelamos, aunque cayó en rating desde abril, el programa lo siguen viendo casi un millón de personas y es un comodín para la parrilla de los ocho canales públicos y privados que lo siguen transmitiendo a diario.

Además de su programa, ha concedido entrevistas exclusivas a determinados medios en radio, prensa y televisión concentrando varias de ellas en momentos específicos del año (que él ha escogido), como el inicio de la cuarentena entre marzo y abril; y cuando cumplió su segundo año de Gobierno, en agosto. La Silla pudo rastrear 52 entrevistas en este período: cinco a El Tiempo, dos a RCN TV y dos a RCN Radio, dos a Caracol Radio y dos a Caracol TV, cuatro a Blu Radio, una a El Espectador y una a Semana TV. La mayoría de las demás a medios locales a raíz de visitas que ha hecho.

Si bien en estas entrevistas los periodistas le hacen todo tipo de preguntas, no reemplazan las ruedas de prensa por dos razones: porque el Presidente decide discrecionalmente a quién y cuándo concede una entrevista, con lo cual puede restringir el acceso de los periodistas que le hacen preguntas que le incomodan o de medios más críticos; y, además, evita tener que responder diariamente por sus decisiones. Ambas cosas le permiten tener un mayor control de lo que se cuenta de su gobierno.

Consultamos a tres periodistas de diferentes medios que cubren al Presidente y nos confirmaron que desde marzo la Casa de Nariño no los convoca a ruedas de prensa. Buena parte de la información que transmiten es del programa diario, de las transmisiones de eventos de la Presidencia, de la información enviada a grupos de WhatsApp y de las fuentes que tienen en Palacio.

Según nos dijo el consejero presidencial de Información y Prensa, Carlos Alberto Cortés, los encuentros con la prensa se suspendieron por el coronavirus. Pero -agregó- en los últimos viajes a regiones, como a San Andrés, Presidencia ha aplicado “pilotos” para que los periodistas le pregunten a Duque luego de los eventos.

“No tiene que ver con una estrategia de controlar”, nos dijo.

Sin embargo, en la mayoría de países democráticos, donde también hay pandemia, los presidentes han mantenido las ruedas de prensa. Andrés López Obrador en México o Sebastián Piñera en Chile, mantienen sus declaraciones a los medios, con protocolos, distanciamiento y a veces al aire libre. Incluso Donald Trump, que mantiene una relación contenciosa con los medios, ha realizado ruedas de prensa frecuentes con los periodistas que cubren la Casa Blanca.

Para Jonathan Bock, director de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), la falta de ruedas de prensa y el contrato recientemente firmado por Palacio sí muestran una estrategia de Palacio: “Es la necesidad de concentrar en un discurso la narrativa oficial y de reducir espacios para que los medios debatan lo que se dice desde la narrativa del Gobierno y del Presidente”, nos dijo. “Hay un ánimo de entender a la prensa como oposición”.

 

Bock recuerda episodios recientes, como la pelea en vivo y en directo del vocero del Presidente, Hassan Nassar con la periodista Vicky Dávila en febrero; y la carta del amigo del Presidente y exgerente de su campaña, Luigi Echeverri, al director del diario El País de España por entrevistar al senador opositor Iván Cepeda a mediados de año.

O que la semana pasada la oposición en la plenaria de la Cámara tuviera que cancelar, por tercera vez, un debate de control político al Gobierno sobre libertad de prensa porque no asistieron ni el consejero Nassar, ni otros seis ministros citados. 

Otro instrumento clave de acceso a la información por parte de los periodistas, ciudadanos y organizaciones civiles, como lo son los derechos de petición, también cambiaron con la pandemia.

Normalmente, las entidades tenían un plazo de 15 días para responder esas solicitudes de información; pero ahora por decreto presidencial firmado durante la emergencia sanitaria, el procedimiento puede durar el doble, lo que influye directamente en la inmediatez en la que los medios necesitan acceder a información específica. Y a pesar de que la cuarentena ya se acabó, la restricción para estos derechos de petición se mantiene.

