Petro tendrá cuesta arriba ser el líder de la oposición en el Congreso - La Silla Vacía

Petro tendrá cuesta arriba ser el líder de la oposición en el Congreso

Silla Sur

Aunque los 'Decentes', la Farc y algunos sectores de los verdes y el Polo le apuestan a crear una bancada de oposición, el proyecto por ahora no ha cuajado. Tampoco la idea de que haya un único jefe de la oposición. 

Luego de los resultados que tuvo en la segunda vuelta y de que aceptara la curul en el Senado contemplada en el Estatuto de la Oposición que sancionó este lunes el presidente Juan Manuel Santos, Gustavo Petro se declaró el líder de la oposición.

Pero porque otros senadores como Jorge Enrique Robledo tendrán su propio liderazgo, por los derechos que le da el Estatuto a otros partidos que se declaren en oposición y porque los verdes todavía no se han definido entre ser independientes u opositores, Petro tendrá cuesta arriba ser el líder de una gran coalición en el Congreso que se oponga al gobierno de Iván Duque.

Los dientes del Estatuto

El Estatuto de Oposición que se aprobó el año pasado en el Congreso como una de las leyes que aterrizaron el punto de participación política del Acuerdo paz y que se sancionó el lunes, salda la deuda histórica del Estado de darle garantías y derechos a las fuerzas políticas que están en la oposición al gobierno de turno.

El Congreso que se instala el 20 de julio estrenará ese Estatuto que le dará dientes a los partidos que se declaren en oposición al gobierno de Duque.

Los que lo hagan tendrán, entre otras cosas, el derecho a recibir una mayor financiación, controvertir alocuciones presidenciales, hacerle réplica al Presidente el día de la inauguración del Congreso, poner a un representante en las mesas directivas de las plenarias de Cámara y Senado, incidir en algunas ocasiones en la agenda de las plenarias, y contar con mayor acceso a los medios de comunicación.

Estos derechos reconfiguran el poder en el Congreso y abren la posibilidad de que los diez senadores del Partido Verde, los cinco del Polo, los cuatro de la Lista de la Decencia, los cinco del Partido Farc, Feliciano Valencia del Partido Mais (que quedó elegido por circunscripción especial indígena e hizo parte de la campaña de la Colombia Humana) y Petro, que sumados tienen 26 senadores, se unan para ser un contrapeso de la coalición oficial de Duque en el Legislativo.

Como quedó en el Estatuto, solo los partidos que tengan personería jurídica tendrían estos derechos. La Lista de la Decencia, al ser una coalición de partidos, no recibe los beneficios pero los partidos que la conforman sí. Es decir, La Unión Patriótica, el Partido Mais y ASI.

Para el caso de Petro, como quedó electo Senador porque así lo dictamina el Estatuto, el movimiento con el que se lanzó a la Presidencia recibirá seguramente la personería jurídica de manera automática.

Por ahora no parece fácil que se logre una unidad y menos que haya un único líder que esté a la cabeza de una coalición entre los diferentes partidos.

Dientes de doble filo

Aunque la mayoría de los senadores están de vacaciones y solo hasta los próximos días los partidos se reunirán para decidir si se declaran en oposición, ya tres bancadas han decidido hacerlo: la Lista de la Decencia, la Farc y el Polo. 

Por el lado de los ‘Decentes’, de la Farc y de algunos congresistas del Polo y de los verdes ronda la idea de conformar una bancada por la paz entre los diferentes partidos que trabaje alrededor de los temas que los une: la implementación de los acuerdos de paz y la lucha contra la corrupción. 

“Lo ideal sería llegar a la unidad," le dijo a La Silla el senador electo de la Lista de la Decencia, Gustavo Bolívar. 

Por ahora los ‘Decentes’ le están apostando a crear esa unión y aunque creen que el líder natural de la bancada de la paz debería ser Petro por los 8 millones de votos que sacó, saben que otros senadores como Robledo se disputarán ese liderazgo.

