Endeudamiento de López pasará, pero la plata de la Séptima quién sabe

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Pide permiso para endeudarse por 10,8 billones de pesos. Varios concejales buscan que sea menos plata.

La próxima semana, en el Concejo de Bogotá empiezan los debates para aprobar los dos proyectos del “Plan Marshall” (que ahora se llama Proyecto para la reactivación económica) que presentó por segunda vez la alcaldesa Claudia López. Lo que no es seguro que en ellos apruebe el dinero para hacer el proyecto de López sobre la emblemática carrera séptima, cuya transformación ha estado cerca pero siempre se ha aplazado en los últimos 20 años. 

Como contamos, López tiene las mayorías en el Concejo para que salgan adelante el cupo de endeudamiento, en el que pide que le dejen endeudar la ciudad por más de 10,8 billones de pesos, y el proyecto reactivación económica, por el que por un lado se darán alivios tributarios y por el otro se aumentarán los impuestos a sectores que les ha ido bien en el marco de la pandemia. 

Además, 12 concejales de diferentes bancadas coinciden en que los dos son necesarios para enfrentar la crisis económica por la que atraviesa la ciudad, y así poder hacer obras como construir colegios, hacer un nuevo cable aéreo o una cicloalameda que atravesará toda la ciudad de sur a norte, y darle alivios en ICA y del predial a las empresas y familias. 

Pero está en duda si López podrá endeudarse por tanto dinero pues al menos 2 billones  que pide para financiar el corredor verde por la Séptima no están todavía seguros. 

Varias obras tienen el beneplácito de todo el Concejo y no enfrentan problemas, especialmente de movilidad. Si no pasa nada extraordinario, López podría endeudarse para
  • La primera línea del metro por 784 mil millones de pesos que se sumará a la plata de la Nación.
  • La Troncal Caracas renovada por 273.466 millones.
  • La cicloalameda del Nuevo Milenio, que conectará a El Tunal con la calle 170, pasando por localidades como Tunjuelito, Rafael Uribe, Antonio Nariño, Los Mártires, Teusaquillo, Barrios Unidos y Suba, por 220 mil millones de pesos.
  • El cable aéreo de San Cristóbal, por 350 mil millones de pesos.
  • El regiotram de Occidente, que conectará a Bogotá con Madrid, Funza, Mosquera y Facatativá, por 200 mil millones de pesos.
  • El mantenimiento de troncales de TransMilenio, por 90 mil millones de pesos.
También se podrá endeudar para
  • Mejorar la infraestructura educativa, incluyendo construir 12 colegios nuevos, por 384 mil millones.
  • 601 mil millones de pesos para conseguir la vacuna de covid para 2 de los 7,5 millones de bogotanos.
  • Al menos 217 mil millones de pesos para hacerle mantenimiento a viviendas fiscales, CAI, estaciones y subestaciones de policía, entre otros.
Además, en el otro proyecto, que no tiene mayores discusiones, pasarán incentivos tributarios en el predial y del ICA por cerca de dos billones de pesos como:
  • Congelar el valor del predial para 2021 y la posibilidad de pagarlo en cuotas para todos los predios excepto lotes.
  • Descuentos en el predial del 100 por ciento para teatros y museos para el 2021 y 2022, y del 50 por ciento hasta el 2030.
  • Las empresas que puedan comprobar pérdidas tendrían descuentos progresivos en el ICA de entre el 5 y el 15 por ciento.
Incluso algunos concejales buscarán que esos beneficios cobijen a más sectores y que perduren por más años.
Aunque de la oposición quieren impedir que se les suba el ICA a los negocios que les ha ido bien como constructores, farmacéuticas y entidades financieras, se da por hecho que sí serán aprobados.

“La Séptima es apenas una idea”

La concejal liberal Sara Castellanos, del grupo político de su madre la senadora de Cambio Radical Claudia Rodríguez de Castellanos, radicó este martes una ponencia positiva para el cupo de endeudamiento, pero con modificaciones.

Castellanos le dijo a La Silla Vacía que es importante tener cómo pagar un plan para dar empleos y luchar contra la pobreza, pues entre marzo y agosto se han perdido 1.106.395 empleos según el Dane, y según Fedesarrollo la pobreza monetaria pasó de 11,6 por ciento en el 2019 a 15,7 por ciento, y podría llegar al 18. 

Sin embargo, la concejal considera que no se debe incluir la plata para financiar proyectos que empiezan en unos años o no están estructurados, pues la idea es que la plata de la deuda tenga resultados inmediatos en la reactivación económica. 

De lejos el más importante de esos proyectos, por su costo y por su impacto político y urbanístico, es el corredor verde de la Séptima, para el que la Administración López pidió 2,1 billones de pesos del cupo. 

“Yo me he reunido con el Secretario de Movilidad (Nicolás Estupiñán), con el Director del Instituto de Desarrollo Urbano -IDU- (Diego Sánchez) y el Gerente de TransMilenio (Felipe Ramírez) y ninguno me ha podido explicar qué va a pasar ahí”, dijo a La Silla Castellanos. 

La concejal liberal aclara que no se opone a ese corredor verde, pero que no pueden aprobar dinero para un proyecto cuando “apenas es una idea”.  

Con ella coinciden otros concejales. 

“Aprobar dos billones de pesos para un proyecto del que no se sabe nada es como firmar un cheque en blanco”, dice el uribista Jorge Colmenares. 

“No entendemos el afán de aprobar un cupo para una obra que solo es una idea. Cuando lo tenga listo que venga al Concejo”, explica la verde Lucía Bastidas, copartidaria pero peñalosista purasangre y opositora de López.

Con ellos coinciden otros como Yefer Vega de Cambio Radical, o el uribista Andrés Forero.

