O SOPA o Silla, pero no las dos

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O SOPA o Silla, pero no las dos 

 

 

Ayer buena parte de internet se "oscureció" en protesta por los proyectos de ley SOPA y PIPA que buscan crear mecanismos para bloquear contenidos y así proteger la propiedad intelectual en internet. Las protestas, sin embargo, se han dado aun por fuera de los Estados Unidos, pues estos proyectos podrían afectar a páginas ubicadas en cualquier parte del mundo. Incluida La Silla Vacía.

SOPA (Stop Online Piracy Act, o "Proyecto de Ley para Acabar con la Piratería en Línea") y PIPA (Protect Intellectual Property Act, o "Proyecto de Ley para Proteger la Propiedad Intelectual") son los más recientes intentos de una larga línea de proyectos de ley alrededor del mundo (como la "Ley Sinde" en España, la "Ley Hadopi" en Francia, ACTA en Estados Unidos, o la "Ley Lleras" en Colombia) que buscan adicionarle controles a la red para proteger la propiedad intelectual y, de paso, modelos de negocios de ciertas industrias que sufren particularmente con la piratería.

Quienes defienden estos proyectos son principalmente conglomerados de medios (como News Corporation, propiedad de Rupert Murdoch) y asociaciones de industrias que producen contenidos por fuera de internet, como la Motion Picture Association of America (MPAA), que reúne varias productoras cinematográficas. Ellos sienten que la piratería en internet está afectando sus negocios y que debe ser detenida cuanto antes, pues su trabajo está siendo robado y usufructuado por otras personas ajenas a la creación de un producto.

Además, sienten que, si bien Estados Unidos ya tiene algunas herramientas para combatir este problema, sus derechos -los de distribución y propiedad intelectual, en particular- se siguen violando en el extranjero y que debería haber alguna manera de detener esa situación. Su argumento es que si no pueden derivar ganancias de sus creaciones en el mediano plazo nadie va a querer crear nada de calidad pues hacerlo exige una inversión importante de dinero. 

Pero los proyectos han levantado polémica porque intentan pasarle la responsabilidad de evitar la piratería a los intermediarios (como los proveedores de internet, los servidores, o los motores de búsqueda), quienes podrían actuar sin que haya un proceso judicial previo y quienes podrían tener consecuencias legales si no hacen todo lo posible por evitar infracciones.

Según una columna publicada en el New York Times por Rebbeca MacKinnon, una periodista fundadora de la red de bloggers y periodistas ciudadanos Global Voices Online, estos proyectos le "darían el poder a la Fiscalía General (de Estados Unidos) para crear una lista negra de sitios que pasarían a ser bloqueados por los proveedores de internet, los motores de búsqueda, los proveedores de pago y las redes de pauta", efectivamente creando la posibilidad de desmantelar una página de internet tras la sospecha de haber infringido la propiedad intelectual. 

La votación de ambos proyectos estaba planeada para los primeros días de enero. Pero ahora SOPA fue congelado por la Cámara de Representantes de Estados Unidos (pero sólo mientras se llegue a un consenso sobre el proyecto), mientras que el Senado votará PIPA el 24 de este mes, es decir, el próximo martes.

En anticipación a estas votaciones, muchas páginas -como RedditWikipedia- bloquearon sus contenidos y los reemplazaron por un homepage negro con algún mensaje para crear conciencia sobre la posible censura que sienten que SOPA y PIPA impondrían.

 

Así se vio ayer la versión en inglés de Wikipedia.

 

Google, Facebook, Twitter, Yahoo!, y Zynga, por su parte, publicaron un aviso de página completa este lunes en el New York Times, manifestando su voluntad de "proteger la innovación", su oposición a SOPA y PIPA y su malestar con los cambios propuestos a la legislación vigente (el Digital Millenium Copyright Act, DMCA) que, por lo menos, no hace inmediatamente cómplices a las compañías en el caso de una violación de derechos de autor.

Creadores de contenidos para internet se sumaron a la protesta del blackout. Si bien muchos de ellos creen que la propiedad intelectual y los derechos de autor deben protegerse, hay un sentimiento generalizado de que SOPA y PIPA no son la mejor manera de enfrentar el problema.