“La situación de los medios y el estado de la libertad de expresión se deteriora paulatinamente”, dice Bock, de la Flip.

Con poca prensa y escrutinio periodístico en el día a día, Duque tiene la sartén por el mango.

“Nunca (Duque) ha tenido la oportunidad de tener tanta coherencia en el mensaje", dice Ricardo Ávila, analista senior de El Tiempo. "Para él, esto fue indudablemente una oportunidad que aprovechó, porque no se le puede acusar de no hacer presencia, porque desde el punto de vista formal comunica mucho más”.

Según dos periodistas que conocen a Duque y lo han tratado con cierta regularidad, el Presidente se quejaba -como la mayoría de los presidentes- de que la baja popularidad de su Gobierno se debía a las fallas en la comunicación.

E incluso, ya había intentado tener más control de sus mensajes, justamente en el momento más crítico de su Gobierno: durante el Paro Nacional de 2019.

Según mostró la Flip en su especial Pauta Visible, en ese momento Presidencia invirtió 890 millones de pesos en pauta publicitaria para desestimar el impacto de las marchas, un micrositio web para mostrar lo que su Gobierno había hecho y la producción de un poco exitoso programa de televisión llamado ‘Conéctate con Duque’, que él mismo presentó por menos de un mes.

Ahora, cuando el efecto covid que lo impulsó en las encuestas ha pasado y ha regresado a niveles de aceptación del 30 por ciento, según la última Gallup Poll, desde Palacio firman el millonario contrato que reforzará su presencia en televisión con el Presidente como presentador de sus propias noticias.

El millonario contrato para hacer más programas fue duramente criticado en redes y ya salieron memes comparando a Duque con presentadores como Carlos Calero. En respuesta a estas críticas, el consejero Cortés defendió la firma del convenio y explicó a La Silla que no está planeado que Duque haga más programas de televisión más allá de ‘Prevención y Acción’, que seguirá al aire hasta que el Presidente lo indique.

Nos dijo que los programas propuestos en el contrato no son de obligatorio cumplimiento. “Uno propone una serie de actividades y productos (como el programa de entrevistas a cargo del Presidente) y yo soy libre de definir si los hacemos o no”.

“Yo propuse hacer un proyecto de entrevistas que presentaría el Presidente en 2018 y nunca lo hicimos. Lo que hicieron (ahora) fue meter los mismos ítems del contrato anterior y lo volvimos a firmar. No quiere decir que los vayamos a realizar”, dijo Cortés.

La Presidencia de Duque ya había firmado un contrato similar por 7 mil 900 millones de pesos entre 2018 y 2020 con Rtvc para hacer varios programas, como las transmisiones de los talleres ‘Construyendo País’, la versión 2.0 de los consejos comunitarios de Álvaro Uribe.

En los próximos meses se sabrá si Duque decidió invertir más tiempo presidencial en coordinar sus programas televisivos. Él mismo lo informará sin que los periodistas tengan la oportunidad de contrapreguntarle.

 

Comentarios (2)

Wilozada

11 de Diciembre

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Duquecito, el niño autista. Y con "consejeros" como el oráculo Hassan Nassar, para qué más. Hace rato se llevó por los cuernos al presidente más malo que ha tenido esta escombrera, el dandy Patraña.

Duquecito, el niño autista. Y con "consejeros" como el oráculo Hassan Nassar, para qué más. Hace rato se llevó por los cuernos al presidente más malo que ha tenido esta escombrera, el dandy Patraña.

ValentinaMon

11 de Diciembre

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Totalmente de acuerdo. Y esa obsesión de Duque por su imagen, por creer que c...+ ver más

Totalmente de acuerdo. Y esa obsesión de Duque por su imagen, por creer que con eso repara las pésimas decisiones de fondo y mediocre gestión, hace que sea más ridiculo su programa. Llegar al extremo de copiar la chaqueta de Underwood en House of Cards dice mucho de su pobre independencia mental.

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