Sin Murillo al mando, el Chocó vuelve a perder una oportunidad

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La historia de la suspensión de Luis Gilberto Murillo es otra oportunidad perdida para el Chocó.

Luis Gilberto Murillo se presentó como una opción alternativa, ajena a la política tradicional chocoana. Pero hoy no puede gobernar porque está suspendido. Murillo se pasa los días tratando de resolver una batalla jurídica contra los caciques políticos del Chocó.  Foto: Juan Pablo Pino

La semana pasada, Cambio Radical y el Partido Conservador le presentaron al presidente Juan Manuel Santos una terna para que escoja el reemplazo del suspendido gobernador del Chocó Luis Gilberto Murillo mientras se define si está inhabilitado para ejercer el cargo por haber cometido en la década de los noventa un delito que ya no existe. La historia de la suspensión de Murillo es otra oportunidad perdida para el Chocó.

Murillo llegó a la Gobernación en coalición con la alcaldesa de Quibdó, Zulia Mena, y con una votación histórica de 52.000 votos. Ninguno de los dos pertenecía a la clase política dominante de Chocó y por eso su elección fue interpretada como una esperanza para una región que en los años anteriores había visto a sus dos congresistas condenados por parapolítica y a su exgobernador condenado por peculado y celebración indebida de contratos.

Su promesa de gobierno era fortalecer las instituciones, luchar frontalmente contra la corrupción del departamento y sanear fiscalmente la Gobernación. Esta tarea no era nada fácil. Murillo asumió la gobernación sin oficinas y con una deuda de aproximadamente 300 mil millones de pesos cuando el presupuesto anual era sólo de 250 mil millones

Su tarea principal fue depurar esa deuda la cual nadie había certificado. “Empezamos a hacer investigaciones y nos dimos cuenta que la mitad de esa deuda se había pagado varias veces”, le dijo Murillo a La Silla. “La deuda real no supera los 150 mil millones de pesos.”

Murillo empezó a recolectar recursos para un departamento en quiebra. En los primeros meses de su gobernación elaboró un Plan de Desarrollo con un presupuesto de 1,3 billones de pesos para su gobierno y logró conseguir un billón adicional por parte del gobierno nacional. USAID pasó de tener casi ningún proyecto en el Chocó a tener ocho en funcionamiento.

Formuló un proyecto con Colfuturo, colciencias y el Icetex, cuya convocatoria ya comenzó, para invertir 28 mil millones de pesos provenientes de las regalías en formar 200 chocoanos y chocoanas en las mejores universidades del mundo.

El Dream Team

Luis Gilberto Murillo nació en San Juan, un pueblito chocoano cerca de Andagoya. Al graduarse del colegio obtuvo una beca para estudiar en Rusia por ser uno de los mejores Icfes del país. En la Universidad de Moscú estudió ingeniería deminas y en esa misma institución hizo una maestría en minería.

En la entonces Unión Soviética fue testigo de la caída del muro de Berlín pero después volvió a Colombia para ver el movimiento estudiantil de la séptima papeleta y la constitución del 91. Según él, estos eventos fueron fundamentales para su formación.

En Colombia trabajó como director de la Corporación para el Desarrollo del Chocó, Director Encargado del Departamento del Medio Ambiente de Bogotá en la alcaldía de Antanas Mockus  y como Gobernador de Chocó durante un año. Ha sido docente de la Universidad Externado, Santo Tomás y Tecnológica del Chocó.

Cuando tuvo que partir a Washington por problemas de seguridad trabajó por las noches como bouncer de una discoteca y por las tardes se dedicó a hacer cabildeo en el Congreso para poner el tema afrocolombiano en la agenda americana. En Estados Unidos fue Vicepresidente de Operaciones de la Fundación Phelps Stokes, una fundación para el desarrollo de las comunidades latinoamericanas y africanas. Fue ahí cuando empezó a coquetear con la idea de volver al Chocó y lanzarse como candidato. 

Pero Murillo no llegó solo a la Gobernación. Su equipo de trabajo era igual de esperanzador. Gran parte de sus funcionarios, al igual que él, hacían parte de una red de jóvenes afros que habían estudiado en el exterior y que habían estado alejados de la dinámica política del departamento.