Consultamos en la Secretaría de Hacienda la jefe de prensa dijo que solo se pronunciarán una vez se dé el debate en el Concejo.

Pero es cierto que el proyecto de la Séptima sigue sin definirse. 

Aunque la Alcaldesa anunció en julio que en septiembre estaría listo el diseño conceptual (la idea gruesa de lo que se hará), solo el 31 de ese mes convocó a un proceso de participación ciudadana para recoger ideas para el proyecto. 

Hoy el cronograma va en que el diseño conceptual, a cargo de la Financiera de Desarrollo Nacional, estará listo a mediados de diciembre, y sólo a finales de 2021 o inicios del 2022 habrá diseños definitivos del plan para la vía que desde 1997 sumaría su séptimo proyecto de recuperación, incluyendo la troncal de TransMilenio que dejó diseñada Lucho Garzón pero no se licitó, la troncal liviana de Samuel Moreno, el tren ligero de Gustavo Petro y el intento de Enrique Peñalosa de adjudicar la iniciativa de Garzón. 

Los concejales proponen debatir si le aprueban a López la posibilidad de endeudarse ya con ese detalle, a finales de 2021 o principios del 2022, en el que será un ambiente preelecotral por las elecciones legislativas de marzo y las presidenciales de mayo de 2022. Es más fácil que la Séptima consiga la plata ahora, metida en un paquete de proyectos que muchos consideran necesarios, que luego cuando sería el centro del debate. 

Más porque habrá debate sobre qué tanto se diferenciará el proyecto de López del de Peñalosa, y si valió la pena esperar dos años por él; según lo que ha dicho la Alcaldesa desde campaña, coinciden en tener más iluminación y más espacio público, buses con tecnologías limpias, y la recuperación de la maya vial, pero con un bicicarril de la calle 32 a hasta la 200, cuando con Peñalosa iba de la 100 a la 200. 

En todos los demás detalles, desde la conexión al metro hasta los tipos de estaciones y la capacidad, las preguntas siguen abiertas.

Además de la Séptima, algunos concejales quieren sacar del cupo de endeudamiento otras 17 obras que arrancarían en 2022 o 2023, y que restan otros 1,7 billones de pesos en el cupo, empezando por cuatro obras de las nuevas troncales de Transmilenio:

  • El patio taller de la troncal de la Avenida 68, por 271 mil millones de pesos.

  • El patio taller de la troncal de la Avenida Cali, por 150 mil millones de pesos.

  • El patio San José, por 80 mil millones de pesos. 

  • La estación central, donde se articulan las troncales Calle 26, Carrera 10 y Caracas, por 125 mil millones de pesos. 

Además, otras de menos costo, pero que suman, como:

  • El velódromo en el centro por 21 mil millones de pesos. 

  • El monumento a la paz, por 5 mil millones de  pesos.

  • El Centro de Bienvenida de Monserrate, por 25 mil millones. 

El concejal Yefer Vega propone que en vez de más deuda se busquen otras fuentes financieras, como gestionar mejor los 5,8 billones de pesos de deudas que está cobrando pero no ha podido recoger, 3,4 billones de pesos del cupo de endeudamiento del 2017 y 463 mil millones de regalías que están “quietos” en las arcas de la Alcaldía y que se podrían usar en infraestructura o ciencia y tecnología. 

Del otro lado, sin embargo, hay concejales que proponen pasar el cupo con el monto completo y la Séptima.

Es el caso María Fernanda Rojas (Verde) y Marisol Gómez (Bogotá Para la Gente), las otras dos ponentes del cupo, para quienes bastan modificaciones menores sin reducir el monto, como redireccionar la plata del monumento a la paz a ayudas para las familias más vulnerables (Gómez) o a la dotación de la Universidad de Kennedy (Rojas). 

Coinciden en que se debe aprobar todo el cupo pues sin él se desfinanciaría el Plan de Desarrollo que aprobó el Concejo, incluyendo la Séptima. 

“No es coherente aprobar el plan de desarrollo para después dejarlo desfinanciado”, dijo Gómez. Y es posible que su posición sea la de las mayorías.

Las cuentas

El cupo empieza su trámite la próxima semana en la Comisión de Hacienda del Concejo, donde López necesita ocho votos y arranca con siete: los de cuatro concejales verdes (Rojas, María Clara Name, Julián Espinosa y Diego Laserna), uno del Polo (álvaro Argote), uno de Bogotá Para la Gente (Gómez) y posiblemente el del conservador Nelson Cubides. 

Los que le apostarían a reducir el cupo de endeudamiento son la liberal Castellanos, Susana Muhamad (Colombia Humana), dos uribistas (Jorge Colmenares y Humberto Amín) y  uno de Cambio Radical (Rolando González).

Estarían por definirse los liberales Armando Gutiérrez y Samir Abisambra, quienes hasta ahora se han alineado con la Alcaldía pero que esta vez apoyarían a su co partidaria, Castellanos. 

El voto clave sería entonces el del concejal del Mira, Fabián Puentes, quien en conversación con La Silla aseguró que está estudiando la posibilidad de que el corredor y otras obras puedan ser discutidas más adelante. 

Eso porque los proyectos que aprueba una Comisión llegan a una la plenaria en la que López tiene mayorías de por lo menos 25 de los 45 votos, pero que no puede hacer cambios de fondo al proyecto: si la Comisión lo aprueba sin la Séptima, la plenaria tendría que aprobarlo así o devolverlo y demorar más el impulso a la economía local. 

Por eso, las siguientes dos o tres semanas serán fundamentales no tanto para el plan en su conjunto, sino para el futuro de la Séptima, que ya fue un tema relevante en la campaña del año pasado y que seguramente seguirá dando de qué hablar en los meses que vienen.

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