Según le dijo la abogada Carolina Botero, experta en derechos de autor, a La Silla Vacía, lo que SOPA y PIPA intentan es "resolver un problema del siglo XXI con herramientas del siglo XX". Estos proyectos de ley no toman en cuenta la dinámica de la red, en la que los usuarios comparten contenidos en todo momento (no siempre queriendo "piratear" algo) y desconocen el tamaño de internet y la dificultad para controlar todo lo que pasa allí.

La mayoría de las críticas a estos proyectos, entonces, no van encaminadas a protestar porque se quiera proteger la propiedad intelectual, sino a la manera en la que se planea hacerlo que, para algunos es tan desproporcionada que podría caer en la censura que ya emplean países como China o Irán es sus redes nacionales y, al mismo tiempo, evitando que se creen y se compartan ideas, que es la esencia de la Web 2.0.

El MinTIC, Diego Molano Vega, habló ayer en CM& para explicar la protesta contra SOPA y PIPA y recordó que además del riesgo de caer en la censura, es posible que un efecto indeseado de combtir la piratería sería frenar la innovación de la red.

Es una posición similar a la de la página de caricaturas The Oatmeal, cuyo autor, Matthew Inman, puso una pantalla negra de portada en la que se queja de haber sido "pirateado", al mismo tiempo que montó una imagen animada lamentándose de cómo SOPA y PIPA podrían frenar la creatividad de internet:

 

Tomado de TheOatMeal.com

 

Cada vez SOPA y PIPA tienen más críticos que, en resumen, como lo dice nuestro blogger Carlos Cortés esta semana, sienten que estos proyectos de ley son intentos de los grandes conglomerados de medios y las industrias fílmicas y discográficas para "que el usuario de Internet piense menos y regrese al sofá" y vuelva a consumir los productos tradicionalmente ofrecidos desde arriba por las industrias ya establecidas del entretenimiento. Así, estas industrias esperan recuperar parte del negocio que han perdido con las transformaciones tecnológicas recientes. 

Aunque ambos proyectos cuentan en el Congreso con más de 100 compañías apoyándolos oficialmente -la mayoría de ellas productoras de contenidos por fuera de internet o asociaciones de éstas- y cuentan con el voto de la mayoría de congresistas, tras la presión de las críticas, les han salido varios opositores nuevos. Por ejemplo, la página GoDaddy.com, un sitio para registrar dominios y comprar hosting, decidió retirarle su apoyo a SOPA después de que sus usuarios decidieran boicotearla y ahora se opone a este proyecto de ley.

SOPA y PIPA criollas

Pero la protesta creció internacionalmente. Por lo que plantean los proyectos, también páginas por fuera de Estados Unidos podrían caer bajo la jurisdicción de las nuevas leyes, teniendo en cuenta que buena parte de los contenidos de la red están hospedados en servidores estadounidenses y, de aprobarse estas leyes, una corte gringa podría buscar que se le negaran servicios (como hospedaje, publicidad y métodos de pago como PayPal) a páginas extranjeras acusadas de infringir los derechos de autor.

Estas legislaciones también podrían ocasionar que el contenido de una página "extranjera" fuera bloqueado en Estados Unidos sin un proceso previo y, en casos excepcionales, que fuera desmontado de plano tras la decisión de un juez.

Ya existen varios casos, por ejemplo, el de RojaDirecta.org, cuyo contenido fue bloqueado en todo el mundo en febrero del año pasado (y sigue bloqueado, por lo que se pasaron a dominios por fuera de Estados Unidos, como http://rojadirecta.me). El Departamento de Justicia de Estados Unidos bloqueó esta página -que se dedica a ofrecer enlaces de transmisiones en vivo de partidos de varios deportes- en todo el mundo, a pesar de que estaba basada en España y de que allí era completamente legal (pues no hospedaba contenidos ilegales, tan sólo los enlazaba).

 

Así se ve actualmente el dominio rojadirecta.org

 

SOPA y PIPA facilitarían este proceso. Por eso estos proyectos de ley también podrían afectar páginas colombianas, como La Silla misma, que está hospedada en un servidor en Estados Unidos. Esto podría causar que muchas páginas y servidores se trastearan por fuera de Estados Unidos para evitar estas legislaciones. Pero por ahora, la mayoría siguen allí y buena parte del tráfico de internet pasa por ese país y puede ser afectado por estas leyes.

