Los liberales no tomarán tinto con Fajardo y De la Calle

Silla Paisa

Humberto De la Calle y Sergio Fajardo.

Mientras los dos candidatos empezaron a tender puentes, los rojos están buscando otros caminos y Gaviria tratando de contenerlos para sus propios propósitos.

Mientras Humberto De La Calle y Sergio Fajardo aceptaron tomarse un tinto para definir si se van juntos a primera vuelta, en la bancada liberal dicen que no aceptarían irse con el candidato de la Coalición Colombia, algo que ratificaron los 35 representantes rojos electos en una reunión el martes en la noche en el Tequendama.  

Eso pone al candidato ante una encrucijada y también al presidente del partido, César Gaviria, pues los políticos están esperando que pase Semana Santa para comenzar a tomar decisiones y sus incentivos no necesariamente están alineados con los del expresidente y mucho menos con los del candidato.

Los congresistas

Entre todos los congresistas consultados parece haber un consenso sobre dos cosas: la primera es que Humberto de la Calle no tiene opciones de ganar la Presidencia y la segunda, que los congresistas no sienten ninguna inclinación a seguirlo hacia donde Fajardo.

 

Las molestias de congresistas liberales con De la Calle vienen desde hace meses porque el candidato eligió a Clara López como fórmula vicepresidencial sin consultarles; ha hecho acercamientos con Sergio Fajardo sin contar con su opinión; y optó por no acompañarlos en campaña para el 11 de marzo, ya sea porque no quería privilegiar a unos aspirantes sobre otros (que es la versión oficial de la campaña) o no quería figurar al lado de cuestionados (que es la no oficial).

“Usted no puede pretender estar en una consulta liberal, ganarla y luego hacerle el feo a los que somos el sostén del partido”, dijo a La Silla uno de esos congresistas. 

La tensión llegó a su punto más alto el martes pasado cuando se conocieron los resultados de la encuesta de Yanhaas que dejó a De la Calle con 2 por ciento de intención de voto y coincidió con una cena de la bancada electa de la Cámara en el Hotel Tequendama. 

A esa reunión asistieron los representantes que ganaron curul el 11 de marzo, y buscaba ratificar el apoyo de la bancada a César Gaviria como presidente del dividido partido y conocerse todos entre sí. De la Calle estaba invitado.

Según cinco de los que estuvieron, luego de los saludos protocolarios, el representante de Norte de Santander, Alejandro Carlos Chacón, quien como ha contado La Silla es el vargasllerista de la bancada, solicitó el micrófono y le pidió a De la Calle que lo escuchara antes de salir, debido a que el candidato había anunciado que solo estaría un rato porque salía para Nueva York a un debate presidencial.

Chacón cuestionó a De la Calle por no defender a Gaviria de los ataques del exministro Juan Fernando Cristo (quien es su enemigo político en Norte de Santander); por no haberlos consultado en la decisión de sumar a Clara López como su fórmula vicepresidencial; y por, según él, no representar al partido sino así mismo.

Después de escucharlo, De la Calle dio las gracias y sin contestarle a Chacón, se fue. Tampoco se despidió de cada uno, una pequeña deferencia que en política cuenta mucho. Esto enfureció al sector que estaba de acuerdo con lo que dijo Chacón, y empezaron a hablar una vez ido De la Calle. 

Édgar ‘el Pote’ Gómez, quien con éste, cumple su quinto periodo en el Congreso, planteó la posibilidad de buscar otras alianzas.

“Creo que desafortunadamente la candidatura del doctor Humberto De la Calle no ha sido muy exitosa y es necesario repensar los escenarios”, explicó Gómez a La Silla. 

No nos explicó cuáles serían esos escenarios pero básicamente son dos: apoyar ya a Germán Vargas o a Iván Duque o esperar y hacerlo en segunda vuelta.

“Aquí ante todo somos políticos, vienen cuatro años en los que tenemos que acomodarnos, así que es mejor escoger los mejores asientos”, dijo uno de ellos. Otros dos consultados dijeron prácticamente lo mismo.

Al final de la reunión con Gaviria, acordaron esperar y tomar una decisión después de Semana Santa, teniendo en cuenta los resultados de las otras encuestas (a ver si se confirmaban las tendencias), y bajo la condición de que si no iban con De la Calle, la alianza no podía ser ni con Gustavo Petro ni con Sergio Fajardo.

“Fajardo dijo que quería a De la Calle y no al Partido Liberal. Pues así va a ser, no tenemos por qué doblegarnos a él. Todo el partido está de acuerdo en que esa no es una opción”, nos explicó uno de los congresistas que quiere que los rojos busquen otro candidato. 

Después de esa reunión salieron el jueves y viernes las encuestas Gallup y del Centro Nacional de Consultoría, que confirmaron las tendencias, y en las que De la Calle no llega al 5 por ciento de intención de voto.

Eso, sumado al trino del jueves de De la Calle invitando a un café a Fajardo (motivado, según nos contó una fuente de adentro de su campaña, precisamente por esas mediciones), prácticamente dejan claro que el candidato sabe que se quedó sin el respaldo de su partido.

La pregunta, ahora, es cuáles son los caminos para oficializar esa realidad y qué caminos tomarán tanto De la Calle como los congresistas y Gaviria.

Los caminos individuales

La pregunta respecto a De la Calle es cuál es la salida más digna para que él pueda abandonar su candidatura por la puerta grande como se lo merece la persona que logró ponerle fin al conflicto armado con las Farc. 

