Las estrategias verdes para sobrevivir al 2014

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A poco menos de un año de las próximas elecciones legislativas, para las que aumentará el umbral de votos necesarios para que un partido mantenga su personería jurídica, los partidos más pequeños están temblando y el Partido Verde no es la excepción.

Por eso por estos días, la mayoría de sus líderes se plantean las estrategias que tendrán que emplear para sobrevivir al 2014 y alcanzar los cerca de 450 mil votos necesarios en sus listas al Congreso cuando el umbral pase de exigir el 2 al 3 por ciento del total de votos válidos para Senado o Cámara. La Silla consultó a varios de ellos y todos coinciden en que liquidar el partido, para que sus miembros busquen escampadero en colectividades más grandes, no es una opción por ahora: no sólo porque el trámite para liquidar un partido es dispendioso y requiere convocar a un Congreso Nacional a votar, sino también porque guardan la esperanza de poder reinventarse.

A esto le jugarán los verdes en los próximos meses. Algunas estrategias son más viables y convenientes que otras, pero ninguna se ve fácil. En todo caso, el debate sobre ellas empezará hoy a partir de las 9 de la mañana en el hotel Suite Jones de Bogotá, cuando arranque la primera reunión de este año de la Dirección Nacional.

 

1.     El camino legislativo

El camino legislativo le sirve a todos los partidos pequeños. A estas alturas no parece posible la aprobación del transfuguismo ni de las escisión de partidos. No sólo porque el Congreso arranca nuevamente en marzo y el trámite de estos proyectos tardaría al menos un año, sino porque ninguna de estas dos alternativas le gustan al presidente Santos. Incluso el año pasado pidió a la Unidad Nacional hundirlos.  A los partidos más pequeños les queda una opción que, según estableció La Silla, podría ser discutida esta semana en la mesa de Unidad Nacional. Se trata de un proyecto de ley ordinaria -la cual tiene un trámite más rápido que las reformas constitucionales- para que se puedan presentar listas mixtas al Congreso, como actualmente sucede con los candidatos a alcaldías, gobernaciones y presidencia, que pueden ser apoyados por varios partidos.

Antonio Guerra, presidente de Cambio Radical, ya le presentó la propuesta el ministro del Interior Fernando Carrillo, quien ha dicho que no está de acuerdo con que este año se tramite una reforma constitucional electoral que cambie las reglas de juego antes de elecciones..

Poder hacer coaliciones para las listas al Congreso les daría a los partidos pequeños la posibilidad de unirse a uno grande y asegurar así el umbral. La representante verde Ángela María Robledo dijo que el problema podría estar en que, posiblemente, a algunos partidos grandes no les convenga que sobrevivan los chiquitos. La propuesta es apenas un borrador y, con la oposición de grandes partidos como el conservador, La U y los liberales, quién sabe si se cristalice y sirva de estrategia a los verdes.
2.     Una señal de Fajardo

Los verdes le apostarán también a convencer al gobernador de Antioquia Sergio Fajardo de abandonar su disidencia y acercarse más a las directivas del partido.  Fajardo resultó elegido con una votación arrolladora de casi un millón de votos, pero declaró su inconformidad por la salida de Antanas Mockus y el apoyo de Álvaro Uribe a la campaña de Peñalosa a la Presidencia. Sin embargo, la esperanza del partido es que dé alguna señal de respaldo antes de las elecciones. Fajardo no puede participar en política, pero una muestra de acercamiento con la Dirección Nacional podría enviar un mensaje a sus electores en el sentido de que apoyen la lista verde al Congreso.

En Antioquia las directivas verdes ya están en acercamientos con algunos amigos del gobernador para proponerles hacer parte de esa lista. Un miembro de la Dirección Nacional de ese partido nos mencionó a Iván Marulanda y a David Escobar, exgerente de la campaña presidencial de Fajardo, como posibles personas a convencer. Escobar, sin embargo, dijo que hasta ahora no le han hecho ninguna propuesta en ese sentido y Marulanda es uno de los organizadores del movimiento Pido la Palabra.

Una fuente cercana a Fajardo le dijo a La Silla que el gobernador aún está inconforme con algunas decisiones de la dirección verde, sin embargo fue interpretado como un mensaje positivo que éste haya asistido en enero pasado al Congreso Nacional de Jóvenes del Partido Verde. En todo caso, como pasa con toda alianza política, un guiño de Fajardo no garantiza que sus votos en Antioquia sean endosables a la lista verde al Congreso.
 
