Las baronesas que necesita Santos para aprobar la ley de tierras

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“Vamos a defender al campesino colombiano, vamos a convertirlo en empresario, a apoyarlo con tecnología y créditos, para hacer de cada campesino un próspero Juan Valdez. También vamos a trabajar para que los campesinos sean dueños de las tierras más productivas de Colombia y para que las exploten”, prometió Juan Manuel Santos en su discurso de posesión.

 

El gobierno de Juan Manuel Santos impulsará, a través del Congreso, un proyecto de ley para la restitución de tierras.

 

“Vamos a defender al campesino colombiano, vamos a convertirlo en empresario, a apoyarlo con tecnología y créditos, para hacer de cada campesino un próspero Juan Valdez. También vamos a trabajar para que los campesinos sean dueños de las tierras más productivas de Colombia y para que las exploten”, prometió Juan Manuel Santos en su discurso de posesión.

Pero para lograrlo tendrá que pasar una ley en el Congreso, donde los intereses latinfundistas están mucho más representados que los de los desplazados o de los voceros del campesinado y están representados por congresistas que hacen parte de la Unidad Nacional.

Con lo cual, la oposición a una reforma que busque una distribución más igualitaria de la tierra no provendrá del Polo o de los Verdes, sino precisamente de muchos de los apróximadamente 20 senadores de la coalición que provienen de Atlántico, Sucre, Caldas, Córdoba, Valle del Cauca, Huila, Quindio y Santander, los departamentos con mayor concentración de tierras.

Y, más en concreto, si Santos quiere sacar adelante este proyecto tendrá que contar con la colaboración de tres ‘baronesas’. Se trata de la liberal Arleth Casado, de la senadora de la U Dilian Francisca Toro y de Teresita Romero, del PIN. Las tres consiguieron las más altas votaciones dentro de sus partidos en las pasadas elecciones, y por esto su voz será determinante en la discusión sobre una ley de tierras. 

Las baronesas


Arleth Casado, Teresita García y Dilian Francisca Toro son las baronesas de Cordoba, Sucre y Valle del Cauca.

Dilian Francisca Toro, la senadora más votada de La U después de Juan Lozano, tiene su fortín electoral en el Valle del Cauca, uno de los departamentos con mayor concentración de tierra. En Palmira, el tercer municipio del país más desigual, Toro obtuvo 19 mil votos, la más alta votación del municipio. Pero también en los que le siguen, como Yumbo, Candelaria, El Cerrito, Buenaventura y Tuluá. En el Valle, Toro consiguió 109.000 votos, casi el 80% de su votación total.

Arleth Casado demostró en las pasadas elecciones que ella es la baronesa de Córdoba, otro de los departamentos donde la repartición de la tierra es de las más desiguales. En Cereté, el segundo municipio más desigual del departamento, Casado consiguió 6.137 votos, y en Tierra Alta, el quinto municipio con el índice Gini de concentración de tierras más alto del departamento, consiguió 5.700 votos. Fortines electorales que posiblemente no queden muy felices con una reforma agraria.

Teresita Romero, senadora del PIN, es primípara en el Senado y en cargos de elección popular, pero también es la hermana del 'Gordo García', el ex senador condenado por parapolítica. En 1988, García fue uno de los que impidió la aplicación de la reforma agraria del presidente Barco. En febrero fue condenado por la masacre de Macayepo y un mes después, su hermana heredó la mayoría de sus votos en los municipios más desiguales de este departamento. En Sucre obtuvo 3.600 votos, 5.100 en Majagual, 2.600 en San Marcos. Ningún otro congresista logró superar su votación en este departamento.

Las tres tienen fortines electorales sagrados para cada uno de sus partidos y, aunque no se han opuesto abiertamente a este proyecto de tierras y hasta han dicho que lo apoyarán -como le confirmó Dilian Francisca Toro a La Silla Vacía-, tienen gran capacidad de ‘muñequeo’ para influir en cómo saldrá el proyecto de los cuatro debates que pasarán por el Congreso.
 

Lo que se viene en el Congreso


"Hay una bancada costeña importante que sería difícil de motivar. Pero pienso que políticamente se van a ver en una oposición muy difícil”, dijo Alejandro Reyes a La Silla Vacía, uno de los asesores de Santos en el tema de tierras.

La ley de bancadas obligará a los senadores que forman parte de la Unidad Nacional a votar a favor del proyecto, pero no necesariamente a quedarse quietos en los debates, donde la ley que entre al Congreso puede salir muy distinta.

Así sucedió con la Ley de Víctimas que propuso el Partido Liberal en la legislatura pasada, a la que se le recortaron 12 de los 135 artículos cuando pasó por el Senado, que para la bancada roja eran la médula para la reparación a las víctimas.

Las amenazas de las Águilas Negras recibidas esta semana por el representante a la Cámara Iván Cepeda y los coodinadores de la campaña de tierra permanente indican que lograr la aprobación de una ley que le devuelva a las víctimas de la guerra sus tierras no será fácil.

Precisamente hoy, Cepeda y algunos de los promotores de esa ley como el liberal Guillermo Rivera citaron al nuevo Ministro de Agricultura a la plenaria de la Cámara, porque quieren darle el panorama completo de cómo dejó el pasado gobierno el tema de tierras, y los puntos más álgidos que le esperan al Ministro en los próximos cuatro años.

En los últimos ocho años, la distribución de la tierra en Colombia empeoró. “En América Latina, somos el país con mayor concentración de la propiedad después de Paraguay, un país con un área geográfica muy pequeña”, dijo Ana María Ibañez, la persona que más sabe en este momento sobre la distribución de la tierra en Colombia. Aunque aún no son públicos los datos de una investigación que realizó con el Agustin Codazzi, se sabe que de una escala de 0 a 1 en la escala de Gini, donde 1 representa la mayor desigualdad en la distribución de la tierra, Colombia está en este momento en 0.863.

No sólo los ex ministros de Agricultura cargan la responsabilidad en este tema, sino buena parte de los congresistas que en el periodo pasado aprobaron proyectos de ley que están lejos de ser progresistas. Con proyectos como Carimagua, Agro Ingreso Seguro, el Estatuto de Desarrollo Rural y el de Saneación de Inmuebles, quedó claro que además de los obstáculos para lograr una redistribución más equitativa de la tierra que representan los testaferros o los grupos armados, el Gobierno de Uribe no estaba precisamente del lado de los despojados. Y el Congreso tampoco.

El panorama ahora parece cambiar. El gobierno no quiere ser más un obstáculo para las reformas. La pregunta es si el Congreso le seguirá la pista.

 

 

Esta es la escala de los municipios organizados según la concentración de la tierra, donde 1 representa mayor desigualdad. Puede consultar la tabla por departamento o municipio. 


 

 

 

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