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Por Nicole Bravo · 15 de Marzo de 2021

Foto: Alcaldía de Cali

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Al inicio de las sesiones en el Concejo de Cali hay una avalancha de iniciativas de control político en el Concejo. El reinicio de la actividad política en la tercera ciudad más grande del país llega tras unos meses difíciles para el alcalde Jorge Iván Ospina frente a la opinión. 

Pero más allá de algunos discursos críticos, su coalición política permanece intacta. No hay ni un cabildante declarado en oposición. Eso revela cómo Ospina ha logrado tejer una red de acuerdos burocráticos con casi todos los partidos de la ciudad y los sectores representados en el Concejo. 

Una red multicolor improbable, que incluye al hijo del senador Roy Barreras, hoy en la izquierda, a la prima de la exgobernadora de La U, Dilian Francisca, y hasta una cuota de un concejal del Centro Democrático. Así, su coalición de 15 concejales (de 21), sigue fuerte justo cuando en el segundo año cuando se empieza a materializar el plan de desarrollo. 

Y no es por falta de sectores de la opinión pública caleña haciendo críticas. Como el diario El País de Cali o el abogado y veedor Elmer Montaña. Lo que al final sugiere que en la ciudad los políticos aún tienen un margen de maniobra para gobernar sin estar tan ceñidos a la opinión, en tanto haya acuerdos entre las estructuras de poder tradicionales.  

Ospina perdió el favor de la opinión

La imagen de Ospina no ha estado bien en la opinión pública de los caleños, como contamos, tras una caída de casi 30 puntos. En la última medición tuvo una ligera mejora, pero su favorabilidad sigue golpeada, en 41 por ciento. Pero no es sólo en la encuesta Gallup. 

 

Según la encuesta ‘Cali cómo vamos’, que mide la percepción de los habitantes de la capital del Valle, a finales del año pasado la mitad de los caleños estaban insatisfechos con la claridad con la que la Alcaldía comunicaba las decisiones y medidas tomadas. 

Un aumento de la insatisfacción de 15 puntos frente a los resultados de la misma encuesta a mitad de ese año.

Detrás de la caída en las mediciones hubo varios hechos concretos. Como contamos, primero fue el alumbrado móvil y la realización de la feria virtual que costaron 21 mil millones de pesos en un momento de crisis económica por la pandemia.

Luego, volvió el caso de la feria virtual. El País de Cali reveló que la Junta Directiva de Corfecali aprobó 12.376 millones de pesos, pero ejecutaron 249 millones de pesos más. 

Antes de la realización del evento, Ospina justificó el gasto de la feria como necesario para apoyar artistas locales, pero luego se supo que había destinado más de 150 mil dólares (más de 450 millones de pesos) para pagar a artistas extranjeros. Según El País, ese pago en realidad fue de poco más de 198 mil dólares (más de 680 millones de pesos)

A esto se suma que en septiembre del año pasado el Concejo de Cali le aprobó al alcalde un empréstito por 650 mil millones de pesos. El dinero se invertiría en obras y aspectos sociales e institucionales, según la Alcaldía

Como le corroboró a La Silla el secretario de Planeación, Roy Alejandro Barreras (hijo del senador Roy Barreras), el endeudamiento no tenía un plan específico de obras sino “un primer ejercicio de priorización”.

Ese monto revivió las dudas con las que carga Ospina en la ejecución de grandes obras.

Esto porque en su primera alcaldía (2008 - 2011) se enfocó en hacer 21 megaobras con el fin de renovar la ciudad y 13 años después de empezarlas, no las entregan todas. 

Hasta octubre del año pasado y según la Alcaldía, 14 estaban terminadas, cuatro estaban próximas a entregarse y tres en rediseño.

La coalición 

A pesar de ser elegido alcalde por el partido Verde, Ospina llegó a la administración de Cali con una mezcla de apoyo. Como contamos, durante la campaña electoral, logró reunir al partido de la U, los liberales, parte del Polo, Colombia Renaciente y el apoyo de Gustavo Petro.

Aunque su empalme tuvo más un sello propio de Ospina, que el de sus aliados, al final estos también terminaron teniendo participación en su gobierno y varios en el gabinete conformado por 15 secretarías, 9 departamentos administrativos y 14 entidades descentralizadas.

Por ejemplo: La U tiene las secretarías de Salud con Miyerlandi Torres prima de la exgobernadora Dilian Francisca Toro. También tienen la secretaría de Deporte con Carlos Diago, hermano de Yesid Diago, subdirector de Indervalle, de donde la actual gobernadora Clara Luz Roldan fue directora y a quien Carlos asesoró en su propuesta de gobierno. 

En la secretaría de Planeación está Roy Alejandro Barreras, hijo del senador Roy Barreras que renunció a La U. Llegó a ese puesto por el movimiento de su papá ‘Fuerza de la paz’. Barreras hijo también fue director de planeación del Valle durante el mandato de la gobernadora Dilian Francisca Toro.

Cercano al concejal Fabio Arroyave está Óscar Ortiz en Metrocali, quien hizo parte de la unidad de apoyo normativo del concejal liberal. Dos personas le dijeron a La Silla que el actual secretario de Infraestructura Nestor Martínez, hace parte del partido Liberal. Una fue más precisa y dijo que era cercano a Arroyave.