Estos son algunas de las historias que habríamos tenido problemas para escribir si SOPA o PIPA hubieran estado vigentes:

Cuando los enlaces son sospechosos de plagio

 

Si alguno de estos proyectos es aprobado, se podría bloquear el contenido de alguna página si hay un enlace a una página sospechosa de plagio, así lo que se haya enlazado no sea lo sospechoso. Dentro de esta categoría podrían caber prácticamente todos nuestros artículos pues, aunque intentamos enlazar los artículos más confiables, siempre existe el riesgo de que alguna de las páginas donde están se convierta en sospechosa de plagio y sea denunciada.

Este riesgo aumenta cuando el enlace lleva a páginas como YouTube, donde el número de videos colgados que desafían la propiedad intelectual es altísimo y es muy probable que alguien denuncie a esa página por infringir la propiedad intelectual.

Si se encuentra que, en efecto, citamos a una página que cometió esta infracción, todo nuestro sitio podría ser bloqueado en Estados Unidos. Según Fight for the Future, un grupo que ayudó a organizar las protestas contra SOPA, para esto sólo necesitaría comprobarse un link que llevara a contenido fraudulento. 

En tal caso, habríamos pensado dos veces en incluir los videos del artículo que escribimos sobre el historial de Anonymous, o de "¿Ratificados o recompensados?" (una nota en la que hablamos de cómo Santos había ratificado en sus puestos a algunos directores de entidades descentralizadas sospechosos de haberle ayudado en campaña). En ambos casos, los videos que incrustamos en nuestras notas tenían contenido protegido, lo que podría haber causado nuestro bloqueo.

Historias con plataformas externas

Además de YouTube, sería prácticamente imposible usar otro tipo de plataformas en las que los usuarios son los que suben los contenidos, pues con tan sólo uno que suba contenido protegido, todo el sitio podría ser cerrado. Esto afectaría páginas como Flickr, SoundCloud, GoEar, Vimeo, o incluso redes sociales como Twitter y Facebook.

Como ya explicamos, de pasar estas legislaciones, una sola infracción podría terminar con el bloqueo de todo un sitio de internet. Así que no se podría confiar en uno de estos servicios para subir información, pues probablemente quedarían bloqueados eventualmente.

Así, no podríamos hacer historias como "La mala hora de Álex Char", que se centraba en un audio de funcionarios del ex alcalde de Barranquilla hablando de contratos. Si cualquier usuario subía a GoEar (la plataforma que usamos para hospedar ese audio) un contenido que infringiera la legislación contra la piratería, todo ese sitio sería bloqueado y nos quedaríamos sin audio.

Tampoco podríamos hacer historias como "Sube el voltaje contra Pacho Santos", en la que básicamente hicimos una curaduría de todas las burlas contra el ex Vicepresidente que habían aparecido en las redes sociales y por la que nos podríamos haber ganado más de una queja por haber violado la propiedad intelectual.

Startups

Según Media Bistro, un medio que habla sobre medios y periodistas, uno de los principales peligros de SOPA y PIPA consiste en que desincentivaría la innovación tecnológica y reduciría el número de personas trabajando en nuevas maneras de aprovechar la red para comunicarse. 

El riesgo de infringir algún artículo de la nueva legislación y terminar con el contenido bloqueado, implicaría que muy pocos se aventurarían a intentar cosas nuevas. Sobre todo porque en la red, parte del valor de la producción está en la agregación de contenidos o en los mash-ups, que transforman lo que otros producen.

En nuestro caso, de haber existido SOPA desde hace un tiempo, habríamos perdido la interacción que tenemos con nuestros usuarios gracias a herramientas como, por ejemplo, Urtak, donde nuestros lectores pueden hacer y responder preguntas sobre los temas que tratamos en nuestros artículos.

Por ahora Obama dijo que no apoyaría a SOPA y ya hay varias peticiones en línea pidiendo que retiren este proyecto y el proyecto de PIPA.

Pero ambos pueden seguir sus trámites en el Congreso y, si son derrotados, en cualquier caso, seguramente vendrán más proyectos impulsados por los mismos intereses que intentarán controlar internet.

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Actualización: después de las protestas en línea, los proyectos SOPA y PIPA perdieron buena parte de su apoyo en el Congreso de Estados Unidos.

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