Su trino a Fajardo indicaría que él no quisiera repetir la situación de Rafael Pardo en 2010 y que apostará por una alianza con la Coalición Colombia antes de dejarse contar en mayo.

La opción de ser él el vicepresidente de Fajardo o Fajardo el de él está descartada por ambos. 

La salida que él parece favorecer sería hacer una consulta interna entre los partidos que avalan a Fajardo y el liberalismo para escoger a uno de los dos en una coalición interpartidista, lo que evitaría el riesgo de que obliguen al Partido Liberal a devolver los $40 mil millones que costó la logística de la votación de la consulta interna del partido en noviembre.

En esa consulta los ciudadanos votaron para que el elegido fuera el candidato liberal o fuera a una consulta interpartidista. Aunque hay una discusión sobre si la fecha para hacerla era el 11 de marzo, hay espacio para que se interprete que puede ser una consulta por internet, por ejemplo, cuando lo desee el partido.

En ese caso, si llegaran a confirmarse las tendencias de las encuestas actuales, Fajardo ganaría, De la Calle saldría de la carrera presidencial para ser coequipero de la Coalición Colombia y el Partido Liberal le revocaría el aval a De La Calle.

Sin embargo, esa consulta interpartidista tiene un talón de Aquiles y es que depende de la voluntad política de los liberales, pues la coalición se hace con el Partido. Como ya dijimos atrás, hay mucha resistencia en la bancada a acercarse a Fajardo y a reforzar sus posibilidades; encima, algunos temen que prime otra interpretación jurídica y queden clavados con la multa.

Además, hay un sector del Partido que aunque no se siente representado por De la Calle, lo ve como una sombrilla para no comprometerse en primera vuelta y valorizar sus apoyos en la segunda. 

“Esperar a que pase la primera vuelta no sería una mala opción para nosotros, sirve para escampar mientras tanto. Los que no quieren a De la Calle se podrían deslizar por debajo de cuerda, con eso ya ponen huevos en otras canasta”, nos explicó un congresista que por ahora se declaró indeciso sobre su movida para las presidenciales.

Los problemas con esa opción son dos: si Iván Duque gana en primera vuelta se quedarían viendo un chispero, por eso el incentivo de muchos congresistas, individualmente y ante la disparada del uribista en las encuestas, es negociar ahora.

Sus votos serían muy valiosos para Iván Duque no solo porque le podrían ayudar a ganar en primera vuelta, sino porque el apoyo público del Partido Liberal o de un sector le serviría para moverse al centro, algo que él necesita para crecer.

Por la misma razón de moverlo hacia el centro serían muy valiosos para Germán Vargas. En su campo, además, podrían ayudar a evitar el triunfo de Duque en primera vuelta. 

El otro camino que tendrían los liberales partiendo de que Duque no gane en primera vuelta, algo que ven poco probable sin el apoyo de la mayoría de La U y de los conservadores de su lado, sería el de volcarse para apoyar a De la Calle y sacar tantos votos como fuera posible para cotizarse en la segunda vuelta y hacer acuerdos que los beneficien a todos. 

“Después de hacer la consulta y apoyar el proceso de paz pasar a unir al partido con Duque es una voltereta que no es tan fácil de explicar”, nos dijo un Senador.

La Silla buscó cómo se están moviendo los 45 congresistas de la bancada, entre senadores y representantes actuales y electos, y de ese total encontramos que solo se han acercado a Vargas Lleras -Alejandro Chacón de Norte de Santander y Crisanto Pisso, del Cauca- pero su continuidad depende de que despegue en las encuestas y en todo caso si el partido toma una decisión estratégica es probable que se le pleguen. Siete más dicen que están indecisos y los restantes dicen que están con De la Calle a la espera de que Gaviria les tire línea.

La línea de Gaviria

A César Gaviria, que es sobretodo un político estratégico, probablemente lo que más le conviene como jefe del Partido es que los congresistas rojos no negocien uno por uno con Duque o con Vargas, sino asumir una posición única como colectividad y no tanto con miras a la primera vuelta sino pensando en cómo posicionar el Partido Liberal frente al próximo gobierno.

En la eventualidad de que el presidente sea Duque, por ejemplo, ¿le dejarán la oposición solo a Gustavo Petro (que si queda de segundo tendrá un puesto automático en el Senado) y a la izquierda o asumirá el Partido Liberal ese rol?

“Gaviria se estará preocupando por cómo ocupar el centro para el 2022”, dijo una persona que lo conoce bien. Con el ingrediente de que su hijo Simón se está preparando para competir a la Presidencia en esa fecha.

En esa medida, para Gaviria lo mejor podría ser quedarse quieto hasta después del 27 de mayo. Pero si esa es la decisión, De la Calle tendría que aparecer en el tarjetón.

En ese escenario, al candidato le quedaría la opción de la ‘consulta ciudadana’ que están moviendo varios líderes de opinión (y que fue iniciativa de nuestro columnista Héctor Riveros) para que sean los seguidores de Fajardo y de De la Calle los que voten simbólicamente en una fecha determinada para escoger al candidato que todos apoyarán en la primera vuelta. 

En caso de perder esa votación, De la Calle podría hacerle el guiño a Fajardo así aparezca nominalmente como candidato.

Como en Semana Santa es poco probable que se defina alguna de estas movidas, una vez se acaben esas vacaciones, los liberales se reunirán para definir el camino que tomarán, y De la Calle y Fajardo dirán qué acordaron después del tinto.
 

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