Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Juan Esteban Lewin · 27 de Enero de 2020

2623

2

Esta mañana el presidente Iván Duque sacó pecho porque su Gobierno reguló los precios de más de 700 medicamentos y el jueves pasado firmó un decreto para incluir en el sistema de salud a más de 400 mil migrantes venezolanos. Al hacer las dos cosas muestra que mantiene la línea de los técnicos del Ministerio de la Salud justo cuando se rumora que va a nombrar un ministro político.

Juan Pablo Uribe renunció al ministerio el 26 de diciembre, y en el mes que ha pasado desde entonces se ha dicho que su reemplazo podría ser la exgobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, o alguno de varios candidatos cercanos a Cambio Radical.

Eso ha despertado alarmas por una posible politización del sector, como la de los gremios del sector.

Pero el control de precios y el decreto muestran que el manejo técnico, y la agenda ya prevista, siguen primando. Y no solo en decisiones del día a día, como las que usualmente toma un encargado como es el viceministro Iván González, sino otras que marcan un camino, tienen un costo político y en las que partició el Presidente.

Un decreto amistoso con los migrantes y que ayuda al sistema

La primera decisión fue el decreto que permite que cientos de miles de migrantes venezolanos entren formalmente al sistema de salud, como parte del régimen subsidiado. 

Es decir, que tengan los mismos derechos que personas como quienes están en los niveles más bajos del Sisben, los menores a cargo del Icbf o desvinculados de actores armados, o los habitantes de calle, con lo que quedarán afiliados a una EPS.

Eso beneficiaría a buena parte de los casi 600 mil venezolanos que están regularizados en Colombia con el Permiso Especial de Permanencia (PEP), porque les aseguraría esa protección, y además facilita que incluyan a sus hijos en esa protección.

Pero también al sistema, pues hoy los hospitales los atienden por urgencias pues cualquier persona que esté en Colombia tiene ese derecho fundamental, pero luego tienen un lío para que la Nación les pague esos gastos.

Al entrar al sistema, la Nación le pagará a cada EPS un dinero mensual por afiliado, como hace con cualquier otra persona en el sistema; las EPS podrán pagarle directamente a los hospitales lo que gasten en atenderlos; y los municipios y departamentos tendrán la información precisa para mejorar sus planes de salud pública, como los esquemas de vacunación.

Al final, el decreto lo que hace es aceptar la realidad de que están en el país y requieren atención médica, que al final del día paga la Nación. 

 

Como solo los que tienen PEP son más del 1 por ciento de todos los habitantes de Colombia, la decisión ayuda a sincerar las cuentas y es un paso más en la política de recibir a los migrantes y brindarles los servicios del Estado que ha liderado Duque.

Una política que hasta ahora no ha surido grandes ataques pero que puede chocar con la ya visible xenofobia, pues significa aceptar que dinero de los impuestos se va en atender la salud de los migrantes cuando la Gallup más reciente muestra que el rechazo a los migrantes está en un récord histórico.

La idea del decreto viene desde el Plan de Desarrollo y los primeros meses del Gobierno Duque, pues es un paso para lograr una meta grande del sector: que el sistema cubra a todas las personas que viven en Colombia, algo que se necesita para hacer mejor planeación del sector, y que incluye otras decisiones, como permitir que las personas se afilien directamente desde los hospitales.

Que el decreto se haya terminado de armar durante el encargo de González, y que él como encargado haya sido quien lo firmó, muestra la continuidad en el Ministerio. Algo que es todavía más claro en la política de medicamentos, en la que Duque además se da una pela.

Una regulación que ayuda al sistema y que muestra continuidad

Una de las grandes banderas de los técnicos en el Ministerio fue la pelea por lograr que controlara, de forma efectiva, los precios de los medicamentos, que sacó adelante Alejandro Gaviria en medio de una dura puja con la industria farmacéutica y que se mantuvo en otras pujas, como cuando intentaron ponerle cortapisas en el Plan de Desarrollo de 2015.

La circular que anunció el Gobierno esta mañana es otro paso más en ese pulso, que pone además a Duque del lado del Estado y no de los empresarios, algo bastante inusual en un presidente que le ha apostado al mercado y los empresarios. 

Más cuando lo muestra como una gran noticia:

La decisión afecta medicamentos de multinacionales como la francesa Sanofi-Aventis, la gringa Pfizer o la británica GlaxoSmithKline, y nacionales como Procaps o Tecnoquímicas, lo que puede afectar las relaciones de un gobierno cercano a los empresarios con un grupo de ellos - y uno especialmente activo y al que le molesta esta regulación, como se vio por ejemplo en la dificultad que tuvo el Gobierno Santos para dejar entre los medicamentos biosimilares.

Sin embargo, ayuda a la salud pues, según el ministro (e) González le puede producir ahorros por 320 mil millones de pesos mensuales al sistema.

De nuevo, la circular es una continuidad de un proceso que venía con Uribe (estuvo apra comentarios el año pasado, y antes los técnicos del Ministerio duraron varios meses aplicando la metodología para definir qué medicamentos debían entrar) y encaja en una meta más amplia, que en este caso es asegurar la sostenibilidad financiera del sistema.

Con ese norte, en el Ministerio están trabajando en otros puntos, como dijo a La Silla Vacía una alta fuente del mismo, especialmente el llamado acuerdo de punto final, el logro más visible de Uribe y que busca que se salden definitivamente las deudas de las EPS y el Estado con las clínicas y hospitales.

Entre lo que falta está definir cuál es el máximo que van a pagar a las EPS por procedimientos o medicamentos que se hagan por fuera del plan de beneficios (antes conocido como POS), y un esquema en el que le pagarán anticipadamente a cada EPS un monto para que cubra esas situaciones, que hoy cancelan después de hechos y al valor que haya cobrado cada clínica.

Que es una política del Gobierno Duque lo demuestra, además de todo, que la circular la firman no solo el ministro encargado sino el viceministro de Comercio, Saúl Pineda, y la alta consejera presidencial para el sector privado (y esposa del Ministro de Hacienda), Clara Parra, pues los tres conforman la comisión de precios de medicamentos.

Por eso, las dos decisiones muestran que el Gobierno se la juega por hacer cosas que pueden pisar callos pero buscan mejorar la salud, en una agenda que viene de atrás y que tiene previstos más ajustes por lo menos hasta mitad de año, cuando es de esperar que ya haya un ministro en propiedad.

Comentarios (2)

José Saramago ..

27 de Enero

3 Seguidores

Lo que de verdad seria imperdonable y un muy grave error del gobierno Duque si...+ ver más

Lo que de verdad seria imperdonable y un muy grave error del gobierno Duque si incorporar a Simón Gaviria al gabinete, el del escándalo de Odebrecht que ni lee lo que firma.
De resto una cosa es la representación política y la gobernabilidad, y otra la entrega de “mermelada” en especial a quienes son enemigos del gobierno. Una cosa es colocar políticos y otra dar ministerios a politiqueros. Ojo.

Diego A. Cruz

28 de Enero

0 Seguidores

Primeras dos decisiones del Gobierno Duque con las que estoy completamente de acuerdo.

Ahora bien, epidemia de dengue, retos de nCoV, y aún sin Ministro por más de un mes ya es preocupante.

Primeras dos decisiones del Gobierno Duque con las que estoy completamente de acuerdo.

Ahora bien, epidemia de dengue, retos de nCoV, y aún sin Ministro por más de un mes ya es preocupante.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia