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Por Laura Soto · 05 de Noviembre de 2017

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Mientras muchos se quejan de que el posconflicto está al ‘garete’ y otros protestan en la calle para mejorar sus condiciones de vida en el campo, un grupo de jóvenes rurales se adelantaron y decidieron no esperar ni exigirle al Estado, sino tomar la transformación de sus condiciones de vida y de sus territorios en sus propias manos.

Los más de 3 mil jóvenes de la Red Nacional de Jóvenes Rurales, que están en 27 departamentos, se han agrupado para pensar proyectos productivos dentro de sus comunidades, formarse en liderazgo y otros temas, hacer incidencia política, fortalecer la identidad rural, y generar lazos con otros jóvenes.

La idea de la red surgió en 2012, a raíz de un encuentro de unos 60 jóvenes de todo el país convocado por Asoje, una asociación de jóvenes emprendedores creada por la Pastoral Social y la Fundación Apoyar en la Dorada Caldas.

Yeisully Tapias, que en ese momento tenía 24 años y había sido desplazada ocho años antes con su familia por las Farc desde San Diego Caldas, lideraba la asociación y microempresa de mojarra roja para que los jóvenes desplazados como ella pudieran tener su propio negocio.

En 2010, Yeisully, con el apoyo de Procasur, y con otros líderes de Asoje recorrieron el país conociendo el trabajo de otras organizaciones de jóvenes lo que los motivó a trabajar en red para potencializar su trabajo. Dos años después, nació la Red.

“Muchas veces nos dicen que para ser alguien en la vida hay que salir del campo, pero yo les digo a los jóvenes que no, que se puede ser alguien valioso en el campo, que sembrar la tierra es importante”, dice Yeisully.

Aclara que no está en contra de que los jóvenes salgan de su territorio, es válido si ese es su sueño, pero lo que no está bien es que se vayan por falta de oportunidades.

La Red ha crecido tanto y ha tenido tan buenos resultados que ya la están replicando en otros países como, Perú, Salvador, Nicaragua y Guatemala.

En este especial, resaltamos el liderazgo de algunos miembros de esta Red que, con ideas innovadoras, han comenzado a transformar la cara del campo.

Ecoturismo en El Prodigio

Arnulfo Berrio es un guía y campesino del corregimiento El Prodigio, del municipio de San Luis en el oriente antioqueño, que a raíz de un descubrimiento que hizo en 2009 de unas figuras talladas en piedra de la tribu indígena de los Pantágoras, ha impulsado el cuidado y conocimiento de estos petroglifos y también de la riqueza natural del lugar que incluye balnearios cristalinos y cuevas que albergan hasta siete especies de murciélagos.

Para ello creó en 2010, junto a su esposa María Osorio, el grupo Vigías del Patrimonio Natural y Cultural del Prodigio que lo integran 45 niños y jóvenes de la vereda que aprenden sobre las riquezas de su territorio, sobre cómo cuidarlo y cómo hacer turismo responsable.

De hecho 15 de ellos están estudiando un técnico en viajes y turismo para luego ser los guías de la empresa de turismo ecológico que Berrio y su esposa quieren crear. Estos jóvenes ya hacen recorridos con grupos pequeños de estudiantes de la Universidad Nacional de Medellín y de la de Antioquia que viajan a “La perla verde del oriente”, no sólo de paseo, sino a estudiar los hallazgos arqueológicos.

La pareja pondrá en marcha su empresa cuando la administración del municipio construya su plan local de turismo, del que piensan ser partícipes, y cuando tengan todos los estudios técnicos necesarios como por ejemplo el de capacidad de carga turística.

Con este proyecto Berrio también espera eliminar por completo el estigma que les dejó la violencia de que los habitantes del corregimiento eran paramilitares.

La pugna por la renovación de Puerto Boyacá

Desde temprana edad William Ortega Anaya comenzó a vincularse en Bogotá, su ciudad natal, con diversas organizaciones de trabajo social. Después de haber adelantado estudios de química en el SENA y en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, decidió radicarse en Puerto Boyacá, donde vivían sus abuelos.

Con 31 años de edad, William se dedica desde hace más de dos a transformar la manera en la que las personas que viven en los alrededores de Puerto Boyacá interactúan con el medio ambiente. Sus esfuerzos se han materializado en dos proyectos principales en la vereda la Cristalina y en la Ciénaga de Palagua.

El Cañón de la Cristalina hace parte del Parque Natural Regional Serranía de las Quinchas, conocido por algunos expertos como el “segundo pulmón de vida de Latinoamérica”. Junto con la Corporación, William concibió una serie de senderos que permiten desarrollar actividades de turismo ecológico para sacar del olvido a una de las últimas áreas de bosque tropical del Magdalena Medio.

En la Ciénaga de Palagua, esta misma lucha por la conservación y el respeto de los recursos naturales se traduce en otro tipo de actividades menos románticas.

En esta zona, William está determinado a impedir que ganaderos y empresas petroleras sigan invadiendo las cuencas hidrográficas que albergan cientos de especies y que se encuentran en peligro por esas actividades productivas. Su idea es rehabilitar los caños de esta área para salvar los recursos hídricos de esta zona y adaptarla para que también pueda ser visitados.

El experimento de la guadua

Carlos Esteban Giraldo, nació San Rafael Antioquia, tiene 24 años, estudia ingeniería y es quien lidera el grupo Bio hábitat Pacuara integrado por siete jóvenes fijos y 14 esporádicos que usan la guadua como materia prima para construir manualmente casas, camas, artesanías, mesas e incluso amplificadores de sonido.

El grupo nació en el 2015 con el objetivo de que los jóvenes pudieran experimentar e innovar. “Desde el campo también podemos generar iniciativas que les sean útiles al mundo”, dice Girarlo.

Por ahora, sus obras las venden en agencias de turismo del casco urbano de San Rafael y aunque esperan en un futuro ser una empresa más grande, por ahora quieren seguir inventado productos y consolidar su grupo.

“Nuestra apuesta es hacer un emprendimiento social en nuestra vereda y con los recursos que tengamos en ella” concluye.

Para ver en detalle otras iniciativas en las regiones haga clic en las que le interese.

 

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