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Por Laura Ardila Arrieta · 15 de Diciembre de 2020

De izquierda a derecha: Álvaro Uribe, Fuad Char, Arturo Char y Álex Char.

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La precampaña presidencial que, se supone, arrancará con fuerza en 2021, ha dado pasos de gigante antes de terminar 2020. 

Así lo evidencia la reunión que el pasado sábado tuvieron los que serán dos de los pesos más pesados para esas elecciones: el expresidente Álvaro Uribe, quien puso al actual presidente Iván Duque; y los Char, el grupo regional más poderoso del país.

Una persona que asistió y otra fuente que lo sabe de primera mano le confirmaron a La Silla Vacía que el encuentro se dio en la conocida finca de Uribe: El Ubérrimo, a unos 20 minutos de Montería, poco antes del mediodía, cuando el patriarca y empresario Fuad Char y sus hijos: el exalcalde barranquillero Álex Char y el presidente del Congreso, Arturo Char, llegaron al lugar provenientes de Barranquilla.

Allí, almorzaron con el Expresidente y algunos miembros de su familia, y conversaron temas de la amistad que los une hace varios años y también de las presidenciales.

Respecto a lo último, las dos fuentes que nos relataron esta historia coincidieron en que pusieron sobre la mesa la posibilidad de una alianza en 2022.

Aunque no tomaron decisiones concretas (algo que seguramente harán en unos meses en una mesa en la que tendrían que estar otros dirigentes), la idea que tienen ellos hasta ahora es que el Centro Democrático de Uribe integre una coalición con el Partido Conservador, La U y el sector de Cambio Radical de los Char; y que de ahí salga un candidato único.

Estas colectividades hoy conforman la coalición de Gobierno de Iván Duque.

A la jugada, sin embargo, le faltan todavía varios hervores. Falta ver, por ejemplo, cómo decide moverse rumbo a 2022 el jefe natural de Cambio Radical y viejo aliado y excandidato presidencial de los Char: el exvicepresidente Germán Vargas Lleras.

Como sea, en el almuerzo que tuvieron, los caciques barranquilleros y Uribe plantearon ya su intención.

“No hablaron nada de mecánica política, dijeron: ‘Tenemos que hacer algo’”, como nos detalló una de las fuentes.

También está por definirse aún si la carta del charismo sería el exalcalde Álex Char, como viene sonando hace meses, aunque todo indica que será así.

Dos políticos importantes de ese grupo, que nos hablaron a condición de no ser citados para evitarse líos, aseguran que “Álex tiene ganas” y “sabe que sería fuerte en el Caribe”, aunque también generan dudas en el círculo de los Char las consecuencias que puedan tener los recientes escándalos que ha protagonizado el clan.  

En un caso que hemos detallado en La Silla, los hermanos Álex y Arturo Char fueron señalados públicamente por la excongresista Aída Merlano, condenada por compra de votos, como sus supuestos cómplices en esa corrupción electoral. Y, de hecho, a propósito de esas acusaciones, la Corte Suprema indaga si Arturo, el actual presidente del Senado, pudo haber cometido los delitos de corrupción electoral y fuga de presos.

Además, por mencionar otro lío que les estalló hace poco, a Álex Char le desempolvaron este año una denuncia según la cual un contratista presuntamente pagó un soborno al exalcalde a cambio de un contrato.   

Quizás por esas menciones, hace ya unos meses, Fuad Char le dijo a alguien que informalmente en un pasillo le preguntó si su hijo Álex va a ser candidato: “Si quiere ir preso…”, como asegura esa persona que le contestó el empresario y patriarca mientras levantaba los hombros.  

En cualquier caso, lo que sí está decidido es que los Char jugarán en las presidenciales, en cabeza propia o ajena, y prometen inclinar la balanza, pues no sólo controlan el poder en el departamento del Caribe que más votos puso en las elecciones de 2018 (poco más de 782 mil en total para segunda vuelta), sino que cuentan con aliados que ponen votos en toda la región y una maquinaria que llevó a 11 congresistas al Legislativo, la bancada propia más grande luego de la de Uribe. Sin mencionar que son amigos de la próxima procuradora Margarita Cabello.