3.    La invitación a Antanas
La propuesta salió de entre algunos jóvenes verdes que asistieron, a principios de año, a un Congreso Nacional de Jóvenes en Medellín por el "déficit de liderazgo" de algunas directivas del partido, como lo dijo en su momento el concejal de esa ciudad y miembro del directorio nacional ampliado, Miguel Andrés Quintero. La idea de un sector verde, en el que está por supuesto la corriente mockusiana de la colectividad, es invitar al exalcalde Antanas Mockus para que regrese al partido. A ella no se opone el representante Alfonso Prada, presidente del Partido Verde. Prada aseguró que las puertas siempre estarán abiertas para cualquier persona que desee volver a las toldas verdes. Sin embargo, aún no ha habido ningún acercamiento oficial de la Dirección Nacional con Mockus.

Si Mockus llega a regresar al partido seguramente un sector de la colectividad estaría contento, pero también hay otro que lo siente como una suerte de traidor por haber abandonado el barco luego de su campaña presidencial. En todo caso, su llegada a la colectividad es improbable si la Dirección no se lo pide formalmente y esa posibilidad se ve remota. Y en todo caso si volviera, esto no garantiza necesariamente que aumenten los votos pues la Ola Verde ya tuvo su desilusión y no es fácil energizarla de nuevo.

4.      Ir a las bases y no a las grandes figuras
En este escenario, el Partido Verde esta vez no se quedaría esperando los votos de opinión que se generen por la presencia de grandes figuras, como en el pasado pasó con los tres exalcaldes de Bogotá. De hecho, la época de los tres tenores ya pasó. La colectividad iría a las bases y buscaría votos con los 800 concejales, 200 ediles, dos gobernadores, 27 diputados y 50 alcaldes que tienen en todo el país. Esa sería una apuesta sobre todo de la corriente que viene del Partido Verde Opción Centro, que son los que tienen la mayor parte de la maquinaria de base desde antes de la llegada de Mockus, Lucho y Peñalosa.
5.    Una coalición con Pido la Palabra y similares
Para robustecer sus listas al Congreso, los verdes no sólo moverán a Alfonso Prada de la Cámara al Senado sino que buscarán figuras con buena imagen y capacidad de buscar votos de opinión. Es en este escenario en el que entra la posible coalición con la alternativa conocida como Pido la Palabra y otros movimientos como los progresistas de Petro.

Una fuente del partido le dijo a La Silla que cada 20 días en promedio se vienen realizando reuniones informales entre algunos integrantes de Pido la Palabra, como Antonio Navarro, y líderes verdes como Ángela María Robledo y Jhon Sudarsky para mirar si políticamente es posible la alternativa de trabajo conjunto. Sin embargo, aún no hay decisión tomada al respecto. Sin duda, la presencia de figuras de Pido la Palabra, como Cecilia López o el mismo Navarro -en caso de que no se lanzara a la Presidencia por Progresistas- en una lista verde arrastraría votos.  Pero este escenario tampoco es tan factible. Es claro, de entrada, que Peñalosa no iría jamás en el mismo grupo con Gustavo Petro. Y tampoco es claro por qué alguien como Navarro preferiría irse con los verdes que irse con Progresistas. Mucho menos alguien como Lucho Garzón, que ya es parte integral de la Unidad Nacional, y al que le quedaría imposible irse con una alternativa que proclama que ni con Uribe ni con Santos.

6.     Decidir entre candidato propio y apoyo a Santos
En su Conferencia Nacional realizada en diciembre pasado en Cartagena, el Partido Verde anunció, en presencia del presidente Juan Manuel Santos, que estaba considerando ir con candidato propio a las presidenciales de 2014. Eso podría fortalecer sus listas al Congreso y arrastrar más votos. Sobre todo si se trata de una figura fuerte. Sin embargo, el tema no está tan claro porque el llamado a liderar esa aspiración sería Enrique Peñalosa -hoy día su figura presidenciable más fuerte- pero no se sabe si Peñalosa se quedará en el Verde o se irá con Uribe al Centro Democrático. Peñalosa ya dio una señal este mes cuando renunció a la Dirección Nacional del partido, pues permanecer en ese organismo lo podía inhabilitar par aspirar a un cargo de elección popular por otro partido. No obstante, Peñalosa no ha anunciado ninguna decisión y su principal escudera, la senadora Gilma Jiménez, ha dicho que ella se quedará en el Partido Verde. Si los verdes no tienen candidato propio apoyarían la reelección de Santos. Eso le dijo a La Silla el presidente del partido, Alfonso Prada. El problema es que esa colectividad tiene miembros tan disímiles que así como hay gobiernistas como Prada y uribistas como Peñalosa, también hay líderes de izquierda que preferirían una alianza con el Polo o Progresistas, como por ejemplo Ángela María Robledo.

 

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