Varias razones frustran la apuesta de una amplia coalición de oposición.

Una es que los verdes todavía están indecisos.  

Se dividen en dos grupos. Por un lado están los que creen que el Partido debe declararse en oposición para recibir los beneficios del Estatuto y hacer parte de esa bancada por la paz, entre ellos se encuentran los senadores electos más cercanos a Petro como Angélica Lozano y Antonio Sanguino y el representante Inti Asprilla.

Una fuente de los verdes le dijo a La Silla que en el segundo grupo están los senadores electos Iván Marulanda y Antanas Mockus y los representantes Katherine Miranda y Mauricio Toro, entre otros, que prefieren declararse como independientes para mantener una posición de centro.

A algunos de los verdes, además, no les suena la idea de hacer parte de una oposición de la que Petro intentará presentarse como líder y vocero. Creen que si quedan supeditados a la Colombia Humana perderán la identidad que los hace fuertes para competir en el 2019 por alcaldías y gobernaciones.

En el Polo, que ya mandó la declaratoria para hacer parte de la oposición, la idea de que haya un único líder de la oposición tampoco suena.

“Nos tenemos que coordinar con los otros partidos porque sería absurdo dispersar esfuerzos. Pero la idea es que cada partido tenga su derecho a réplica y sus vocerías,” le dijo a La Silla, Alexander López, senador del Polo. “Dentro del partido aún no se ha definido cómo serán las vocerías, pero en principio serían en alternancia."

"Los líderes de la oposición son los partidos y no las personas. Si Petro y Robledo están pensando en presentar una oposición solos no están pensando en un proceso unficado o de partidos sino en uno personal,” añadió.

“Yo lo que espero es que haya acuerdos para debates de control político, para votar o no votar leyes (...) la oposición debe hacer esfuerzos para hacer acuerdos en temas específicos”, le dijo a La Silla el Senador Jorge Enrique Robledo.

En una entrevista de esta semana, Robledo, además, ya dijo que Petro no sería el único líder de la oposición y que cada partido guardaría su independencia.

Si no se logra esa gran bancada por la paz o no se logra llegar a un acuerdo que genere unidad entre las bancadas, la oposición a Duque puede terminar siendo menos eficiente y contundente en el Congreso. Una de las fortalezas que tuvo el Centro Democrático en las pasadas legislaturas fue su disciplina para actuar siempre en bloque.

En todo caso, tendrán que organizarse para hacer uso de los derechos que les da el Estatuto porque aunque todos los partidos tendrán los mismos derechos, la ley no especifica con qué criterios se definirá quiénes harán parte de la mesas directivas ni cómo se distribuirán los diferentes espacios de réplica que se contemplan dentro de la ley.

Entre más partidos se declaren en oposición más voceros habrá, menos financiación para cada uno, porque tendrán que repartirse el 5 por ciento que aumentará la financiación a los partidos de oposición entre todos, y menos tiempo para las réplicas y los espacios en medios de comunicación.

Para negociar cómo se repartirán la vocería y representación en los diferentes espacios los de la línea de Petro apelarán a los 8 millones de votos que sacó en la segunda vuelta, presumiendo de entrada que son solo suyos aunque los consiguió en parte por las alianzas con verdes como Claudia López o Antanas Mockus o con senadores del Polo como Iván Cepeda y Alexander López.

Los otros partidos usarán otros argumentos como el número de curules que alcanzaron en el Congreso y las votaciones que sacaron sus congresistas, lo que dejaría al movimiento de Petro en desventaja.

En todo caso, el Congreso es solo uno de los escenarios que aprovechará Petro para hacer oposición a Duque, y si se quiere, uno de los menos importantes. Pues, como lo anunció el día de su derrota, el Congreso será solo la plataforma desde donde convocará a los movimientos sociales a lo que llamó “la resistencia”. Su verdadera oposición será en las calles.

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