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Por Santiago Chavarriaga Garzón · 18 de Diciembre de 2020

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Al ya aplazado plan de reconstrucción del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, se han sumado ahora trabas al proceso de distribución y entrega de donaciones desde el interior del país. Muchas donaciones están represadas en los centros de acopio y el Gobierno ha decidido monopolizar las entregas de particulares que llegan en los aviones y buques militares.

Así se lo confirmaron a La Silla cuatro habitantes de la Isla y una red de voluntarios por Providencia.

El drama de las entregas

“Hay una situación de control por parte de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y Desastres –Ungrd– en la entrega de donaciones y ayudas a los providencianos”, asegura Luz Marina Livingston, una periodista providenciana. 

Según ella, cuando las donaciones que envían particulares llegan a la Isla en aviones de la Fuerza Aérea, éstas son represadas en el aeropuerto o la alcaldía, y días después, son entregadas a nombre del gobierno nacional y local, cuando en realidad fueron enviadas por miembros de la sociedad civil. 

“Lo que se ha visto es que el 60 por ciento de las donaciones que han entrado a Providencia han sido de particulares, empresas u organizaciones de la sociedad civil, pero son entregadas a nombre del gobierno nacional, y resulta que no es así”, dijo Livingston a La Silla. “Así muestran que tienen el control, son quienes lideran y llevan los procesos, es todo un mecanismo”. 

La Silla confirmó con Amparo Pontón, otra periodista de la Isla, que en efecto la entrega de donaciones y ayudas a los providencianos está monopolizada por el gobierno. Lo vivió en carne propia.  

Cuando su hermano en Medellín intentó enviarle ayudas a los vecinos de su sector en Providencia, le dijeron en el centro de acopio que apenas entregara las ayudas quedarían a criterio de la Ungrd y que no iban a ser entregadas directamente a Amparo. 

En la misma línea, una persona que coordinó el envío de donaciones particulares le dijo a La Silla que la respuesta de la Ungrd fue que “quiénes nos creemos usando los medios del transporte del gobierno para donaciones de particulares...que en el momento que se entrega a la FAC, es del gobierno la donación y que es el gobierno el que decide qué hacer con las donaciones”.

Amparo nos contó un caso de una organización que ha intentado ingresar a Providencia cuatro plantas desalinizadoras para potabilizar el agua, y que no han podido ser entregadas. “Les han puesto 80,000 trabas”, dice. 

Amparo, quien todos los días reporta en su perfil de Facebook la situación en Providencia, dice que el Gobierno Nacional no ha dado ninguna explicación de cómo entregan las donaciones. “Las excusas es que aquí en Providencia no hay bodegaje, ni transporte, ¿pero entonces por qué tienen todo retenido en el Aeropuerto El Embrujo?”, se cuestiona. 

La Silla contactó a una de las más de 15 fundaciones y organizaciones de la sociedad civil que envían ayudas y donaciones a Providencia, y nos confirmaron que al inicio de la atención de la emergencia enviaban las donaciones a través de la Armada Nacional, y en lanchas y buques particulares que les ayudaron con las entregas. 

Una vez llegaban a Providencia, líderes de las comunidades raizales y de las Iglesias Católica y Adventista se encargaban de repartir las donaciones a la comunidad. 

Sin embargo, a medida que el gobierno nacional se instauró en San Andrés para la atención de la emergencia, la Ungrd pasó a coordinar el envío de las donaciones a la isla, haciendo que las ayudas ahora pasen por su control y sean entregadas directamente por el gobierno. 

Desde entonces, la fundación ha optado por almacenar en bodegas de Bogotá, Cartagena y San Andrés 130 toneladas de donaciones, hasta tener certeza de que las donaciones lleguen a la gente, y no sean entregadas por el gobierno a través de la Ungrd. 

 

Lo que dicen las autoridades

La Silla le preguntó a Susana Correa, Gerente de la Reconstrucción del Archipiélago y directora del Departamento de Prosperidad Social, sobre esta situación y ella nos dijo que la Ungrd es la encargada de coordinar el proceso de ayudas y donaciones para la Isla.

