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Por Tatiana Duque · 17 de Noviembre de 2017

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En la consulta que definirá el candidato liberal a la Presidencia este domingo, hay una sombra del exmandatario y jefe único del Partido Liberal, César Gaviria. Eso desde que el candidato y exministro Juan Fernando Cristo lo acusó de hacer campaña para su contendor, el exnegociador Humberto de la Calle.

Ese señalamiento es importante porque la consulta ayuda a delinear el panorama presidencial para 2018, y el poder de Gaviria será fundamental para armar la coalición alrededor del ganador.

Más ruido que nueces

El ruido sobre la supuesta injerencia de Gaviria arrancó mucho antes de la campaña misma, primero cuando Gaviria hacía campaña como próximo presidente rojo diciéndoles a los congresistas que conocieran a De la Calle y después enviando mensajes con terceros ambientando la posibilidad de que el exnegociador no estaría en la contienda roja si no se aceptaban las condiciones de hacer una consulta en noviembre, como al final se dio.

”Hay falta de imparcialidad de Gaviria”

Juan Fernando Cristo

Hace dos semanas Cristo denunció la “falta de imparcialidad” del jefe liberal, en referencia a las acusaciones que Gaviria hizo a través de La W sobre la ‘mermelada’ que el Ministerio entregó para luego cobrar favores en las elecciones del domingo y que, como contamos ayer son infladas.

Cristo dijo además que Gaviria prefirió ser “el jefe de campaña de De la Calle” que el director del Partido, en referencia a que el expresidente estaría pidiendo a los congresistas apoyar al exnegociador, so pena de perder el aval.

En las últimas semanas esos rumores crecieron dentro de la colectividad roja. 15 congresistas liberales y un alto funcionario del Gobierno nos dijeron que los escucharon en conversaciones de políticos. Pero ninguno había recibido una llamada del jefe liberal, por lo que no encontramos ninguna prueba de que haya intercedido.

“Gaviria quiere por encima de todo imponerlo (a De la Calle)”, nos dijo el representante tolimense Ángel Gaitán, quien dijo que lo llamó el precandidato y no el expresidente.

El miércoles, Cristo trinó que el secretario general del Partido, Miguel Ángel Sánchez, había pedido a un diputado que apoya al exministro, que se fuera para donde De la Calle.

”No me corresponde responder las acusaciones”

Humberto de la Calle

El veedor del partido Rodrigo Llano, al que Cristo pidió investigar el caso, nos dijo que no había recibido denuncia alguna sobre injerencias. “Hay mucho ruido y pocas nueces. No ha llegado acá ni una sola prueba”, nos dijo.

Buscamos al expresidente y en su oficina nos dijeron que no hablará al respecto. El secretario Sánchez (quien ha sido secretario privado de Gaviria) no contestó nuestras llamadas y mensajes. Y el veedor Llano nos dijo que Sánchez le negó que haya llamado a funcionarios o dirigentes rojos.

De La Calle dice que los señalamientos de Cristo no son contra él. “Las acusaciones de Cristo no me corresponde responderlas a mí sino al director del Partido”.

A pesar de que no hay pruebas de su injerencia, el ruido ha cogido fuerza por tres razones.

La primera es que De la Calle es visto entre el liberalismo como gavirista, ya que fue su ministro de Gobierno y ha hecho parte de su carrera política cerca a él.

 

La segunda es que en efecto el jefe liberal quería desde el principio que el exnegociador fuera el candidato.

En junio, como revelamos, Gaviria pidió a los congresistas que conocieran a De la Calle, previendo la posibilidad de buscar la aclamación a su candidato en vez de buscar una consulta costosa y que podía mostrar a un Partido con pocos votos.

Y la tercera es que Gaviria tiene un poder grande como presidente único del Partido.

Él es quien definirá los avales de los candidatos al Congreso, con lo que podrá determinar quién entra y quién no. Encima, Sánchez es quien tiene la función operativa, pero que puede convertirse en un obstáculo (como pasó en el conservatismo en 2014), de firmarlo.

Por eso, entre los apoyos de Cristo ven ahí un camino para debilitar los apoyos al exministro.

Al final, más allá de esos rumores, De la Calle ha ganado terreno dentro del liberalismo, en parte porque lo ven más con pinta de presidenciable que a su contendor.

Vuelo parejo

Hace mes y medio, cuando arrancó la carrera, el exnegociador apenas le arañaba algunos congresistas a Cristo, pero en las últimas semanas la pelea se ha ido emparejando.

