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Por Jerson Ortiz · 12 de Abril de 2021

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El jueves pasado la plenaria de la Cámara de Representantes estuvo a tres votos de aprobar un proyecto de ley para reglamentar la eutanasia. El trámite de esa iniciativa nunca había llegado hasta ese punto ni había tenido los votos necesarios para dar la pelea. 

A pesar de que se hundió, el proyecto le dio reflectores al grupo de jóvenes congresistas de la comisión primera de Cámara, la mayoría primíparos, que también ha generado espacios de discusión con otros temas de corte liberal, controversiales y enfrentados a las mayorías de la opinión y el Congreso.

Además de la eutanasia, de la primera de Cámara salieron la propuesta para legalizar el consumo de la marihuana, para que los padres no le peguen a los niños, la que modifica las restricciones para los divorcios, y la que introduce nuevos delitos ambientales. 

Es un grupo propositivo al que le sigue faltando peso legislativo para convertir las propuestas más controversiales en leyes. Sin embargo, con el debate de la eutanasia los primíparos de la Cámara mostraron que son capaces de conseguir y voltear votos, y ganar aliados circunstanciales de otras orillas ideológicas.

El apoyo incremental de algunas iniciativas, como la eutanasia, sugiere que en el futuro sus fracasos podrían convertirse en victorias. 

Por otro lado, cuando han logrado avanzar en iniciativas, como la reforma a los delitos ambientales, han introducido propuestas punitivas. Un enfoque que rechazan en otro tipo de temas, como los de drogas y aborto. 

El nicho de la comisión primera

La comisión primera de la Cámara es la más importante y mediática porque trata las reformas constitucionales. 

En esta legislatura en especial llegó un grupo de jóvenes congresistas, que rondan los 40 años y coinciden en agendas alternativas, incluso viniendo de partidos distintos. 

Se cuentan los liberales Juan Fernando Reyes, Juan Carlos Losada, Alejandro Vega, Andrés Calle; José Daniel López de Cambio Radical; los alternativos Juanita Goebertus e Inti Asprilla; y Gabriel Santos del Centro Democrático. Secundados por veteranos como Germán Navas Talero y Ángela María Robledo.  

 

Ellos tienen en común que son nuevos en el Congreso, y han sido los más activos a la hora de presentar proyectos, generar debates y cambiar la manera de votar en las plenarias. 

Así pasó con el proyecto de reglamentación de la eutanasia. 

A esa iniciativa le faltaron tres votos para pasar de la Cámara al Senado. Como se trata de una reforma constitucional necesitaba mínimo 85 votos en la plenaria, y alcanzó 82. Tuvo 60 en contra.

Para sus impulsores, perder fue ganar un poco porque lograron más respaldo que hace dos años cuando presentaron el proyecto por primera vez. 

En la legislatura del 2019, el proyecto pasó el corte de la comisión primera, pero cuando llegó a la Plenaria se hundió 73 votos a 66. 

En este segundo intento, ganó 16 votos a la causa. 

Entre los congresistas que en el 2019 votaron por el archivo del proyecto, pero en este nuevo intento cambiaron su postura para apoyarlo están Oscar Leonardo Villamizar del Centro Democrático; Modesto Aguilera, Leonardo Rico, Eloy Quintero y Betty Zorro de Cambio Radical; y Harold Valencia, Teresita Enriquez, Alonso José del Río del partido de La U. 

“En este país queremos tener las libertades económicas de compra y uso de armas, de elegir la pareja que queramos elegir, pero no la libertad a una persona de elegir si quiere morir dignamente o no. El debate no es de religiones ni de partidos, porque eso no me hace a mí dejar la ideología que tengo”, explicó Villamizar. 

La volteada de esos votos es una muestra de la capacidad que tiene el grupo de congresistas jóvenes para sumar aliados circunstanciales a sus causas a punta de argumentos. 

El representante liberal y autor del proyecto, Juan Fernando Reyes, cree que la discusión documentada sobre la necesidad de esa reglamentación explica la llegada de nuevos apoyos. 

“Que nos hayan faltado tres votos es algo bueno en medio de todo. Habla de la calidad del debate que se dio. Desafortunadamente aún hay una mayoría que no es consciente de la necesidad de hablar de estos temas, pero lo de la semana pasada es un gran avance”, nos dijo Reyes. 

Un avance que, de sostenerse, puede ser clave a futuro. 

El representante Reyes dice que con ese nuevo impulso va a volver a presentar el proyecto en la próxima legislatura. 