En la Ungrd nos dijeron que ellos solo se encargan de las ayudas enviadas por el gobierno, y adicionalmente, prestan el servicio de transporte de donaciones entre San Andrés y Providencia dependiendo de la disponibilidad en los aviones de la Fuerza Aérea y si las ayudas se necesitan en Providencia, para después entregarlas a la alcaldía de Providencia, que es la encargada de repartir las ayudas a la población. 

Por su parte el alcalde de Providencia, Jorge Gari Hooker, nos indicó que nueve grupos interdisciplinarios, conformados cada uno por un secretario de despacho, un miembro de la Ungrd, un miembro de la Fuerza Pública y un líder de la comunidad raizal, se encargan de las entregas en la Isla, que fue sectorizada para ello por el alcalde. 

“Precisamente para no crear malos entendidos”, dijo. 

Según el último boletín de la Ungrd sobre la entrega de ayudas a Providencia, se han entregado 3.516 kits de alimentación, 716 kits de cocina, 3.198 kits de aseo, 1.214 colchonetas, 755 paneles solares, 2.342 carpas, 80 baldes, 2.047 toldillos, 1.703 frazadas, 70 plásticos y 30 mil litros de agua embotellada para los casi 6 mil habitantes de la Isla.

Sobre las quejas de los providencianos sobre el represamiento de las donaciones en los centros de acopio de la Isla, el Alcalde dijo que ha “escuchado que hay ayudas y donaciones represadas. Sin embargo, respondo por lo que me llega y entrego”. 

Sobre sus entregas, dice que “toca priorizar las ayudas a donde hay adultos mayores, niños y mujeres gestantes, por eso las demoras”, y que no alcanza para todos. 

Frente a las quejas de la población que indican que las entregas de donaciones de particulares se han hecho a nombre del gobierno, dice que son falsos rumores, pues los particulares que quieran donar y tengan cómo enviar sus donaciones directamente, lo pueden hacer. 

Al respecto, Susana Correa, Gerente de la Reconstrucción, le dijo a La Silla que toda donación de particulares que llegue a la Isla se entrega directamente al destinatario en el muelle de Providencia, siempre y cuando los particulares se encarguen de hacer llegar las donaciones directamente a la isla con logística propia. 

El problema es que la logística para llegar a la Isla es difícil y costosa, comenzando porque el aeropuerto solo está disponible para aviones militares. De ahí que pagan el envío por mar o dependen de los canales estatales.

Para Farid Zardibia, Director Ejecutivo de ProArchipiélago, otra fundación visible en la entrega de donaciones a Providencia, el hecho de que la Ungrd esté canalizando el envío de ayudas y donaciones a Providencia, es no solo de esperar sino que permite un proceso más organizado, pues es la entidad encargada de la atención de desastres y los únicos expertos en el tema. 

“Lo que pasa es que por primera vez estamos atendiendo un desastre en una isla que tiene únicamente dos puntos de ingreso: puerto y aeropuerto, lo que dificulta que terceros vengan con ayudas a la Isla”, dijo.

Para este sanandresano, esa es la razón por la cual todas las donaciones deben tener el aval de la Ungrd y del Gobierno, pues se debe enviar sólo lo que se necesita. 

ProArchipiélago, por ejemplo, ha enviado 170 toneladas de ayudas a San Andrés y Providencia, por medio de la estrategia denominada “Pull”. Esta estrategia consiste en que una vez llegan a San Andrés las donaciones, son almacenadas en una bodega cerca al aeropuerto, y la Ungrd les va pidiendo lo que se necesita en Providencia. 

Sólo lo solicitado por la Ungrd es enviado a Providencia, pues en palabras de Farid “ellos son los dueños de la emergencia”. 

A pesar de estas explicaciones y de las razones prácticas para que se haga así, la realidad es que muchos isleños -un mes después de la tragedia- siguen durmiendo a la intemperie mientras saben que las tejas que necesitan para no mojarse están represadas en San Andrés o Cartagena hace más de diez días. 

O la comida.

Danisha García, del sector de San Felipe que es de más difícil acceso, para citar un caso, dice que su familia no ha recibido “ni un pan, ni arroz, nada”,

Y cuando les llegan, resienten que el Gobierno las presente como evidencia de su estrategia de reconstrucción y atención de la emergencia cuando ellos saben que son a otros donantes a quienes deben agradecer.

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