Hugo Arley Tovar

Secretario de Hacienda 

Es un joven de Buenaventura que se vino a trabajar en la  gobernación como Secretario de Hacienda después de estar varios años como asesor de la alcaldía de Washington. Es politólogo con maestría en Administración Pública de la Universidad del Distrito de Columbia en Washington D.C.  Ahora integra la terna de candidatos para reemplazar temporalmente al Gobernador. 

Martín Hernán Orejuela
Alto Consejero para el Saneamiento Fiscal

Es el Alto Consejero para el Saneamiento Fiscal. Ha sido Vicepresidente financiero y administrativo de la Bolsa Nacional Agropecuaria S.A., Gerente Regional del Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, INCORA, Contralor General del Departamento. Es economista de la Universidad de la Salle en Bogotá, con especialización en gerencia financiera y mercadeo de la misma universidad. 

 

Giovanni Córdoba Mosquera
Asesor de Cooperación Internacional

Ha sido asesor del ministerio de Medio Ambiente, del Ministerio del Interior y del Banco Interamericano de Desarrollo en temas sobre comunidades afro. Es biólogo de la Universidad Nacional con master en ciencias forestales de la Universidad de Oxford. Ahora se desempeña como Asesor de Cooperación Internacional.

Courtney Delicia Stokes
Asesora de Proyectos Internacionales

Es la Asesora de Proyectos Internacionales y la extranjera del equipo. Nació en Estados Unidos y estudió en la Universidad de Howard en Washington D.C. Se ha dedicado a trabajar en América Latina y en África en los problemas sociales y económicos de las comunidades afro. 

 

 

Arnobio Córdoba Palacios
Aesor Estratégico y Gerente del Contrato Plan Atrato Gran Darién

Es Asesor Estratégico y Gerente del Contrato Plan Atrato Gran Darién. Fue alcalde de Quibdó del 98 al 2000 y ha sido consultor del PNUD en temas afrocolombianos. Es ingeniero civil de la Universidad Gran Colombia con un MBA de la Universidad de New Hampshire. 

Alicia Rios Hurtado
Alta Consejera para el Desarrollo

Es la Alta Consejera para el Desarrollo. Ha trabajado en la Universidad Tecnológica de Chocó como docente y como directora del Instituto de Biodiversidad. Es ingeniera de esa misma universidad, con especialización en desarrollo regional de la Universidad de Los Andes y doctora en Ciencia y Tecnología de la Universidad Politécnica de Valencia en España. 

 

El lunar que lo persigue

Cuando Murillo era director de la Corporación para el Desarrollo de Chocó en 1994, destinó cinco millones de pesos que le habían aprobado para un plan de saneamiento ambiental en zonas mineras, para la reparación de una escuela en Andagoya que se encontraba en mal estado.

“En esa escuela íbamos a dictar unos talleres de concientización ambiental pero cuando la ví se estaba derrumbando,” le dijo Murillo a La Silla. “Hice un contrato para reparar las paredes, el cielo raso y para poner un tablero.”

Sin embargo, cuando Murillo salió de la corporación y empezó su campaña para la Gobernación en 1997, fue acusado de haber cometido el delito de peculado por destinación oficial diferente.

La condena tuvo lugar cuando ya había ganado las elecciones y ya había ejercido un año como gobernador.  En ese momento tuvo que retirarse.

Murillo fue víctima de un secuestro extorsivo en el 2000 que lo forzó a abandonar el país y refugiarse con su familia en Estado Unidos. Ahí se desconectó de la política colombiana y empezó a trabajar el tema de la comunidad afro.

“Yo había cumplido el sueño americano y no tenía intenciones de aspirar a la gobernación,” le dijo Murillo a La Silla. “Pero en el 2005 volví al Chocó y vi que había una crisis de liderazgo muy fuerte. Tanto a nivel nacional como a nivel local lo daban por perdido.”

Eso lo fue motivando a volver hasta que aceptó lanzarse a la Gobernación por Cambio Radical en el 2011.

 

A la espera de un proceso absurdo

 

El exsenador Jorge Tadeo Lozano Osorio fue el gamonal político del Chocó. Fundó el Movimiento Liberal Popular y fue condenado a 19 años de cárcel por corrupción de los cuales pagó siete. Le heredó su dominio político a la familia Sánchez Montes de Oca, cuyos miembros han estado involucrados en escándalos de corrupción y parapolítica. 
Jorge Tadeo Lozano Rueda, es el hijo del exsenador Lozano Osorio. Fue candidato a la Asamblea de Chocó. Actualmente es quien está llevando el proceso contra Murillo. Su familia está realcionada con los Sánchez Montes de Oca. 
Óscar Bernardo Palacios Sánchez compitió con Murillo por la Gobernación de Chocó. Él era el candidato de la familia Sánchez Montes de Oca, que ha dominado en los últimos años la política chocoana.

