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Por Ever Mejía | Laura Ardila Arrieta · 28 de Mayo de 2020

Alcalde William Dau (centro) en un recorrido.

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De las 213 Unidades de Cuidado Intensivo UCI que hay en Cartagena, hoy quedan disponibles 27. Es decir, el 85 por ciento ya está ocupado. Con los casos confirmados de coronavirus multiplicados por cinco en apenas 20 días y 114 muertos (de los 803 del país), el Gobierno Nacional decidió intervenir y dar una orden inédita hasta ahora en la pandemia: cerrar completamente unos barrios.

Lo inquietante es que se trata de varias de las grandes barriadas populares, que son las que registran más casos, “la otra Cartagena”, como le llaman algunos para diferenciarla de la ciudad turística de las postales; en donde la pobreza y factores como el hacinamiento y el pandillismo hacen del encierro total un padecimiento aún más complicado de llevar.

Todo eso en momentos en los que la cuarentena en todo el país está a punto de entrar, el 1 de junio, en un periodo de mayor flexibilidad, cuya gradualidad estará en manos de los mandatarios locales.

 

A las medidas tomadas hasta ahora por el de los cartageneros, William Dau, algunos le atribuyen justamente parte de estos datos de caos.

“Si con cuarentena se aceleró el contagio, esto indica que Cartagena no está preparada para una apertura”, nos dijo el médico Camilo Prieto, quien está investigando la evolución de la pandemia.

En vez de apertura, el sentir en La Heroica es más bien de colapso.

El desorden y la medida inédita

La ocupación de UCI en Cartagena contrasta con lo que ocurre en otras capitales, en las que ya sus respectivos mandatarios están lanzando voces de alerta y preocupación por la eventual escasez de estas camas, fundamentales para la atención de los pacientes críticos del Covid.

Bogotá, por ejemplo, registra una ocupación en UCI del 44 por ciento, Cali del 70 y Neiva del 58.

Y aunque Cartagena no tiene el porcentaje más alto del país (Leticia, Villavicencio y Mocoa tienen más ocupación en UCI, según nos dijeron ayer en el Ministerio de Salud), y además se instalarán 17 unidades nuevas y llegarán 29 ventiladores, de acuerdo a anuncios oficiales de las últimas horas; el crecimiento del número de contagios sí está más disparado que en otros sitios.

El 7 de mayo, La Heroica sumaba 404 casos confirmados de coronavirus y, 20 días después, esa misma cifra pasó a 2.342. O sea, se multiplicó por cinco. Mientras, por ejemplo, en Meta, que tiene un foco de contagio alto en su cárcel, el dato de 758 a 972 no se duplicó.

Basta con asomarse a alguna calle de la ciudad, o buscar trinos en redes de personas preocupadas, para encontrar explicación a esa disparada:

Por todos lados en Cartagena, todos los días, se ven personas violando la cuarentena, en aglomeraciones y muchas veces sin elementos básicos como el tapabocas.

Por sólo dar un ejemplo, este fin de semana que pasó, cuando la ciudad estaba en toque de queda, la Policía desactivó más de 600 fiestas clandestinas y puso más de mil comparendos.

El médico local Álvaro Cárcamo, quien fue director del departamento distrital de salud Dadis, nos dijo que factores como la pobreza y el hacinamiento obligan a que la gente tenga que salir, por factores como el calor o a intentar buscar su sustento.

"Al Mercado de Bazurto se supone que no pueden ir carretilleros, sólo mayoristas, pero tu los ves (a los carretilleros) ahí desde la madrugada porque son personas que si no venden no comen", nos comentó una ciudadana.

En un sentido parecido se ha pronunciado Juan Manuel Benedetti, el enlace que el Presidente nombró entre el Distrito y el Gobierno Nacional como evidencia de su preocupación: “En Cartagena, por las condiciones socioeconómicas… en unas casas de escasos metros cuadrados, viven familias de más de seis personas, en una o dos habitaciones, haciéndolos propensos al contagio”, dijo hace unos días. 

A eso habría que agregar, no obstante, que las violaciones a la cuarentena no sólo se ven en barrios con pobreza, como lo evidencia este trino con un video de Bocagrande, una zona turística de estrato alto.

Bocagrande, de hecho, es el segundo barrio de Cartagena con más casos confirmados de Covid.

Sin embargo, por alguna razón que le quisimos preguntar al Alcalde -porque además él vive ahí- y no pudimos porque ayer no nos contestó, no está entre los que el Gobierno Nacional ordenó cerrar.

Un asunto que la propia Junta de Acción Comunal de ese barrio pidió ayer en una carta a la Alcaldía: bloquear los accesos a la península en al que además están Castillogrande y El Laguito, teniendo en cuenta "la falencia en la implementación oportuna de planes" para detener el coronavirus.

En una circular del martes, firmada por la ministra del Interior Alicia Arango, el Gobierno le ordenó al Alcalde Dau “dadas las condiciones de alto riesgo por el crecimiento sostenido de la incidencia de casos de Covid-19” el cierre, pero de los barrios: Nelson Mandela, Olaya Herrera, el Pozón, La Esperanza, San Fernando y La María.