El impulso a lo impopular

Además de la reglamentación de la eutanasia, los de la comisión primera de Cámara se la han jugado por dar la discusión en asuntos más complejos de pasar. 

Por ejemplo, han planteado dos veces aprobar el consumo recreativo de cannabis. 

El primer intento de 2019 naufragó en el debate inicial porque no alcanzó ni siquiera a salir de la comisión. 

Pero en 2020, el debate sí llegó a la plenaria. La ponencia positiva contó con el respaldo de 52 congresistas liberales, de la U y Cambio Radical, de la bancada de los alternativos y la entonces Farc (hoy Comunes). Aunque perdieron ante los 102 votos de las bancadas de los partidos tradicionales, pusieron el tema en la conversación nacional. 

Uno sobre el que el presidente Iván Duque había encabezado el rechazo, tomando la postura de la opinión pública del país. 

Según la Gallup Poll, que le mide el pulso desde hace 20 años, el porcentaje de colombianos que está en contra de la legalización del consumo de drogas siempre ha estado por encima del 70 por ciento. 

Y dar ese paso representaría un costo político. 

“Todavía hay muchos ciudadanos que apoyan ese imposible mundo libre de drogas, precisamente por esta narrativa que ha existido (...) Esas posturas prorregulaación pueden tener un costo político muy alto”, explica Catalina Gil Pinzón, consultora en política de drogas.  

Sin embargo, el tema del consumo y uso de drogas, hoy liderado por los congresistas de la comisión primera, viene dando pasos lentos hace años. 

En 2015, el senador liberal Juan Manuel Galán logró sacar adelante la aprobación del uso medicinal de la marihuana.  Actualmente hay un proyecto de ley que establece el marco regulatorio para la industria de la marihuana medicinal. Y sus ponentes son congresistas del Centro Democrático. 

Paralelamente en el Senado también se radicó una propuesta que plantea un marco para la producción de la hoja de coca y sus derivados. En esta están montados los del grupo de liberales social demócratas y sectores alternativos. El trámite está pendiente de ser discutido y votado en la Comisión Primera de Senado.  

Lo que el Congreso sigue negando en temas de drogas sí ha logrado avanzarlo en puntos intermedios como la defensa del medio ambiente. 

La semana pasada, por ejemplo, la plenaria de la Cámara le dio visto bueno en segundo debate al proyecto que crea nuevos delitos ambientales como la deforestación. Un impulso para frenar ese fenómeno que solo en 2019 arrasó con 115 mil hectáreas de bosques. 

Como hemos contado, la deforestación en Colombia está siendo impulsada por la ganadería y el acaparamiento de tierras.  

El proyecto de autoría del representante liberal Juan Carlos Losada, y acompañado por sus aliados de la Comisión Primera, apunta a robustecer las sanciones contra los auspiciantes de esa deforestación. 

Según Losada, las medidas son “fundamentales para combatir las bandas delincuenciales que están arrasando la naturaleza en Colombia”.

Le apunta, entonces, a establecer cárcel y sanciones económicas a los generadores de estos fenómenos. Una mirada más punitiva que preventiva de la situación. 

Otras iniciativas que salieron de la comisión primera, como la del representante Harry González, del Liberal, que prohíbe el castigo físico a los niños, han dado tránsito para ser aprobadas en el Congreso. 

González no es primíparo, lleva dos periodos en esa comisión, pero ha estado alineado con las posturas de los nuevos. Y a pesar de que la iniciativa tuvo la oposición de sectores cristianos y conservadores, el apoyo de los jóvenes de la Cámara fue importante para su aprobación. 

Por su parte, el representante Josë Daniel López de Cambio, quien también hace parte del grupo de novatos, ha desempeñado un liderazgo clave en temas como el Código Electoral y las reformas políticas. De hecho, López ha movido a la bancada de su partido para que se sume a estas inicitivas tanto en la comisión primera como en la plenaria, 

Para los liberales Juan Carlos Losada y Juan Fernando Reyes, y López de Cambio este y otros avances en la legislación, hablan de la fuerza que han adquirido sectores jóvenes y alternativos. 

“Desearíamos tener más Losadas, Goebertus, Mirandas, más compañeros en el Congreso que se identifiquen con esas causas”, dice Reyes. 

Por lo pronto han puesto los temas en la agenda. Las próximas elecciones serán una manera de medir si los electores recompensan esas iniciativas con votos. Quizás con una representación más amplia pueden pasar de poner agenda a aprobar leyes. 

Comentarios (1)

juam berom

14 de Abril

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Muy ilustrador!!

Muy ilustrador!!

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