Por ejemplo, en la bancada liberal en Senado, De la Calle sumó en los últimos días los apoyos del huilense Rodrigo Villalba; el atlanticense Álvaro Ashton, el tolimense Guillermo Santos (del grupo que encabeza Mauricio Jaramillo), y el exprecandidato vallecaucano Édinson Delgado. En Cámara lo apoyan representantes que quieren saltar al Senado como el cordobés Fabio Amín, el atlanticense Mauricio Gómez y el antiqueño Iván Agudelo.

De hecho, entre los congresistas que apoyan a Cristo culparon a Gaviria de las decisiones de Villalba y Santos. El huilense nos negó que Gaviria lo hubiera llamado, dijo que a ambos les hizo actos públicos en Neiva pero explicó que “he votado por De la Calle desde 1994 (cuando De La Calle fue precandidato liberal)”.

Por su lado, Cristo confirmó el apoyo de las maquinarias en Sucre con Mario Fernández; en Córdoba con Arleth Casado; en Santander con Jaime Durán, Horacio Serpa y Miguel Ángel Pinto; y en Bogotá con Olga Lucía Velásquez. Además, se quedó con el otro exprecandidato, el caucano Luis Fernando Velasco, y tiene el natural respaldo de su propio grupo político en Norte de Santander.

Con la maquinaria emparejándose, la estrategia del exnegociador de buscar apoyos de opinión puede convertirse en la diferencia, si es que logra que la gente salga a votar el domingo, lo que no es tan fácil.

Pero si lo hace y gana. arrancaría con una base para negociar su entrada a una coalición del Sí que tanto él como Cristo quieren buscar para derrotar a la centro derecha en 2018.

”Hay liberales en otros partidos que pueden regresar”

De la Calle

“Estoy convocando primero a todos los ciudadanos porque es una consulta popular, cualquiera puede votar. Pero en segundo lugar, yo creo que hay liberales que emigraron a otros partidos y que parece ser el momento de que puedan regresar, porque veo la posibilidad para unir al partido liberal”, nos dijo.

De hecho, hay políticos fuera de su Partido que lo están apoyando, lo que debilita el señalamiento de que ha crecido gracias a Gaviria.

Por ejemplo, el senador de La U Roy Barreras le armó una reunión esta semana en Cali con 3 mil personas; la representante verde Angélica Lozano anunció su respaldo así no pueda participar; y el ex candidato presidencial Antanas Mockus adhirió a él ayer. Y eso no solo podría ayudarle a ganar sino que puede resultar, de rebote, fortaleciendo a Gaviria, pues de perder su candidato en la consulta interna del partido que dirige, su poder podría resultar golpeado.

La unificación

Más allá del debate actual y de la sombra gavirista, ambos candidatos aseguran que tras la consulta el Partido debe estar unido para encabezar una alianza del Sí, aprovechando la ruptura interna del otro partido grande que puede conformarla, La U.

La idea es que el liberalismo aproveche que tiene maquinaria y la bandera de la paz para llegar con fuerza a una alianza con los Verdes, Sergio Fajardo y Clara López, y en la que no es claro que quepan más nombres si gana el exnegociador.

“He manifestado mi respeto por Robledo pero con él no he tenido conversaciones. El doctor Petro, dijéramos, yo le reconozco unas virtudes pero particularmente en lo que tiene que ver con encarar el problema de Venezuela pues tenemos diferencias”, nos dijo De La Calle.

En cambio, Cristo parece tener menos exigencias. El miércoles, en la entrevista de Hora 20, Cristo afirmó que podría acercarse a cualquier candidato que apoye la paz (incluso mantiene abierta la puerta frente a Germán Vargas, si cambia su discurso), excepto Timochenko.

La convención le ordenó a Gaviria y al candidato ganador el domingo liderar y formar esa coalición para ganar 2018. Por eso, el destino del ganador seguirá teniendo la sombra del expresidente; si es De la Calle, una sombra victoriosa, si es Cristo, una que más débil. Falta ver si esa sombra le ayuda al elegido o no.

Comentarios (1)

Felipe Calvo Cepeda

17 de Noviembre

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Lo bueno: el mecanismo de consulta, fortalecería la democracia del país que más partidos las hicieran. Además, el consenso en cuanto a conformar una coalición.
Lo malo: eventual baja participación o injerencia de otros partidos, los cuestionamientos sobre algunas decisiones de Gaviria y el amplio poder de las maquinarias.
Mi apoyo: a De La Calle.

Lo bueno: el mecanismo de consulta, fortalecería la democracia del país que más partidos las hicieran. Además, el consenso en cuanto a conformar una coalición.
Lo malo: eventual baja participación o injerencia de otros partidos, los cuestionamientos sobre algunas decisiones de Gaviria y el amplio poder de las maquinarias.
Mi apoyo: a De La Calle.

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