Un capital político definitivo para los intereses uribistas, en una zona en la que hace dos años su contrincante Gustavo Petro prácticamente empató a Duque en votación para segunda vuelta (los separaron poco más de nueve mil sufragios, a favor del hoy Presidente).

Los Char y Uribe son viejos amigos. Su más reciente gran alianza electoral había sido, justamente, una unión para segunda vuelta alrededor de Duque, tras el descalabro de Vargas Lleras en primera, definida en un encuentro en el cual Fuad Char reunió a todos sus alfiles y aliados del Caribe (unas 50 personas) en casa del senador Arturo Char, para que escucharan por videollamada al Expresidente, como lo contamos en su momento.

Fueron de los pocos caciques que, luego de haber fracasado con Vargas, no entraron por la puerta de atrás a la campaña Duque, que cabalgó sobre la popularidad y el voto de opinión de Uribe. Una alianza ahora con los Char -y con dirigentes de partidos tradicionales- cambiaría esa foto de 2018, pues ubicaría al uribismo de una al lado de las maquinarias a las que se enfrentó.

Aunque entonces no se habló de acuerdos burocráticos, este año, vía puestos, los Char se han convertido en punta de lanza de la coalición que concretó Duque en el Congreso.

Por ejemplo, con Arturo Char en la presidencia del Congreso, hace dos meses fueron clave para que en un gesto autoritario esa coalición impidiera el debate de moción de censura contra el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo.  

Antes de que la coalición se concretara, a inicios del Gobierno, dos congresistas charistas (Luis Eduardo ‘Lucho’ Díaz Granados y Mauricio Gómez, que es liberal pero cercano a los Char) jugaron un papel definitivo para que no se hundiera por falta de quórum el Plan Nacional de Desarrollo en el Congreso, incluso en contravía de lo que quería Vargas Lleras.

Al igual que en la pasada -y antiuribista- administración de Juan Manuel Santos, los Char tienen cargos a nivel nacional, como el viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios (que ha cobrado relevancia en estos tiempos de pandemia por el covid), Luis Alexander Moscoso, quien fue secretario de Salud de Álex Char en la Alcaldía y su asesor cuando el Exalcalde era Alto consejero presidencial para las regiones de Santos.

“Duque los aprecia, como los aprecia Uribe, cuando Álex estaba de alcalde y después, el Presidente no ha ahorrado elogios públicos para él”, nos comentó un contratista de Presidencia.

Como lo habíamos contado en nuestra sección de El País en Vivo, Álex Char ya había hablado con la baronesa del Valle, Dilian Francisca Toro, de La U, sobre la posibilidad de una alianza entre las fuerzas de los políticos regionales y la derecha uribista.  

Aunque La U está metida en el planteamiento tentativo que se barajó en el almuerzo Char-Uribe el fin de semana, la exgobernadora no se ha reunido con el Expresidente, según nos confirmó alguien muy cercano a Uribe.

Por ahora, ese privilegio sólo lo cuentan los poderosos Char, tras la comida política luego de la cual se despidieron de El Ubérrimo. El sábado por la tarde.

Comentarios (2)

Wilozada

15 de Diciembre

0 Seguidores

Una reunión de dos Familias del bajo mundo político, presididas por El Padrino.

Una reunión de dos Familias del bajo mundo político, presididas por El Padrino.

manuelj.cardena...

17 de Diciembre

0 Seguidores

El 2021 será el trabajo por Colombia con promesas de nuestros politicos de turno y "lideres populistas" prometiendo el cielo y la tierra. En el 2022 nuevamente se verá la polarización y la división por el afan de poder y sera la ciudadania con un voto libre y sin presion que de un ganador que interprete que el ciudadano se respeta: A trabajar por Colombia!

El 2021 será el trabajo por Colombia con promesas de nuestros politicos de turno y "lideres populistas" prometiendo el cielo y la tierra. En el 2022 nuevamente se verá la polarización y la división por el afan de poder y sera la ciudadania con un voto libre y sin presion que de un ganador que interprete que el ciudadano se respeta: A trabajar por Colombia!

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