Todos están entre los sectores que más contagiados registran y son de los más pobres.

Según cifras del Sisbén citadas en un informe del Banco de la República, los seis suman 79.483 habitantes en condiciones de pobreza, 29.479 de ellos en la miseria. Y 13.950 sin siquiera servicio de acueducto, cuando el agua y el jabón son los mejores escudos contra el virus.

“La mayoría de las pandillas de Cartagena están en estos barrios, allí no hay un sentido de respeto a la autoridad y por eso hay tanta indisciplina”, nos dijo un periodista que conoce bien esas zonas, pero prefirió que omitiéramos su nombre.

En esas condiciones, el cierre que ordena el Ministerio no pinta fácil.

Aún la Alcaldía no expide el decreto con las medidas concretas para aterrizar la orden, pero una fuente del despacho del Alcalde nos adelantó fuera de micrófonos que pondrán unas vallas en las entradas y salidas de los barrios con Policía y personal del Dadis, para controlar el tránsito y tomar la temperatura a las personas.

Sólo podrán transitar quienes tengan permiso para salir a trabajar y el resto de diligencias se restringirán al máximo, aunque se mantendrá el pico y cédula de dos dígitos (no se pondrá de un dígito, como inicialmente se pensó).

La idea también, agregó la fuente, es que se puedan tomar muestras masivamente para hacer barridos completos, poder detectar más casos y hacer los respectivos aislamientos y cercos epidemiológicos.

Pero en esto último el Gobierno local ha demostrado más bien ineficiencia, como lo sugieren los datos de contagio y lo dijo directamente el procurador Fernando Carrillo hace casi dos semanas.

“Esto (el aumento casos) tiene que ver con la incapacidad de realizar las pruebas diagnósticas, de procesarlas y de tener certeza con lo que llaman el cerco epidemiológico... La batalla contra el Covid se le salió de las manos a las autoridades”, dijo el Procurador.

Al respecto, Dau responsabilizó a las EPS porque, según él, en un principio, éstas no quisieron hacer las pruebas a los ciudadanos para reducir costos.

Incluso, el mandatario anunció que piensa presentar una “denuncia ante la  Fiscalía para que investigue la complicidad de las EPS en la alta cantidad de muertos y contagiados que existen en Cartagena”.

Más allá de esa versión para explicar lo que sucede, el propio Alcalde ha reconocido errores de su gobierno en la aplicación del pico y cédula, que pudieron confundir a la gente y hacer que saliera cuando no tocaba.

Además, el que era el director de salud de la ciudad, el médico Álvaro Fortich, quien había estado frenteando la pandemia a nivel local, renunció hace dos semanas en medio de revelaciones de que Dau no atendía sus recomendaciones y, puntualmente, no lo escuchó cuando el exfuncionario sugirió cerrar el Mercado de Bazurto, que luego se convirtió en un foco de contagio.

La Administración Dau también fue criticada -incluso por su único concejal aliado, Javier Julio Bejarano- por no haber tomado a tiempo medidas como la cancelación del Festival Internacional de Cine en marzo, cuando estalló la pandemia.

La estrategia de contención de Dau hasta ahora se ha centrado en el discurso del Alcalde regañando a los ciudadanos y exigiéndoles no ponerse a "pendejear" saliendo. 

Habrá que ver ahora si la orden nacional de los barrios y el riesgo que significa acercarse al límite de las UCI hace que eso cambie en una ciudad en la que la muerte por coronavirus ya se cuenta por centena.

Comentarios (2)

José Saramago ..

28 de Mayo

3 Seguidores

..mientras Cartagena colapsa: a la ineficiente pero populista alcaldesa de Bog...+ ver más

..mientras Cartagena colapsa: a la ineficiente pero populista alcaldesa de Bogota la pandemia se le salio de control, mientras ..se la pasa echando culpas a los demás pero no aceptando su propios errores; fue llamada a rendir informe ante el Congreso de la República y se invento que “el Congreso no era competente”, mas cuando ella quiere introducir la corrupción en el Plan de Desarrollo de Bogotá.

Elgatodeschrodinger

28 de Mayo

0 Seguidores

Que tienen en comun DAU, Clau y Ospina, ademas de ser estrellas mediaticas y de redes, que no tienen humildad y eran consentidos de medios, asi que por eso ha valido mas la pantalla, Quintero en medellin no era el mas popular como duque, pero con humildad entendio que esto es de realizar medidas de impacto y hacer que la gente las cumpla, lo de bazurto y kennedy es populistas que no controlan y ya

Que tienen en comun DAU, Clau y Ospina, ademas de ser estrellas mediaticas y de redes, que no tienen humildad y eran consentidos de medios, asi que por eso ha valido mas la pantalla, Quintero en medellin no era el mas popular como duque, pero con humildad entendio que esto es de realizar medidas de impacto y hacer que la gente las cumpla, lo de bazurto y kennedy es populistas que no controlan y ya

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