También está como secretario de Turismo Carlos Martínez del partido Verde que sonó como candidato a la Gobernación del Valle, después como aspirante al Concejo y al final adhirió al electo concejal verde Terry Hurtado. 

La Silla supo que la actual secretaria de Desarrollo Económico, María Fernanda Santa es cercana al concejal independiente Roberto Rodríguez según confirmaron tres fuentes del Centro Democrático. Dos de esas personas nos dijeron que Santa no era militante del partido ni lo representaba, así que no podía verse como una participación del partido en la administración, sino más del concejal.

Tres personas que conocen la Alcaldía afirmaron que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos Municipales (Uaespm) es de Cambio Radical vía el concejal Carlos Rodríguez.

Y el actual secretario de Paz y Cultura Ciudadana, Danis Rentería, fue de Colombia Justas Libres (cuya concejal Natalia Lasso es independiente), como contamos cuando se lanzó por la alcaldía de Cali las elecciones pasadas. Lasso nos contó que para aceptar este puesto en la alcaldía renunció al partido.

Frente a esa burocracia, Juan Pablo Milanese, politólogo y docente de la Universidad Icesi opina: “esa es la vulnerabilidad de los concejales frente a la Alcaldía, son altamente dependientes de esos espacios políticos que la administración le ofrece. Si pierden ese espacio pierden recursos políticos que los lastiman en ese sentido y en el electoral”.

Milanese cree que aún es rápido para saber cómo funcionará la coalición este año, pero considera que aunque alguno se aleje de ésta, la mayoría se mantendrá.

“Creo que lo que va a suceder es que va a intensificar el discurso de los opositores en este caso.” 

“Para una parte de los concejales, su electorado no le pide cuentas por estas cosas que son cuestionables (la inversión en la feria virtual, por ejemplo), entonces el costo político es bajísimo”, nos dijo. 

Para Alejandro Sánchez, politólogo y docente de ciencias políticas de la Universidad Javeriana, “Ospina no tiene problemas en el Concejo”. 

Ruido sin piedras en el Concejo

Por ahora, el alcalde mantiene su coalición de 15 cabildantes de Gobierno, 6 independientes (tres conservadores, uno del Centro Democrático, una de Colombia Justa Libres y Roberto Ortiz, que se enfrentó con Ospina por la Alcaldía) y ninguno de oposición. Sus razones varían. 

Para la concejal Alexandra Hernández, de Cambio Radical, los problemas en la Alcaldía son “desaciertos personales” de Ospina. Señaló que la administración necesita aún un compás de espera, tras un año de gobierno, porque “la parte administrativa se tiene que entrar a evaluar este año”.

Tres de los ocho concejales con los que hablamos coinciden con Hernández y aseguran que este año será clave para saber si la coalición sigue. “Es en el cumplimiento del plan de desarrollo donde se juega la continuación del respaldo a la administración”, le dijo a La Silla el concejal verde Terry Hurtado.

Esto porque, al igual que los otros cabildantes, considera que es a partir del segundo año de la administración que empieza a verse la ejecución de las obras y a materializarse el plan de desarrollo. Más cuando el primer año hubo pandemia y ese plan sólo fue aprobado a mediados de año. 

Parte de la actividad del Concejo pasa por las proposiciones de control político que permiten discutir los asuntos de interés público de la ciudad. Esas proposiciones se hacen a través de una serie de preguntas que uno, o varios cabildantes, envían a secretarios o funcionarios públicos de la Alcaldía. Con esas respuestas, los concejales pueden citar un debate público.

Según el último informe del observatorio Cali Visible, que le hace seguimiento al Concejo, entre enero y noviembre 2020 hubo 216 proposiciones de control político, un aumento del 59 por ciento frente al primer año del Concejo anterior. 

Por la cantidad de proposiciones de control político el año pasado, y por las más de 80 que hay ahora, los cuatro concejales señalan esto como una muestra de que hay “un compromiso en hacer control político” y “una preocupación por los temas de ciudad”, como explica la concejala Natalia Lasso de Colombia Justa Libres. 

Pero para algunos concejales, esto no significa precisamente que haya mayor control político. Por el contrario, creen que puede obedecer más a una estrategia. 

“Citan a control político temas álgidos, pero esas citaciones no terminan agendadas, quizá por temas de tiempo, o el día que se lleve la citación será un control político dócil”, nos dijo un concejal que prefirió no ser citado para evitar peleas en la corporación.

En esto coincide una persona que fue cercana al partido Verde y prefirió no ser nombrada porque prefiere que no lo relacionen con posturas políticas. 

“La nueva forma de camuflarse de muchos es tener por bandera determinado tema y realizar control político a este sin poner el dedo en la llaga en temas álgidos de ciudad”, comentó.

Otro concejal que tampoco quiso ser citado para poder hablar con confianza, le dijo a La Silla que “la coalición no se va a acabar” por la participación que tienen los concejales en la alcaldía. 

Cuando Jorge Iván Ospina ganó, su campaña afirmó que “Triunfó el amor” hacia el hoy alcalde. Al inicio de su segundo año hay cada vez menos amor de los ciudadanos, pero con una repartición del poder a los sectores políticos caleños, Ospina ha logrado mantener el del Concejo.

Nota del editor: actualizamos la información que nos dio la concejala Natalia Lasso, de Colombia Justa Libres, sobre el secretario de Paz y Cultura Ciudadana, Danis Rentería, aclarando que ya no hace parte del partido.

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