¿Se retrasa la dejación de armas?

Silla Sur

Aunque ayer la noticia fue que las Farc habían dejado el 60 por ciento de las armas, en realidad entregaron el 40 por ciento y ahora la pregunta es si la fecha para que las terminen de dejar se va a correr. Tenemos indicios de que sí. 

Titulares  y editoriales en grandes medios despertaron ayer al país con la noticia de que las Farc ya habían entregado el 60 por ciento de sus armas a la Misión de la ONU en Colombia. Más tarde, un comunicado de esa organización aclaró que al finalizar la primera jornada de esta segunda fase de dejación tienen bajo su custodia el 40 por ciento de todo el armamento individual de la guerrilla, con lo cual la pregunta que surge es si se correrá la fecha del desarme total, pactado para el próximo 20 de junio. La Silla Vacía tiene indicios de que eso podría ocurrir.

Dos comandantes de las Farc encargados de dos zonas veredales (la de Tierra Grata, en La Paz, Cesar; y la de Agua Bonita, en La Montañita, Caquetá) nos confirmaron que no adelantaron la dejación del segundo 30 por ciento de las armas, que según el cronograma terminaba ayer, pues el día lo dedicaron al proceso de certificación de los guerrilleros que entregaron su arma en la primera tanda del 30 por ciento y de los milicianos que comenzaron a llegar a los sitios de concentración desde el lunes.

La demora

“Acá en esta zona hoy no se avanzó en la dejación, solo en la certificación de unos cuantos”, dijo a La Silla Federico Montes, responsable político de Caquetá.

 

 De igual forma ocurrió en otras zonas veredales. De hecho, de acuerdo con el comunicado de la ONU, sólo cinco de las 26 zonas veredales y puntos transitorios de normalización, alcanzaron a cumplir con lo establecido para ayer.

La certificación ha sido muy difícil porque las listas de la Registraduría con los nombres de los guerrilleros están llenas de errores tipográficos o las que entregaron las Farc tienen nombres con ortografía diferente (Jhon, Yhon, Yoni) y en el mismo acto de dejación hay “un montón de casuística”, como le dijo a La Silla una fuente.

 La dejación del arma tiene tres pasos para garantizar su “trazabilidad”. A cada una se le asigna una especie de código de barras y ese código se ‘traza’ en tres momentos: cuando se identifica y registra, cuando se deja y cuando se inhabilita y destruye.

 El primer 30 por ciento de las armas ya cumplieron totalmente los dos primeros pasos (falta que las destruyan, que se hace cuando esté el 100 por ciento). Pero la segunda tanda del treinta por ciento no se logró hoy pese a lo que dijeron varios medios, en parte por las dificultades de la certificación.

 Sin embargo, más allá de las dificultades logísticas propias de estos procesos, los guerrilleros aún no están del todo tranquilos con que el Gobierno les vaya a cumplir con las amnistías y demás compromisos que adquirió sobre su seguridad jurídica y contemplan la idea de aplazar la dejación en caso de que sientan que les están incumpliendo.

 Así lo evidencian las palabras que desde el martes nos había dicho Solís Almeida, el comandante de la zona veredal de Tierra Grata, bautizada por las Farc como ‘Simón Trinidad’, sobre la dejación del 30 por ciento pactada para ayer:

 “Mire, eso está congelado, la orientación que tenemos hasta el momento es no hacer aún la dejación (de este 30 por ciento) mientras se cumple lo que se acordó el 29 de mayo, porque no se han dado todas las amnistías y así ¿qué seguridad jurídica tenemos nosotros?”, nos dijo Almeida.

Eso no quiere decir que la guerrilla no vaya a dejar las armas en los próximos días y que ya haya dejado muchas (uno de los enlaces del gobierno en una de las zonas nos dijo que nunca había visto tantas armas juntas).

De hecho, el mismo Almeida agregó que ese día martes estaba en el computador, junto al guerrillero designado como jefe de dejación de armas en esa zona, haciendo el listado de los que van a entregar su armamento estos días, de acuerdo a las certificaciones que ya están listas.

 Sin embargo, sí están a la espera de las amnistías y libertades condicionales de los guerrilleros presos, asuntos que quedaron públicamente pactados para antes de la dejación de armas en el comunicado conjunto del pasado 29 de mayo.

Almeida nos aseguró que precisamente hoy jueves se realizará una reunión entre el Gobierno y las Farc “para evaluar los compromisos del 29”.

En ese comunicado se pactó la entrada en operación del cuerpo élite de la Policía y también la puesta en marcha de planes piloto para el desmantelamiento de las bandas criminales en Buenaventura y Tumaco, ambos a más tardar el 15 de junio.

Para lo primero, el General Nieto, comandante de la Policía, firma una directiva hoy e inmediatamente comienza a operar. Lo segundo depende del ministerio de Defensa, pero según el Vicepresidente Naranjo, “se avanza en la construcción de un cuerpo especial contra el paramilitarismo y en planes piloto, uno de ellos en Buenaventura…”. Es decir, no está listo todavía.

 Las amnistías, que son el eje de la preocupación de las Farc y la verdadera causa de que eventualmente se retrase la dejación, van por dos ‘carriles’, uno fácil y otro difícil.

 El fácil es el que concierne a los guerrilleros que están libres y que pueden ser amnistiados mediante un decreto presidencial.

 De hecho, el lunes Santos firmó una resolución en la que amnistió a los primeros 305 guerrilleros para que comiencen su capacitación para ser escoltas de la Unidad Nacional de Protección. Y mañana podría sacar otra amnistiando a otros tantos.

 Lo difícil es lo que tiene que ver con los guerrilleros presos porque no depende directamente del Gobierno. Por un lado, está la Secretaria de la Jurisdicción Especial de Paz que tiene que autorizar el traslado de los que están en las cárceles a las zonas de concentración. Y por el otro, los jueces tienen que resolver sus solicitudes de amnistía y eso ha tomado más tiempo. Es que ha sido difícil incluso armar el listado de los guerrilleros presos.

 Igual ya un 30 por ciento de los presos han recibido amnistías, incluyendo casos muy complicados para la opinión pública.

 Respecto a las amnistías, una fuente de las Farc nos ratificó lo anterior: “Pues se avanzó en los que estamos afuera de la cárcel, pero poco en los que siguen adentro”.

 Por su lado, Federico Montes, el responsable político de Caquetá, nos confirmó que estaban esperando a esa reunión para dar luz verde en esa zona para que arrancara la segunda fase de la dejación.

 La reunión a la que se refiere es a una de la Comisión de Seguimiento y Verificación del Acuerdo, Csivi.

 “Hoy estamos a la espera de que se está haciendo una reunión en Bogotá creo, para que nos den luz verde y poder avanzar en el ejercicio. Hasta ahora hemos avanzado solo en algo de certificación”, nos dijo.

 Los detalles que nos dieron los dos comandantes contrastan con los trinos de Timochenko en las últimas horas, celebrando la dejación de este segundo 30 por ciento de las armas de las Farc, con lo cual pareciera que no siempre lo que dicen hacia afuera es lo que están pensando y le ordenan a su gente.

Santos dijo en su alocución del martes que en “un par de días” terminarán de recibir el 60 por ciento de las armas y si el Secretariado da la orden a sus comandantes el cronograma todavía se podría cumplir. Pero dado el retraso en los compromisos del gobierno y la fe que le tienen los guerrilleros a su arma como ‘prenda’ de garantía de que les cumplan, lo más probable es que a lo sumo en el histórico día del 20 de junio realmente comience la dejación del último 40 por ciento pero que concluya varios días después.

 
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