Desde que se reformó el Código Penal en el 2001, el delito que cometió Murillo dejó de existir. Ahora para que se cometa el peculado por destinación oficial diferente se tiene que probar que afecta la inversión social o los salarios de los servidores públicos. De no ser así, se entiende que no hay delito.

Antes de que recibiera el aval del partido en mayo de 2011, Murillo le pidió una certificación de antecedentes a la Procuraduría. En el certificado constaba que no tenía ningún tipo de inhabilidad. Murillo volvió a hacer lo mismo en julio de ese año y la respuesta fue la misma.
 
Sin embargo, apenas se registró como candidato, el certificado de la Procuraduría cambió completamente.  Decía que tenía una inhabilidad permanente para ser gobernador por haber tenido la condena penal en el pasado. Este certificado fue firmado por Mario Enrique Castro, entonces Jefe de División del Centro de Atención al público, quien meses antes había firmado certificando que Murillo no tenía ninguna inhabilidad.

Aún así, cuando sus detractores demandaron su inscripción ante el Consejo Nacional Electoral, este órgano falló a su favor. Unos meses después ganó las elecciones con una votación histórica.

Pero pocas semanas después, Andrea Carolina Durán Movilla demandó la decisión del Consejo Nacional Electoral ante el Tribunal Contencioso Administrativo del Chocó.

Aunque Durán no es una figura pública en Chocó, está relacionada con Jorge Tadeo Lozano Rueda, excandidato a la Asamblea de Chocó e hijo homónimo del exsenador Jorge Tadeo Lozano Osorio, quien fundó el Movimiento Liberal Popular y fue condenado en los noventa por haber recibido plata del Cartel de Cali. Durán le otorgó a Lozano Rueda el poder para que éste siguiera con las actuaciones de la demanda, lo que permite suponer que ella firmó pero que los Lozano eran quienes estaban detrás de la demanda.  

Los herederos políticos de Lozano Osorio son los  miembros de la familia Sánchez Montes de Oca, que en los últimos años han dominado la política del Chocó y que han estado involucrados en escándalos de corrupción y de parapolítica. Además, los Montes de Oca son los mayores opositores de Murillo y apoyaron al otro candidato para la gobernación, Óscar Bernardo Palacios Sánchez. 

El Tribunal negó la suspensión y los demandantes apelaron ante el Consejo de Estado, que decidió suspender al gobernador a finales de octubre de este año hasta que no haya una decisión de fondo del asunto.

Entonces, el Gobernador tuvo que dejar la gobernación con un 77 por ciento de popularidad según una encuesta realizada por el Centro Nacional de Consulttoría y publicada por CM&. Una vez más había ganado la clase política tradicional, por lo menos temporalmente. 

 

El futuro del Chocó 

Después de que fue suspendido, Santos nombró a Óscar Gamboa, director del Programa Presidencial para la Población Afrocolombiana, mientras decide cuál de los ternados reemplazará a Murillo.

Oscar Gamboa, director del Programa Presidencial para la Población Afrocolombiana fue la persona que designó el presidente Santos para reemplazar temporalmente a Murillo mientras elige uno de los integrantes de la terna.

La Procuraduría ya emitió un concepto pidiéndole al Tribunal que falle a favor de Murillo argumentando que éste no está inhabilitado porque el delito que cometió ya no existe.

Además, cuando se le han presentado casos similares al Consejo de Estado como el de Miguel Ángel Bermúdez, gobernador de Boyacá, y Héctor Ricardo Serrano, alcalde del municipio de Mongua, ha fallado a favor de los demandados.

Jurídicamente todo parece estar a favor del Gobernador. Pero mientras la justicia, que suele ser lenta, decide su caso, la ejecución de la gobernación se queda estancada.

Probablemente, a mediados del próximo año, Murillo vuelva a ocupar su cargo, pero para ese entonces ya el Chocó habrá perdido casi un año en una batalla jurídica. Tal vez los únicos que ganan poniendo esa piedra en el zapato son los caciques políticos del Chocó, la mitad de los cuales están en la cárcel. 

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