Germán Vargas Lleras será el Ministro de Defensa de Santos

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Germán Vargas y Juan Manuel Santos eran muy cercanos cuando ambos militaban en el Partido Liberal. Ambos nacieron en el seno del poder, pero Vargas Lleras prefirió hacer su carrera desde abajo empezando como concejal. Se distanciaron cuando Santos decidió crear la U.

Germán Vargas Lleras será el nuevo Ministro de Defensa de Juan Manuel Santos. Así se lo confirmaron a La Silla Vacía diversas fuentes tanto en el Ministerio de Defensa y el Ejército como personas de Cambio Radical.

Cuatro fuentes diferentes confirmaron a La Silla Vacía que, ‘salvo que pase algo muy extraño’ en la reunión que sostendrán hoy el presidente electo y Vargas, muy pronto se oficializará este nombramiento con el cual Santos se juega su carta más audaz.

En muchos sentidos Vargas Lleras es el candidato ideal para este cargo. Pero al mismo tiempo, significa entregarle ‘la joya de la corona’ no solo a una persona que está lejos del corazón del presidente Uribe sino a uno de los potenciales rivales más fuertes que tendrá Santos para su reelección en el 2014.

Germán Vargas Lleras es teniente de la reserva del Ejército y una persona cuya cercanía a los militares es de larga data y con cuya admiración cuenta como pocos colombianos.

Durante sus 12 años como Senador, Vargas presentó y defendió algunos de los proyectos de ley más importantes para el sector castrense: el estatuto del soldado profesional; el fuero militar; la ley de seguridad nacional que luego la Corte tumbó; la primera ley de extinción de dominio a los bienes de la mafia.

Y luego, durante el gobierno de Andrés Pastrana lideró el debate más duró contra la zona de distensión, un debate que interpretó al pie de la letra el sentir de los militares. En 2001, con evidencias concretas, fotos, y nombres de las víctimas, Vargas Lleras denunció los abusos y atrocidades que estaban cometiendo los guerrilleros de las Farc en el Caguán. Aunque Álvaro Uribe hizo su campaña cabalgando sobre el fracaso del Caguán, fue Vargas Lleras quien desde el Senado le puso palabras a lo que hasta entonces era un gran secreto a voces. A partir de su famoso debate en el Senado, el ya maltrecho proceso de paz entró en su fase agónica.

Más recientemente, durante la campaña, Vargas Lleras denunció, también con evidencias en mano, la presencia de jefes guerrilleros en Venezuela, información que el gobierno en gran parte recicló la semana pasada al denunciar lo mismo ante la OEA.

Por todo lo anterior, Vargas Lleras será muy bien recibido por las Fuerzas Militares y no porque sea un hombre débil que pueden manipular, sino porque cuenta con la autoridad moral para liderarlos.

Los ministros que le gustan a los militares suelen despertar sospechas entre los defensores de derechos humanos. Pero en el caso del nieto del ex presidente Lleras, no sucede así, por lo menos entre la mayoría de ellos. Vargas Lleras fue ponente de la Ley de Genocidio y Desaparición Forzada, un proyecto por el que abogaron las Ong de derechos humanos durante años; durante la campaña, defendió la idea que una ley de víctimas debería tratar por igual a las víctimas de los grupos armados ilegales como a las del Estado; se opuso a que el fuero militar cubriera crímenes como los falsos positivos y pidió endurecer las penas de la Ley de Justicia y Paz. La calidad de sus propuestas en temas de derechos humanos sorprendió a los expertos en el tema.

Por último, Vargas Lleras ha demostrado a lo largo de su carrera dos cosas: que así como es un político hábil y diestro en la manzanilla es una persona de carácter que está dispuesto a tomar decisiones difíciles así ponga en riesgo su vida (ha sufrido dos atentados). Estas dos características le ayudarán mucho en el nuevo cargo y en este momento, cuando el Ejército atraviesa una crisis profunda por los falsos positivos y se requiere alguien que entienda las lógicas militares pero que no se tape la nariz y se haga el de la vista gorda frente a los focos de corrupción que aún subsisten.

Sus defectos más visibles poco importarán entre militares: Vargas Lleras es un hombre antipático, que casi nunca elogia a sus subalternos y en ocasiones humilla, y que no le gusta trabajar con mujeres.

 

 

 

El costo para Santos


El nombramiento de Vargas Lleras habría sido una elección fácil para Santos si no fuera porque será vista como otra cachetada para Uribe. Una incluso más dura que los nombramientos de Juan Camilo Restrepo y María Ángela Holguín. Uribe, de todos los cargos con los que ha elucubrado para ocupar su tiempo después del 7 de agosto, el que más ha repetido es el de abogado e informante de las Fuerzas Militares. Vargas Lleras no será su viceministro de Defensa.

 

 

 

 

 

 

Germán Vargas reveló pruebas de que jefes guerrilleros estaban en Venezuela antes incluso de que el gobierno preparara la denuncia ante la OEA. Al mismo tiempo, ha dicho que no cree en la diplomacia del micrófono, con lo cual es de esperarse que le deje el manejo de Venezuela a la Canciller.


Los uribistas más cercanos al Presidente culpan a Vargas Lleras de haber torpedeado la reelección de Uribe. Tumbó el primer intento de reforma para aprobar la reelección y su mano derecha, Germán Varón, como presidente de la Cámara de Representantes de ese entonces, se empleó a fondo para enredar el trámite del referendo. Y aunque no lo logró hundir en el Capitolio si propició las condiciones que a la postre llevaron a la Corte a declararlo inconstitucional.

Uribe, que en condiciones normales, habría visto en Vargas Lleras quizás a su sucesor natural y al candidato ideal para consolidar los éxitos de la Seguridad Democrática, le retiró no solo sus afectos sino también sus cuotas burocráticas en el gobierno. En retaliación por oponerse a la reelección, el gobierno debilitó a Cambio Radical hasta el punto que redujo a la mitad su representación parlamentaria en las pasadas elecciones.

Su partido quedó reducido a la mínima expresión, pero Vargas Lleras salió personalmente fortalecido de la contienda.

Antes de las elecciones su fama de clientelista era grande y el que seis de sus senadores y tres de sus representantes elegidos en 2006 terminaran en la cárcel por parapolítica empañó su discurso anticorrupción galanista. Pero, después de un año de una campaña disciplinada, salió con la imagen de un estadista.

Depuró sus listas al Congreso de personajes cuestionados que fueron a parar en la U o en el Partido Conservador, mostró un programa sólido, se lució en los debates, triplicó la votación que le auguraban las encuestas y salió con una imagen positiva superior incluso a la de Mockus.

Todo esto lo convierten en un rival de peso para Juan Manuel Santos, el primer presidente que desde el día de su posesión estará pensando en su reelección.

Darle el Ministerio de Defensa, que sigue siendo el de más vitrina, y precisamente cuando –si se le cree al Ministro Silva- el Ejército le está pisando los talones a Alfonso Cano, es ofrecerle a Vargas Lleras un gran trampolín para que le dispute el poder en el 2014.

Santos cree en el adagio que es bueno tener a los amigos cerca, pero aún más cerca a los enemigos. Sobre todo si el rival, es además, la persona ideal para hacer bien la tarea.

NOTA DE LA EDITORA: Aunque fuentes de alta credibilidad habían confirmado a La Silla Vacía el nombramiento de Vargas Lleras en Mindefensa, 'algo extraño sucedió' y finalmente fue nombrado en la cartera del Interior. En esta nota, explicamos qué pasó entre la noche del martes y la del miércoles cuando fue nombrado.
 

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