Navarro, Clara López y la Marcha Patriótica: las estrategias de las tres izquierdas

#RupturaIzquierda

La del Comité Ejecutivo del Polo Democrático de expulsar al Partido Comunista marcó la ruptura de la izquierda democrática en tres bloques que, si no se unen con otras fuerzas, posiblemente desaparecerán del mapa político en los próximos años.

Aunque el Partido Comunista ha dicho que  y que por ahora quiere mantenerse en ese partido, si finalmente se tiene que ir, la izquierda que estaba antes en el Polo Democrático quedaría dividida entre Progresistas, el Polo, y otro cúmulo de grupos que coinciden en su apoyo a Marcha Patriótica. Así quedarían repartidas las fuerzas:

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La Marcha Patriótica y la estigmatización

Como , este movimiento agrupa organizaciones campesinas, líderes estudiantiles, corteros de caña y, en general, varias organizaciones de base de la izquierda. En ella también está , quien aún tiene su carnet del Partido Liberal, y su grupo llamado Izquierda Liberal en Marcha. Además de ese movimiento, el otro motor político es el Partido Comunista.

La gran apuesta política de la Marcha Patriótica es un proceso de paz exitoso con las Farc, que los podría impulsar electoralmente. El movimiento de estar vinculado, de una u otra forma, con las Farc, y la única manera de que eso deje de ser una carga es un cambio en la imagen de esa guerrilla. 

Si Marcha Patriótica no logra superar esa estigmatización es difícil que logre resultados electorales. "Yo no creo que Marcha tenga cómo superar el umbral," le dijo Carlos Lozano, dirigente comunista y miembro de Marcha Patriótica, a La Silla Vacía. Eso a pesar de tener una senadora (), un representante a la Cámara (Hernando Hernández) y de ser cercanos a otros grupos y líderes de izquierda que se podrían ir con ellos, como la ex alcaldesa de Apartadó Gloria Cuartas.

La figura más visible es Piedad Córdoba. Pero la ex senadora fue inhabilitada políticamente por el Procurador y en todo caso, tiene una imagen negativa muy alta, mucha más que otros posibles candidatos presidenciales que se quedan en el Polo o están en Progresistas. Esto deja a la Marcha en una posición electoralmente débil.

Aunque solo hoy se conocerá la decisión final sobre la expulsión del Partido, Lozano le dijo a La Silla Vacía que contemplan demandar la decisión ante el Consejo Nacional Electoral, lo que demuestra que la idea no es quemar las naves. Más bien, parece que el Partido Comunista no quiere poner todos los huevos en la misma canasta. 

Los Progresistas y el legado de Petro

El movimiento del Alcalde de Bogotá tiene su futuro hipotecado a que éste logre una buena alcaldía. En esa medida tiene una ventaja a corto plazo, que es que Petro va a seguir mojando mucha prensa, lo que asegura la visibilidad de Progresistas. El riesgo es que la alcaldía de Petro, aunque aún está en sus primeros meses, ha estado rodeada de críticas y está estabilizada en una imagen positiva de poco más del 30 por ciento.

Su fuerza política se limita a los concejales en Bogotá y a una bancada de dos senadores (Jorge Guevara y ), según la manera en que en el Senado se ha entendido el enredo jurídico de los 'renunciados' por el Polo.

Pero el plan de Progresistas no es quedarse ahí. El movimiento está buscando alejarse de la izquierda más dura y acercarse al centro. La participación de Antonio Navarro y de Angélica Lozano en la reunión de “Pedimos La Palabra” en Medellín muestra ese interés. Eso también les permitiría 'desbogotanizarse' y 'despetrizarse'.

Navarro, vocero de Progresistas y quien se perfila como su principal carta a la Presidencia, explicó para dónde van. "Queremos agrupar gente de diferentes vertientes, personas de centro e independientes sin partido, además de la izquierda. Queremos reunir a la izquierda, pero no toda la izquierda ni solo la izquierda", le dijo a La Silla Vacía.

El Polo mermado

Entre tanto, el Polo Democrático, que con la expulsión de los comunistas pierde una organización fuerte y cohesionada, espera mantener el liderazgo de la izquierda. Con el regreso de una figura tan reconocida como el ex candidato presidencial Carlos Gaviria, con la ventaja de tener un partido político funcionando y con la apuesta por otras figuras como la ex alcaldesa encargada y el senador , la estrategia es mantener una imagen de izquierda democrática firme.

Sin embargo, con las expulsiones del último año la bancada del Polo en el Congreso, que ya era pequeña, quedaría aún más mermada. De ocho senadores pueden incluso terminar solo con tres (Robledo, Parmenio Cuéllar y ), lo que los dejaría marginados en los debates y las elecciones; en la Cámara, podrían perder a uno de sus cinco integrantes.

Esa reducción en sus efectivos los puede dejar compitiendo por la atención de los medios con las otras bancadas de izquierda, y la ruptura ya estaría dejando heridas, incluso dentro de los que se quedaron en el Polo. Según le dijeron dos fuentes independientes a La Silla Vacía, la expulsión de los comunistas sería el resultado del miedo del Moir y otras fuerzas, como las de Carlos Romero y Clara López, la de Jaime Dussán o la de Wilson Borja, de quedarse sin las mayorías en el próximo Congreso del Polo.

, miembro del Comité Ejecutivo del Polo y del Moir, negó esa versión. "No veo que ellos sean mayoría ni de lejos. Fue una decisión muy amplia, de Carlos Gaviria para abajo", afirmó.

Por ahora, Clara López se perfila como su principal carta presidenciable. Aunque el senador Robledo tiene una excelente imagen, en para la Corporación Arco Iris obtuvo una muy baja intención de voto.

Muere una idea. ¿Nace otra parecida?

Con estas divisiones, la idea con la que nació el Polo Democrático de ser la gran casa de la izquierda desaparece. El riesgo es que la misma izquierda como fuerza electoral también termine enterrada electoralmente.

El umbral para el Senado es del tres por ciento de los votos válidos, lo que en 2014 podría equivaler a unos 450 mil votos si votan 15 millones de personas (en 2010 hubo más de 13 millones de votantes) y en 2010, el Polo -aún unido- obtuvo poco más de 800 mil votos.

Por eso, incluso los que hoy parten cobijas consideran que la división no será definitiva.

le dijo a La Silla Vacía que, aunque en Progresistas esperan tener listas propias al Congreso, hay conversaciones con otras fuerzas para buscar mecanismos democráticos que permitan llevar un candidato único a las elecciones presidenciales de 2014.

Carlos Lozano también dijo que en su horizonte está participar de "frentes amplios" como los que existen en Chile o en Uruguay. E , representante a la Cámara del Polo que  con la expulsión de los comunistas, propone buscar una sombrilla común que abrigue una convergencia amplia de movimientos como el Polo, Progresistas, la Marcha Patriótica, un sector de los Verdes y los de Pido la Palabra del encuentro de Medellín para ir con una plataforma común a las elecciones legislativas, aunque cada uno presente una lista.

Es que si no logran algún tipo de acuerdo, con la izquierda dividida no solo se nubla el horizonte electoral. También movimientos sociales, como el estudiantil o el que está naciendo alrededor de la salud, pueden terminar afectados, al igual que los sindicatos. En la MANE, por ejemplo, hay líderes estudiantiles que militan en el Moir, en Marcha Patriótica y otros que prefieren mantenerse al margen de los partidos.

Por eso la izquierda tiene en el fondo más incentivos para buscar acuerdos que para fracturarse más. La pregunta es si serán suficientes.

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